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Pasado mañana se empieza a despejar todo …

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Toxo asegura que cuenta con casi el 60% de los apoyos para liderar CCOO

El candidato a la secretaría general denuncia la incapacidad de la organización para resolver sus crisis internas lo que habría debilitado, en su opinión, el respaldo a Fidalgo. En cuanto a su programa, dice que no es partidario de movilizaciones por la crisis económica salvo que la CEOE sacara adelante sus propuestas.


L.M./Agencias (14-12-2008) para NuevaTribuna

 

Ignacio Fernández Toxo está convencido de que será el próximo secretario general de CC.OO. y de que el Congreso ya está "francamente decantado" a su favor. "Tenemos un seguimiento bastante milimetrado del proceso y a estas alturas tenemos los avales suficientes", ha declarado en un encuentro con periodistas, en el que ha asegurado contar con casi el 60% de los apoyos necesarios para dirigir el sindicato y 'destronar' así a su actual líder, José María Fidalgo, que opta a un tercer mandato en el Congreso Confederal que celebrará la organización del 17 al 20 de diciembre.

El 'número dos' de CC.OO. cree que los apoyos a Fidalgo se han debilitado mucho desde el último Congreso, en 2004, donde salió reelegido para un segundo mandato con el 59% de los votos. Hoy, asegura Toxo, si sólo existiera la candidatura de Fidalgo, este porcentaje se rebajaría hasta menos del 45%.

"Con lo que ha pasado en la organización, sin haber resuelto las fracturas internas, la dirección confederal no llegaría al 50% aunque estuviéramos nosotros en su candidatura. Por eso era imprescindible darle un meneo a la organización", apostilla Toxo, que advierte de que si uno pierde apoyos de un Congreso para otro debería plantearse "moralmente" si lo más correcto es presentarse a la reelección.

Mano tendida

Toxo califica de “palabras fuertes” las manifestaciones del Secretario General, José María Fidalgo, quien tildó de “revuelta palaciega” la presentación de su candidatura. “He procurado no descalificar a nadie, pero sí voy a recordar que si Fidalgo es secretario general es porque en el sindicato hay lo que él llama pandillas. Que tenga un poco más de humildad", asegura.

A pesar de todo, Toxo se muestra partidario del consenso y anuncia la entrega en los próximos días de una oferta de trabajo para pactar una lista única a la Ejecutiva Confederal y “si es posible” a la Secretaría General, que son los dos máximos órganos de gobierno del sindicato. “Todo el mundo puede tener responsabilidades si hay una sola lista”, añade. En cualquier caso, Toxo mantendrá su candidatura hasta el final. “Esta vez no va a haber retirada de la candidatura”, señala.

El candidato asegura que la primera tarea de la dirección elegida en el próximo Congreso debe ser “borrar las zonas de exclusión” que existen en la actual Ejecutiva Confederal, ya que, en su opinión, en la dirección deberían tener cabida todas las corrientes que conviven en el sindicato. “Si ganamos el próximo Congreso, que lo vamos a ganar,” asegura, “vamos a intentar que no haya nuevas fracturas” en el seno de la organización”, dice. “Y si lo perdiésemos, que no es el caso, no va a haber una nueva bandería minoritaría”, añade.

Suprimir las trincheras

Precisamente, la decisión del 'número dos' de CC.OO. de disputarle a Fidalgo el cargo se basa, en primer lugar, en la incapacidad de la organización para resolver sus crisis internas y en el debilitamiento que esto ha supuesto en las relaciones entre la dirección confederal y la organización, y por otra parte, en la falta de participación de las organizaciones territoriales y las federaciones en la toma de decisiones.
"Llevamos arrastrando dos crisis que se han traducido en dos trincheras fijas en el sindicato. Hay una tendencia creciente al cuarteamiento de la organización", subraya, refiriéndose a la permanencia de varias corrientes dentro de la organización: la mayoritaria de Fidalgo, la de los 'críticos' y la que lidera Rodolfo Benito.

De momento, los partidarios de Benito se han integrado "plenamente" en el proyecto liderado por Toxo y aunque desconoce por dónde irá el voto del sector crítico, (“Agustín Moreno yo no sé que va a hacer”, asegura Toxo y añade: “Sé que es partidario de un cambio confederal pero él no ha pedido nada”) entiende que algunos de sus miembros podrían "encajar" también en su planteamiento.

Eso sí, Toxo tiene claro que quien quiera formar parte del gobierno efectivo del sindicato tendrá que aceptar el resultado del Congreso y actuar con una sola voz una vez tomadas las decisiones. "Estoy a favor de debatir hasta la saciedad, pero la corresponsabilidad exige lealtad, y cuando se tomen decisiones, nos deben comprometer a todos", subraya.

Para dar cabida a todas las corrientes en el seno del sindicato, Toxo considera que habría que 'tocar' los órganos de dirección, eliminando el Secretariado Confederal, "órgano inventando y monocolor" que, en su opinión, ha usurpado las funciones y competencias de la Comisión Ejecutiva.

Además, entiende que el Comité Confederal, que ahora tiene una función consultiva, debería convertirse en un órgano de dirección integrado por los miembros de la Ejecutiva, más los secretarios generales de las 12 federaciones de rama y de las 17 organizaciones territoriales y de Ceuta y Melilla. Junto a estos cambios habría que proceder, a su juicio, a una "amplia remodelación" de las personas y sus responsabilidades dentro del sindicato.

La respuesta a la crisis no está en la calle

Preguntado por si es partidario de llevar a cabo movilizaciones en protesta por la situación económica, Toxo señala que no es partidario de "poner patas arriba el país" para intentar resolver un problema que no tiene solución en la calle. Sólo estaría justificado movilizarse, precisa, si salieran adelante algunas de las propuestas que plantea la CEOE.

Una de las iniciativas que reclama la patronal es rebajar las cotizaciones sociales a las empresas, propuesta que Toxo rechaza "radicalmente" porque el sistema de la Seguridad Social "no soportaría" un recorte de las cuotas por pequeña que fuera.

Tampoco respalda la defensa que hace la CEOE de la congelación salarial amparándose en que muchas empresas no pueden permitírselo y que tendrían que cerrar. Según Toxo, ninguna empresa entraría en quiebra por elevar los sueldos un punto por encima del IPC. "La que vaya a quebrar lo hará igual, aunque no suba los salarios", enfatiza.

Toxo también cree que hay que llevar la negociación entre empresarios y sindicatos hacia las comunidades autónomas. “El Diálogo Social ya no puede concebirse como la relación entre el Gobierno central, y los sindicatos y empresarios”, afirma, tras insistir en la necesidad de ampliar la negociación a los ámbitos por dónde circula el gasto principal del Estado español, que es federal “aunque no se reconozca como tal”, dice.

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