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CONTRARREFORMA NO

Especialmente para Madrid, pero válido para toda España…

Especialmente para Madrid, pero válido para toda España…

Hay que continuar las movilizaciones en la Sanidad madrileña

Por Sergio Fernández Ruiz, de la Junta Directiva de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Publica de Madrid

nuevatribuna.es

El conflicto de la Sanidad Pública madrileña se mantiene hace ya más de cuatro meses continuando las movilizaciones en los centros sanitarios y en la calle, con un gran esfuerzo y compromiso de los trabajadores de la Sanidad y la ciudadanía.

Aunque la Comunidad de Madrid aprobó en diciembre de 2012 los presupuestos y la Ley de Acompañamiento, el que llamaban “Plan de Sostenibilidad”, aún esta por desarrollar en la mayoría de sus efectos concretos. Hasta el presente se ha cerrado el Instituto de Cardiología, se han producido 1.200 despidos de eventuales e interinos y se ha consumado la que denominan “externalización” (es decir, la privatización) de la parte no sanitaria de Puerta de Hierro (que en realidad es un proyecto de 2009), pero se mantiene el Hospital de La Princesa como hospital general, se ha paralizado la concentración de los laboratorios, y aunque se ha producido una prolongación de los contratos de muchos eventuales estos acaban el 31 de marzo próximo. También es cierto que todavía no han aparecido los pliegos para la privatización total de los 6 centros semi-privados (PFI).

Es evidente que la crisis política del PP y del gobierno de la Comunidad de Madrid ha tenido un efecto beneficioso, ralentizando su capacidad de actuación, pero también lo es que todos los proyectos privatizadores siguen en pie y que pueden concretarse en cualquier momento, por lo que no puede darse por ganado el conflicto.

Por supuesto las movilizaciones unitarias de los trabajadores de la Sanidad y el apoyo ciudadano han hecho mella en la Consejería de Sanidad y en los gobernantes del PP que saben que no engañan a casi nadie, y que la mayoría de los trabajadores de la Sanidad y de la población sabemos que este plan privatizador no tiene como objetivo mejorar la Sanidad, sino solo desmantelar la Sanidad Pública, favorecer los intereses económicos de las empresas y de paso los de algunos privatizadores.

Por lo tanto hay que ser capaces de mantener las movilizaciones, pero debemos ser conscientes de que para continuar actuaciones que garanticen el éxito del conflicto tenemos que plantearnos:

1) El objetivo clave e irrenunciable de las movilizaciones, es el rechazo al “Plan de Sostenibilidad” y a la privatización de la Sanidad Pública. No se puede aceptar ninguna componenda al respecto, aunque es obvio que desde la Consejería se intentara conseguir apoyos para medidas que avancen en este sentido

2) La movilización para que tenga éxito debe ser sostenible en el tiempo, hay que garantizar su persistencia con un apoyo suficiente, al menos hasta el verano, probablemente durante todo este año, siendo conscientes de que en la medida en que se acerquen las próximas elecciones, la capacidad de presión de las movilizaciones se vera incrementada, y por lo tanto el riesgo de que se produzcan medidas mas agresivas, ira disminuyendo progresivamente.

3) La unidad de acción es la clave. Las respuestas unitarias han sido fundamentales y deben de mantenerse, más allá de la diversidad de organizaciones y de opiniones, que por supuesto deben de respetarse. Es bien conocido que hay muchos agentes presentes en el conflicto que buscan protagonismo y eso puede producir roces. Es una tarea fundamental para todos el evitarlos y/o minimizarlos, pues el principal favor que puede hacérsele a una Consejería debilitada política e ideológicamente, es fracturar las movilizaciones.

Solo si continuamos las movilizaciones, masivas, conjuntas y sostenibles, de trabajadores de la Sanidad y de la ciudadanía, lograremos paralizar las privatizaciones. No nos debería caber ninguna duda de que podemos lograrlo.

No es ni un chiste de humor negro ni una expresión de Groucho Marx… es lo que es: ¡¡cosas de la sanidad privada!!

No es ni un chiste de humor negro ni una expresión de Groucho Marx… es lo que es: ¡¡cosas de la sanidad privada!!

¡¡Aquí el hospital, mándenos un médico!!

La clínica La Milagrosa reclama una UVI móvil al Ayuntamiento para atender a un hombre de 50 años que sufría un ataque cardiaco en sus consultas externas

Vicente G. Olaya, en El País

Todo depende de dónde se sufra el ataque al corazón, y de lo que diga el protocolo, pero hay situaciones en la atención sanitaria que pueden superar el absurdo. Ocurrió el lunes en Madrid. Un hombre de 50 años sufrió un ataque al corazón en las consultas externas de la clínica privada La Milagrosa de Madrid, donde ahora se recupera el Rey de una operación de hernia discal. Los médicos del servicio le atendieron, pero decidieron llamar a una UVI móvil en vez de trasladar al infartado al hospital de La Milagrosa, que se halla a unos 260 metros.

