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PRENSA

El trozo de la tarta sanitaria que quiere la privada y que destapó el conseller catalán…

El trozo de la tarta sanitaria que quiere la privada y que destapó el conseller catalán…

Un tercio del gasto sanitario es privado

Madrid, Illes Balears y Catalunya son las autonomías con un mayor porcentaje de ciudadanos que pagan una póliza de salud

Foto: El Hospital de la Ribera de Alzira, ejemplo de gestión privada rentable porque cuando tuvo pérdidas lo saneamos con dinero público (25 millones de euros) y se lo volvimos a dar a la misma empresa para que siga con la explotación.
30/11/2011, VANESSA PI / MADRID, en La Voz de Asturias
En tiempos de crisis, mientras la sostenibilidad del sistema público se debate entre recortes y propuestas de copagos, el sector privado ve la oportunidad de ampliar su número de clientes. La propuesta del conseller de Salut catalán, Boi Ruiz, parece responder a las pretensiones de un sector que, hasta 2008, vio crecer sensiblemente el número de primas hasta suponer un montante de 4.148 millones de euros, entre seguros individuales y colectivos. Al no haber especificado qué cantidad de ingresos se debería superar para verse obligado a contratar una póliza privada, no se puede calcular el número de ciudadanos afectados, pero sin duda superarían con creces los poco más de cuatro millones de españoles que ya tienen una póliza individual.
En total, sumando las pólizas individuales y las colectivas, la sanidad privada cuenta en España con 6,8 millones de asegurados, según los últimos datos del sector, de 2008. El gasto sanitario privado fue ese mismo año de 27.669 millones de euros, un 29% del gasto total en sanidad, que ascendió a 94.290 millones. En relación al Producto Interior Bruto (PIB), el gasto de la sanidad privada supuso el 2,42% y el de la pública el 6,25%.
Unos cuatro millones de españoles pagan a una mutua
Una tradición catalana
Tradicionalmente, Catalunya ha sido una de las autonomías con mayor implantación de la sanidad privada. Hoy, un 24% de su población tiene contratada una póliza, lo que la sitúa en el tercer puesto en cuanto a autonomías con más porcentaje de población asegurada, por detrás de Madrid (30%) y Balears (25%).
El asentamiento de la sanidad privada en Catalunya tiene su origen en las mutuas patronales que crearon las empresas durante la industrialización. Cuando estas se dividieron en mutuas de trabajo y de previsión social, aunque sólo las primeras fueron obligatorias, la costumbre llevó a los catalanes a seguir pagando sus pólizas para recibir asistencia sanitaria privada. Euskadi es otra de las autonomías que mantiene una implantación de los seguros privados con mayor arraigo. El 18% de sus ciudadanos pagan una póliza, como en Aragón y Castilla y León. La tradición vasca arranca en 1934, cuando no existía un sistema sanitario público universal. Entonces, un centenar de médicos de Bilbao constituyó la Asociación del Igualatorio Quirúrgico y de Especialidades (IMQ), la primera aseguradora médica privada de España, que aún hoy funciona.
Madrid y Valencia han cedido la gestión hospitalaria a empresas
Al margen del ámbito de las mutuas, la línea entre la sanidad pública y la privada se ha difuminado en las últimas dos décadas. Con la inauguración del Hospital de La Ribera en Alzira (Valencia), en 1999, arrancó en España el modelo de gestión privada de los hospitales públicos. La fórmula se extendió a otros centros valencianos y Madrid la hizo suya en los ocho hospitales que inauguró en 2008. A cambio, la Administración paga una especie de alquiler durante unos 30 años, lo que a la larga, sale más caro.
Por otra parte, Catalunya, desde los orígenes del sistema sanitario público, ha sido la autonomía con más hospitales públicos que no gestiona directamente la Administración. Además de mantener muchos conciertos con centros privados, la mayoría de hospitales públicos son gestionados por entidades religiosas sin ánimo de lucro.

Actualizando las políticas de recortes en la sanidad pública … Cataluña y Murcia.

Actualizando las políticas de recortes en la sanidad pública … Cataluña y Murcia.

Cataluña.- UGT acusa al ICS de falta de voluntad negociadora

BARCELONA, (EUROPA PRESS)
El sindicato UGT ha acusado este lunes al Instituto Catalán de la Salud (ICS) de falta de voluntad negociadora desde el principio, así como de no querer garantizar la estabilidad del empleo ni el retorno en el futuro de los posibles recortes salariales de los trabaajdores.
Tras el anuncio del recorte del salario de los funcionarios, que se negociará en la Mesa General de la Función Pública a partir del 30 de noviembre, el sindicato ha señalado que continuará exigiendo garantías de la estabilidad de empleo del ICS, claridad de la administración y garantía de servicio pública.
En la Mesa, UGT defenderá que la factura de la crisis no puede recaer nuevamente sobre los mismos, en este caso de los trabajadores del sector público.

