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La Ley de Acción Integral en Materia de Drogas en Asturias, en su recta final…

La Ley de Acción Integral en Materia de Drogas en Asturias, en su recta final…

Eleva la edad de consumo a los 18 años

Los grupos parlamentarios dan el visto bueno a la ley de acción en materia de drogas

Foro cree que es negativa para la estigmatización de pacientes adictos

Foto.- “Floro” (Proyecto Hombre) y Adolfo Rivas (Cáritas), junto a uno de los expertos en rehabilitación, en su comparecencia en la JGPA.

Martes, 24 de junio de 2014, Redacción Médica, Oviedo.

 

La Ley de Acción Integral en Materia de Drogas, en la que trabaja el Gobierno autonómico, ha sido sometida a debate en la Comisión Parlamentaria de Sanidad, donde ha recabado el visto bueno inicial, cada uno con sus matices, de PSOE, PP, IU y UPyD. El proyecto no prohibirá las celebraciones conocidas como barras libres y tampoco diferenciará entre bebidas fermentadas y destiladas, como se demandaba desde ciertos sectores hosteleros.

 

Foro Asturias ha aplaudido su desarrollo, pero ha criticado duramente que el aumento de la edad de la prohibición de consumo de alcohol a los 18 años llegue con retraso en Asturias, además de otras cuestiones, como la "estigmatización" de las personas que sufren dependencias.

 

El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, ha ido aclarando a los grupos políticos diversas cuestiones. Entre ellas la supuesta prohibición de barras libres, que temían las asociaciones hosteleros. "Estaban trabajando con un texto anterior", ha señalado, para dejar bien claro que en el borrador presentado este lunes no se recoge esa prohibición. También ha destacado que las medidas restrictivas no se limitarán a las bebidas destiladas, sino que afectarán también a la sidra y la cerveza. "Lo que cuenta es el alcohol en sangre", ha matizado el consejero.

 

Además de elevar la edad de prohibición de consumo de alcohol a los 18 años, aplica las mismas medidas restrictivas en el caso del tabaco que la ley estatal, aunque se añade la prohibición de fumar en las marquesinas cubiertas con paramentos que sean lugares de espera del transporte, así como en los espacios con cubierta y  profundidad superior a un metro, originados por el retranqueo o avance sobre fachadas de centros, establecimientos o lugares en los que, así mismo, no se pueda fumar.

 

La diputada socialista, Pilar Alonso ha destacado que "no es una ley únicamente para dejar tranquilos a los adultos, sino para implicarlos". Noemí Martín, de Izquierda Unida, también ha mostrado su apoyo, confiando en que no se quede "la prohibición como única medida preventiva". El diputado de UPyD, Ignacio Prendes, también ha dado su conformidad inicial, señalando, eso sí, que no toda la responsabilidad en esta materia corresponde a la Administración, y que es necesario "aportar un enfoque comunitario", porque "la propia comunidad ha de incorporar esos hábitos".

 

Por parte del PP, Victoria Delgado ha considerado la norma "positiva" porque, en su opinión, "establece los pilares para que la prevención sea un bloque sólido". Por último, Longo ha dicho que su partido "comparte" este proyecto de ley, pero ha mencionado numerosos aspectos a su juicio negativos, como la estigmatización de pacientes adictos "al no querer tratarlos en los mismos centros de salud mental,  y mantenerlos en los guetos".

 

Sidreros y cerveceros, contra la ley de drogas

«Las visitas a los lagares no están prohibidas, pero los menores deberán ir con un acompañante», responde Sanidad, que deja el botellón en manos de los ayuntamientos

Reclaman diferenciar entre bebidas fermentadas y destiladas

 

A. VILLACORTA |  OVIEDO, en El Comercio.

 

La sidra y la cerveza «no son drogas» y, por lo tanto, ninguno de los dos sectores, ni el sidrero ni el cervecero, apoyan el tratamiento que se otorga a ambas bebidas en el Proyecto de Ley del Principado de Asturias de Atención Integral en Materia de Drogas, que ayer llegó a la Comisión de Sanidad de la Junta General, donde se debatió sobre esta norma que eleva la edad legal de consumo de alcohol de los 16 a los 18 años.

El alegato del representante de la Asociación de Sidra Asturiana, Miguel Hevia, fue contundente: «Es un contrasentido absoluto igualar droga y sidra y, paralelamente, apoyar la candidatura de la sidra como Patrimonio de la Humanidad, construir y apoyar el Museo de la Sidra con fondos públicos, celebrar festivales y fiestas de la sidra por toda la geografía de Asturias». Al igual que lo fue el director general de Cerveceros de España, Jacobo Olalla, quien reclamó que «se trata de no lanzar un mensaje equívoco a la sociedad. Y, sobre todo, a los más jóvenes». Porque, «si todo es droga», argumentó, con un diálogo ficticio, «papá, no me digas que me puedo tomar una caña de cerveza en el aperitivo».

Los productores de sidra y los de cerveza sí están de acuerdo con los objetivos generales de prevención recogidos en la nueva normativa, pero no respaldan el proyecto porque ambos sectores insisten en que es necesario diferenciar entre bebidas fermentadas y destiladas, entre las de baja y de alta graduación, como ya hacen otras comunidades. Y, por eso, reclamaron que la ley establezca también diferencias entre unas y otras bebidas, algo a lo que se mostró remiso el consejero de Sanidad, Faustino Blanco, quien defendió que «no se trata de unas bebidas o de otras. El problema es el consumo de alcohol, la presencia del alcohol en sangre, que es lo que determina los accidentes de tráfico».