A las 22.30 del lunes el servicio de emergencias sanitarias del Ayuntamiento de Madrid (Samur) recibió una llamada de auxilio que procedía, a su vez, del teléfono urgencias 112. La Milagrosa reclamaba una UVI móvil equipada porque una persona había sufrido un infarto en las consultas externas del centro hospitalario. Fuentes sanitarias municipales admitieron ayer la extrañeza que produjo la petición, teniendo en cuenta que procedía de un hospital bien equipado. El SAMUR solo atiende a personas que necesitan ayuda médica urgente en las calles de la capital y en los locales públicos (centros comerciales, bares, macrofiestas…).

Unos segundos después de la llamada, la ambulancia municipal más próxima, que se encontraba a casi tres kilómetros de distancia, en la plaza de Colón, recibió la orden. El vehículo llegó nueve minutos después al hospital. El médico y el diplomado en enfermería de este Soporte Vital Avanzado encontraron al paciente en las consultas externas —dependencias que están en la misma manzana que el centro hospitalario, en la calle de Fernández de la Hoz, 45—. El hombre estaba siendo atendido por los facultativos de estas consultas. Los sanitarios del Samur se hicieron cargo de él y lo trasladaron al hospital Clínico, a unos 3,1 kilómetros. Llegó con vida. “Es lo que tenemos establecido en nuestro protocolo”, señalan las fuentes consultadas.

Los dos edificios sanitarios comparten manzana y están a 260 metros

Un portavoz de La Milagrosa admitió lo ocurrido, pero con matizaciones. El infarto “no se produjo propiamente en la clínica La Milagrosa [sita en la calle de Modesto Lafuente, 14], sino en las consultas externas [Fernández de la Hoz, 45], que están en otra calle. Son dos calles y dos edificios diferentes. Y, además, no hay conexión directa entre ambas edificaciones. Por eso, se llamó al Samur, ya que legalmente no le podíamos atender porque no estaba en la clínica. Aquí, además, no tenemos ambulancia para trasladarlo”. Este portavoz destacó que el infartado fue atendido por los médicos de “las consultas externas” mientras estos esperaban a la ambulancia municipal y que “no se le dejó solo en ningún momento”. Pero insistió en que, aunque las consultas y el hospital están en la misma manzana, son dos sociedades diferentes.

Las puertas de las dos dependencias de la clínica (el hospital y las consultas externas) comparten manzana y en la página web del centro hospitalario  lamilagrosa.com) se publicitan ambos servicios como la misma empresa. Sin embargo, la web de este centro sanitario incluye un enlace (consultasexternaslamilagrosa.es) donde se lee literalmente: “Las consultas externas de Clínica La Milagrosa surgen como necesidad de ampliación de las consultas médicas de la Clínica La Milagrosa, antes ubicadas dentro del propio centro hospitalario, y para dar respuesta a las crecientes necesidades asistenciales de la clínica” Y añaden: “Es un centro polivalente de carácter privado, gestionado por personas con amplia experiencia en el sector sanitario, y con profundo conocimiento de las necesidades médico-quirúrgicas actuales”.

La web del hospital indica que dispone de un servicio de cardiología que “está perfectamente integrado, y a gran altura dentro de la Comunidad de Madrid”. En cuanto a su servicio de urgencias, manifiesta que dispone de “seis boxes médico-quirúrgicos y dos boxes ginecológicos totalmente equipados para dar cualquier tipo de cobertura; de un área de hospitalización integrada en el propio servicio, que cuenta con seis camas monitorizadas para observación y control de pacientes”. “Esta unidad de atención las 24 horas del día”, dice el hospital en su web, “tiene un quirófano específico para cualquier urgencia que se presente. La celeridad en la atención de nuestros pacientes se combina de modo perfecto con la serenidad que siempre mantienen los profesionales adscritos a un servicio en el que la experiencia siempre está presente”.

Porque "está en juego" un sistema "que ha funcionado correctamente durante años"…

Porque "está en juego" un sistema "que ha funcionado correctamente durante años"…

Los médicos de familia se rebelan contra el rodillo de Mato

Critican que la reforma sanitaria se haya aprobado sin "diálogo previo con los profesionales" y piden una "consulta popular" antes de tomar medidas

Foto: José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

EUROPA PRESS, Madrid.

El presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), José Luis Llisterri, ha criticado que la reforma sanitaria impulsada por el Ministerio de Sanidad debería haberse precedido de un diálogo con los profesionales y de un debate parlamentario que no ha tenido, y ha pedido "una consulta popular" para que los ciudadanos decidan sobre el futuro de la sanidad pública en España.

Así lo ha destacado este experto en una rueda de prensa en la que ha hecho un balance de su primer año en la presidencia de esta entidad, que ha coincidido con la puesta en marcha de la reforma sanitaria que Ana Mato impulsó el pasado mes de abril, y a la que "se opusieron frontalmente" en determinados aspectos.

La principal crítica de Llisterri va destinada a la falta de diálogo con la que la titular del ramo ha sacado adelante su reforma. "No nos han consultado, cuando somos los que mejor sabemos cómo y de dónde podemos recortar", ha dicho. Asimismo, el presidente de SEMERGEN ha reconocido que "no parece lógico" que una reforma "de tal calado" no esté debatida en el Parlamento "ni haya contado con una consulta popular".

