Blogia
La información es la base de tu opción ... y nosotros nunca te la ocultamos.

Artículo de opinión sobre la convocatoria de Huelga General publicado hoy en La Nueva España…

Artículo de opinión sobre la convocatoria de Huelga General publicado hoy en La Nueva España…

Los sindicatos tienen razón

Motivos para secundar la huelga general del próximo 29 de septiembre

JOSÉ MANUEL BARREAL SAN MARTÍN

Lo conseguido en España en el campo de los derechos sociales por parte de la ciudadanía en general y de los trabajadores en particular no es un regalo, sino una conquista -hoy, más amenazada que nunca- fruto de innumerables luchas sindicales y políticas. No obstante, en estos últimos años de «paz social» y de «romance» gobierno-sindicatos, aquello que otrora se blandía como medallas está experimentando un notable retroceso traduciéndose en pérdidas para la ciudadanía y clases trabajadoras; agravándose en el sector del paro.

No es ningún secreto, ni es desmovilizador, decir que los sindicatos -más los llamados mayoritarios- han interiorizado el discurso del sistema, asistiendo a un verdadero espectáculo circense observar como algunos de sus conspicuos líderes se columpian en el funambulismo ideológico. Producto de esa deriva y de su cercanía al poder el sindicalismo, desgraciadamente, sufre un gran descrédito social. Han perdido influencia frente a unos trabajadores cada vez más resignados, desencantados y temerosos de perder sus endebles y precarios empleos. Así, resulta un tanto dudoso pensar que, con las actuales burocracias sindicales, pueda haber alguna posibilidad de cambio mínimamente aceptable en el mundo del trabajo.

Dicho lo anterior en el mejor ánimo constructivo, hay que señalar urgentemente que ese debilitamiento de los sindicatos nos perjudica y mucho.

Se nos quiere hacer creer, y no precisamente desde el sindicalismo, que protestar es como luchar contra la lluvia; nos quieren convencer -los desclasados- de que no hay más posibilidad que elegir entre las dos ramas del partido único, el del «gran capital», como felizmente definió Samir Amin a las dos grandes formaciones políticas españolas.

De esta manera estamos asistiendo a una organizada avalancha mediática e ideológica, proveniente de ese gran capital, tendente a responsabilizar a los sindicatos del desempleo en España. Se argumenta, al efecto de separar a los sindicatos de su función de defensa de los intereses de los trabajadores, que sólo defienden los suyos propios siendo, además, distintos. Incluso opuestos a los del mundo del trabajo.

No obstante, siguiendo a Vicenc Navarro se observa que no es el sindicalismo quien precisamente se beneficia de los trabajadores, sino que esos beneficios «los obtienen los empresarios, creciendo su beneficio en España un 73% en el periodo 1995-2005 (más del doble de la media de la UE, un 33%), mientras que los costes laborales aumentaron en el mismo periodo un 3,7% (cinco veces menos que en la UE, un 18,2%), datos que raramente aparecen en las revistas económicas o incluso en la prensa en general». Esta situación es la que realmente crea los problemas de empleo, amén de otros. Pedir flexibilidad al trabajador, creándole inseguridad, tal como ocurre en España, «donde el mundo empresarial y bancario está muy mal acostumbrado, por haber estado sobreprotegido por el poder político, no sólo durante la dictadura, sino también después» ( V. Navarro, 2010). Es, cuando menos, de un cinismo sobrecogedor. En España se habla mucho de la rigidez laboral, cuando el mayor problema es la rigidez y dureza empresarial. De ahí, y no de otras causas, proviene el elevado desempleo.

En mi opinión, los sindicatos tienen mil razones para la convocatoria de Huelga General del 29 de septiembre. Este día, España se juega «la otra copa»: la del empleo y de las jubilaciones dignas. La dignidad de decir basta a que siempre paguen los mismos. Es la hora y el día, como decía José Saramago, de «indignarse, no resignarse». Es, pues, tiempo de rupturas.

0 comentarios