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CONTRARREFORMA NO

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública llama a la ciudadanía a seguir luchando luchando en 2015 por el derecho a la salud de todas las personas…

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública llama a la ciudadanía a seguir luchando luchando en 2015 por el derecho a la salud de todas las personas…

Balance de 2014. Un año de claroscuros para la Sanidad Pública

nuevatribuna.es

Lo  positivo

Las dimisiones-ceses de los consejeros madrileños Lasquetty y Rodríguez y de parte de sus equipos, así como de la ministra de Sanidad Ana Mato, de la secretaria general de Sanidad Pilar Farjas y de Mercedes Vinuesa, personas todas ellas que se habían caracterizado por una desastrosa gestión y ausencia de criterios sanitarios y en algún caso, como los dos primeros por una prepotencia y zafiedad que eran incompatibles con sus cargos.

También hay que señalar en este apartado la retirada de los planes de privatización de 6 hospitales y 27 centros de salud madrileños, de 4 hospitales de Castilla La Mancha y de 2 más en Extremadura. Asimismo la no aplicación de una parte del paquete de medidas regresivas del RD ley 16/2012, como son los copagos en los medicamentos dispensados en las farmacias hospitalarias que todas las CCAA se negaron a efectuar en franca rebelión contra el Ministerio de Sanidad, de los copagos sobre transportes sanitario, dietas, órtesis y prótesis (aunque no se han derogado legalmente).

 

Lo negativo

Ha continuado la aplicación de otros aspectos regresivos del RD Ley 16/2012, como los copagos farmacéuticos en las recetas que ha producido que muchas personas no puedan acceder a los medicamentos que precisan (el 14,76% del total que se eleva al 20,39% de los pensionistas y el 25,92% de los parados) y las exclusiones sanitarias de los inmigrantes no regularizados y las personas con más de 90 días de estancia en el extranjero. Los resultados en salud de estas exclusiones no han sido evaluadas por los responsables sanitarios pero probablemente hayan producido importantes problemas de salud a un gran número de personas (al menos hay 3 muertes documentadas debidas a la exclusión de los inmigrantes irregulares).

También hay que señalar la nefasta e incompetente gestión del problema del ébola por parte del Ministerio de Sanidad y la Consejería de Sanidad madrileña.

Asimismo la continuación de la política de recortes, deterioro, desmantelamiento y privatización de la Sanidad Pública, siendo lo más destacable la privatización (PFI) de los hospitales de Toledo, de Vigo y Valdecilla y el intento de hacerlo también en el hospital de Alcañiz, a ello hay que añadir las derivaciones sistemáticas a los centros privados realizados de manera mas o menos encubierta por la mayoría de las CCAA. 

Otros mecanismos de esta política privatizadora han sido las concentraciones de servicios (laboratorio, radiología, etc), las “externalizaciones” (historias clínicas, informatización, planificación, compras, etc.) y la puesta en funcionamiento de las denominadas “unidades de gestión clínica”.

El resultado es una disminución de los trabajadores de la Sanidad Pública y un aumento de las demoras en espera quirúrgica, pruebas diagnósticas, consultas de especialista y de atención primaria.

Por fin esta el caso del tratamiento de los enfermos de hepatitis C donde una vez más se demuestra la falta de criterio sanitario de la política del PP y como se anteponen los intereses de las multinacionales farmacéuticas al derecho a la salud de las personas.

Con todo conviene señalar que aunque la política de recortes y privatizaciones alcanza a todas las CCAA existe mucha diferencia en su aplicación entre las mismas, destacando negativamente los casos de Cataluña, Madrid, Valencia, Galicia, Castilla la Mancha, Cantabria y Aragón, y también que los nuevos nombramientos no parecen anunciar cambios significativos en la política sanitaria mas allá de un comportamiento con mejor imagen y menos zafiedad.

En conclusión, un año con buenas y malas noticias para la Sanidad Pública de nuestro país, donde continúan los recortes y las privatizaciones, si bien se ha demostrado que las movilizaciones sociales y profesionales, si son unitarias y mantenidas en el tiempo, consiguen resultados.

