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CONTRARREFORMA NO

Como diríamos aquí: “habló el listo de la clase y sentó cátedra”…

Como diríamos aquí: “habló el listo de la clase y sentó cátedra”…

Por atender los recursos de los ayuntamientos contra el cierre de las urgencias

Echániz critica la "miopía" de los jueces y cree que tendrán que dar cuentas

Efe - Lanza / Toledo - Ciudad Real

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, advierte de que la "miopía" de los jueces que están decidiendo sobre el cierre nocturno de las urgencias "perjudica" a las personas y a los pueblos de la región y avisa de que tendrán que "dar cuentas" en el futuro por ello.

En una entrevista con la Agencia Efe, Echániz dice que se siente "epatado" (finura francesa que significa asombrado) y "preocupado" por los autos que está dictando el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, en los que de forma cautelar estima las reclamaciones de los ayuntamientos afectados por el cierre de las urgencias nocturnas.

Defiende el cierre nocturno de veintiún puntos de atención continuada (PAC) de Castilla-La Mancha porque es "lo mejor" para los ciudadanos que viven en esos pueblos, especialmente, añade, para los mayores que, con el cambio, tendrían una ambulancia dispuesta para ir a su domicilio, sin necesidad de ir ellos hasta los centros de salud.

Argumenta que es una decisión encaminada a lograr "una sanidad moderna que piensa en el ciudadano" y está tomada por los técnicos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), funcionarios que conocen los pueblos, las distancias y la frecuencia con la que los pacientes acuden a esos centros sanitarios por la noche.

Echániz entiende que "el diseño del siglo XIX era el de centros estáticos localizados para que la gente fuera hasta ellos", pero afirma que "la sanidad está cambiando", al igual que lo ha hecho la telefonía y, mientras que en un pueblo hace veinte años los ciudadanos tenían que llamar desde las cabinas telefónicas situadas en las plazas de los municipios, ahora utilizan los móviles para comunicarse.

Asegura que se trata de algo que se ha hecho en otros países y, para ilustrarlo, afirma: "los finlandeses no bajan con sus trineos a un PAC por la noche sino que va el trineo con el señor del botiquín a su casa" porque es "la sanidad del futuro".

Por ello, dice sentir "un poco de desazón por la descoordinación" del TSJ de Castilla-La Mancha, donde hay "un lío", con "unos magistrados que piensan una cosa y hay votos particulares que piensan otra".

Y la consecuencia es que esos jueces, aunque actúen con "buena voluntad", con "su miopía" y "sin saber de sanidad, están perjudicando a las personas de esta comunidad autónoma, a las personas mayores y a los pueblos".

"Esto se tiene que saber, esto es así. Hay personas que sin saber nada de sanidad están comprometiendo el despliegue de una reforma buena para la sociedad de Castilla-La Mancha, especialmente para las personas mayores que no tienen coche y que les proponemos que vayan unos profesionales sanitarios a sus casas", asevera.

El consejero advierte de que los jueces están "impidiendo" esto, porque mantener abiertos los centros implica retirar las ambulancias desplegadas en esas zonas, algo sobre lo que cree que los magistrados "tendrán que dar explicaciones en el futuro".

Echániz cuestiona que Castilla-La Mancha sea "distinta" de Cataluña, Andalucía, Extremadura o Castilla y León, donde sí se están realizando estos cambios en los horarios de los puntos de urgencia.

Se pregunta al respecto "por qué se merecen otros ciudadanos españoles" las mejoras que trae esta reforma, pero Castilla-La Mancha no puede aplicarla.

De hecho, hace alusión a una sentencia emitida el pasado jueves por un juzgado contencioso-administrativo de Salamanca que desestima el recurso presentado por los ayuntamientos de Villarino de los Aires (PSOE) y Pereña (PP) para que se reabrieran las urgencias nocturnas de Las Arribes del Duero y plantea "por qué los tribunales de otras comunidades autónomas tienen claro que esto es una mejoría", pero no el de Castilla-La Mancha.

En cualquier caso, confía en que "el tiempo" dé la razón a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y entonces, advierte, "alguien tendrá que dar cuentas, pero no seré yo".

Respuesta del alcalde de Tembleque

El alcalde de Tembleque, Jesús Fernández, que se ha significado en la lucha contra el cierre de las urgencias nocturnas en Castilla-La Mancha, ha salido al paso de las declaraciones del consejero de Sanidad.

Para Fernández, aquí el único “miope” con la sanidad pública de Castilla-La Mancha es el Gobierno de Cospedal y no los jueces ni los alcaldes y ciudadanos y ciudadanas de los pueblos donde el PP quiere cerrar las urgencias nocturnas.

El alcalde de Tembleque que mostró su gran preocupación ante lo que considera un ataque del Gobierno regional a la independencia de los jueces, considera impropio de un representante de los ciudadanos descalificar como ha hecho Echániz la labor de los jueces y considera muy grave la “velada amenaza” que ha hecho a la judicatura.

El alcalde recuerda al consejero que “por suerte, en democracia los que tendrán que dar cuentas en el futuro son Cospedal y el PP de Castilla-La Mancha ante los ciudadanos en las urnas por su política arrogante que está destrozando la sanidad en la provincia de Toledo y en la región”.

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Se advirtió que ocurriría y ya está ocurriendo…

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Encuesta en Madrid

La Fadps dice que un 17% de pensionistas han dejado de adquirir fármacos prescritos

Un 16,83 por ciento de pensionistas no han retirado alguno de los medicamentos prescritos a partir del establecimiento del nuevo copago farmacéutico, según la Fadsp.

Redacción, Diario Médico, 25/02/2013

Según los resultados de una encuesta lanzada por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp), un 16,83 por ciento de pensionistas no retiraron alguno de los medicamentos prescritos a partir del establecimiento del nuevo copago farmacéutico.

Según la encuesta (se ha preguntado a 30 médicos de familia "seleccionados en centros de salud que cubrieran las diferencias socioeconómicas de la Comunidad de Madrid, con los pacientes elegidos de manera aleatoria"), esta no retirada de medicamentos es "significativamente superior en las rentas más bajas, de manera que el 27,29 por ciento de los pensionistas que tenían una renta inferior a 400 euros mensuales no retiraron de la farmacia los medicamentos prescritos".

La Fadsp critica la modificación del copago, pero admite que "todavía está por analizar la repercusión sobre la salud de esta no utilización de medicamentos recetados". La media de edad de los pacientes es de 74 años, la media de lo copagado, algo más de 11 euros, y la media de fármacos consumidos por cada pensionista, cercana a los 7.