Murcia.- PSOE dice que el SMS "suprimirá para el próximo año más de 600 puestos de trabajo con el recorte en presupuestos"

MURCIA, (EUROPA PRESS)
La responsable de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Murcia, Teresa Rosique, ha denunciado públicamente que "el recorte de 94 millones de euros de los Presupuestos del Servicio Murciano de Salud (SMS) para 2012 conllevará la supresión de 631 puestos de trabajo".
Por ello, ha considerado que la consejera de Sanidad, Mª Ángeles Palacios, "deberá explicar este miércoles cómo va a afectar dicha reducción de profesionales de la sanidad a la calidad de los servicios sanitarios".
Y es que, ha reprobado Rosique, "los anuncios que se vienen realizando desde la Consejería de supresión de quirófanos por la tarde, no cubrir las vacantes o suprimir camas hospitalarias en período de vacaciones navideñas, junto al cierre de centros de salud en horario vespertino y fines de semana, tienen como colofón la drástica reducción de puestos de trabajo en el SMS".
Este dato, a juicio de la diputada, demuestra que "lejos de lo dicho por el presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, la sanidad si se verá afectada por los recortes presupuestarios, ya que sin lugar a dudas la reducción de recursos humanos redundará negativamente en la calidad de los servicios y directamente en los ciudadanos".

VER NOTICIA ANTERIOR DIRECTAMENTE RELACIONADA

Y nadie se pone “colorado”…

Y nadie se pone “colorado”…

Los exparlamentarios asturianos, con 2.813 euros al mes de paro

Nueve exparlamentarios asturianos tienen derecho al cobro de un paro de 2.813 euros, el doble del máximo que el resto de los trabajadores

LOS PROTAGONISTAS: ÁLVARO CUESTA EX DIPUTADO DEL PSOE, CELESTINO SUÁREZ EX DIPUTADO DEL PSOE, HUGO MORÁN EX DIPUTADO DEL PSOE, JOSÉ ANTONIO ALONSO EX SENADOR DEL PSOE, JOSÉ MANUEL CUERVO EX SENADOR DEL PSOE, CARMEN SANJURJO EX SENADORA DEL PSOE, PILAR FERNÁNDEZ PARDO EX DIPUTADA DEL PP, JAIME REINARES EX DIPUTADO DEL PP, DORINDA GARCÍA EX SENADORA DEL PP

Foto: Vista general del hemiciclo del Congreso de los Diputados
28.11.11 – El Comercio.
No se van con las manos vacías. Los señores diputados y senadores que han terminado sus funciones políticas en la presente legislatura percibirán unos emolumentos en concepto de «indemnización de transición», todos ellos, y otros de «indemnización por cese» para los que, a partir de ahora, no vayan a percibir dinero alguno de otra administración. Traducido a dinero contante y sonante, la «indemnización por transición» es de 8.200 euros para cada diputado o senador, salvo los que sigan siéndolo hasta la constitución de las nuevas Cámaras, porque son miembros de las Diputaciones Permanentes del Congreso o el Senado.
Luego, la «indemnización por cese» viene a ser un ’paro de lujo’ para los señores diputados y senadores, que ellos mismos se asignan en función del número de años que lleven formando parte de las dos Cámaras. Ese ’paro’ es de 2.813,87 euros al mes, el doble del paro máximo normal para el resto de los trabajadores que, caso de tener dos o más hijos a su cargo, es de 1.397,83 euros.
Esta última asignación económica, que los parlamentarios cesantes cobrarán en esta ocasión por primera vez, viene fijada en el ’Reglamento de pensiones parlamentarias y otras prestaciones económicas a favor de los ex parlamentarios, aprobado por las mesas del Congreso de los Diputados y del Senado en su reunión del día 11 de julio de 2006’. En el artículo 13 se prevé que «la cuantía de la indemnización por cese será equivalente de una mensualidad de la asignación constitucional por cada año de mandato parlamentario en las Cortes Generales o fracción superior a seis meses, y hasta un límite máximo de veinticuatro mensualidades».
Con este articulado, la ’ayuda a los señores diputados’ cesantes, como se dice en el propio Reglamento, es de 2.813,87 euros al mes. Un paro que percibirán durante tantos meses como años hayan sido parlamentarios.
Por lo que se refiere a los representantes asturianos, en el PSOE serán seis los parlamentarios beneficiados por esta paga. Álvaro Cuesta, que fue parlamentario desde la segunda Legislatura, podrá percibirla durante 24 meses, que es el tope máximo. Luego, celestino Suárez la recibirá 12 meses, Hugo Morán 4 meses, José Antonio Alonso 12 meses y José Manuel Cuervo y Carmen Sanjurjo, 4 meses cada uno de ellos. En el PP, los beneficiados de este paro por encima del resto de los trabajadores son Pilar Fernández Pardo, 8 meses; Jaime Reinares otros 8 meses y Dorinda García, 4 meses.
Todos ellos formaban parte de las anteriores Cortes Generales y se han quedado fuera, por causas diversas, para la próxima Legislatura. Ahora, durante un tiempo, todos tendrán un sueldo asegurado, siempre que no cobren de otra entidad pública por su responsabilidad política.
Muchos serán, a nivel nacional, los señores diputados y senadores que cobrarán este paro asignado por sus propios grupos parlamentarios. Por citar algunos ejemplos, en la lista estarán la diputada del PP Soledad Becerril o el presidente del Congreso, el socialista José Bono.
Cobrará durante 24 meses, ya que es parlamentario desde la segunda legislatura.
Percibirá el ’paro especial’ durante 12 meses.
Recibirá 2.813,87 euros durante cuatro meses.
Tiene derecho a 12 meses de la ’indemnización por cese’.
Cuatro meses de ’paro especial’.
Percibirá ocho meses la paga de 2.813,87 euros.
Tiene derecho a cuatro meses de la ’indemnización por cese’.
Podrá cobrar cuatro meses la paga de 2.813,87 euros.

