Blogia

La información es la base de tu opción ... y nosotros nunca te la ocultamos.

Oportuno recordatorio para no perder la visión global del problema…

Oportuno recordatorio para no perder la visión global del problema…

Las causas económicas y políticas de la epidemia de Ébola

Por Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

 

El Centro para el Control de Enfermedades (CDC, Center for Disease Control) del gobierno federal de EEUU, uno de los centros de mayor prestigio y reconocimiento internacional, perteneciente al Servicio de Salud Pública (U.S. Public Health Service) de dicho gobierno, publicó en el mes pasado un informe sobre la epidemia creada por el virus del Ébola en el que escribía que “los casos de Ébola podrían expandirse en una cantidad que podría variar de 550.000 casos a 1,4 millones en los primeros cuatro meses”. El mismo informe cuestionó las cifras proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS, la agencia de salud de las Naciones Unidas) sobre el número de casos de la enfermedad causada por el virus del Ébola (5.800 casos) y el número de muertos (2.800 casos). El CDC señalaba que probablemente los números sean mucho mayores, alrededor de 20.000 casos de afectados por la enfermedad. Y subrayaba que era probable que el número de nuevos casos de afectados y de muertos aumentara exponencialmente, pasando de cientos de casos a miles por semana. El CDC también indicaba que hoy la epidemia se centra en tres países del oeste de África, Liberia, Sierra Leona y Guinea, donde las infraestructuras de higiene, salud pública y servicios sanitarios son muy deficientes, habiendo empeorado en los últimos años como consecuencia de las políticas de austeridad del gasto público, incluyendo el gasto público sanitario, impuestas a tales gobiernos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, instituciones conocidas por sus políticas de “ayuda al desarrollo”, las cuales se centran, entre otras medidas, en la reducción del gasto público a fin de reducir su déficit y deuda públicos. Estas políticas de austeridad, que están teniendo un impacto muy negativo en el bienestar de la población en los países de la Eurozona, tienen un impacto devastador en la salud y la calidad de vida de las poblaciones africanas expuestas a tales políticas.

 

Cómo y dónde se inició la epidemia de Ébola

La epidemia actual se inició en Guinea a finales del 2013. Pero no fue noticia hasta marzo del año siguiente, 2014. Es una de las infecciones más mortales que se conocen. Es decir, la mortalidad entre los enfermos del Ébola es mucho mayor que la que suele ocurrir en otras enfermedades infecciosas. El virus del Ébola, sus efectos y cómo podría curarse, ha estado menos desarrollado y conocido que otros virus, causa de otras enfermedades más conocidas en países más desarrollados económicamente. Como indicaba un artículo en la revista International Journal of Infectious Diseases, “tal virus es de los que se conoce menos de la familia de virus a la que pertenece. Tenemos una gran ignorancia sobre tal virus…”. Y ello ocurre a pesar de que la existencia y elevada letalidad del virus es muy acentuada.

 

El primer caso que se conoce del Ébola, según el CDC, se detectó en el antiguo Zaire, en el año 1976, donde se inició su transmisión como consecuencia de las condiciones muy poco higiénicas de los servicios hospitalarios en aquel país, con la utilización de jeringas pobremente esterilizadas. Un nuevo brote se registró en Sudán en 1979, con 34 enfermos y 22 muertos. Y más tarde, hubo uno en Zaire de nuevo. El escaso conocimiento del comportamiento y la naturaleza del virus explica que no se hayan elaborado fármacos que puedan curar la enfermedad, una situación muy común en enfermedades que se presentan con mucha mayor frecuencia en los países llamados pobres. La industria farmacéutica no presta atención a enfermedades y pacientes que no son rentables. Hay muchos casos como este. Y la bien conocida insensibilidad de los Estados de los países ricos hacia el bienestar de las poblaciones de los países llamados pobres explica la escasa atención hacia este tipo de enfermedades, al considerar erróneamente que no les afectarán. El SIDA demostró, sin embargo, el error de estos supuestos. Pero a esta insensibilidad hay que añadirle su considerable responsabilidad por la existencia y permanencia de la pobreza en estos países. Y ahí está el quid de la cuestión, que raramente aparece en los mayores medios de información.