ENTREVISTA A RAFAEL BENGOA…

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"El impacto de las medidas de Mato sobre la salud va a ser muy grande"

El exconsejero de Sanidad vasco que asesora a Obama en su reforma del sistema sanitario estadounidense critica los copagos y la privatización

PAULA DÍAZ, Madrid, en Público.es

Venezolano de nacimiento, vasco de adopción, médico de profesión y político de vocación. Rafael Bengoa (Caracas, 1952), uno de los padres del Osakidetza (el servicio vasco de salud), es un firme defensor de la sanidad pública. En su comunidad, de la que fue consejero del Gobierno de Patxi López -entre 2009 y 2012-, estableció un modelo asistencial mejorado, basado en el trabajo común de la Administración pública, los profesionales sanitarios y los pacientes. "Es un modelo que ha servido para la derecha en unos países y para la izquierda en otros, pero en España sólo preocupa el discurso ideológico y las políticas cortoplacistas", critica, en un tono afable y pausado, más propio de un profesor que de un político. Tal vez por eso, por su capacidad para enseñar, hasta el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le ha fichado como asesor para que le indique, sobre todo, "lo que no debe copiar de España". Bengoa, que el pasado sábado asistió a la I Jornada Nacional de Gestión Sanitaria de Afem, charló con Público antes de continuar su andadura internacional.

¿Es cierto, como afirma el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, que privatizar los centros sanitarios públicos permite el ahorro de fondos públicos?

No hay nada que indique que la gestión privada de hospitales públicos sea más barata; ningún documento ni internacional ni nacional legitima esa decisión en términos técnicos. Lo que sí hay es un movimiento político en el que no hay suficiente información técnica sobre este asunto. Y tanto la izquierda como la derecha deberían posicionarse con respecto al sistema sanitario en función de esa información y no en función de lo que les pide el cuerpo en términos ideológicos.

En Suecia, donde sí se ha evaluado un ejemplo de privatización sobre un 6 o un 7% de la población, la información obtenida indica que al sector privado no le interesan ni los enfermos complejos y caros, ni instalarse en zonas rurales, ni hacer medicina preventiva. Y viendo eso, que el sector empresarial interesado empieza a poner condiciones de dónde le interesa instalarse o no, está claro que contradice por completo nuestra lógica de sistema nacional de salud donde el acceso debe ser uniforme.

¿El sistema público de sanidad es tan caro como dicen algunos? ¿Tiene España el mejor sistema de salud?

En España hay muy buena cobertura pública y no es necesario pasar a otra cosa. Pero aquí se ha pasado artificialmente de decir que tenemos una recesión económica -cosa cierta- a dar a entender que hay recesión en el sistema sanitario y esto no es cierto. Ni hay recesión ni el sistema es insostenible, aunque lo será si seguimos igual. Nuestro sistema público, que se mantiene alrededor de un 8% del PIB, es un sistema bien rentable en el ránking europeo y mundial en relación con los resultados que está obteniendo, muy satisfactorios en el ámbito clínico, en Atención Primaria, en prevención, en vacunación, en cómo controlamos las gripes y las enfermedades emergentes. Aun así, yo no creo que haya nada que se llame "el mejor sistema de salud del mundo", es importante que no entremos en la complacencia. Sí que hay que entrarle al sistema actual, pero no privatizando, sino transformándolo, que son dos líneas completamente diferentes. Los gobernantes lo que deben hacer es precisamente lo contrario: proteger la educación y la sanidad cuando hay una plena crisis.  

¿Qué propone usted para esa transformación del sistema público?

Hay dos grandes implicaciones que no se han hecho en esa transformación del sector público que habría que hacer. Descartando la privatización, no por ideología de izquierda o de derecha, sino porque no hay nada que indique que eso mejora la calidad de la sanidad ni sale más barato, lo que nos queda es flexibilizar el sistema. El sistema está excesivamente burocratizado, con una Administración Pública trasnochada para gestionar una cosa que necesita muchísima agilidad. Hay que dar más margen de maniobra a los directivos para que puedan mover personal y que no esté todo tan condicionado a un contrapoder sindical. Nosotros tenemos que pensar en los pacientes y para ello necesitamos más flexibilidad y abrir vías en dos grandes bloques: el empoderamiento de los pacientes y el empoderamiento de los profesionales.

Y en ello se basa el modelo que usted ha implantado en Euskadi, ¿cierto?

En Euskadi también hemos hecho ajustes presupuestarios y hemos reducido sueldos, hemos apostado por los medicamentos genéricos y desinvertido en tecnología, pero también hemos implantado una gestión proactiva con los enfermos crónicos, haciendo de los pacientes y de los profesionales unos compañeros de viaje que nos ayudan [a los poderes políticos] a transformar el modelo de gestión a medio-largo plazo y no sólo hasta el fin de la legislatura. Y la experiencia nos dice que cuanto más participan pacientes y profesionales en la red sanitaria, mejor nos va en gestión financiera, en reducción de la mortalidad, en satisfacción de los pacientes y, por tanto, en el incremento de la calidad del sistema. Por eso, a veces el político tiene que decir "no sé", aunque duela, y dejarse ayudar por quienes sí saben.

Su modelo ha funcionado, pero fue muy criticado en su momento por decir que los pacientes tienen que ser corresponsables de la gestión. ¿Nos hemos acomodado demasiado y abusado de la sanidad pública?

Sí, nos hemos acostumbrado a que nos lo den todo hecho. Pero es el sistema el que tiene que activar a los pacientes. Ahora tenemos un trato muy paternalista con ellos. Decimos "toma esto y vuelve en tres meses" o "te voy a operar el miércoles", sin preguntarte siquiera si tú quieres operarte. Pero es importante lo que tú haces cuando no estás con nosotros [los médicos]. Los enfermos crónicos, entre otros, se tienen que autogestionar mejor, pero para ello tenemos que ayudarles, estar en contacto con ellos y no ponerles barreras como el copago, que sólo le dice al paciente que estorba y que cuanto menos venga, mejor. El otro modelo posible es el "te voy a ayudar", con procesos educativos, porque hay mucha información que indica que la corresponsabilización de los pacientes da mejores resultados. Pero esto, en España, en general, no lo hemos hecho bien. En el País Vasco una de las medidas fue crear un multicanal que está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para que los ciudadanos puedan llamar, hacer preguntas y resolver sus dudas sobre cómo tomar una medicación o lo que sea. Ese es el sistema de medicina no presencial, pero también hemos potenciado la prescripción de seis o siete intervenciones educativas, a las que los pacientes acuden en grupo y aprenden unos de otros, y de los profesionales, en lugar de prescribir sólo medicamentos. Con ello conseguimos un ahorro de entre el 8 y el 21% en un medio plazo, así que es algo relativamente fácil de hacer.

¿Es la medicina preventiva otra de las fórmulas para ahorrar a largo plazo?

Sí sería más barato, pero es muy complicado implantarla. En vacunas es evidente que se ha ahorrado millones gracias al proceso de vacunación de pequeños y mayores pero aún estamos descubriendo cómo hacer bien las medidas de promoción de la salud, de hábitos y estilos de vida saludables. Sabemos regular bien el tabaco, una historia de exitazo, pero la obesidad va a ser la crisis de salud pública más importante de las dos próximas décadas. Porque más obesidad quiere decir más cáncer, más diabetes y más problemas cardiovasculares, que son tres de las cuatro afecciones que más nos matan. Y el estilo de vida de hoy en día no es saludable, porque un estrés ligth es positivo, pero cuando lo cronificas no, y los jóvenes, por ejemplo, no hacen proyección de riesgo de futuro y siguen con sus comportamientos de riesgo.