A los que ahora desempolvan el “informe Abril” habría que preguntarles si a la luz de los estudios posteriores existentes… ¿los redactores del propio informe sostendrían hoy lo del copago?.

A los que ahora desempolvan el “informe Abril” habría que preguntarles si a la luz de los estudios posteriores existentes… ¿los redactores del propio informe sostendrían hoy lo del copago?.

El 'copago' perjudica la salud y eleva el gasto a largo plazo

Los estudios científicos ponen de relieve la ineficacia de las aportaciones de los usuarios a la hora de evitar usos abusivos del sistema y ahorrar costes

Los mayores sin recursos son los principales damnificados

28/11/2011, ANTONIO GONZÁLEZ / Madrid, en La voz de Asturias.
La drástica caída de ingresos vía impuestos que han sufrido las autonomías por la crisis y la deuda de más de 15.000 millones que lastra la sanidad pública española han vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de establecer copagos sanitarios, aunque sería más propio hablar de repagos, porque el sistema público ya está en España financiado con impuestos. El Gobierno de CiU en Catalunya ya ha anunciado un aumento en el vigente copago farmacéutico mediante el cobro de tasas por las recetas, mientras que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo (PP), fue ambiguo la pasada semana al ser preguntado por esta polémica medida: "La prioridad es mantener el sistema público universal de salud para que sea viable, que no quiebre, porque de lo contrario ya no hablaríamos de copago, sino de pago completo", dijo Núñez Feijóo.
Sin embargo, a la luz de la inmensa mayoría de los estudios realizados hasta ahora en numerosos países sobre la eficacia de la medida, el copago no se sostiene desde el punto de vista de la eficiencia. Las evidencias empíricas señalan que el copago, en sus variadas formas, no sólo atenta contra la equidad de los sistemas de salud, ya que inevitablemente afecta más a los que menos tienen, sino que además incrementa el gasto sanitario a largo plazo y, finalmente, acaba perjudicando el nivel de salud.
La OMS aboga por eliminar cualquier "barrera a la asistencia sanitaria"
La propia Organización Mundial de la Salud, tras analizar los estudios científicos existentes, señalaba en su último informe anual que "los pagos directos tienen graves repercusiones de salud", ya que "disuaden a la gente de utilizar los servicios y hace que aplacen los controles sanitarios". "Esto, prosigue, significa que no reciben un tratamiento temprano, cuando las expectativas de curación son mayores". En 2003, la misma organización, que reconoce que para los políticos la medida es especialmente "atractiva" en tiempos de crisis, pedía a los gobiernos eliminar cualquier "barrera a la asistencia sanitaria", una idea en la que subyace una de las finalidades del copago: reducir la demanda eliminando un supuesto uso abusivo de la sanidad.
Sin embargo, la experiencia demuestra que, si bien el copago puede resultar efectivo en el corto plazo al reducir la demanda de servicios sanitarios, la medida no consigue eliminar sólo esos supuestos abusos y acaba suponiendo un obstáculo para los sectores más desfavorecidos, ya que entre los más pudientes incluso aumenta el uso de la sanidad. Este factor, unido al hecho de que los problemas de salud de la población con menos recursos acaban llegando más tarde, y por tanto más agravados, al sistema sanitario, hace que el gasto total aumente.
Las evidencias dejan pocos resquicios para las dudas, pese a la diversidad de sistemas sanitarios existentes y el relativamente escaso número de países donde, como ocurre en España, Reino Unido o Canadá, no hay copago sanitario (aunque en España sí lo hay para los fármacos).
Cuando hay 'copago' siempre acaban pagando más los que menos tienen
El efecto nocivo del copago sobre los más desfavorecidos viene bien descrito en un estudio realizado en 2010 por investigadores alemanes liderados por Dirk Heider, de la Universidad de Leipzig, y publicado en el International Journal for Equity in Health. Tras analizar los resultados de 29 estudios anteriores desarrollados en países de la OCDE acerca del efecto de los copagos en mayores de 65 años, los investigadores concluyen que al final las personas con menores ingresos son quienes acaban sufriendo mayores gastos en relación con su renta. También aquellos con menor nivel educativo acaban pagando más por los fármacos y se exponen a una "elevada probabilidad" de tener peor asistencia sanitaria. De hecho, elevar los copagos farmacéuticos lleva indefectiblemente a comportamientos vinculados al coste, que acaban suponiendo para estos colectivos desfavorecidos "posteriores problemas de salud". Heider y sus colegas no tienen dudas: "El nivel de ingresos tiene una influencia significativa en el coste que deben afrontar los pacientes" y se traduce "en una profunda desventaja para los pacientes con menores rentas", que se acaba traduciendo en "un peor estado de salud". A su juicio, esta situación de inequidad dibuja un "círculo vicioso" del que es "difícil escapar".