"Cuando está en juego un sistema que ha funcionado correctamente tantos años, sabiendo las dificultades que existen y que todos sabemos que tenemos que ayudar, y donde no es de recibo que no haya una consulta con los profesionales, un debate intenso en el Parlamento y por último, una consulta popular", ha resumido.

Recortes en todo el país

Además, ha recordado que los recortes están afectando a todo el país, con una mayor incidencia en determinadas comunidades como Catalunya, Castilla-La Mancha y Andalucía. Pero, en general, "existe una alta variabilidad de los recortes por una absoluta politización del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, cuando lo que requiere es lo contrario, con una profesionalización de la gestión".

Llisterri también ha destacado el caso de la Comunidad de Madrid, criticando que las medidas se hayan tomado "de manera premeditada, alevosa y con nocturnidad, y sin consultar a los profesionales".

En este aspecto, ha destacado la descoordinación entre el Gobierno de la comunidad y el Ejecutivo central a pesar de  pertenecer a un mismo partido político. "Es incoherente que una ministra de Sanidad no se ponga de acuerdo con una comunidad gobernada por el PP y que tiene un consejero que tendría de estar a sus órdenes", ha dicho.

El presidente de SEMERGEN ha denunciado que en los últimos años también se está produciendo un "éxodo masivo de estudios de gran interés", tanto en fase III como en fase IV, de farmacovigilancia, a otros países, "por dificultades burocráticas y técnicas en España". "No se está reconociendo la capacidad de la Atención Primaria para investigar en condiciones", ha lamentado, destacando el papel de estos profesionales para realizar un seguimiento y analizar la adherencia al tratamiento de pacientes con enfermedades crónicas, como la hipertensión, la artritis o la diabetes.

Médicos de familia piden una consulta popular sobre la reforma sanitaria

Agencia EFE, El Comercio.

El presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), José Luis Llisterri, ha reclamado hoy una consulta popular sobre la reforma sanitaria emprendida por la ministra Ana Mato, ya que "está en juego" un sistema "que ha funcionado correctamente durante años".

En una rueda de prensa para hacer balance de su primer año de gestión, Llisterri se ha referido al real decreto de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) y ha mostrado su rechazo a algunas de las medidas emprendidas como la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes en situación irregular.

"Cuando está en juego un sistema sanitario que ha funcionado correctamente durante tantos años no es de recibo que no exista una consulta con profesionales, un debate intenso en el Parlamento y una consulta popular", ha lamentado el presidente de SEMERGEN.

Se ha referido, asimismo, a las medidas adoptadas en la Comunidad de Madrid, que, en su opinión, se tomaron de forma "premeditada, alevosa y sin consultar a los médicos de familia".

Además, ha puesto a Madrid como ejemplo de "descoordinación absoluta entre miembros de un mismo partido político". "Es incoherente que una ministra de Sanidad no se ponga de acuerdo con una comunidad autónoma que está gobernada por el mismo partido y hay un consejero que debería estar a las ordenes de la ministra".

"Esperemos que lo que ha sucedido en Madrid no sea el ejemplo a seguir", ha subrayado.

Lo que no hubo en ningún caso: planificación con criterio alguno…

Lo que no hubo en ningún caso: planificación con criterio alguno…

El pinchazo de la burbuja hospitalaria

Centros proyectados en época de bonanza languidecen a medio construir o cerrados

Foto: Estado actual del nuevo hospital de Toledo en Santa María de Benquerencia.

Elena G. Sevillano, Madrid, en El País.

Solo hay que subir a una pequeña loma a las afueras del nuevo barrio residencial de Santa María de Benquerencia, a cinco minutos del centro de Toledo, para asombrarse ante las proporciones del que iba a ser “el mayor hospital de Europa”. Dependiendo de la perspectiva, el conjunto, de 360.000 metros cuadrados repartidos en 10 edificios, empequeñece hasta la magnificencia del Alcázar que corona el casco histórico. “Le puedo decir exactamente cuánto tiempo llevan las obras paradas, 13 meses, los mismos que lleva mi hija en el paro”, se lamenta Luis Gómez, de 64 años, junto a la valla metálica que protege la gigantesca carcasa de cemento que es ahora el hospital.

La hija de Gómez, administrativa de 27 años, fue una del medio millar de trabajadores que se quedó en la calle después de que el Gobierno de Castilla-La Mancha decidiera paralizar las obras y rescindir los contratos a las constructoras a finales de 2011. María Dolores de Cospedal, recién llegada a la presidencia, anunciaba a la prensa que “no hay dinero” para sacar adelante el proyecto tal y como estaba concebido. Para entonces ya se habían gastado 140 millones y se había ejecutado el 30% de la obra, iniciada cinco años antes.

El megahospital de Toledo destaca por sus cifras abrumadoras —36 quirófanos, 800 habitaciones, 200 salas de consulta...—, pero lo cierto es que muchos municipios lucen solares o esqueletos de hormigón sin obreros donde se prometieron flamantes hospitales. También hay edificios terminados que no se inauguran porque ponerlos en marcha asfixiaría aún más las maltrechas arcas regionales. El problema es que ni así salen baratos: el hospital de Collado Villalba, en Madrid, cuesta 900.000 euros por cada mes que permanece cerrado. Pese a que no funciona, el Gobierno regional está obligado a pagar el canon a Capio, la empresa que lo ha construido y lo gestionará durante 30 años.

