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La cuestión es que se puedan cubrir todas las necesidades futuras del sistema sanitario…

La cuestión es que se puedan cubrir todas las necesidades futuras del sistema sanitario…

Más de 2.000 médicos sin aula

En el curso 2011/2012 se cierra el plazo establecido por Sanidad para aumentar el número de plazas y Oviedo tendrá 150

Ni Universidad ni Principado estudian ampliar los numerus clausus de Medicina

01.08.10 - EVA MONTES | GIJÓN, en El Comercio.

Seguramente habría que construir un edificio nuevo para poder acoger, en exclusiva, a los alumnos de primer curso que este año querían comenzar sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo. De hecho, los 2.141 aspirantes a médicos que quedaron fuera después de la última repesca representan por sí solos la tercera parte del total de las plazas ofertadas en las universidades españolas. Fueron 6.229, cantidad un 7,1% más elevada que el curso pasado, pero cifra ampliamente superada en Asturias desde el momento en que el Consejo de Gobierno del Principado situó en 140 el límite de acceso para este curso próximo a comenzar, 10 plazas más que las propuestas por la Universidad. Traducido en nuevas matrículas, son 15 más que en 2009, pero porcentualmente son 12 puntos por encima del curso pasado y cinco más que la media española.

Aun así, el nivel de crecimiento aún no ha tocado techo. Lo hará el curso 2011/2012, cuando finalice el plazo concedido por el Ministerio de Sanidad a partir del 2006/2007 para que España incrementara en 2.000 el número de futuros médicos. A la culminación del plazo, el próximo año, la Universidad de Oviedo habría aumentado en 50 su número de plazas de nuevo ingreso. «El año que viene, el último que podemos hacerlo, elevaremos los numerus clausus a 150, número con el que de momento podemos garantizar que los estudios sanitarios puedan ofertar las necesarias prácticas clínicas», afirma la directora general de Universidades.

Miriam Cueto, quien critica, precisamente por el problema de las prácticas, la política de las universidades privadas de abrir la mano en el acceso de Medicina, indica que «el Ministerio de Sanidad tiene pendiente la realización de un estudio en profundidad sobre las necesidades a cubrir y si son suficientes las plazas ya creadas, pero lo que es indudable es que sin plazas hospitalarias no se pueden aumentar las académicas. Las prácticas, en Medicina, son insoslayables».

Un criterio similar, si bien más enfático, lo defiende el director general de Calidad e Innovación de la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios, la tercera pata, junto a la Consejería de Educación y la Universidad, que sustenta el debate anual sobre la incidencia que los numerus clausus tiene sobre las vocaciones frustradas de cientos de aspirantes a médicos. Y hasta comparte con el decano de Medicina que la necesidad de facultativos señalada por Bernat Soria en su tiempo de ministro de Sanidad no se da en todas partes por igual.

«En Asturias ni faltan ni sobran, sólo están mal distribuidos, y un médico para poder estrenarse como tal necesita 10 años de formación de grado y postgrado, un coste económico y social muy fuerte. En España no es lo mismo formar a un abogado que a un médico. La sociedad tiene que rentabilizar su inversión y si no es así, lo estamos haciendo mal», afirma, casi de corrido José Ramón Riera, para culminar asegurando que «a día de hoy no hay discusión sobre una mayor ampliación de plazas».

Las administraciones son las que tienen la palabra. La Universidad, por su parte, acata, unas voces con más reticencias que otras, las decisiones políticas. José Riera se ha quedado afónico de tanto oponerse pública y privadamente al aumento de alumnos de primer año. El decano, que defiende el límite de alumnos como sello de calidad, no deja de repetir que «si admitimos más, acabaríamos con una bolsa de paro como la de finales de los años 80», cuando la falta de prácticas condenó a miles de médicos a no alcanzar la especialización.

El rector es más contemporizador y ya sabía, cuando su Consejo de Gobierno aprobó este año un límite de 130 plazas para Medicina, que el Principado iba a elevarlo hasta 140. «No hay sitio para más ni tenemos medios suficientes para atenderlos, pero si los tuviéramos, podríamos ampliar ese límite», dijo Gotor. Pero nunca podría ser lo necesario. Más de 2.000 chicos quedaron sin plaza.

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