En la misma línea, Neal T. Wallace y sus colegas de la Universidad de Portland State (Estados Unidos) analizaron en 2008 los efectos de la introducción de un sistema de copago en Oregón para parte de los beneficiarios adultos de Medicaid (sistema público de salud estadounidense para personas de bajos ingresos). Los científicos compararon lo que pasaba entre los pacientes con copago y los que no lo tenían y observaron que los primeros redujeron en un 2,2% su consumo de fármacos y en un 7,7% las visitas al ambulatorio. Sin embargo, el coste por servicio en este colectivo se disparó hasta ser un 6,6% mayor, ya que entre otras cosas en el grupo del copago el número de pacientes que tuvieron que ser ingresados en un hospital fue un 27,3% superior. También hicieron un uso un 13,5% mayor de los servicios post-hospitalización. Los autores deducen de esta experiencia que los copagos "cambian las pautas de tratamiento pero no proporcionan los ahorros esperados".
En esta misma línea, un grupo de expertos de la Universidad de Chicago que estudiaron el año pasado el efecto económico del copago para fármacos antiplaquetarios en pacientes coronarios advertían en otra investigación que en los pacientes que afrontan mayores copagos (debido a las condiciones de su seguro de salud) el gasto para el sistema es mayor. "Mayores copagos se vinculan con mayores probabilidades de rehospitalización", lo que supone a la postre que el coste de cada uno de estos pacientes es más de 600 dólares mayor.
La medida se plantea como un medio para evitar supuestos abusos
Otro estudio americano, en este caso centrado en el impacto del copago farmacéutico en asmáticos, publicado este año por investigadores de la Universidad de Colorado en el American Journal of Managed Care, revela que "incluso pequeños cambios en el copago pueden provocar reducciones significativas en el consumo de los fármacos y un incremento del uso de los servicios sanitarios". Resultados similares se han encontrado en otros trabajos sobre fármacos para pacientes cardiacos, hipertensos y diabéticos.
Enfocado el proceso al revés, esto es, qué pasa cuando se elimina un copago, investigadores israelíes del Centro Médico Meir estudiaron el comportamiento de 355 pacientes crónicos con copago farmacéutico que durante un tiempo pudieron acceder gratis a los tratamientos. "Cuando eliminamos el copago, los pacientes de menores ingresos tuvieron una mejor respuesta a los tratamientos y mejoraron sus niveles de tensión arterial y colesterol", concluyen los investigadores, que publicaron su estudio en julio también en el American Journal of Managed Care.
Tampoco consigue el copago, en el ámbito asistencial, reducir la hiperfrecuentación de las consultas, como revela un estudio publicado en 2010 en el European Journal of Health Economics por investigadores de la Escuela de Gestión de Múnich, sobre los copagos implantados en Alemania en 2004 para ir al médico de familia. "El copago ha fallado a la hora de reducir la demanda de consultas", concluyeron.
La medida también provoca falta de adherencia a los tratamientos
El efecto en los médicos
Pero el copago no sólo tiene incidencia en el comportamiento de los pacientes, sino también en el de los médicos. En Francia, donde hay muchas prestaciones y fármacos no cubiertos y donde está generalizada la contratación de seguros privados complementarios, los médicos se ven influidos por el impacto que sus decisiones tendrán en el bolsillo del paciente, como destaca un estudio de la profesora Christine Huttin, de la Universidad de París, publicado en 2000 en Health Policy: "En un sistema proporcional de copagos, el precio de las prestaciones (fármacos o servicios) figura claramente como un factor determinante que afecta a la toma de decisiones de los médicos".

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Ver la presentación y el libro: “Copago sanitario: ¿eficacia, eficiencia o negocio?”

Reportaje en El Pais …

Reportaje en El Pais …

Copago por cada visita al médico no, pero...