Las promesas electorales de nuevos hospitales en regiones de toda España se convirtieron en una constante en el periodo que Juan Oliva, presidente de la Asociación de Economía de la Salud, llama “la década prodigiosa de crecimiento económico reciente”, hasta el año 2008. Una época, añade, en la que “podemos identificar arquetipos de mal gobierno a la hora de abordar inversiones poco meditadas y temerarias, localismo en el desarrollo de centros y carteras de servicio y abandono de referentes técnicos en la planificación de oferta”. Llegó la crisis, y la burbuja hospitalaria, como las demás, también pinchó. Aquellas promesas son las losas que ahora asfixian muchos presupuestos regionales. Los mismos que no dejan de recortarse en sanidad, la partida hasta hace muy poco intocable, que ha perdido 6.700 millones desde 2010. Menos personal, más listas de espera, cierre de urgencias rurales, material de peor calidad...

Muchos expertos se preguntan si eran necesarios todos los hospitales que se proyectaron en esa época. El servicio de salud valenciano sigue funcionando —bien, según sus responsables— pese a que los hospitales de Llíria y Gandia están acabados pero precintados y los de Torrent, Vall d’Uixó, Peñíscola, Ontinyent y Benidorm no pasaron de su condición de proyectos.

“Sin duda, los intereses cortoplacistas —electorales— han jugado un papel muy importante”, señala Oliva, que no circunscribe su reflexión a Valencia, sino a toda España. “Sobre hasta qué punto muchas de estas inversiones estaban o no justificadas, es muy difícil saberlo sin disponer de la información adecuada. Y, por desgracia, en el último periodo económico expansivo, la propaganda tomó la delantera a la información, especialmente cerca de elecciones, en lo que respecta a la actividad de muchos ministerios y consejerías”, añade.

Ejemplo de ello es la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre irrumpió en la campaña de 2003 con una osada promesa: construir nada menos que siete hospitales en una legislatura. Uno de ellos era en realidad el traslado del Puerta de Hierro, situado en un edificio obsoleto a las afueras de la capital, a un nuevo emplazamiento en Majadahonda. Los otros seis eran completamente nuevos, es decir, iban a atender a población que hasta entonces se desplazaba a otros barrios o municipios para ir al especialista. Los contratos de concesión de obra pública —modelo inglés: las empresas construyen y proveen los servicios no sanitarios y la construcción no computa como deuda para el déficit— se adjudicaron en 2005. No estuvieron listos para la siguiente campaña electoral, pero Aguirre, en un insólito maratón inaugurador, consiguió abrirlos todos con apenas un mes de diferencia en 2008. Justo a tiempo para esquivar la crisis.

¿Eran necesarios? ¿Se diseñaron de acuerdo a algún plan? Si lo hubo, no llegó a la opinión pública. Solo cinco años después de inaugurarlos, Madrid acaba de presentar un plan de ahorro que incluye la privatización total de la gestión de esos seis hospitales y que viene a asumir que sobran dos centros de la capital, el Carlos III y La Princesa. El primero se quiere transformar en un centro de media y larga estancia. El segundo iba a ser, hasta que las protestas de la marea blanca hicieron recular al Gobierno regional, un centro especializado en mayores de 75 años. Es decir, hacen falta recursos sanitarios para una población envejecida.

“En el caso de Madrid, lo que está claro es que no hubo una planificación seria”, afirma Félix Lobo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Carlos III. “No hay un solo documento en el que se sustente una operación de tantos hospitales a la vez. He pedido el plan de infraestructuras sanitarias a la Consejería y no he conseguido nada. Un alto cargo me ha reconocido que no existe. No puedo saber si eran necesarios o no, nadie puede saberlo. Y solo eso ya es gravísimo. ¿Dónde está la planificación sanitaria?”, se pregunta. “Podría muy bien ocurrir que alguno no fuera necesario. De hecho, parece que ya se está notando un exceso de capacidad, con hospitales tradicionales con plantas vacías y menos actividad”, añade.

Aguirre consiguió sacar adelante el primer paquete de hospitales. En su segunda campaña electoral prometió cuatro más, estos de gestión enteramente privada. Móstoles y Torrejón de Ardoz ya están en funcionamiento. El de Carabanchel se desestimó y fue sustituido por un acuerdo para que el hospital militar Gómez Ulla atendiera a los vecinos de la zona. El cuarto, el de Collado Villalba, es el perfecto ejemplo del pinchazo de la burbuja. Aguirre llegó a declarar la obra de “interés general” para acelerar los trámites urbanísticos. Ahora, ya construido, se mantiene cerrado al menos hasta diciembre.

Capio, la adjudicataria de este último centro, asegura que se halla cerrado por razones ajenas a ella. Los 900.000 euros mensuales que recibe del gobierno madrileño los obtiene como compensación por mantener “el hospital y sus equipamientos en perfectas condiciones en previsión de una próxima apertura”. El dinero que percibe, asegura la compañía, “representa un esfuerzo económico” para ella “ya que está por debajo de la cifra de explotación del centro si estuviera abierto”, lo que representa “el mayor interés de la empresa”.