 

Las causas políticas y económicas de la epidemia del Ébola

La mayoría de las economías de estos países africanos están, en gran parte, en manos de grupos financieros y económicos que obtienen su riqueza de tales países sin que esta riqueza se filtre al resto de la población. El total de la población que vive en estos países (Liberia, Sierra Leona y Guinea) es aproximadamente de 20 millones de personas. Su principal medio de producción es la tierra, constituyendo los productos minerales y agrícolas su mayor riqueza, la cual, sin embargo, está principalmente en manos de propietarios de empresas transnacionales (también conocidas, erróneamente, como multinacionales) que extraen dicha riqueza sin que con ello se enriquezca la población. Los beneficios se van al país sede de esas transnacionales. Tales países no son, por lo tanto, países pobres, pues tienen muchos productos enormemente valiosos. En cambio, la gran mayoría de la población, que trabaja en el campo, vive en condiciones misérrimas (ver Tariq Ali and Allyson Pollock “The Origins of the Ebola Crisis”, CounterPunch, 12.10.14, y también Horace G. Campbell, “Ebola, the African Union and Bioeconomic Warfare”, CounterPunch, 12.10.14). En casi ninguna de las informaciones sobre el Ébola aparecidas  en la mayoría de medios de información se ha hablado de las causas profundas de la epidemia de Ébola en estos países, siendo la primera la enorme miseria de la gran mayoría de la población, resultado de la alianza entre las élites gobernantes en estos países, por un lado, y los intereses económicos y financieros que controlan sus economías, por otro. Y cada vez que hay movilizaciones políticas para romper con tales estructuras, los gobiernos de los países ricos (sumamente influenciados por aquellas transnacionales) envían tropas o ayuda militar para que el sistema de poder permanezca intacto. Esta es, repito, la realidad que explica la pobreza de los países mal llamados pobres (véase mi libro Imperialism, Health and Medicine. Baywood,1981).

 

Esta enorme pobreza explica la segunda causa de la aparición de esta epidemia masiva: la pobreza de la infraestructura de los servicios sanitarios, de saneamiento y de salud pública. Estos países tienen una estructura salubrista y sanitaria muy insuficiente, estructura que se ha ido debilitando dramáticamente como consecuencia de las políticas neoliberales del FMI impuestas a la mayoría de países africanos, incluyendo estos tres (Liberia, Sierra Leona y Guinea). Tales políticas tienen un impacto desastroso en estos países, cuyos gastos públicos sanitarios por habitanteson, junto con los de Bangladesh y Haití, los más bajos del mundo. Y se está incluso reduciendo más como consecuencia de las políticas de austeridad (con los recortes del gasto público social, incluyendo el sanitario) impuestas por el FMI a fin de que reduzcan su deuda pública, y ello como condición para que puedan recibir dinero prestado para poder estimular la economía (véanse los artículos en el International Journal of Health Services, volúmenes 39 y 40, años 2009 y 2010, sobre el impacto del FMI en a salud de los países pobres.

 

Estas políticas neoliberales del FMI, que están causando el enorme empobrecimiento del sector público, incluyendo las infraestructuras de saneamiento y sanitarias públicos, tienen un impacto muy negativo en los países más desarrollados económicamente (la planta del Hospital Carlos III en Madrid dedicada a enfermedades infecciosas –donde ahora está ingresada la enfermera contagiada por el Ébola- había sido cerrada como consecuencia de los recortes del gasto público, resultado de las políticas de austeridad de la Comunidad de Madrid y del gobierno Rajoy), y tienen también un impacto, repito, devastador en los países mal llamados pobres (como Liberia, Sierra Leona y Guinea).

 

Es también importante resaltar que en estos países, como también ocurre en España, los servicios sanitarios están altamente estratificados por clase social, con una medicina privada para las clases pudientes (dependientes de los intereses transnacionales) que controlan la vida política y mediática del país. La pobreza del gasto público ha estimulado el enorme crecimiento de la privatización, que contribuye a la pobreza del sistema público. Hoy, en España, estamos viendo el debilitamiento de los grandes centros sanitarios a costa de la expansión de la medicina privada. Esta situación se repite en los países africanos, con resultados catastróficos. A la enorme pobreza de la gran mayoría de la población, se añade la enorme insuficiencia de su infraestructura sanitaria y de saneamiento. En realidad, lo que ocurre en los países mal llamados pobres es muy semejante a lo que ocurre en los países “ricos”, aunque debido a la enorme pobreza en estos países los resultados son inmensamente peores. Hoy, en Liberia, Sierra Leona y Guinea los pacientes con Ébola son rechazados en los hospitales y mueren en la calle, a plena luz del día.