Volviendo al tema de las privatizaciones, ¿es cierto que las empresas que gestionan hospitales no quieren a los pacientes caros?

La selección de riesgos está probada en dos estudios en Suecia y, sí, eso ocurre en el sector privado. Pero incluso en España, en un seguro privado no te cogen si tienes 65 años, ni si tienes 40 pero muchas enfermedades. ¡Imagínate traspasar eso al sector público! No podemos decir que eso esté pasando ya, pero se puede intuir en otros países y es por eso por lo que los americanos quieren alejarse de un modelo donde hay selección de riesgo. En EEUU, a partir del 1 de enero de 2014, los seguros privados estarán obligados a cubrir a toda persona que les elige. 

¿El sistema sanitario de EEUU, privado, es más barato que el nuestro?

No lo es y, además, tiene peores indicadores de salud en vacunación, en todo lo preventivo, peor cobertura y en casi todos los grandes indicadores clásicos como mortalidad materna o mortalidad infantil va peor que nosotros. Tiene mejores resultados en cosas de muy alta tecnología, pero esos procesos sólo son accesibles para aquellos que se lo pueden pagar. Y por ello están haciendo esta reforma de su sistema y es por eso por lo que miran a Europa y a España, para ver cuáles son sus puntos fuertes.

¿Cuál es su labor como asesor de Obama?

Yo allí digo justamente cuáles son los puntos flojos de España, lo que ellos no deben copiar.

Que son...

No hay visión, no hay un relato de gestión adecuado. Un consejero o un ministro debe poder decir cómo ve el sistema dentro de 10 años. Y a eso hay algunos que saben contestar y otros que no.

En su intervención en las jornadas de Afem, el pasado sábado, lanzó una pullita contra las tres últimas ministras de Sanidad [Ana Mato (PP), Leire Pajín y Trinidad Jiménez (PSOE)]. ¿A qué se debe? ¿Debe/debieron abolir la ley privatizadora de 1997? ¿Es necesario un pacto por la Sanidad?

Nadie se atreve a meterse con los partidos grandes, ni con otros tampoco. Todos legislan en un corto plazo, reaccionando a lo que está haciendo el otro mal sin poner una propuesta de visión nueva encima de la mesa para mejora la sanidad. Sólo dicen "todo tiene que seguir como hasta ahora" y eso no es una propuesta. Si yo me atrevo a meterme con las tres ministras con las que he tenido contacto en el Consejo Interterritorial [reunión entre el ministro y los consejeros de Sanidad de todas las comunidades] es porque no están a la escucha de las muy buenas soluciones que hay por toda España, que las hay, y no sólo en el País Vasco. Pero ni en la izquierda ni en la derecha están al día de la evidencia científica de la organización de la gestión de servicios, simplemente están en un discurso ideológico, cuando lo que hace falta es estar en aprender de las respuestas y soluciones que, en otros países, les sirven tanto a unos como a otros. 

Y la clave no es la Ley 15/97, sino que hay que evaluar, por gente independiente estas experiencias nuevas de gestión. No tengo que ser yo el que dice lo bien que va el País Vasco, ni Lasquetty lo bien que va Madrid y lo que ahorra o no con la privatización. Tiene que haber un experto con credibilidad que diga, en un ámbito más tecnocrático, por decirlo de alguna manera, "cuidado, que este modelo no está funcionando" o "tiene estas tres cosas positivas". Porque, si no, se queda todo en un ámbito ideológico y político en lugar de uno en el que los ciudadanos puedan ver que esto o lo otro no es tan malo, o todo lo contrario. Es decir, el problema no es la ley ni un pacto por la sanidad que hasta ahora no ha sido necesario y que lo politizaría todo de nuevo, sino que seamos un país que no evalúa la política sanitaria.

En parte de España parece que se quiere ir estratégicamente hacia otro modelo, el privatizador, y es el Ministerio el que debe contratar evaluaciones independientes y comparar cuál es mejor. Pero es interesante el silencio del Ministerio al respecto, que está a otros temas como los copagos y los inmigrantes irregulares.

Usted también se queja, como muchos expertos en gestión, de la falta de transparencia...

Sí, hay una falta de transparencia en el sector en general. Todos debemos ser más transparentes, pero con este tema de la privatización ha sido aún peor. Hay Comunidades en las que sí se puede encontrar información sobre listas de espera y otros datos, pero en otras no. El país no es transparente, ni hacia el público, ni hacia los medios, ni hacia los responsables de políticas sanitarias.  

En Dinamarca, mientras pasaron de tener 50 hospitales a sólo 27 en un plazo de 10 años, en Madrid se construían más y en Alemania, mientras Angela Merkel eliminaba el copago farmacéutico, Mato lo implantaba en España. ¿Vamos al revés del mundo?

Sí vamos al revés del mundo. Y se hace por una cuestión de ideología, que va acompañada de una mala planificación sanitaria a largo plazo, porque lo que importa es ganar votos. A [la expresidenta de Madrid, Esperanza] Aguirre le funcionó, pero eso lo van a pagar los madrileños durante 60 años. Y muchos no sabían que estaban hipotecando a sus hijos. 

Hay quien dice, entre los defensores de la sanidad pública, que se prefiere privatizar para que el político en cuestión se garantice un cargo en una empresa para cuando deje de ser consejero o presidente de una Comunidad. ¿Qué opina usted?

No creo que sea esa la razón por la que privatizan. No creo en esta teoría de la conspiración. Creo que legítimamente buscan una solución varita mágica, en este caso, la privatización, al problema de la sostenibilidad del sistema, pero no han calculado las consecuencias, igual que ha pasado con el copago, con la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares. Estas medidas son para cumplir el presupuesto, pero el impacto sobre la salud va a ser muy grande. En el caso de la privatización no creo que se deba a la puerta giratoria, aunque habrá gente que dirá que mi postura es ingenua porque ya ha habido casos.

Yo creo que es bueno que exista una puerta giratoria técnica: que la privada aprenda de la pública y la pública de la privada. Esta, la del conocimiento, sí debe darse, aunque la corrupta, la individual que te hace hacer cosas porque un día quieres estar en un sitio privado, no debe darse. A mí no me parece bueno que una persona esté toda la vida en un cargo público, pero uno no debe tener una puerta giratoria con una empresa con la que ha estado colaborando.