El debate sobre la necesidad de abonar los servicios sanitarios renace con propuestas como tasar las recetas.

Ese coste extra penaliza a los más enfermos

Foto: Protestas de trabajadores contra los recortes de la sanidad pública de Cataluña

Por MARÍA R. SAHUQUILLO, 27/11/2011

Tasa por receta, tique moderador, sancionar al usuario que anule las visitas al especialista sin motivo... El eterno debate sobre cobrar al ciudadano por una asistencia sanitaria que ya paga a través de sus impuestos -el copago o más bien repago-, y que pasó de puntillas por la campaña electoral, vuelve a surgir ahora con fuerza. Eso sí, más creativo. Galicia, por ejemplo, ha anunciado que cobrará por el uso irresponsable de los recursos sanitarios, aunque insiste en que la idea nada tiene que ver con el copago. Cataluña habla de establecer un "tique moderador" y una tasa por receta para "poner barreras al uso excesivo". Otros, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, han abogado por revisar el porcentaje que se paga por los fármacos financiados, para que se tenga en cuenta la renta. Medidas que intentan alejarse del tradicional concepto de copago -por visita médica- pero que no dejan de ser un coste extra para el ciudadano.

Fórmulas que han reabierto el melón que en 1991 lanzó el informe Abril, que ya hablaba de copago para ayudar a una sanidad "exhausta". Estas actuaciones, sin embargo, no pueden llevarse a cabo de manera unilateral. Las comunidades autónomas no tienen competencias. De adoptarse debe ser en toda España. Así, parece que estos anuncios son un dardo envenenado lanzado hacia el nuevo Gobierno del Partido Popular, que durante la pasada legislatura y la campaña se ha manifestado contrario al copago.

Las críticas de muchos expertos, que tildan la medida de injusta y creen que perjudica a los más débiles -argumento, entre otros de Ana Pastor, coordinadora de política Sanitaria del PP-, no convencen a sus partidarios. Estos insisten en defender esa aportación adicional como una fórmula disuasoria para frenar el abuso sobre los recursos sanitarios, y no tanto como medida recaudatoria. Y esa es la idea que parece subyacer bajo la palabra "moderador" del tique anunciado por el presidente catalán, Artur Mas (CiU).

El concepto, sin embargo, parte de la premisa de que los españoles abusan de la sanidad pública. "Una idea discutible", apunta Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial. Los ciudadanos van al médico 7,5 veces al año, frente a las 8,1 de 2006. Un dato incomparable con las cinco veces que los británicos acuden a la consulta pero por debajo de la frecuentación en Alemania (8,2), según datos de la OCDE de 2009. Y muchos de los que van, no lo hacen por gusto: la mayoría de enfermos crónicos debe ir un mínimo de 13 veces al año, solo a recoger recetas. Visitas que se podrían evitar con la receta electrónica, que funciona solo en cuatro autonomías.

"Los copagos, o repagos, son muy peligrosos porque disuaden de usar los servicios sanitarios a quienes no tienen que disuadir", dice el diputado de IU Gaspar Llamazares. Este médico sostiene que con las medidas propuestas serían los enfermos crónicos y los ciudadanos con pocos recursos y menos formación quienes dejasen de ir al médico o de comprar un fármaco para no tener que hacer frente a ese coste extra. "El copago no modera la demanda del frecuentador, que es aquel que conoce bien el sistema y sabe eludir los filtros", apunta.

Para Vicente Ortún, decano de la facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad Pompeu Fabra, sería "contraproducente" aplicar ese instrumento moderador a las visitas médicas. "Provocaría mayor gasto en hospitalizaciones. Son los profesionales quienes han de controlar la frecuentación", argumenta. Tampoco le convence para las urgencias. "Aquí el mejor pago es el tiempo de espera para una petición que no justifique urgencia. Una adecuada selección a la entrada de urgencias permite priorizar", añade.

José Ramón Repullo, jefe del departamento de Economía de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad, cree que implantar y desarrollar un sistema para reducir el uso inapropiado es muy difícil técnicamente. "El copago apenas tiene capacidad recaudatoria. Ponerlo en marcha es muy caro y el rendimiento final, quitando a crónicos y rentas bajas, es bajo", afirma. Lo ha calculado: si se pone un techo anual máximo para proteger a los más enfermos y se descuentan los costes administrativos de la medida a lo ingresado por los copagos -que ha tasado en cinco euros por visita al médico, 10 por urgencia y otros 10 por día de hospitalización- quedan unos 575 millones de euros anuales.

Así, lo más sencillo, si es que se quiere apostar por este sistema de cobro por uso, es tasar cada receta, dicen los expertos. "El sistema de farmacia ya está montado e implantarlo no sería difícil", explica Manel Peiró, vicedecano académico de Esade. "Sin embargo, si es modulable, es decir por renta y extrayendo a los crónicos, por qué no hacerlo directamente en forma de impuestos", se pregunta Llamazares. Si no, se corre el riesgo de que, de nuevo, el sistema casi universal y solidario se vuelva injusto y paguen más los más enfermos.