 

La respuesta a la crisis actual

La respuesta a la crisis en aquellos países africanos ha sido predeciblemente muy lenta. Y cuando ha tenido lugar, se han pedido urgentemente recursos humanos y dinero. Solo para Sierra Leona, su gobierno ha pedido 1.000 médicos y 3.000 enfermeros. Y la OMS ha indicado que se necesitan 4.300 camas hospitalarias para tratar a todos los pacientes con Ébola en estos tres países (Liberia, Sierra Leona y Guinea), más de diez veces el número total de camas en existencia en tales países. Los primeros países en responder fueron Cuba y China (Cuba, por cierto, ha sido siempre ejemplar en su respuesta a las peticiones de ayuda, tal como en su día subrayó el Presidente Mandela de Sudáfrica). Cuba fue el primer país que respondió, y envió inmediatamente 165 médicos y profesionales, ayuda especialmente valiosa, pues Cuba, a pesar de su pobreza económica, tiene uno de los programas más avanzados del mundo contra las enfermedades infecciosas, tal como han reconocido no solo la OMS, sino también la Asociación Americana de Salud Pública, APHA. China ha enviado 200 profesionales sanitarios y, por fin, el gobierno Obama enviará 3.000 profesionales sanitarios.

 

Esta ayuda en personal es de una gran urgencia. Ahora bien, dicha ayuda será paliativa y no resolutiva, a no ser que haya cambios masivos dirigidos a atacar las causas de la epidemia de Ébola a las que me he referido en este artículo, a saber, la miseria de la población que vive y trabaja en estos países y la gran insuficiencia en sus infraestructuras salubristas, de saneamiento y sanitarias. A no ser que ello ocurra, las epidemias de Ébola se irán reproduciendo.

 

Ni que decir tiene que tales epidemias pueden controlarse y así  está ocurriendo incluso en países vecinos de los tres más afectados (Liberia, Sierra Leona y Guinea). Nigeria y Senegal, por ejemplo, parecen haber contenido la epidemia. El Ébola es muy letal. Pero no es muy contagioso. En realidad, es de las menos contagiosas entre las enfermedades víricas. Y es muy poco probable que, como ocurrió con el SIDA, se expanda en los países ricos. Ello podría ocurrir, pero la infraestructura sanitaria de los países desarrollados es lo suficientemente avanzada como para poder controlar la difusión de la enfermedad. Pero este supuesto tampoco es definitivo, pues el desmantelamiento de los servicios públicos sanitarios que estamos viendo, incluso en la UE (muy notable en España), puede diluir y debilitar esta garantía de forma alarmante, como ha ocurrido en España. El neoliberalismo ha sido la causa de esta posibilidad tanto en los países del este de África como en los del sur de Europa.

Contundente y claro, como no podría ser de otra manera… aunque personalmente creo que deberían ser destituidos.

Contundente y claro, como no podría ser de otra manera… aunque personalmente creo que deberían ser destituidos.

El consejero y la ministra deben dimitir

Por Marciano Sánchez Bayle, portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

 

El Consejero de Sanidad madrileño y la Ministra de Sanidad deben de dimitir por el desastre de la gestión de la crisis del Ébola y por el desgobierno a que someten a la Sanidad de este país. Recordemos algunos hechos:

 

1) Desde el Ministerio de Sanidad se decide trasladar a 2 enfermos con Ébola a nuestro país sin haber garantizado previamente que existían ni las infraestructuras ni el personal debidamente entrenado para su atención

 

2) La Consejería de Sanidad madrileña es la responsable de haber desmantelado el Hospital Carlos III convirtiéndolo en un centro de media y larga estancia, de haberlo reabierto en condiciones precarias y de intentar cerrarlo en 2 ocasiones tras la llegada del primer enfermo de Ébola. Todo ello ante el silencio y la aceptación del Ministerio de Sanidad