Entrevista a Antoni Barbará, secretario de “Dempeus per la Salut Pública”…

Entrevista a Antoni Barbará, secretario de “Dempeus per la Salut Pública”…

"La moral del profesional público y privado son siempre diferentes

"El médico y secretario de 'Dempeus per la salut pública', Antoni Barbarà, critica el modelo neoliberal que Mas está implantando en Catalunya, basado en "degradar lo público para que aquello que pueda dar dinero se lo quede el sistema privado"

AITOR LAGUNAS, Barcelona, en Público.es

Dempeus per la salut pública es una organización de carácter ciudadano que se constituyó el 9 de febrero 2009. Su manifiesto no deja lugar a la interpretación: defiende el Sistema Nacional de Salud con todo su carácter logrado: público, universal, de calidad, integral, solidario y de una equidad garantizada. Cuenta con el apoyo de perfiles muy diversos: economistas, informáticos y médicos. Entre estos últimos se encuentra Antoni Barbarà, su secretario. Médico y ex asesor de Salud de l'Ayuntamiento de Barcelona, reconoce que en cuatro años de lucha no se había encontrado con un panorama tan desolador como el actual.

Dempeus nace con el tripartito. ¿Qué les preocupaba por aquel entonces?

Detectábamos una seducción creciente hacia esta perversión conocida de forma eufemística como sistema mixto, idea muy arraigada al modelo sanitario catalán, que no es otra cosa que la colaboración entre lo público y lo privado. Se empezaba a especular con el copago, y nosotros aparecimos para denunciar que esta propuesta era en realidad un repago. Pero en aquel entonces ni en la peor de nuestras pesadillas pensábamos que los ataques al sistema público llegarían a la impunidad y agresividad actual.

¿Cuándo evidenciaron esta deriva?

Con la entrada al gobierno de CiU, un partido de características profundamente neoliberales, absolutamente servil a intereses del mercado. En Catalunya, la sanidad y la salud conviven en mercados terriblemente potentes, como el de las industrias farmacéuticas, el de las biomédicas, empresas de sanidad... Llegó el copago y toda una serie de recortes presupuestarios, de servicios, cierre de hospitales, camas, salas y despidos masivos. Una regresión en la calidad y universalidad de la salud.

¿Por qué este sistema mixto es tan nocivo?

Están explorando nuevas vías para introducir elementos de gestión empresarial ya no de eficiencia económica, sino de lucro. Todo revestido de cierta modernidad, elementos para la creación de consorcios que impiden la transparencia, el control y el acceso de la ciudadanía en la gestión del servicio público. Todo esto ya preocupaba pero cuando llegó CiU estos pecados parciales se convirtieron en una declaración de principios, en el sustento de toda la acción política. El conseller de Salut, Boi Ruiz, ya lo advirtió en sus primeras declaraciones: no hay dinero así que todo aquel que pueda que se haga de una mutua privada. Poco después llegó a afirmar que el problema de la salud es individual y que cada uno es responsable y propietario de ella en función de su genética y estilo de vida. Obviamente no mencionó los determinantes sociales en salud que desde Dempeus reafirmamos, como por ejemplo el hecho de que una sociedad en crisis, con un porcentaje de paro tan elevado, con tantas personas sin techo, la escasa y/o mala alimentación también influye en la salud de la gente.

¿Crisis coyuntural, recortes dirigidos?

Desde el Govern están utilizando la crisis para degradar la imagen del sector público. La crisis ha ido bien para justificar esta agresión, anemia y sangría sistemática del sistema público. El modelo que quieren potenciar es declaradamente neoliberal, como el norteamericano, que busca dar beneficios y ofrece una pequeña atención sanitaria de carácter humanitario y caritativo para justificar situaciones estéticamente dramáticas. La mejor forma de apropiarse de este sector tan goloso es justamente ir degradando el sistema público de tal forma que aquello que pueda dar beneficios económicos se lo quede el sistema privado.

¿Hasta qué punto la convivencia entre lo público y lo privado está pervirtiendo el modelo sanitario?

Hay que partir de la base de que no es una convivencia ni una colaboración. Es una estrategia parasitaria, donde se sustraen recursos de carácter público para derivarlos a través de mecanismos de ingeniería financiera, y en esto son expertos los teóricos de ESADE y las grandes empresas de esta índole, hacia una lógica empresarial. Las entidades públicas hablan de gastos y miden su utilidad en forma de salud. En las privadas, hay precios y el medidor de eficacia es el de rentabilidad. Hay algo que es de cajón. En igualdad de condiciones, es razonablemente imposible que una empresa privada que encima de dar servicios genera beneficios pueda ofrecer la misma asistencia que una empresa pública que no busca beneficios.

¿Cómo se demuestra esto?

Por dos razones. Lo privado se queda sólo aquellas atenciones rentables, que mejoran el confort, el envoltorio de las personas y no suponen grandes gastos. Cuando la situación y el diagnóstico es de carácter urgente se tiende a lo público. La privada se queda aquella atención primaria, hospitalaria, elemental, sencilla y rentable. Los servicios caros a lo público, igual que la investigación. Segunda razón: cuando dicen que las condiciones son las mismas no es verdad. La moral del profesional público y privado son siempre diferentes. En horas, prestaciones y condiciones de trabajo. No son complementarias. Existe una competencia feroz para quedarse el mercado de la salud. Las grandes empresas consultoras, conocidas y amigas de Boi Ruiz, factótum y prohombre de la Unió Catalana d'Hospitals, saben hacer estudios, propuestas sobre cómo trocear el Institut Català de la Salut (ICS), cómo lograr que las privadas sean rentables, etc.

¿Estos informes son puntuales o forman parte de una estrategia?

Estos informes son una práctica habitual en el empresariado, donde los sabios de la ingeniería financiera estudian cómo meter la mano en el jugoso pastel de la sanidad pública. Estos informes han existido, existen y seguirán existiendo. Lo lamentable es que nieguen su encargo, que digan que han aparecido por arte de magia al despacho de la conselleria. ¿Una empresa de manera altruista va a hacer llegar propuestas para trocear, mejorar y repartir el negocio? Es un insulto. Los informes sobre cómo vender, repartir y trocear el sistema público tienen una intención perversa: apropiación de unos beneficios públicos por parte del sector privado. Negarlo forma parte de la tradición de lo que representa la corrupción catalana, del conflicto de intereses que siempre ha existido.

¿El Hospital Clínic es el caso más paradigmático?

Así es. El Clínic es un hospital que trabaja para el CatSalut, no es titular del ICS de forma directa pero de forma prioritaria es fundamental en la red pública. Pues desde hace años se practica una doble puerta. Es decir, son dos hospitales en uno. El público y Barnaclínic, que aglutina una zona relevante de la asistencia privada. De hecho las puertas de acceso, las instalaciones, los ascensores, son distintas aún conviviendo en el mismo hospital. ¿Qué consiguen? Que los muy buenos profesionales del Clínic trabajen para esta rama privada que paga y tiene derecho a una asistencia sin listas de espera. O lo que es lo mismo: se aprovechan de la sabiduría, dedicación, docencia e investigación de estos profesionales públicos para hacer prácticas privadas en horas determinadas dentro de unas instalaciones públicas. ¿Se acuerda de cuando el Rey Juan Carlos vino a intervenirse en el pulmón en Barnaclínic? Tuvo el sarcasmo de decir lo bien que funciona la sanidad pública. Hay algunos casos en el que si pides exploración en el hospital te preguntan: ¿Público o privado? Esto ejemplifica lo parasitario que puede ser este sistema y la injusticia de sacar beneficios a través de los impuestos que pagamos entre todos.