A pesar de esos inconvenientes algunos creen que hay que intentarlo. La situación actual, afirman, obliga. Y es que el recurrente debate del copago -al que Repullo denomina 'política zombi', "porque cuando desmontas su argumento cae muerto y al poco tiempo vuelve a levantarse"- se agarra a los datos de la grave crisis económica. Y aún más a las cuentas sanitarias de las comunidades, estranguladas por una deuda incesante que supera los 12.000 millones.

"Es una vía que hay que analizar. Se necesitan ingresos adicionales, también reducir frecuentación y fármacos innecesarios. Las críticas sobre su riesgo son ciertas. No es lo ideal, pero estamos llegando a un punto crítico. No hay dinero para hacer frente a todos los gastos que tenemos; así que o recortamos derechos o contribuimos a su coste", asevera Peiró.

María del Mar Martínez, consultora especializada de McKinsey, cree que no hay que entender el copago como un instrumento para financiar el sistema sanitario sino como una fórmula para ayudar a reducir su demanda que, afirma, es superior a la de otros países europeos. "El copago podría tener impacto en los costes del sistema a futuro, pero no soluciona el problema de la deuda acumulada en el pasado. Aunque se introdujera un euro por receta, los importes recaudados serían muy bajos comparados con la deuda total: 82 millones por el total de recetas al año", sostiene.

Además, aunque se diera por supuesto que lo que aportan los copagos supera el coste de implantación, ¿dónde iría lo recaudado? "Nadie de los que lo han propuesto ha dicho que ese dinero se vaya a destinar a los presupuestos sanitarios, corremos el riesgo de que empleen la sanidad para recaudar con otros fines", alerta José Martínez Olmos, exsecretario general de Sanidad y diputado por Granada. Vuelve, pues, el eterno problema de que los fondos entregados a las comunidades para sanidad no tienen obligación de dedicase a ese capítulo.

Al margen de esas opciones futuras, Llamazares alerta de que, amparadas por los recortes, se están produciendo situaciones que implican un copago indirecto. "Existen otros repagos como el alargar la lista de espera. Así, parte de la gente que tendría que aguardar se va a la privada; algo que, si se generaliza, a la larga es negativo", mantiene.

Es lo que está ocurriendo en Italia donde, como otros países europeos, hay copago. Allí, hace unos meses el Gobierno elevó las tasas por el uso de los recursos sanitarios. Desde entonces, algunos ciudadanos prefieren, si pueden, acudir a la privada porque el coste que pagan por algunas prestaciones -en la pública un análisis de orina, por ejemplo, cuesta 13 euros y cada visita al médico otros 10- es similar (incluso menor) y más rápido.

Juan Abarca, secretario general del Instituto para la Integración y Desarrollo de la Sanidad -la asociación mayoritaria de la sanidad privada- reconoce que tanto los recortes como el copago empujan a los ciudadanos a la privada. A pesar de esto ve la medida injusta. "No creemos que el copago directo obligatorio, tanto por asistencia como por receta, sea lo más deseable", dice. Cree que lo mejor sería apoyar con una desgravación fiscal a aquellos que quieran acudir a un "copago voluntario", tal y como denomina a hacerse un seguro privado. "Se puede favorecer la financiación privada voluntaria de los usuarios que pueden pagar un seguro, porque descargan recursos al sistema público. Acudir a la privada debe ser una elección, no una obligación", afirma.

El copago no soluciona el problema de la sanidad pública. Para algunos expertos es una ayuda. Para otros, un nocivo parche. Sin embargo, en lo que sí parece estar de acuerdo la mayoría es en que hay que revisar el copago farmacéutico. Actualmente los activos pagan un 40% de los fármacos financiados que los pensionistas obtienen gratis. "Un sistema ineficiente e inequitativo", dice José Ramón Repullo. "Hay que rediseñarlo para que no sea la condición de activo y pensionista lo que determine la participación en el precio, sino la condición de necesidad; hay que establecer un techo de contribución máxima para proteger a la persona que tenga un problema de salud, que puede ser también joven y desempleado", dice.

Rodríguez Sendín va más allá. "El copago farmacéutico es injusto y también lo es el exceso de medicamentos que se desechan. Hay que establecer medidas para que esto no ocurra. Es un despilfarro extraordinario".

Hacia ese punto, matiza un portavoz de la consejería de Sanidad gallega, es donde se dirige la polémica medida de cobrar por el mal uso de la sanidad. La norma pretende repercutir al usuario que no use un servicio programado o cause daños al mobiliario. Lo que ha despertado las sospechas de las asociaciones de defensa de la sanidad pública: "Quién decide si se usa bien o mal", plantean. Galicia, sin embargo, insiste en que la medida no está dirigida a los pacientes sino a las mutuas. "Forma parte de un plan contra el fraude con el que hemos recuperado 6 millones de euros de compañías que enviaban pacientes al sistema público y luego no cubrían esos gastos que les correspondían", insiste el portavoz.