 

Barra libre y 'happy hours'

El titular de Sanidad del Principado -cuya tesis fue secundada por los representantes de Cáritas y Proyecto Hombre- intentó «lanzar un mensaje claro» al respecto, pero no lo consiguió del todo, al intentar diferenciar entre «la publicidad instando al consumo de alcohol» y «la promoción para la comercialización de un producto asturiano, con la marca Denominación de Origen». Y el responsable de Promoción de Salud de la Consejería de Sanidad, José Ramón Hevia, recordó que «las visitas a los lagares no están prohibidas», pero que «los menores deberán ir con un acompañante, una norma que se mantiene «desde hace 24 años», lo que a su juicio es una garantía también para los lagareros.

 

Pero no son los únicos que pusieron reparos a la futura ley, que recibió un total de 179 alegaciones, la mayor parte, desde el sector de la hostelería, poco conforme con las nuevas limitaciones que la normativa impone en materia de consumo de tabaco.

 

Los hosteleros, pese a compartir el espíritu de elevar de 16 a 18 la edad para consumir y comprar alcohol, no comparten, por ejemplo, la prohibición de fumar a las puertas de todos aquellos lugares, establecimientos y centros de trabajo que dispongan de un «retranqueo de fachada de más de un metro de profundidad», algo que Faustino Blanco justificó en su voluntad de unificar criterio y en tratar de evitar «que haya inspectores más tolerantes y más restrictivos».

 

Otro de los asuntos espinosos que preocupa a la hostelería es que la norma no entre a legislar sobre el 'botellón', cuya regulación, en el caso de los mayores de 18 años, dijo Blanco, queda en manos de los ayuntamientos, mientras que se suprimen las 'happy hours' y se limitan las barras libres a las celebraciones privadas.

 

Y mientras que Sanidad animaba «a todos los grupos parlamentarios a sumarse a un gran pacto social que garantice el cumplimiento de la Ley de Drogas» y pedía que se aplique al cigarrillo electrónico la legislación sobre los productos del tabaco, el Consejo de la Juventud reclamaba que la ley incluya un código de buenas prácticas para los hosteleros y también aprovechaba para quejarse el sector de las gasolineras, donde, según la ley, tampoco se podrá vender alcohol.

 

La ley de drogas permitirá la barra libre en bodas y las visitas escolares a llagares

La Junta inicia la tramitación de la norma que eleva a 18 años la edad para consumir alcohol La regulación del "botellón" dependerá de los municipios

24.06.2014, José A. ORDÓÑEZ, en La Nueva España.

 

La ley integral de atención en materia de drogas del Principado eleva la edad legal para el consumo de alcohol a los 18 años, equiparando así a Asturias con el resto de comunidades autónomas; permite la "barra libre" en fiestas privadas, como pueden ser las bodas; autoriza las visitas escolares a los llagares de sidra, aunque tuteladas por mayores de edad; prohíbe el "botellón" para menores, pero deja su regulación para adultos en manos de las administraciones municipales, y sanciona expresamente la venta de alcohol en las gasolineras, aunque no así en los establecimientos hosteleros o comerciales ligados a las estaciones de servicio. El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, realizó ayer todas estas precisiones durante una comparecencia en la Junta General para presentar el anteproyecto de una ley que parece tener ya asegurado el respaldo de PSOE, Foro PP, IU y UPyD. Los cinco grupos hicieron una valoración del texto positiva en líneas generales.

 

En todo caso, Blanco emplazó a los grupos de la Cámara a sumarse a un "gran pacto social", que parta del respaldo a esta nueva ley, pero que, según dijo, "transcienda el ámbito parlamentario para implicar activamente a todos los agentes de la sociedad que tengan algo que decir". El Consejero incidió en que el carácter de la nueva ley es "esencialmente preventivo", aunque incluye un apartado de sanciones que, en los casos más graves, alcanzan los 600.000 euros. "Estamos ante un proyecto de ley ambicioso, que busca regular con rigor una realidad social tan complicada como es la drogodepencia y que debe de tener un enfoque basado en las condiciones sociales ambientales y culturales en que este fenómeno ocurre", subrayó Blanco.

 

Antes de la intervención del Consejero, la Comisión de Sanidad de la Junta albergó durante toda la mañana numerosas comparecencias informativas sobre el nuevo marco regulatoria en materia de drogas. Tanto Miguel Hevia, en representación de los empresarios de la sidra, como Jacobo Olalla, de Cerveceros de España, pidieron un trato diferenciado para estas bebidas. En el caso concreto de la sidra, Hevia llamó la atención sobre el contrasentido que, a su juicio, supondría el que pudiera ser tratada como una droga cuando se está tramitando su declaración como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y tiene un museo en Nava.

 

Desde el sector de las gasolineras, Fernando Villa alertó del quebranto económico que supondría la prohibición de vender alcohol en las estaciones de servicio, mientras que los responsables del Consejo de la Juventud reclamaron un código de buenas prácticas para la hostelería. Sobre esta última petición, el Consejero aclaró por la tarde que Sanidad ya está trabajando en ello y que estudia la posibilidad de dar un distintivo especial a aquellos establecimientos que respeten un código ético de servicio responsable de alcohol.

 

Luis Manuel Flórez, de Proyecto Hombre, alertó de que un 57% de los toxicómanos que atiende tienen problemas de alcoholismo e hizo hincapié en la necesidad de que la nueva legislación se centre en la prevención. José Ramón Fernández Hermida, del departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo incidió en que esta prevención sea selectiva, dando prioridad a los grupos de riesgo. A este respecto, Faustino Blanco indicó durante su comparecencia que se tendrán en cuenta los grupos sociales y espacios más vulnerables. La Consejería está especialmente preocupada por los índices de consumo de drogas en las comarcas del Caudal y del Nalón.

 

Los hosteleros pidieron que no se prohiba la barra libre en celebraciones como las bodas, algo que finalmente lograron, y la erradicación del "botellón".

 

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