¿Este modelo atiende a razones únicamente ideológicas?

El modelo sanitario catalán ha sido sistemáticamente aplicado en otras comunidades, bajo la idea de la externalización, una palabra que ni existe en el diccionario. Pero la situación es demasiado crítica para andarnos con ambigüedades. Este modelo es el de la privatización, muy sofisticada y bien maquillada eso sí, no tan directa como en Madrid, que la llevan aplicando casi por decreto. Aquí lo hacen de forma mixta, pragmática, teóricamente consensuada, a través de consorcios a los que les sentaría mejor el nombre de conxorxes (conchabanzas). A todo esto hay que añadir la enorme corrupción y la connivencia de lo político con lo empresarial. Hemos llegado a un punto en el que el sistema catalán es puro nepotismo y putrefacción.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Para empezar hay que asumir que el derecho a la salud no se solicita, se ejerce. Remarcamos respetuosamente a las autoridades que no somos clientes, somos titulares del sistema. No puede ser que nos traten como menores de edad. Decían que teníamos un sistema de salud envidiable, luego decían que era poco exigente. Es mentira. Con poca inversión pública se consiguió un sistema reconocido internacionalmente. Universidades foráneas venían a Catalunya para ver cómo lo hacíamos. Teníamos un buen sistema, lo que no significa que fuera perfecto. Y ya éramos críticos. Hace tiempo que reclamamos una nueva cultura de la salud, con carácter de promoción, de determinantes sociales, de prevención. Denunciamos la biomedicalización de la vida, la impunidad de la industria farmacéutica para imponer sus criterios y hacer negocios multimillonarios.
El sistema era mejorable pero ahora volvemos hacia atrás.

¿Qué valoración hace del euro por receta?

El euro por receta es un caso flagrante en la historia de los errores y los horrores. El copago es disuasorio para que la gente deje de ir a la atención primaria. Parece que haya una retracción, un ahorro, pero luego está demostrado que hay más ingresos tardíos que provocan patologías más severas. Además es injusto. La situación de crisis precisa inversión en sectores públicos, lo dijo Keynes, que tampoco era precisamente un revolucionario. Andamos hacia un camino inadecuado, insistiendo en políticas erróneas y antagónicas, y la única forma es apostar por la desobediencia civil y la insumisión de forma democrática y pacíficamente. Seré gráfico. La Generalitat intenta introducir el zorro dentro del gallinero.

Catalunya está siendo castigada doblemente: por las actuaciones del gobierno central y el de la Generalitat.

Las mareas blancas en Catalunya se están reactivando y habrá más de forma progresiva. Es verdad que en Madrid hay más intensidad y como catalán siento sana envidia, con toda la implicación de los profesionales, de los hospitales amenazados... El movimiento que están encabezando es ejemplar. He participado en alguna movilización en Madrid y ponía los pelos de punta, por lo admirable de la mezcla de ciudadanía, usuarios y profesionales. ¿Por qué en Madrid se ha hecho así? A nivel personal creo que porque la velocidad de la agresión ha sido más corta, violenta y radical. El anuncio sistemático ha hecho reaccionar a la sociedad de forma más clara.

¿Por qué ha costado tanto movilizar al sector sanitario en Catalunya?

En Catalunya los años de gobierno de CiU han generado cierta sumisión insana. Cuando veo asambleas del colegio de médicos en Madrid programando movilizaciones se me cae la cara de vergüenza al pensar que en el colegio de médicos de Barcelona esto sería impensable. Porque siempre ha mandado una determinada orientación política vinculada a CiU, y el que no comulgaba con ella ha sufrido las consecuencias.

¿Qué tipo de consecuencias?

Mejor dejarlo aquí.

La primera marea blanca nacional, un hito histórico…

La primera marea blanca nacional, un hito histórico…

Una marea blanca nacional inunda las calles de batas y pancartas por la sanidad 100% pública

La sexta masiva protesta sanitaria se ha celebrado hoy en quince ciudades de España.

Los manifestantes han mostrado repulsa a los planes de privatización del Gobierno

ALIA BENNOUNA, Madrid, en Público

La movilización madrileña, después de tres meses de protestas, cuatro jornadas de huelga y un plan privatizador de la sanidad aprobado por el Gobierno de la Comunidad, se ha extendido a toda España. La sexta marea blanca se ha celebrado hoy en quince ciudades en contra de la privatización en el sistema sanitario, con manifestaciones convocadas por plataformas de usuarios, trabajadores sanitarios y sindicatos, al grito unísono de "La sanidad no se vende, se defiende".

Se trata de la primera marea blanca a nivel nacional. En todas las manifestaciones celebradas en el territorio nacional se ha hecho hincapié en que la sanidad pública española es de "las mejores y más eficientes del mundo" y la gestión privada de los servicios sanitarios "es más cara " y "disminuye la calidad de las prestaciones".

A las doce del medio día confluían en Madrid los bloques que procedían de los diversos hospitales en la Plaza de Cibeles. Las calles del centro de Madrid se teñían entonces de batas blancas y pancartas que pedían que se paralizaran los planes de privatización de la gestión de hospitales y centros sanitarios del Gobierno regional. La manifestación transcurría sin ningún incidente, coreando lemas como: "Pueblo de Madrid movilízate, a estos sinvergüenzas párale los pies", "Menos Eurovegas y más enfermeras. Menos asesores, y más doctores" o "Que no, que no, que no queremos pagar su deuda con sanidad y educación". Aunque no había motivo de festivo, la marea ha llenado las calles de papeles de colores a modo confetti, canciones populares cuyas letras eran sustituidas por consignas en defensa de la sanidad. Unas proclamas tales como "Todos los ciudadanos tenemos un deseo, que para la privada no halla dinero. Dinero por aquí, dinero por allá, la pública p´alante, privada p´atrás", que los asistentes han acompañado de pitidos de silbato.

En la cabecera de la manifestación, los secretarios generales de CCOO y UGT de Madrid han pedido la retirada del plan privatizador del Gobierno regional. Jaime Cedrún, de CCOO, ha insistido en que el "conflicto aún continúa" porque, además, ha señalado, hay "nuevas razones que demuestran que lo que plantea el Gobierno (regional) es un error, un fracaso e, incluso, empieza a haber sospechas de que es un negocio". José Ricardo Martínez, de UGT, ha reclamado una sanidad pública "garantista y eficiente", y que el Gobierno regional piense en los ciudadanos porque "puede hacer negocio con otras cosas".

