LO DE LEGANES NO NOS CAE EN SACO ROTO

Uno de los grandes activos humanos que tiene España es su cuerpo de profesionales de la sanidad pública, pieza esencial del Estado del bienestar. Gente formada, con talla humana verdadera, entregada a su función, no muy bien pagada. Todo el que haya pasado por un hospital de la red, o lo haya hecho un familiar suyo (o sea, casi todo el mundo), habrá tenido ocasión de comprobarlo. Hablo, claro, en los términos generales en que se puede hacer un juicio sobre un extenso colectivo. Esa magnífica corporación se está sintiendo herida por lo sucedido en el Hospital de Leganés y nadie debería echar en saco roto el asunto. Cuando la estima pública y el respeto forman parte de la compensación que uno recibe por su trabajo se lleva mal que le zarandeen. No son intocables, desde luego, ni deben serlo, pero no es justo, ni conviene, tratarlos a manotazos.
0 comentarios