 

3) La Comunidad de Madrid cerró el Instituto de Salud Pública y la Dirección General de Salud Pública en 2008, dejando a la región sin organismos con capacidad técnica para abordar emergencias de salud pública, y este hecho no se subsano a pesar de los nuevos riegos existentes

 

4) La Consejería de Sanidad madrileña asumió el tratamiento de enfermos de Ébola en el hospital Carlos III sin garantizar ni los medios técnicos ni la formación ni el entrenamiento suficiente del personal sanitario que atendía a estos enfermos.

 

5) La Consejería de Sanidad se responsabilizo del seguimiento de los sanitarios que trataron a los enfermos y lo realizo de una manera irregular, sin garantias suficientes.

 

6) La Consejería de Sanidad cuando la enferma actual informo de que presentaba síntomas no adopto las medidas adecuadas para su tratamiento y aislamiento con los riesgos que ello supone tanto para la enferma como para la diseminación de la enfermedad.

 

7) La atención a esta enferma no se realizo con las suficientes garantías de seguridad para el personal sanitario.

 

8) La información suficiente, el registro y la  encuesta epidemiológica de las personas que vivían en el mismo edificio de la afectada se realizo tarde y mal.

 

9) El Ministerio de Sanidad fue incapaz de liderar la información y la gestión del problema dando una impresión lamentable de improvisación y de falta de liderazgo que agravaba el problema ante la opinión publica y los profesionales

 

10) En este contexto el Consejero de Sanidad intenta trasladar sus responsabilidades a una persona enferma que lo esta por atender voluntariamente y con poco entrenamiento a un enfermo con alto riesgo de contagio. La actitud del Consejero es éticamente despreciable e insultante para los profesionales sanitarios. Desde el ministerio aunque de una forma menos grosera se ha intentado seguir la misma línea, que podría simplificarse en “nosotros lo hicimos todo bien pero hubo un fallo humano”.

 

En el momento actual la ministra de Sanidad esta tutelada por la vicepresidenta del gobierno y el consejero de sanidad madrileño escondido y acallado, por lo que es evidente que son incapaces de pilotar ninguna intervención sanitaria y han sido desautorizados por sus jefes políticos y son rechazados mayoritariamente por la ciudadanía y los profesionales de la salud.

 

En este momento es urgente la inmediata dimisión de dos personajes incapaces de asumir esta crisis con un mínimo de eficacia y esta claro  que su permanencia en el cargo es un escarnio y un grave riesgo para la salud de la ciudadanía madrileña.

Otro día más con el Ébola que nos trajeron…

Otro día más con el Ébola que nos trajeron…

ULTIMA HORA: Texas confirma un segundo contagio de ébola en EEUU

 

Teresa Romero sigue estable dentro de la gravedad y los otros 15 ingresados de riesgo siguen sin sintomas…

 

Médicos de La Paz denuncian un posible delito contra la salud pública por el ébola

Casi una veintena de profesionales del hospital que es referencia para el tratamiento de esta enfermedad han presentado en el juzgado una denuncia en la que se detallan sus condiciones de trabajo

El escrito recoge los documentos publicados por eldiario.es, en los que se demuestra que los sanitarios llevaban desde abril advirtiendo a la dirección que no había los medios ni la formación suficientes para enfrentar posibles casos

 

EFE

 

Dieciocho médicos intensivistas de La Paz han presentado una denuncia ante los juzgados de plaza Castilla por un posible delito contra la salud pública y la salud de los trabajadores en la gestión de la crisis del ébola, según el escrito tramitado por el sindicato de médicos AMYTS.

 

La denuncia registrada ayer se fundamenta en los artículos 359 y 316-318 del Código Penal, referidos a supuestos ilícitos que pudieran derivar en un daño a la salud de los ciudadanos y de los trabajadores del hospital.

 

Según se expone en el escrito, desde que la dirección de La Paz comunicó el 25 de abril a su Servicio de Medicina Intensiva que el hospital fuera designado centro de referencia para detección y tratamiento del ébola, los médicos empezaron a denunciar "la necesidad de una infraestructura, medios y formación".