“El crecimiento de hospitales no es homogéneo por comunidades”, afirma Salvador Peiró, del Centre Superior d’Investigació en Salut Pública (CSISP), un organismo que depende de la Generalitat valenciana. “Se concentra en Madrid, Castilla-La Mancha, Valencia y Andalucía, aunque en esta última son los llamados hospitales de alta resolución, que prácticamente no tienen camas”. En su opinión, el incremento del gasto sanitario fue “extremadamente clientelar”, en ocasiones se asoció a estrategias urbanísticas —“generar un área de desarrollo urbanístico explica algunas decisiones de por qué se han hecho y dónde se han colocado los hospitales nuevos”— y llevó al “despilfarro”.

Hay ejemplos de hospitales con las obras paradas o acabados y sin abrir en muchas regiones. El nuevo centro hospitalario de Vigo, el área sanitaria más saturada de Galicia, está paralizado desde el verano. La estructura principal ya está construida, pero la Xunta lleva meses buscando financiación. El nuevo hospital de Cáceres se anunció por primera vez en 2002, se licitó en 2006 y aún está a medio construir y con las obras paradas desde abril. El Gobierno actual, del PP, “ante la falta de ingresos, y con la losa del déficit heredado” ha apostado por la colaboración público-privada como “la única fórmula posible en el actual escenario”, señala una portavoz. El hospital de Salamanca lleva en barbecho desde mediados de 2011, pero según la Junta de Castilla y León no se debe a problemas de financiación sino a la necesidad de desviar un colector en la parcela. Lo cierto es que estaba previsto inaugurarlo en 2014 y ya se ha retrasado hasta 2017.

Castilla-La Mancha se ha propuesto sacar adelante en esta legislatura el hospital de Toledo, pero no lo hará siguiendo el “desproporcionado” plan funcional del anterior Gobierno (del PSOE), explica una portavoz. No ofrece detalles sobre cómo será el nuevo proyecto, pero una versión del plan encargado por Cospedal a la consultora Mensor habla de acabar solo por fuera algunos edificios y dejar sin ocupar sectores que suman más de 400 camas. La portavoz señala que la última versión puede ser diferente y que la empresa no cobrará los más de 60.000 euros que ha costado el plan funcional (adjudicado mediante procedimiento negociado sin publicidad) hasta que entregue el definitivo. La oposición socialista denuncia que el centro tenía la financiación comprometida y que Cospedal paralizó la obra por razones políticas.

El hospital de Toledo sigue adelante, anuncia repetidamente el consejero de Sanidad castellanomanchego, José Ignacio Echániz, pero otros dos centros con obras en punto muerto, en Guadalajara y Cuenca, tendrán que esperar. “El nuevo Gobierno se encontró con la crisis y con deudas y estos dos proyectos no se reanudarán hasta conseguir financiación”, señala la portavoz. Andalucía, que no puede recurrir a la herencia recibida, también tiene proyectos paralizados. La consejera de Salud, María Jesús Montero (PSOE), confirmó hace unas semanas que los edificios previstos pero cuyas obras no hayan comenzado quedan aplazados hasta que mejore la situación presupuestaria. Los proyectos de hospitales en Cádiz, Málaga o la ciudad sanitaria de Jaén quedan así en suspenso. Otros, como el Clínico de Granada, están prácticamente terminados pero falta dinero para equiparlos. En Euskadi, el proyecto del hospital de Eiba, con las obras adjudicadas, no se iniciará en 2013 por falta de presupuesto.

A José Ramón Repullo, profesor de Planificación y Economía de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad, no le gusta hablar de burbuja hospitalaria porque “no se produce una de las características especulativas de las burbujas: comprar para vender”. Él define la situación de otra manera: “Aquí se da esencialmente una alianza entre constructoras, políticos regionales y políticos locales, con el silencio más o menos cómplice de los demás agentes, que no se atreven a levantar la voz. ¿Quién puede decir que no hace falta un hospital en un sitio concreto, y no correr el riesgo de ser corrido a gorrazos por los vecinos y comerciantes interesados?”.

Con información de Reyes Rincón y Ania Elorza.

Comunidades autónomas más papistas que el Papa… ¿adivinas de que signo político son sus gobernantes?

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Médicos del Mundo asegura que niños inmigrantes no reciben asistencia médica

La ONG denuncia casos de "vulneración de derechos" en Aragón, Balears, Castilla-La Mancha, País Valencià, Madrid y Navarra

EFE, Madrid

Médicos del Mundo aseguró este jueves que la sanidad pública no sólo niega el derecho a la salud de las personas que se encuentran en situación irregular en España sino también a aquellas que tienen la asistencia reconocida a pesar de la reforma sanitaria, como los menores inmigrantes. Según señala la organización en un comunicado, las comunidades en las que la organización está presente -Aragón, Balears, Castilla-La Mancha, País Valencià, Madrid y Navarra- proporcionan "numerosos casos de vulneraciones de derechos", aunque también ha recibido denuncias procedentes de otras comunidades.