Desde la FADSP podemos garantizar que continuaremos luchando en 2015 por el derecho a la salud de todas las personas, sin barreras de acceso ni exclusiones, y contra las privatizaciones, y que trabajaremos para conseguir una gran alianza social y profesional en defensa de la Sanidad Pública.

Tal y como dicen desde Yo Sí Sanidad Universal no se trata de errores puntuales, sino que “es una parte más del entramado jurídico, social y sanitario, que sólo sirve para generar sufrimiento”…

Tal y como dicen desde Yo Sí Sanidad Universal no se trata de errores puntuales, sino que “es una parte más del entramado jurídico, social y sanitario, que sólo sirve para generar sufrimiento”…

El TSJ de Catalunya reconoce el derecho a la sanidad a familiares de inmigrantes con papeles

Sentencia que la Seguridad Social aplica erróneamente la normativa al denegar la tarjeta sanitaria a una mujer venezolana cuya hija tiene la nacionalidad española.

L. VILLA, en Público.es

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha reconocido el derecho de Hilda Castro, una mujer venezolana de 77 años, a ser atendida por la sanidad pública de Barcelona. La Seguridad Social había negado la asistencia sanitaria a Hilda, a pesar de que contaba con un permiso de residencia asociado al de su hija, Zulay Marlem Traspalacio Castro, con nacionalidad española.

En agosto de 2013, Hilda solicitó al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) el derecho de asistencia como familiar de ciudadano de la Unión Europea que no ingresa más de 100.000 euros al año. El INSS, en cambio, se la denegó, alegando que tendría que haber contado con un seguro privado para obtener su permiso de residencia y que, por tanto, no le correspondía contar con “sanidad pública y universal”. Ahora, la Sala de lo Social del TSJ de Catalunya le ha dado la razón, en una sentencia que podría servir para las decenas de casos similares.

Según denuncia el colectivo de defensa del derecho de asistencia a inmigrantes Yo Sí Sanidad Universal, el INSS niega cada día la tarjeta sanitaria a personas mayores, madres y padres que, procedentes de países de fuera de la UE, llegan a España para vivir con sus hijos y familiares que llevan ya años residiendo aquí o que incluso cuentan con la nacionalidad española.

“Esto significa que personas mayores y a menudo con enfermedades no pueden ir a centros de salud y tampoco pueden contar con seguros privados, porque las compañías no suscriben pólizas a ancianos enfermos”, explican desde el colectivo, que está repartiendo la documentación necesaria a personas en una situación similar para que interpongan una denuncia. “La sentencia es importante porque otorga un derecho arrebatado a una familia y porque abre la posibilidad de que otras puedan recuperarlo también”, añaden.

El colectivo insiste en que este tipo de decisiones por parte del INSS no son errores puntuales, sino que “es una parte más del entramado jurídico, social y sanitario, que sólo sirve para generar sufrimiento”.

De hecho, el Juzgado de lo Social número 20 de Barcelona ya había dado la razón a Hilda y a su abogada, Laia Costa, en mayo de este año, cuando dictó que la Seguridad Social estaba aplicando erróneamente la normativa y citaba una sentencia similar emitida por el TSJ de Castilla y León de enero de 2014. El INSS planteó un recurso de súplica sin mucho éxito, dado que ahora ha recibido la misma respuesta.

Objetivo: recuperar un sistema de salud 100% público, de calidad y universal…

Objetivo: recuperar un sistema de salud 100% público, de calidad y universal…

La Marea Blanca exige el tratamiento para enfermos de hepatitis C

La vigesimoséptima protesta contra la privatización de la Sanidad reclama al nuevo ministro una partida económica extra para que los afectados por esta enfermedad puedan recibir el tratamiento en los centros sanitarios públicos.

Foto.- Participantes en la 27ª Marea Blanca en Madrid sostiene pancartas contra la desprotección de los enfermos de hepatitis C. -EFE

EFE, MADRID.

Varios cientos de personas han secundado este mediodía (por ayer) en Madrid la vigesimoséptima Marea Blanca, convocada por la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (MEDSAP), en esta ocasión, además, en apoyo a los enfermos de Hepatitis C.

