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INFORME SOBRE DISCRIMINACION EN ASTURIAS, ENCUESTA DE SALUD PARA ASTURIAS, 2008, elaborado en Noviembre de ese año…

INFORME SOBRE DISCRIMINACION EN ASTURIAS, ENCUESTA DE SALUD PARA ASTURIAS, 2008, elaborado en Noviembre de ese año…

La discriminación, sobre todo, laboral

Una encuesta del Principado detecta que un 5,5% de mujeres y otro 3,9% de hombres han sufrido discriminación alguna vez

El 70% de los casos ocurren mientras se busca empleo o en el propio trabajo

12.03.12 - LAURA FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

La discriminación está presente en la sociedad asturiana, donde un 5% de la población mayor de edad asegura haberla padecido. Al igual que ocurre con los malos tratos, las situaciones de marginación se dan con mayor asiduidad entre las mujeres que entre los hombres. Según un estudio elaborado por la Consejería de Sanidad del Principado, hay un 5,5% de asturianas que confiesan sentirse discriminadas o haber vivido alguna situación de exclusión forzada frente al 3,9% de los hombres. El informe realizado por la Dirección General de Salud Pública recuerda que «la discriminación no sólo lesiona los derechos sociales, humanos y económicos, sino que también provoca menores niveles de educación, de acceso a la salud, de ingresos, a la vez que genera pautas de uso de servicios sanitarios diferentes». Indican, a su vez, que «algo fundamental en la vida de cualquier comunidad es el acceso al mundo, al mercado laboral, a la forma de vida y los roles que cada persona ocupa en la sociedad que le toca vivir». La discriminación juega en todo esto un papel determinante que nos siempre se tiene en cuenta, advierten.

En Asturias, las mujeres afirman sentirse más discriminadas que los hombres. Sobre todo, entre edades de 30 a 44 años, donde un 8,1% de consultadas dice haber padecido algún tipo de situación discriminatoria. El nivel de estudios también influye, pero de manera diferente si se trata de hombres que de mujeres. Los varones con estudios medios sufren menos discriminación, todo lo contrario que las asturianas con dicha formación, que es donde más casos se concentran. Se consideran también bastante discriminados los chicos y chicas universitarios. Aquí, incluso, ellos ganan, con un 4,7% de situaciones frente al 4,5% de ellas. Asimismo, hay más frecuencia de exclusión en el mundo urbano que en el rural.

Conocer la causa y el ámbito

Tal y como ocurre con el maltrato, Sanidad recuerda que «es muy importante conocer la causa y en qué ámbito se produce». Los datos son en este aspecto reveladores, ya que el 44% de los que se consideran discriminados dicen haberlo sufrido cuando buscaban trabajo. Otro 25% lo padeció en el propio ambiente laboral mientras que un 7%, en un lugar público. Aquí los motivos ya no están tan relacionados con el género, sino con la etnia y el país de origen. Casi la mitad de los que han vivido una situación de discriminación en Asturias mientras buscan empleo lo relacionan con su procedencia o su raza. Hay un tercer elemento, la edad, presente en un 30% de casos de marginación, sobre todo entre personas que están próximas a la jubilación. Por cuestión de sexo (sobre todo, en mujeres), hay un 10% de situaciones y por la orientación sexual, un 3%.

La discriminación buscando trabajo por motivos de etnia o de país de origen afecta más a los hombres que a las mujeres, lo mismo cuando se menciona por nivel de estudios o de clase social o religión. Ellas «se sienten más discriminadas por cuestiones de edad y del propio género». En cuanto a situaciones de segregación relacionadas con la orientación sexual aseguran haberla padecido más los hombres, un 11,2%, que las mujeres, un 3,5%.

Una vez que ya se encuentra trabajo, es decir, dentro del ámbito laboral, la discriminación va de la mano con el nivel de estudios o la clase social, seguidas de la etnia y el país de origen.

Sufrir marginación, en cualquier ámbito social, tiene consecuencias. Según refleja la encuesta de Sanidad, las personas con antecedentes de discriminación tienen una percepción más baja de su estado de salud y de su felicidad. En estos colectivos, hay un 35% de personas que consideran que su salud es regular o mala. Además, un tercio manifiestan «ser poco o nada felices».

VER LOS DATOS EN LA ENCUESTA DE SALUD PARA ASTURIAS 2008

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