De hecho, la ONG destaca que se han registrado casos de dificultades en el acceso a la atención sanitaria en todas las comunidades, incluso las que se han posicionado en contra de la reforma sanitaria. Algunas deniegan la atención primaria a menores como Navarra y Castilla-La Mancha, y en esta última se ha cobrado el parto a una embarazada, mientras que un hospital de Madrid ha facturado la atención de urgencias a pacientes crónicos.

Estos son algunos casos que documenta Médicos del Mundo y por los que considera que "no hay voluntad política" para aclarar los "puntos oscuros" del real decreto aprobado por el Gobierno el pasado año, que reformó el Sistema Nacional de Salud (SNS). En concreto, señala que en Pamplona, el hijo de una familia rumana no fue atendido, mientras que en la localidad toledana de Illescas se negó la atención sanitaria a los hijos de una familia marroquí y en Yepes (Toledo), a dos niños, de 1 y 2 años, de nacionalidad rumana. En el caso de Yepes, la administrativa del centro sanitario insistió en que "no tenían derecho" porque ni ellos ni sus padres disponían del Número de Identidad de Extranjero (NIE).

Compromiso de pago

La organización subraya que cuando las personas que no tienen tarjeta sanitaria ven agravarse sus dolencias, en ciertos hospitales son obligadas a firmar un compromiso de pago antes de ser atendidas y días después reciben "abultadas facturas en sus domicilios". Hospitales como Virgen de la Salud de Toledo, señala Médicos del Mundo, han enviado facturas superiores a 3.000 euros por un parto, cuando las embarazadas deberían tener cubierta completamente la asistencia en el SNS.

Asimismo, indica que el Gobierno de Aragón ha reconocido en una respuesta parlamentaria el cobro efectivo de la atención sanitaria. En Madrid, centros sanitarios como la Fundación Jiménez Díaz, han facturado, según la organización, la atención en urgencias a pacientes crónicos, a los que el propio centro daba seguimiento desde 2007.

"El personal no sanitario es igual de necesario" es el lema de esta protesta de 24 horas que los trabajadores pretenden repetir los últimos miércoles de mes…

"El personal no sanitario es igual de necesario" es el lema de esta protesta de 24 horas que los trabajadores pretenden repetir los últimos miércoles de mes…

Hospitales y centros de salud madrileños, de nuevo encerrados

Los encierros de este jueves denuncian especialmente la privatización de las cocinas.

ANNA FLOTATS, Madrid, en Público.es

Al menos diez hospitales y otros tantos centros de salud de la Comunidad de Madrid permanecen encerrados desde este miércoles a las 22.00 horas contra la privatización sanitaria. En este caso, la Plataforma Asamblearia de Trabajadores y Usuarios de Salud (PATU-Salud) ha querido mostrar su apoyo a los empleados de los servicios de cocina de los hospitales porque algunos de ellos ya están siendo trasladados a otros centros.

El lema de este encierro, que durará hasta las 22.00 de este jueves, es "el personal no sanitario es igual de necesario". La Plataforma de trabajadores del Hospital de La Princesa, por ejemplo, ha denunciado en un comunicado que estos servicios no se privatizan por ahorro y eficiencia sino que "el motivo fundamental es la obtención de jugosos beneficios de empresas que, en muchos casos, son propiedad de amigos de los mismos políticos que hacen la ley". Además, la plataforma manifiesta que "luchar por las cocinas es luchar por unos puestos de trabajo, unas condiciones laborales y unos derechos de los trabajadores y sobre todo un modelo sanitario público, universal y de calidad".

Se han sumado a la protesta el Hospital del Tajo, Infanta Leonor, Virgen de la Poveda, La Paz, Henares (que lleva 116 días de encierro), Sureste Arganda, Clínico, Infanta Sofía y los Hospitales de Parla y La Princesa. Los dos últimos se encerrarán sólo desde las 7.00 horas a las 19.00 horas de este jueves. Además, se prevé que se unan nuevos centros a lo largo de la jornada.

Durante estas horas de encierro, se han realizado recogidas de alimentos, caceroladas y protestas en las puertas de los centros.

Desde que se inició el conflicto sanitario en contra de la privatización de seis hospitales y 27 centros de salud, los encierros han sido el emblema de la protesta de los trabajadores. El último se celebró a finales del mes pasado y, a partir de ahora, se celebraran los últimos miércoles de cada mes.

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De aquí a directamente dejarles morir...: ¡¡un pasito!!

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Interior niega la nueva terapia de hepatitis a presos con VIH

Un juez de Alicante ordena sin éxito tratar a un recluso

Foto: Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior.

Reyes Rincón, Sevilla, en El País.

Las restricciones impuestas por los recortes económicos en Instituciones Penitenciarias para que los presos con hepatitis C accedan a un tratamiento que duplica sus opciones de curación se convierten en una negativa cuando el recluso tiene también el virus del sida (VIH). Varios internos han denunciado sus casos y una juez de Vigilancia Penitenciaria de Alicante ha dado la razón a un recluso y ha ordenado al penal que le administre la nueva terapia. Instituciones Penitenciarias ha comunicado que no acatará la resolución judicial.