A lo largo del recorrido realizado, entre la Glorieta de Carlos V y el Ministerio de Sanidad, los manifestantes llevaban pancartas con lemas como "Dos muertes al día por hepatitis C, 400 en 2013", "Gobernantes insensibles, queremos la medicina ya" y otras alusivas al encierro que lleva a cabo desde el pasado día 18 una treintena de enfermos en el Hospital 12 de Octubre.

La MESDAP, que convoca esta "marea blanca" cada tercer domingo de mes, dice en un comunicado que la ciudadanía, las organizaciones sociales, sindicales y profesionales tienen el objetivo común de "recuperar un sistema de salud 100% público, de calidad y universal".

Según los organizadores, la "marea blanca" le exige al nuevo ministro, Alfonso Alonso, la "derogación inmediata" de la ley que permite la privatización, "como paso previo a una reforma de la Constitución que blinde el derecho más preciado por los ciudadanos: el derecho a la salud".

Uno de los enfermos presentes en la manifestación, Iván Fernández, ha dicho que no desea llegar a la cuarta fase de la enfermedad, la más crítica, y que la solución a males como el suyo "está al alcance del Ministerio".

"Los hematólogos nos apoyan y dicen que el medicamento 'Sodalvi' es excelente y recomiendan su uso desde las fases tempranas de la enfermedad, para cogerla desde su raíz", ha dicho Fernández.

El pasado jueves, una treintena de afectados por la hepatitis C inició un encierro "indefinido" en el Hospital madrileño 12 de Octubre para exigir al Gobierno una partida presupuestaria destinada a la medicación que necesitan, "especialmente los cirróticos y los enfermos graves".

Según un portavoz de la Plataforma de Afectados por las Hepatitis C, los enfermos exigen al Gobierno "un compromiso del Gobierno y una partida económica extraordinaria para abordar el tema" de la hepatitis C.

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Los hepatólogos acusan a Sanidad de poner en riesgo a los enfermos

Los hepatólogos acusan a Sanidad de poner en riesgo a los enfermos

Los especialistas abogan por la insumisión contra las estrictas recomendaciones del ministerio para la dispensación de los nuevos medicamentos

 Alfonso Alonso. / EP

Asturias24.esDomingo21 de diciembre de 2014 Europa Press

La Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) ha mostrado su rechazo ante las condiciones de uso impulsadas por el Ministerio de Sanidad para los nuevos fármacos contra la hepatitis C y no recomienda tenerlas en cuenta ya que son "obsoletas", limitan las posibilidades de tratamiento de muchos pacientes e incluso pone en riesgo su salud. La Asociación ha ido más allá y ha reclamado a los especialistas que incumplan la recomendación del ministerio y faciliten las nuevas terapias.

Esta entidad, que representa a la práctica totalidad de los hepatólogos españoles, critica por un lado los informes de posicionamiento terapéutico (IPT) publicados hace un mes por el Ministerio para los dos nuevos fármacos aprobados en los últimos meses, el Solvaldi (Gilead) y el Olysio (Janssen) y ya que incluye conclusiones "obsoletas y extraordinariamente restrictivas, superadas por la evidencia científica actual".

Asimismo, también han cuestionado la estrategia terapéutica que posteriormente ha publicado el departamento para su uso en el Sistema Nacional de Salud (SNS), ya que también está "completamente al margen de la evidencia científica" y genera "nuevos problemas" para poder tratar a sus pacientes... (leer más)

"Los pacientes se mueren; la enfermedad no espera"

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Afectados por hepatitis C reclaman al Sespa la dispensación sin demoras de la nueva familia de medicamentos que logran tasas de curación del 90%

La Consejería de Sanidad niega que ponga trabas a su dispensación

 Encierro en el 12 de octubre / @MiguelUrban

Domingo21 de diciembre de 2014 Pablo Zariquiegui@pablozari

Los nuevos medicamentos contra la hepatitis C logran tasas de curaciones sin precedentes, superiores al 90%. Estos fármacos, ya disponibles en el mercado, tienen, sin embargo, una pega: su alto coste. Un tratamiento combinado puede oscilar entre los 40.000 y los 60.000 euros en función de su duración en semanas. Pacientes y médicos se quejan de que las administraciones públicas están dificultando el acceso a las terapias.