Es innegable es que la situación es dura y que deben tomarse medidas urgentes, pero sin que la calidad de la sanidad pública se resienta. Es tarea del nuevo gobierno decidir si recoge el guante del copago o apuesta por medidas de calado que sirvan para salvar uno de los pilares del Estado de bienestar.

Construcción e industria los sectores más afectados hasta ahora a los que ya se suma el sector servicios…

Construcción e industria los sectores más afectados hasta ahora a los que ya se suma el sector servicios…

Las turbulencias del empleo castigan a 60.000 asturianos

La crisis multiplica por diez en tres años las regulaciones de plantilla en las empresas

27/11/2011, Pablo á. Rubio, Oviedo, en La Voz de Asturias

La crisis ha provocado que términos como prima de riesgo, deuda soberana o Expediente de Regulación de Empleo (ERE) saliesen a la palestra después de moverse durante décadas en los círculos estrictamente económicos. Y ahí, el más sangrante es, sin duda alguna, el ERE, que afecta directamente al empleo de los trabajadores. La estadística es fría, pero no por ello deja de ser demoledora. Según los últimos datos publicados por el ministerio de Trabajo, casi 60.000 asturianos han estado o están inmersos en procesos de regulación de empleo, concretamente 57.366, desde el estallido de la crisis económica, lo que significa multiplicar por diez los números anteriores a 2008.

Las cifras están actualizadas al mes de septiembre, por lo que se trata de un número que ha aumentado de manera considerable, por ejemplo, con los ERE anunciados por la mayoría de empresas auxiliares que trabajan para ArcelorMittal.

El efecto de la crisis es clara en la estadística de Trabajo. Normalmente, desde el inicio de la década pasada, los afectados en Asturias por algún tipo de regulación de empleo se movían entre los 2.000 y los 3.000 trabajadores. Pero con el crack de 2008, los números cambiaron y ascendieron a cotas nunca vistas en el Principado. Por ejemplo, 2008 se cerraba con 2.440, un guarismo que se puede considerar normal en comparación con años precedentes.

En 2009, por ahora, el peor, se superó con holgura los 21.000 empleados que vieron como, o perdían su trabajo de manera definitiva, iban a casa temporalmente o, en el mejor de los casos, asistían a una reducción de jornadas y por tanto, de sueldo. Un año después, la estadística apenas mejoraba y la crisis volvió a tener un impacto brutal para cerrar el ejercicio con 20.100 afectados por algún tipo de regulación.

El impacto de Arcelor Hay que tener una cuestión en cuenta, muy importante para entender los números. En ambos años se contabiliza el ERE que puso en marcha -y que todavía tiene activado- ArcelorMittal para toda su plantilla en España que supera los 12.000 trabajadores, de los que más de 6.000 están localizados en alguna de las dos plantas asturianas, en Avilés o en Veriña (Gijón).

En lo que va de ejercicio, los números ya son mucho más bajos ya que casi han caído a la mitad, teniendo en cuenta que en la segunda mitad del año han subida de manera notable. El problema es que la lectura que explica este bajón no pasa por que se haya producido una mejora de la situación económica, sino porque el ajuste de trabajadores ha llegado casi a su máximo nivel en dos de los sectores que mayor mano de obra aglutinaban, la industria y la construcción.

Pesimismo Y 2012 no se presenta mucho mejor. Al menos, así lo ve uno de los mayores especialistas en este campo, el secretario de Política de Desarrollo de CCOO, Gilberto García. El dirigente sindical llama la atención sobre el hecho de que aún hay un sector, que además de ser clave para Asturias, comenzará a destruir empleo a partir de 2012. Se trata de los servicios. “Es actualmente el mayor peligro al que nos enfrentamos y hay que ser conscientes de que el 2012 será malísimo”, aseguró.

García alude directamente a todas aquellas actividades que tengan que ver con la Administración regional, sobre todo, si finalmente prosperan los planes de ajuste del actual Gobierno regional. Pero el responsable sindical también alude a otra rama del sector servicios que, como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo de los asturianos, se verá perjudicada. “Se trata de todo aquello que tiene que ver con el ocio, la cultura y la hostelería”, indicó.

El hecho del sufrimiento que se prevé para la mano de obra de los servicios ya lo apuntaron desde el gabinete de estudios de la Universidad de Oviedo, RegioLab que hace unas semanas presentó un estudio en el que se aludía a que el gran peligro que se cernía sobre el panorama laboral del Principado tenía dos grandes protagonistas: la hostelería y el comercio.