En un escrito remitido a la prisión de Alicante I el 24 de enero, el subdirector general de Coordinación de Sanidad Penitenciaria, José Manuel Arroyo, sostiene que no se puede tratar al recluso porque la Agencia Española del Medicamento no tiene autorizada la triple terapia con los nuevos fármacos (boceprevir y telaprevir) para pacientes coinfectados (con VIH y Hepatitis C).

Interior se ampara en que la ficha técnica de los medicamentos no contempla su administración a coinfectados porque no se han hecho ensayos clínicos. Sin embargo, la propia agencia publicó en julio de 2012 un documento con las recomendaciones de uso de la terapia para enfermos con VIH porque diversos estudios apuntan una alta eficacia del tratamiento en estos pacientes.

Prisiones señala, además, que, según la agencia del medicamento, estos casos deben tratarse en “el entorno de un ensayo clínico” y requieren “unos dispositivos asistenciales especializados y un seguimiento hospitalario, de los que la Administración Sanitaria Penitenciaria carece”. El documento de la agencia, efectivamente, señala que la opción prioritaria es incluir a estos enfermos en ensayos clínicos, pero advierte de que hay pacientes “que no pueden ser incluidos en estos ensayos” y que “podrían beneficiarse del tratamiento con esta medicación sin esperar a su autorización”.

Antes de que se autorizara la comercialización de los fármacos la agencia del medicamento reunió a un grupo de expertos para perfilar cómo se prescribiría. Manuel Romero, médico del Hospital Virgen de Valme, en Sevilla, participó en estos trabajos: “Es verdad que el tratamiento no está aprobado para pacientes coinfectados porque no se han hecho todos los estudios”, señala. “Pero la hepatitis C es la primera causa de muerte para los pacientes con VIH y, además, progresa de forma muy rápida, por lo que no podíamos dejar fuera a este colectivo”.

El tratamiento, explica este médico, se administra vía oral y los enfermos pueden tomarlo en su casa. “Los médicos de las prisiones están muy familiarizados con la hepatitis C y podrían administrarlo sin problema”, afirma. Fuentes del Ministerio de Sanidad señalan también que la triple terapia puede administrarse a pacientes coinfectados si cumplen los criterios fijados por la agencia del medicamento. Según los datos presentados la semana pasada en el Congreso Nacional del Hígado, desde finales de 2011 en los hospitales españoles se han administrado casi 2.000 tratamientos de la nueva terapia. Alrededor del 20%, estima el doctor Romero, en pacientes que tienen VIH. Estos casos se comunican a la agencia, que, hasta ahora, ha aceptado todos, señala el médico. En las prisiones, donde la incidencia de la hepatitis C es del 25%, no se ha autorizado ninguno. La juez de Vigilancia Penitenciaria de Alicante que se ha pronunciado sobre unos de estos casos sostiene que la prisión tiene el deber de administrar la terapia que ha prescrito el médico. “No existe razón o excusa alguna que justifique que a este paciente al tratarse de interno del centro penitenciario, y por este único motivo, no se le dispense igual trato y asistencia médica que al resto de la población”, concluye el auto.

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Los recortes en la salud: …directamente proporcionales a la vulnerabilidad del colectivo afectado, es decir, más (recortes) y peor cuanto más necesidad… ¡¡muy PePero!!

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Interior pone “cupos” para tratar a presos con hepatitis por los recortes

La nueva terapia, financiada por la sanidad pública, duplica la tasa de curación

Los médicos advierten de que saldrá más caro abordar casos de cirrosis o cáncer

Foto: C.P. Madrid 1 y 2.

Reyes Rincón, Sevilla, en El País.

El Ministerio del Interior ha restringido por falta de presupuesto un tratamiento que duplica las opciones de curación para los presos que sufren la forma más habitual de hepatitis C, una enfermedad que afecta a casi el 25% de la población reclusa, según los datos que maneja la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria. En diversos escritos remitidos a los responsables médicos de las prisiones, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias asume que no hay dinero para tratar a todos los reos que pueden beneficiarse de los nuevos fármacos, por lo que ha establecido un “cupo” de pacientes y ha creado una lista de espera para irles tratando en función del presupuesto.

La Agencia Española del Medicamento aprobó a finales de 2011 un nuevo tratamiento que aumenta las expectativas de curación de los enfermos de hepatitis C, especialmente los infectados por el genotipo 1, que es la forma más común en la que se presenta el virus (el 75% de los casos). El tratamiento se basa en una triple terapia que une un nuevo fármaco (boceprevir o telaprevir) a los medicamentos habituales que se empleaban hasta ahora para este tipo de hepatitis (interferón pegilado y ribavirina).

Según diversos estudios manejados por la agencia del medicamento, con la medicación clásica se curaban entre el 40% y el 50% de los infectados por el genotipo 1; con la triple terapia, se cura más del 75%.

La agencia estableció en febrero de 2012 unas recomendaciones de uso de este tratamiento en las que especifica para qué tipo de pacientes es apropiado. Estos son los criterios que emplean los servicios públicos de salud de las comunidades autónomas, donde la triple terapia lleva administrándose un año, aunque, según una denuncia de la Asociación Española para el Estudio del Hígado, algunas comunidades como Asturias, Baleares, Aragón o Canarias están poniendo pegas para que los enfermos accedan a la nueva terapia, que incrementa el coste del tratamiento. Expertos consultados cifran el precio de la medicación clásica en unos 6.000 euros por año (que es la duración estimada de la terapia). Con los nuevos fármacos, aumenta entre 44.534 y 59.629 euros, según una publicación de la Dirección General de Farmacia de la Comunidad Valenciana.