Gregorio Machado es secretario de la Asociación de Trasplantados Hepáticos de Asturias. Su perfil como paciente explica que no pueda beneficiarse de los nuevos medicamentos innovadores Sin embargo, Machado sabe a diario de la angustia de los afectados que sí entran dentro de los parámetros establecidos y que, a día de hoy, siguen esperando. "Los facilitan con cuentagotas y no a todo el mundo", se queja el secretario de la asociación... (leer más)

Ningún partido que no lleve en su programa la reversión de las privatizaciones debería contar con los votos de los ciudadanos/as…

Ningún partido que no lleve en su programa la reversión de las privatizaciones debería contar con los votos de los ciudadanos/as…

Se llama así: revertir la privatización sanitaria

Por Beatriz Gimeno, Escritora y activista, en EconoNuestra.org

Hay frases que se repiten como un mantra para resultar consoladoras. Y hay frases también que son eslóganes políticos que, de tanto repetirlas y aunque no se convierten en verdad, acabamos por creerlas y construimos la realidad a partir de esa creencia. Una de estas “frase-consuelo o frase eslogan es esta, que repiten muchos políticos del PP y del PSOE: “Tenemos la mejor sanidad del mundo”. Eso pudo acercarse en algún momento a ser una realidad, pero hace mucho que ha dejado de ser cierto. El PSOE lo sigue repitiendo para tratar de ocultar que fue el partido que comenzó a privatizar servicios y que aprobó las leyes que abrieron las puertas a la privatización. También porque entre sus planes no está el de revertir las privatizaciones.

El PP, por su parte, la repite para tratar de que no nos demos cuenta del destrozo mayúsculo que le han infligido a nuestro sistema sanitario. Un destrozo que hasta ahora puede pasar desapercibido para una gran parte de la población pero que se nos hará evidente en los próximos años de la manera más cruda. De todos los atentados a los derechos humanos y a la igualdad el cometido por los gobiernos populares con el derecho a la sanidad es el peor porque es el que más afecta a la vida de las personas. La diferencia entre tener una buena atención sanitaria y no tenerla es abismal; la misma vida puede depender de ello. Y ya no tenemos una buena atención sanitaria, sino una atención que depende mucho del lugar de residencia, pero que, además, puede ser de una calidad ínfima. En Madrid, por ejemplo, la atención sanitaria es de las peores de España, junto quizá con Castilla-La Mancha. Y eso no ha hecho, por cierto, que sea más barata para las arcas públicas. Simplemente el dinero acaba en los bolsillos de las empresas y no en la atención médica, cuya calidad desciende imparable. El número de camas, por ejemplo, a pesar de que en Madrid se han abierto 11 nuevos hospitales privados, ha descendido del mismo modo que han aumentado las listas de espera hasta niveles que las hacen insufribles.

El Partido Popular ha disimulado los recortes brutales con unos decorados bonitos que dan el pego. Hospitales privados sin medios pero con bonitos muebles son los receptores del dinero público y no sirven para curar, mientras que los hospitales aun totalmente públicos se caen a pedazos y obligan a los pacientes a llevarse de casa las tiritas (no es un chiste: el otro día mi madre se fue a hacer un análisis de sangre y tuvo que llevarse la gasa para el pinchazo). Es cierto, los profesionales son muy buenos y hacen lo que pueden, pero pueden poco, cada vez menos. Contratados por meses, con sueldos muy bajos en algunos casos, sobrepasados por el número de pacientes y por el escaso tiempo que pueden dedicar a cada uno de ellos, ya no pueden conocer a los enfermos ni hacer un seguimiento de su historia. Ahora estos médicos y médicas son personas que sólo pueden dedicar 5 minutos (o 3 en algunos casos) a cada paciente y que tienen que hacerlo, además, sin un auxiliar que les ayude con las recetas o los ordenadores, lo que reduce aún más el tiempo. Se limitan a mirar el ordenador, a escuchar lo que cuentan los enfermos y a recetar o a mandar una prueba. En la mayoría de los casos ni siquiera pueden auscultar.