Mónica García, portavoz de la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (Afem) afirma que "la esperanza es lo último que se pierde". "Tenemos puesta en marcha la vía judicial, los pliegos aún hay que negociarlos y el espíritu de lucha está aquí en la calle hoy, en una exitosa nueva marea blanca", concluyó. También el portavoz de la plataforma de centros de salud de la Comunidad, Alejandro Tejedor, ha considerado que la Consejería de Sanidad permanece en "la sinrazón" porque, a su juicio, no acaba de entender que la reforma del sistema público debe "velar porque se asegure a los ciudadanos seguridad, eficiencia y calidad en los servicios". Gaspar Llamazares, de IU, se ha sumado de nuevo a la manifestación de la marea blanca porque "los que asaltaron en su momento la vivienda pública" pretenden, ha dicho, "asaltar ahora el sistema sanitario, negando el derecho a la salud para convertirlo en un negocio de unos pocos amigos, por cierto, del PP".

Declaraciones similares se han escuchado durante todo el recorrido, desde Cibeles a la Puerta del Sol, donde se ha leído un manifiesto en el que se ha incidido en que "la sanidad es un derecho" y en que no iban a consentir "que se negocie con ella, ni como ciudadanos, ni como trabajadores de la Sanidad". El manifiesto en favor de la sanidad pública recuerda la ley de Ordenación Sanitaria de Catalunya de 1995, que "abrió las puertas de la Sanidad Pública a empresas con ánimo de lucro, permitiendo que cualquier entidad existente en derecho pueda gestionar centros sanitarios".

"Resistiremos como venimos haciendo hasta ahora y manifestamos una vez más, nuestra contundente repulsa a los planes de privatización que se están llevando a cabo en todas las autonomías", concluía el manifiesto. Reyes Montiel y Ramón Linaza, de la agrupación política de Equo, han realizado una de las lecturas del manifiesto. Esta formación política pidió recientemente a la Fiscalía Anticorrupción que investigue a las empresas de los papeles de Bárcenas que gestionan hospitales públicos.

En Barcelona, la manifestación ha sido de las más multitudinarias . Los representes sindicales, como el secretario general de Metges de Catalunya, Francesc Duch, han coincidido en que se está amenazando un sistema sanitario público que siempre se ha caracterizado por su "prestigio" y que los profesionales de la sanidad trabajan con "estrés y sobrecarga", lo que afecta a los usuarios de la sanidad.

Cientos de personas también salían por el centro de Zaragoza en defensa de los servicios públicos y la sanidad, como también lo hacía una cadena humana en Pamplona, o en Segovia, donde la protesta ha comenzado con un gran "abrazo" en torno al edificio del hospital general.

En Murcia, cientos de personas se han concentrado a las puertas del Hospital Reina Sofía para protestar por la privatización de la Sanidad y como muestra de apoyo a los profesionales de Madrid.  Una solidaridad que también se ha hecho notar en el centro de Santander, en Pamplona y Logroño, entre otras ciudades.

Barcelona se une a la ‘marea blanca’ en defensa de la sanidad pública

Trabajadores sanitarios se manifiestan en contra de los recortes y privatizaciones llevados a cabo por el Gobierno y Generalitat

MARCOS A. CABEZAS, Barcelona, en El País.

Miles de ciudadanos se han manifestado en el centro de Barcelona este mediodía en defensa de una sanidad pública de calidad. Convocados por la Plataforma por el derecho a la salud y la Plataforma sindical unitaria de la Función Pública, los manifestantes han reclamado un servicio de salud público, de calidad, eficiente, universal y con unas condiciones de trabajo dignas. De este modo, la capital catalana se une a Madrid y otras 15 ciudades españolas en la protesta.

La marcha ha comenzado entre la ronda de Sant Pere y Plaza Catalunya hasta llegar al edificio de Correos, al final de Vía Laietana. La Guardia Urbana ha calculado la presencia de 8.000 personas, mientras que los organizadores 50.000. Entre los manifestantes, muchos de ellos ataviados con batas blancas, había trabajadores de los centros más afectados, como el de Broggi en Sant Joan Despí, de Badalona, Palamós o Ciutat Meridiana; compañeros de otros centros solidarizándose, o federaciones de asociaciones de vecinos como la de Sabadell.

No hubo canciones protesta al unísono, sino ruido. Cientos de silbatos protestando tanto por la situación actual como la posible venidera. El lema principal ha sido "en defensa de la sanidad pública, ni privatizaciones ni recortes", pero también se han podido ver otras pancartas a lo largo de la manifestación, como ‘retallar és noCiU per la sanitat pública’, ‘retalleu la corruPPCiU’, ‘recortar la sanidad es asesinato’ o ‘la sanidad pública se muere’.

El secretario general de Metges de Catalunya, Francesc Duch, ha insistido en que los recortes suponen una sangría para la sanidad pública y que ya en el 2012 se han marchado al extranjero tantos médicos como en los cinco años anteriores juntos. Por otra parte, los secretarios tanto de CCOO como de UGT han denunciado las condiciones de los trabajadores y las consecuencias que ello conlleva en los usuarios del sistema sanitario.

Antes de acabar la manifestación se ha leído un manifiesto en el que se ha resaltado que el sistema sanitario está seriamente amenazado por la disminución del presupuesto y por la intención de privatizar los servicios con la excusa de la crisis.

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6.700 millones menos para sanidad

Los presupuestos para salud del Gobierno y las autonomías caen un 10,6% desde 2010

El hachazo supone 150 euros menos por habitante

Habrá más recortes

MARÍA R. SAHUQUILLO, Madrid, en El País.

Los ciudadanos acusan ya nítidamente los recortes en sanidad. El gasto en salud ha caído un 10,6% en tres años. O lo que es lo mismo: 6.700 millones de euros se han evaporado de los presupuestos sanitarios de Gobierno y comunidades desde 2010. Las Administraciones, que tratan de cuadrar el puzle de sus exprimidas cuentas, han reducido personal sanitario, recortado en servicios de salud o apostado por enviar a casa a algunos médicos y enfermeras de guardia con un móvil para que acudan si hay alguna urgencia, en vez de pagar su guardia presencial completa. Hasta en el material de decenas de ambulatorios y hospitales se refleja el recorte: hay menos y de peor calidad, según denuncian profesionales y pacientes. El hachazo, que supone 150 euros menos por habitante, será, además, mayor: Cataluña y País Vasco aún no han aprobado sus cuentas para 2013, pero han anunciado que caerán.

El presupuesto para sanidad nunca fue muy holgado —la suma del gasto para la pública y la privada en España, unos 2.200 euros por habitante al año, es 1.000 euros menor que el de países como Holanda, Alemania o Bélgica—. Pero desde el primer tijeretazo en 2010 no ha dejado de caer. En algunas comunidades con más fuerza, como en Extremadura (un 22,8% menos), Murcia (21%), Castilla-La Mancha o Aragón. Aunque el descenso es generalizado, según los datos entregados por las autonomías al Ministerio de Hacienda —el mordisco afecta también a las cuentas de Andalucía, que hasta ese ejercicio se habían mantenido indemnes—. Y tras las cifras hay escenas muy reales: los pensionistas pagan ya por los fármacos, las medicinas son ahora más caras para la mayoría de la población, que tendrá que pagar también por ir en ambulancia a un tratamiento no urgente.