 

Tras una carta remitida el 29 de abril al consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, a los miembros de los servicios de Urgencias, Medicina Interna y Medicina Intensiva, se les prometió una formación adecuada mediante talleres prácticos.

 

En su lugar, señalan los denunciantes, el servicio de Protección de Riesgos Laborales del hospital ofreció "en el mes de julio a los interesados una charla explicativa de unos 45 minutos de duración, a lo sumo, y la exhibición de unos trajes de protección que no reúnen las condiciones de seguridad requeridas".

 

En agosto, ante la inminente llegada del primer misionero infectado y "la ausencia de los medios solicitados", volvieron a dirigirse el día 6 a la Consejería pidiendo la implantación de las medidas con urgencia máxima, algunas de las cuales fueron subsanadas al "reasignarse el hospital Carlos III como centro de referencia" en vez de La Paz.

 

Aunque el 8 de agosto el jefe de Servicio aseguró en un comunicado haber cumplido las peticiones, los denunciantes aseguran que no fue así, ya que "la estructura de las habitaciones de hospitalización y sus esclusas no reúnen las condiciones necesarias para garantizar la seguridad del paciente y del personal".

 

El escrito añade que "los trajes de bioseguridad disponibles no son los adecuados" y que "tampoco se ha recibido formación adecuada sobre su colocación ni, especialmente su retirada".

 

El 6 de octubre, tras una nueva reunión con la Subgerencia de La Paz se proporcionan los trajes solicitados "pero no la formación y entrenamiento adecuados de todo el personal", ni tampoco –en aquel momento– la ampliación de las esclusas cuyo reducido tamaño dificultan la retirada de la vestimenta y descontaminación del equipo.

 

La denuncia concluye con la petición de inicio de "las averiguaciones mediante las oportunas diligencias previas", con objeto de constatar si los hechos denunciados "son constitutivos de ilícito penal a fin de depurar responsabilidades".

 

El Carlos III hace obras de mejora en la planta de la enferma de ébola

 

Rajoy presume de su gestión: "El problema está encauzado"

 

Teresa Romero tuvo que llamar dos veces a Urgencias para convencerles de que fueran a atenderla

 

VER NOTICIA ANTERIOR DIRECTAMENTE RELACIONADA

Años y paños paralizado…

Años y paños paralizado…

Aníbal Vázquez pide al Principado que aclare el futuro del centro de salud de Turón

Foto.- El edificio del antiguo Colegio La Salle en Turón, donde se supone que algún día se ubicará el nuevo centro de salud.

15.10.2014, A. V., en La Nueva España.

 

El alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, se ha puesto en contacto con el Gobierno del Principado y con la Delegación del Gobierno en Asturias para mostrar su preocupación por el estado del colegio de La Salle de Turón y la falta de información sobre la construcción del nuevo centro de salud. Además, ha informado a los colectivos del valle sobre estas gestiones.

 

El regidor ha enviado una carta al Consejero de Sanidad, Faustino Blanco, al que reclama información sobre el proyecto del centro de salud, que Vázquez considera una actuación prioritaria y urgente. Además, solicita también información sobre las actuaciones previstas para mejorar la calidad del servicio en las actuales instalaciones de La Cuadriella. Vázquez también se ha dirigido a la consejera de Hacienda, Dolores Carcedo, parar reprocharle "que estas instalaciones forman parte del patrimonio público del Principado y que están sufriendo un importante deterioro ante la falta de uso y la ausencia de mantenimiento."

 

Por último, el Alcalde ha pedido al Delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, que tenga en cuenta la situación que sufre el edificio a la hora de planificar las labores de la Guardia Civil en la zona para evitar actos vandálicos.