La consecuencia de los 60.000 regulados se ve de manera clara en los índices de paro de Asturias. Desde el inicio de la crisis, la región ha duplicado el número de desempleados, superando los 85.000 desocupados. La región tiene a su favor que su tejido económico no dependía tanto de la construcción como en otras regiones, especialmente las del corredor del Mediterráneo. Pero sí que pivota sobre dos actividades que ahora ya están sufriendo los rigores de la coyuntura económica, como son la industria y los citados servicios. En el primer caso, toda va a depender de cómo evolucione el gran motor del Principado, ArcelorMittal, que no pasa por buenos momentos, en buena parte por la caída de pedidos que está sufriendo la empresa.

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¿Responsabilidad de los gestores?... ¡¡cero!!

¿Responsabilidad de los gestores?... ¡¡cero!!

El rastro de 270 despidos

El fracasado proyecto de Alas se cierra con la extinción de todos los contratos

Foto: Manuel, Lucía, Natalia y Ana Rosa, cuatro de los 270 trabajadores despedidos en Alas.

27/11/2011, J.M.HUERGA / CIAÑU (LANGREO), en La Voz de Asturias.

Con todo, la consecuencia más dramática del despropósito empresarial que ha propiciado la caída de Alas Aluminium es el reguero de despidos que deja. Un rastro de dolor en los 270 trabajadores de la plantilla que están en la calle en una empresa que llegó a dar empleo a 400 personas al inicio de su andadura en 2005. Sin embargo, la nefasta gestión en la aluminera, uno de los proyectos estrella de diversificación en las cuencas mineras, ha llevado a la empresa, con una deuda de 59,4 millones de euros, a acogerse a un proceso concursal que podría desembocar en poco más de un mes en un proceso de liquidación.

Las razones del fracaso empresarial han sido largamente analizadas por los sindicatos, muy críticos con los socios privados de la empresa y también con los públicos. Incluso el Principado ha admitido que no se hicieron bien las cosas y que hubo una gestión fallida en la empresa. En esta línea crítica coinciden cuatro de los trabajadores despedidos con los que ha hablado este periódico. Todas sus acusaciones van en la misma dirección. “No había control de nada”, dicen unos. Otros indican que “todos quisieron chupar del bote”. Igualmente se denuncia que “la empresa fue creciendo con las subvenciones, que se iban gastando según llegaban, en vez de hacer una planificación e ir creciendo poco a poco. Se les fue de las manos”. Sin embargo, pese a estas críticas, la conclusión de los trabajadores consultados es que “no se ha movido ficha para buscar responsables”.

Desde que Alas decidió hacer uso de la Ley Concursal en febrero, el proceso ha sido imparable. La cascada de despidos comenzó en junio con la extinción de 174 contratos y siguió en septiembre con otros 55 trabajadores. Hace una semana se fueron los 25 últimos. Todos ellos dejan un rastro de dolor. Y también de ira.

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Hoy la prensa de hace eco de lo que os contábamos ayer…

Hoy la prensa de hace eco de lo que os contábamos ayer…

Proyecto Fresneda recibe el apoyo de la Sociedad de Medicina de Familia y Comunitaria

Foto: Centro de Salud de La Fresneda.

26.11.11 - S.A. | LA FRESNEDA, en El Comercio.

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria apoya el Proyecto Fresneda impulsado por Valentín Pérez, uno de los promotores y director del Centro de Salud de la localidad sierense. Esta defensa llega con el ofrecimiento como mediadores entre los impulsores del proyecto y la gerencia del Sespa. También brindan su apoyo en la formación de los profesionales implicados y proponen la participación de los ciudadanos de La Fresneda en la evaluación de las actividades. La coordinadora general del Programa de Actividades Comunitarias de Atención Primaria de SemFYC opina que el Proyecto Fresneda es «de calidad», así como considera que es «una de las experiencias más positivas y valorables de España». Añaden que dificultarla representa un «cuestionamiento y agresión a la promoción de la salud y la orientación comunitaria en el ámbito de Atención Primaria.

Durante el último mes el proyecto se ha visto cuestionado por los trabajadores del centro y por la gerencia del Sespa. El organismo regional anunció que se iba a realizar una auditoría para evaluar si se está produciendo algún tipo de anomalía o irregularidad. O bien, si éste proyecto está interfiriendo en el normal funcionamiento del consultorio.

La Sociedad Española de Medicina apoya el «proyecto Fresneda»

La Fresneda, Manuel NOVAL MORO, en La Nueva España

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria ha defendido el «proyecto Fresneda» como una iniciativa «de las más positivas y valorables en España». Dicha sociedad considera que dificultar el proyecto «representa un cuestionamiento y agresión a la promoción de la salud y a la orientación comunitaria en el ámbito de la atención primaria», y se ofrece a la gerencia de atención primaria de Oviedo para mediar en la explicación y presentación del proyecto.

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