Las Administraciones juegan con una ventaja: mientras el ahorro se mide año a año, su efecto sobre el estado de salud de los ciudadanos no es tan inmediato. La mala atención de hoy se verá en las cuentas de dentro de unos años. Hablan de medidas de eficiencia y de ahorro en vez de recortes y aseguran que la atención no se ha resentido. Pero profesionales y pacientes no piensan lo mismo. Este domingo, muchos de ellos se manifiestan en ciudades de toda España en una gran marea blanca nacional contra la privatización y los recortes.

Estos son algunos de los agujeros que están dejando las afiladas tijeras de los gestores.

Sin ambulatorio de tarde

Los extremeños que se pongan enfermos por la tarde, o que trabajen por la mañana y necesiten una consulta médica en sus horas libres, tienen que ir directamente a urgencias. Desde junio de 2012, el Gobierno de Extremadura ha reducido el horario de todos los centros de salud, que ya solo abren hasta las 15.00. Fórmula que repiten otras regiones, como Cantabria, que ha recortado el servicio vespertino de 29 de sus 42 ambulatorios. “Como si ponerse enfermo tuviera hora”, critica Luis Palomo, de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Extremadura. Pero para Yolanda Pizarro, funcionaria de 49 años, “tristemente” sí hay horarios. “Tenemos tres días de libre disposición al año. Si necesitamos faltar más nos lo quitan de la nómina. Que no haya centros de salud por la tarde es un trastorno enorme”, asegura desde Coria.

En la Consejería de Sanidad de Extremadura aseguran que la medida responde a un plan de eficiencia. “Se instauró tras comprobar que la cifra de usuarios que acudía a citas por las tardes era muy escasa y no justificaba la permanencia del servicio”, expone una portavoz. También en la Consejería de Sanidad de Cantabria hablan de racionalización. Y aseguran que, por las tardes, los ambulatorios solo atendían a un 8% de la actividad. Con la reducción horaria, apuntan, se han ahorrado 2 millones de euros en esa comunidad.

Luis Tobajas, médico de familia de Cáceres, no cree que recortar horarios sea una solución. “Supone una tasa-castigo por ir al médico, y hará mella en la salud de los pacientes. Algunos que lo necesiten no acudirán”, dice. Además, las actividades complementarias —ecografías, cirugía menor— que se hacían en estos centros por la tarde, el horario más desahogado, están desapareciendo. Algo que preocupa a los profesionales, que temen también que la afluencia a urgencias se esté disparando. En Extremadura no hay datos de ello. En Cantabria, las autoridades afirman que no ocurre.

De guardia pero en casa

Médicos y enfermeras de toda España han pasado de dormir en el hospital a pasar la guardia en casa, pero con el móvil encendido. Administraciones como la de Castilla-La Mancha o Murcia han cambiado algunas guardias presenciales por localizadas. Esta última modalidad se paga al 50% y tiene menor derecho a libranza. Un portavoz de la consejería murciana explica que la medida, que obedece a un plan de reorganización, afecta a pocas guardias.

Centros de Castilla-La Mancha también usan ese sistema, aunque fuentes del servicio de salud de esa comunidad (Sescam) recalcan que trató de consensuarse. “Se hizo en función de las necesidades especiales de los servicios y no ha generado problemas”, incide una portavoz.

Alejandro Laguna, secretario general del sindicato de enfermería Satse, critica el cambio. “Si hay una urgencia complicada no es lo mismo estar allí que tener que desplazarse. Obviamente se tarda más; y, cuanto antes intervengas, menor riesgo hay de complicaciones”, dice.

Larga espera para operarse

Alfonso Rodríguez lleva ocho meses esperando para ser intervenido de una adenomectomía prostática en el Complejo Hospitalario de Toledo. Y 10 con una sonda para eliminar la orina, que se va filtrando en una bolsa que lleva adosada a la pierna. Antes, este hombre de 82 años recorría cinco kilómetros en bicicleta todos los días para ir desde su parcela en Yeles (Toledo) a comprar el pan. Ahora, su bici blanca y azul descansa en el porche. “Ya no puedo hacer nada. Cada vez que me muevo me duele o se me sale la sonda”, se queja. Cuenta junto a su mujer, Sofía, que apenas conocieron el colegio y que desde pequeño trabajó como caballista. La actividad le ha mantenido en forma, pero desde que lleva la sonda se ha resentido y ha cogido tres infecciones de orina.

Su caso es cada vez más común en toda España, donde la demora para operarse se ha disparado. Los pacientes ahora aguardan 76 días de media. Aunque el servicio de algunas regiones supera con creces ese plazo. Pero en todo el país la cifra de ciudadanos que llevan más de seis meses esperando para intervenirse, como Alfonso, se ha disparado un 178%.

“Fíjate en el huerto”, comenta el hombre señalando su tierra ahora ociosa. “Cultivaba tomates, judías, garbanzos... Nosotros comemos también del campo y este año no hay nada”, lamenta. Con su pensión, que no llega a 700 euros, viven su mujer y él; y ahora, además, debe cubrir parte de los fármacos, las bolsas de orina y las sondas. “No hay derecho. Parece que porque es mayor le tratan como a un cacharro viejo. Cada día empeora”, suspira su hija Marisa.

Fuentes del Sescam —Castilla-La Mancha, Extremadura o Cataluña acusan más el deterioro— aseguran que se están analizando con los profesionales fórmulas para desahogar la espera y agilizar las derivaciones. Pero lo cierto es que el problema se ve agravado en todo el país por los cierres de plantas hospitalarias (como en Cataluña) y los recortes de personal. Apenas se renuevan contratos, no se cubren las jubilaciones y solo hay suplentes para bajas largas.

Cribado reducido

Murcia ha reducido la franja de edad de su programa poblacional de detección de cáncer de colon. El plan, que revisaba a los ciudadanos de entre 50 y 69 años, y que desde hacía años se estaba extendiendo por la región, se dirige desde finales de 2011 solo a las personas de 65 a 69. “No había fondos para llegar a todo, así que se hizo un estudio para ver cómo se podía hacer de manera más eficiente”, explica un portavoz de la consejería murciana. Este programa de cribado poblacional no está implantado en todas las autonomías. Solo siete lo hacen —en otras cinco está en fase piloto—, aunque la franja de edad que utilizan en todas es de 50 a 69 años.

Ana Pastor, médico y coordinadora de la Alianza para la Prevención del Cáncer de Colon, lamenta el recorte.

“El cáncer de colon es el más frecuente, y el cribado es fundamental. Es una enfermedad en la que pasa mucho tiempo desde que se inicia la lesión hasta que aparece el cáncer; y ese plazo permite que se pueda detectar y resolver a tiempo”, indica.