Muchas de las consultas tienen las camillas rotas y otras ya no tienen ni camillas donde tumbarse para una exploración. Además, tienen que tener cuidado con las pruebas diagnósticas que prescriben porque los gerentes de los hospitales les amenazan si mandan pruebas caras. Y en todo caso, las pruebas que solicitan pueden dar un poco lo mismo porque pueden pasar meses hasta que llegues a una, luego a otra y vuelvas al médico, aunque para entonces las pruebas que se hicieron al principio ya no sirvan porque la enfermedad puede estar ya en otro estadio o ser otra distinta. Las operaciones pueden retrasarse más de un año o de dos y se espera que vivas y trabajes con un ojo con cataratas o con un menisco roto que no te deja andar, como es mi propio caso. Y no olvidemos ni por un momento que se ha dejado a 800.000 personas sin sanidad y que hay muchos enfermos a los que incluso en casos de vida o muerte se les está obligando a pasar por un calvario de angustia, como ocurre con los enfermos de hepatitis c.

Los hospitales están sucios, tienen goteras, las sábanas están rotas. No hay medicinas, no hay gasas, no hay nada. No hay médicos que conozcan tu evolución, no hay pruebas en un tiempo razonable. La sanidad se ha convertido en una sanidad de guerra, que sirve para lo básico, que te receta analgésicos y que aún es útil en casos muy urgentes. Pero no es una buena sanidad, es mala. Es evidente que se está preparando el terreno para hacer una sanidad de dos velocidades, para gente con buenos trabajos y para pobres. Llegará un momento, si no lo evitamos, que los carísimos e ineficientes hospitales privados que se están pagando con el dinero que debería destinarse a los hospitales públicos, harán la sanidad insostenible y entonces nos dirán que no hay dinero para pagarla y que se ven obligados a cobrarnos por lo que ya hemos pagado con creces. Y quien no pueda pagar, simplemente no tendrá asistencia porque poco a poco vemos cada vez más casos de estos y nos estamos acostumbrando.

El Observatorio Madrileño de Salud ha presentado esta semana 20 propuestas para recuperar la sanidad pública, que entregará a los partidos que concurran a las elecciones autonómicas de mayo, y que incluye el compromiso de “garantizar una financiación suficiente” y la “reversión de las privatizaciones”, entre otras cuestiones. Cuando no se está enfermo el deterioro de la sanidad puede ser es una cuestión más en una situación de deterioro generalizado de la calidad de vida; pero todos y todas estaremos enfermos y tendremos a familiares enfermos. Garantizar la calidad de la atención sanitaria no es una cuestión más; es, junto con la atención a las personas dependientes, la más importante.

Los recortes en sanidad que venimos sufriendo se están haciendo para acabar con el sistema público y terminarán matando a mucha gente. Ningún partido que no lleve en su programa la reversión de las privatizaciones debería contar con los votos de los ciudadanos/as. No aceptemos las palabras bonitas y mentirosas que sobre la sanidad pública los partidos tradicionales vienen incluyendo en sus programas, como que son partidarios de “garantizar la universalidad en las prestaciones”, que es lo que dice Esperanza Aguirre. Lo único que la privatización garantiza es su negocio. Un negocio que se hace a costa de nuestra salud y de nuestras vidas.

Tuvimos una buena sanidad que nos cubría a todos y a todas. Pero estamos a años luz de aquella situación. Ahora tenemos una sanidad precaria e insuficiente que desatiende a los enfermos, que no cubre a todos/as, que no ofrece ni de lejos buena asistencia, que permite que muchos enfermos/as empeoren, que condena a mucha gente a una pésima calidad de vida o, directamente, a la muerte. Esta es la realidad y por mucho que repitamos eslóganes no va a mejorar. Mejorará cuando echemos a estos políticos y pongamos a otros que trabajen por revertir las privatizaciones. Se llama así: revertir la privatización sanitaria. No aceptemos menos.

La sanidad no se vende, se defiende y ahora, además, tenemos que reconquistarla.