YA LLOVIO DESDE ENTONCES…

VER NOTICIA ANTERIOR RELACIONADA

Los españoles trabajan casi 300 horas más al año que los alemanes, según la OCDE

Los españoles trabajan casi 300 horas más al año que los alemanes, según la OCDE

En concreto, en España se contabilizaron 1.665 horas de trabajo en 2013, frente a las 1.388 de Alemania y las 1.489 de Francia

Un operario en una factoría de Valencia. / Biel Aliño (Efe) 

El Comercio. EUROPA PRESS | MADRID 14 octubre 201418:29

Los españoles trabajan casi 300 horas más al año que los alemanes, según datos de la OCDE recogidos por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) en una nota de prensa. En concreto, en España se contabilizaron 1.665 horas de trabajo en 2013, unas 100 menos que el promedio de la OCDE (1.770 horas), pero más que en Alemania (1.388) y Francia (1.489).

En la mayoría de naciones de la Unión Europea las horas trabajadas al año están por debajo de la media de la OCDE, mientras Chile, Grecia, Corea y Méjico superan las 2.000 horas anuales. México ocupa el primer lugar con un total de 2.237 horas, seguido de Corea (2.163 horas), Grecia (2.037 horas) y Chile (2.015 horas). Rusia se sitúa en 1.980 horas anuales, mientras que Polonia alcanza una cifra de 1.918.

Por su parte, Hungría Estonia e Irlanda superan las 1.800 horas, mientras que en Estados Unidos el número de horas al año llega a 1.788 y en la República Checa suma 1.772. Por debajo de la media se sitúan Italia y Portugal, con más de 1.700 horas y Japón, con 1.735 horas. El Reino Unido se queda por debajo con 1.669, mientras que Finlandia suma 1.666 horas.

España, por su parte, contabilizó 1.665 horas en 2013, unas 100 menos que el promedio, pero unas 280 horas más que los holandeses y los alemanes. Luxemburgo, Austria y Suecia superan las 1.600 horas. Por debajo de ese umbral pero por encima de las 1.500 horas están Suiza, Bélgica y Eslovenia, mientras que Francia, Dinamarca y Noruega se quedan cerca de las 1.400 horas. Alemania (1.388) y los Países Bajos (1.380) son las naciones de la OCDE donde menos horas se trabaja al año.

Los pacientes exigen una alerta en la historia clínica para evitar grietas en el testamento vital

Los pacientes exigen una alerta en la historia clínica para evitar grietas en el testamento vital

La asociación Derecho a Morir Dignamente afirma que los médicos deben consultar la voluntad del enfermo

Admite que en Asturias no se practica el encarnizamiento terapéutico  

Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un país. 

Asturias24 Miércoles15 de octubre de 2014 Susana D. Machargo @smachargo

El Sespa busca vacunar de la gripe al 65% de los mayores de 65 años

El Sespa busca vacunar de la gripe al 65% de los mayores de 65 años

La campaña comenzó ayer, con 217.000 dosis gratuitas disponibles en los 191 centros de salud asturianos

La enfermera Astrid Suárez vacuna a Ángel Álvarez en el centro de salud del Quirinal, en Avilés. RICARDO SOLÍS Fotos de la noticia

Lne. 15.10.2014 | 04:02E. G.

Unas 217.000 dosis de vacunas de la gripe esperan destinatario entre los asturianos. Costaron 676.600 euros y, si se mantiene la tónica de otros años, no todas acabarán en el brazo de los usuarios. La campaña gratuita de vacunación comenzó ayer en los 191 centros de salud y consultorios de toda Asturias.

Asegura Sanidad que todavía "no hay indicios de circulación del virus", por lo que "es buen momento para vacunarse".

Las vacunas antigripales son similares a las de temporadas anteriores. El principal objetivo de la campaña es conseguir que se vacune al menos el 65 por ciento de las personas de 65 años o más.

Las vacunas se aplican de forma gratuita y descentralizada en los centros de salud y consultorios del Sespa. Las personas interesadas deben contactar con su centro sanitario para pedir cita previa. Las autoridades sanitarias asturianas insisten en que la vacunación "es la medida más eficaz para prevenir la gripe o minimizar complicaciones".

«Vienen el primer día como si se fueran a acabar»

VER NOTICIA ANTERIOR DIRECTAMENTE RELACIONADA

Recomiendo no perderse la lectura de este post…

Recomiendo no perderse la lectura de este post…

No está claro si dan risa o miedo, perfiles semanales con mala leche de los que nos mandan (tan mal)…

Por Ramon Lobo

Mato, la flamante inutilidad