Los pacientes pagan más

El recorte en el capítulo de farmacia es, sin duda, el que más rápido está notando el ciudadano. En el bolsillo. El aumento del copago farmacéutico, decretado por el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado abril, fijó que los pensionistas pagaran, por primera vez, por sus medicinas. Además, estableció tramos de pago por renta para el resto de los ciudadanos, que ahora abonan entre el 40% y el 60% de los fármacos (antes todos pagaban el 40%). No es la única medida: el 1 de septiembre, más de 400 fármacos de uso común dejaron de financiarse. Se pueden seguir recetando, pero los pacientes tienen que cubrir el coste total de estos antitusivos, laxantes o mucolíticos. Un coste, además, mayor, porque el precio de decenas de ellos se ha incrementado.

Mariano Sánchez-Bayle, portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, alerta de que estas medidas pasan factura a la salud de la población. Asegura que muchos pacientes están dejando de comprar los fármacos que necesitan porque no pueden pagarlos. “Y pasará lo mismo con las prótesis o el transporte sanitario no urgente”, apunta. “Estas tasas son una barrera de acceso para los segmentos de población en peor situación; un grupo que con la crisis y el paro no deja de crecer”, incide.

El Gobierno no cree que estas medidas —que con otras en el capítulo de medicinas han supuesto 1.400 millones menos en el gasto en farmacia— repercutan en la salud de los ciudadanos. “Se han establecido criterios de equidad que antes no existían. Ahora paga más el que más tiene”, dijo la ministra de Sanidad, Ana Mato. Desde su departamento recuerdan que los parados sin prestación, por ejemplo, ahora tienen fármacos gratis.

El médico más lejos

Puebla de la Sierra, con su centenar de habitantes, es el municipio más aislado de la Sierra Norte de Madrid. Para llegar al pueblo más cercano, Prádena, hay que recorrer 18 kilómetros a cotas superiores a los 1.600 metros. La carretera a veces queda cortada por la nieve. “El año pasado el helicóptero hizo cuatro salidas para atender a vecinos de este pueblo”, explica Aurelio Bravo, el alcalde. Dos ictus, un infarto y una angina de pecho. Es el mismo helicóptero sanitario, equipado como una UVI, que ahora la Comunidad de Madrid quiere suprimir para ahorrar 700.000 euros al año. Solo quedaría en toda la región el otro, con base en Las Rozas. El Gobierno regional dice que es suficiente.

Medidas parecidas a esta, y que alejan también a los habitantes de municipios aislados de los profesionales sanitarios, se repiten en otras regiones. En Castilla y León, Extremadura o Cataluña decenas de servicios de urgencias rurales ya no abren durante la noche. Castilla-La Mancha pretende hacerlo también en 21 centros, pero los cierres están suspendidos a la espera de que los tribunales se pronuncien a los recursos que varios ediles han presentado.

En Madrid, los alcaldes de la Sierra Norte tampoco se han quedado de brazos cruzados. Esta semana se han reunido con el consejero, Javier Fernández-Lasquetty, para tratar de hacerle recapacitar.

Un estudio de técnicos del servicio de emergencias de Madrid contabilizó que en 2012 los dos helicópteros coincidieron en vuelo en 28 ocasiones. La Consejería de Sanidad dice que solo fueron 17. “Suponiendo que sea así, significa que el año pasado se podrían haber perdido 17 vidas. ¿Qué precio tiene una vida para la Comunidad de Madrid?”, se pregunta el alcalde Bravo, que como otros 27 de los 42 ediles de la sierra es del Partido Popular.

Material deficiente

Decenas de diabéticos de toda España aseguran que cada vez reciben menos tiras reactivas para medirse la glucosa. Estos dispositivos son de dispensación ambulatoria y no se pueden comprar. “En algunas comunidades, como Navarra, son un poco más generosos; pero desde noviembre no nos dan todas las que necesitamos”, asegura Angel Cabrera, presidente de la Federación de Diabéticos de España. No es su única queja. Los servicios de salud de varias autonomías, como Madrid, han recibido reclamaciones sobre la calidad de las agujas con las que deben pincharse la insulina.

Una portavoz de la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid —una de las regiones donde ha habido quejas— niega que se haya recortado en tiras reactivas; tampoco en la calidad del material adquirido. “Las agujas que se adquieren para los centros de salud cumplen con todos los criterios de calidad y están acreditadas por la Agencia Española del Medicamento”, aseguran.

En este caso son las tiras y las agujas, pero los sanitarios de otras regiones, como Aragón o Cataluña, aseguran que el material —gasas, jeringas, absorbentes— les llega a duras penas y que su calidad ha caído. “Con los guantes hemos tenido verdaderos problemas, se rompían mucho”, afirma un médico aragonés.

En Navarra se ha notado en la comida de los enfermos. A finales de enero, esta comunidad externalizó el servicio de cocinas. Ahora una empresa se hace cargo de los menús de todos sus hospitales. La calidad disminuyó, y las críticas de los pacientes empujaron a la consejería a dar un toque de atención a la compañía.

Con información de E. G Sevillano.

Desgraciadamente en Asturias no la hay…

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EN DIRECTO EN PUBLICO.ES: La 'marea blanca' se extiende por más de 15 ciudades

La quinta marcha contra la privatización de la atención sanitaria madrileña se celebrará también en diversos municipios bajo el lema "La Sanidad no se vende, se defiende"

ANNA FLOTATS, Madrid

Una gran marea blanca cubrirá esta mañana más de 15 ciudades españolas en defensa de la sanidad pública. La movilización madrileña, después de tres meses de protestas, cuatro jornadas de huelga y un plan privatizador de la sanidad aprobado por el Gobierno de la Comunidad, se ha extendido a toda España. La sexta marea blanca marchará contra los recortes por Barcelona, Valencia, Zaragoza, Málaga, Cádiz, Ourense, Murcia y Palma de Mallorca, entre otras localidades, bajo el lema "La sanidad pública no se vende, se defiende".

En Público, te contamos cómo se desarrollan las manifestaciones EN DIRECTO.

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La Plataforma para la Defensa de la Sanidad Pública «toma» el centro de salud Mieres Sur

Foto: Imagen de la ocupación simbólica.

15.02.2013, J. R. Silveira, en La Nueva España

Los miembros de la Plataforma para la Defensa de la Sanidad Pública de Mieres, integrada por diferentes colectivos y con el respaldo de IU, PSOE, UGT y CC OO, realizó ayer una «ocupación» simbólica del centro de salud Mieres Sur, tal y como se muestra en la imagen, que se enmarcaba dentro de las acciones reivindicativas de esta plataforma. El colectivo volverá a concentrarse a modo de protesta el próximo jueves, aunque en nueva ubicación, el hospital Álvarez Buylla, en Murias. Además, defiende el actual modelo sanitario, que consideran viable y mejorable.

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