Pero la incidencia de la hepatitis C en las cárceles es muy superior a la que se da fuera de ellas. Los datos recogidos por la Agencia Española del Medicamento sitúan la tasa de infectados por este virus en el mundo occidental entre el 1,5% y el 3% de la población. Entre los presos, cuya atención sanitaria depende de Instituciones Penitenciarias, la tasa es superior al 25%. La Subdirección General de Coordinación de Sanidad Penitenciaria asumió las recomendaciones de la agencia del medicamento para el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, pero impuso nuevas condiciones. Entre otras, que los pacientes sean “penados”, es decir, que no estén en prisión preventiva, y tengan “una expectativa de permanecer en prisión el tiempo necesario para completar el tratamiento”.

En una circular remitida el 1 de agosto de 2012 a todas las cárceles, Prisiones avisa de las restricciones para estos fármacos: “En la Institución Penitenciaria se ha establecido un cupo de pacientes a tratar, en función de la disponibilidad presupuestaria”. Desde entonces, según Antonio López Burgos, presidente de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, en las cárceles españolas se han cursado, al menos, una quincena de peticiones para que se autorice la administración del fármaco a enfermos que cumplen los requisitos y a los que un especialista ha prescrito el tratamiento, pero, según López Burgos, solo se ha autorizado uno. El médico asegura que Interior ha llegado a adelantar la puesta en libertad de un reo para eludir el gasto y ha negado el tratamiento a otro al que respaldó un juez de vigilancia penitenciaria.

En Cataluña, la única comunidad que tiene transferida las competencias en prisiones, se han autorizado cinco tratamientos de la triple terapia para una población de 10.000 presos, frente a los más de 65.000 reclusos que albergan el resto de cárceles españolas. “Son pacientes muy delicados. Tenemos que intervenir ahora o podemos perderlos”, señala López Burgos, que advierte que, sin tratamiento, la hepatitis C suele derivar en cirrosis y cáncer hepático, en cuyo caso la única opción de supervivencia puede ser un trasplante de hígado, que es mucho más caro de afrontar.

El hijo de Trinidad Barrera, una mujer de 72 años vecina de Sevilla, es uno de los reclusos que está a la espera de recibir la triple terapia. Un médico del hospital Virgen del Rocío se lo prescribió hace meses, pero el tratamiento no llega. “El viernes estuve hablando con el médico y me ha dicho que mi hijo necesita estas medicinas, que se las tienen que dar ya”, cuenta Trinidad entre lágrimas. Su hijo Manuel Jesús, tiene 40 años y lleva cinco presos por pequeños robos y menudeo.

La mujer ha pedido ayuda al Defensor del Pueblo Andaluz, que ha tramitado una queja ante Instituciones Penitenciarias. La respuesta de Interior, fechada el 22 de enero, confirma la restricción por falta de dinero: “Se ha confeccionado un registro de este tipo de enfermos (...) y se irán tomando medidas para irles facilitando el respectivo tratamiento a todos los enfermos, con la periodicidad que permitan los recursos disponibles ante la imposibilidad presupuestaria de atender de forma inmediata y concurrente a todos los casos”. Trinidad, que lleva dos meses sin poder ver a su hijo, cuenta que está pensando en vender su casa para costear la terapia. “Yo lo que pido es que no se me muera en la cárcel”, solloza la mujer.

Sin médicos por las tardes

R. R., en El País.

Las restricciones para acceder a la triple terapia contra la hepatitis C no es el único recorte denunciado en los últimos meses por los médicos de las prisiones españolas. Hasta ahora, las prisiones más grandes contaban con un servicio médico las 24 horas, pero desde el pasado 1 de enero varias se han quedado sin facultativo por las tardes. “Se está haciendo una paulatina retirada de guardias médicas de presencia física que responde a un criterio de recortes, dado que no se han aportado estudios que justifiquen el ahorro económico que supondría este cambio”, señala Antonio López Burgos, presidente de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria. Esta medida ha afectado, entre otras, a las prisiones de Murcia I, Jaén, Valladolid y Madrid I.

“No se puede obviar el aislamiento de las prisiones, situadas en la mayoría de las ocasiones a bastantes kilómetros de distancia de un centro hospitalario”, señala el médico, que advierte que estas situaciones retrasarán, “en ocasiones dramáticamente”, la asistencia médica de urgencias de los reclusos.

Los sanitarios denuncian también las limitaciones impuestas por Interior al editar una guía farmacoterapéutica en la que se concretan los medicamentos que pueden prescribir los médicos. Cuando un facultativo considera más apropiado otro tratamiento, tiene que pedir autorización a una comisión de farmacia centralizada en Madrid. “Frecuentemente te dicen que no, sin más justificación que el coste económico”, señala López Burgos, que afirma que esta práctica supone una restricción en la libertad de prescripción.