El aumento presupuestario de las CCAA no supera los recortes sufridos en la Sanidad desde 2010…

El aumento presupuestario de las CCAA no supera los recortes sufridos en la Sanidad desde 2010…

FADSP:

LOS PRESUPUESTOS SANITARIOS DE LAS CCAA PARA 2015

 

Los presupuestos sanitarios de las CCAA ponen en evidencia la voluntad política de las mismas a la hora de atender una necesidad básica como es la Salud, y por eso es importante hacer un seguimiento de los mismos.

 

Desde la FADSP analizamos anualmente la evaluación de estos presupuestos valorados en presupuesto per capita (€/ habitante y año), en este caso aún con datos provisionales porque son los presentados por los gobiernos de las CCAA, pero que previsiblemente serán aprobados por los parlamentos regionales con pequeñas modificaciones.

 

Como era previsible, porque estamos ante un año electoral, los presupuestos de 2015 recogen en casi todas las CCAA (con la excepción de Cantabria y Galicia) un aumento de los presupuestos per capita, que en el total de las CCAA suponen  1254,26 €, 49,29 € mas per capita  que en 2014, el 4,09% mas (ver tabla que ilustra esta nota y al final de la misma)

 

Con todo es necesario hacer algunas consideraciones:

 

1)                 El aumento presupuestario no consigue superar los recortes presupuestarios que ha sufrido la Sanidad Pública desde 2010, con lo que el presupuesto promedio sigue situándose por debajo del de este año (1254,26 para 2015 versus 1343,95, es decir 89,69€, un 6,67% menos)

2)                 Una parte del aumento presupuestario per capita se debe a la disminución de la población en este periodo (308.156 habitantes menos en el censo, la mayoría de ellos en el último año), disminución que se ha producido en todas las CCAA con excepción de Baleares y Canarias que han tenido un pequeño incremento poblacional (0.47 y 0,46% respectivamente).

3)                 Sigue evidenciándose una gran dispersión en los presupuestos sanitarios per capita. En 2015 la diferencia entre el máximo y el mínimo es de 544,02€, similar a la mantenida durante todos estos años, y la ratio máximo/mínimo es de 1,54, algo inferior a la de 2014 pero mayor que la de 1,46 de 2010, es decir la desigualdad entre CCAA no disminuye sino que incluso aumenta.

4)                 No hay que olvidar que algunos incrementos presupuestarios son directamente transferencias hacia el sector privado como sucede en Aragón o en Madrid, a pesar de que se conoce que las privatizaciones incrementan los costes de la asistencia sanitaria.  

5)                 Todos los datos son provisionales porque falta su aprobación definitiva. En los casos de Navarra y Cataluña es posible que no se produzca, en el primer caso por tratarse de un gobierno sin mayoría en el parlamento regional, y en el segundo si se realiza una nueva convocatoria electoral.

6)                 Este aumento de los presupuestos supone también el reconocimiento de que, como habíamos señalado desde la FADSP, los recortes realizados en el sector eran claramente incompatibles con una prestación sanitaria de calidad, y que estaban siendo lesivos para la salud de la población.

 

En resumen, aunque se produce un pequeño incremento presupuestario, se esta lejos de recuperar la situación previa a los grandes recortes que ha sufrido la Sanidad Pública. Estimamos que este aumento presupuestario es claramente insuficiente para abordar los problemas de la Sanidad Pública en el país y que es necesario rectificar una política de recortes, deterioro, desmantelamiento y privatización de la Sanidad Pública, que la esta llevando al desastre. Pensamos que todavía existe la oportunidad de rectificar y de que, en el tramite de aprobación de los presupuestos, se garanticen incrementos significativos de los mismos que reduzcan las desigualdades entre las CCAA y permitan una atención sanitaria de calidad.

 

Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

 

11 de Diciembre de 2014

 

 

CCAA

2010

 

2014

2015

Andalucía   

1180,09

980,00

1004,32

Aragón

1419,37

1119,94

1439,25

Asturias

1507,15

1383,12

1409,39

Baleares

1066,37

1048,10

1180,76

Canarias    

1295,36

1229,02

1238,30

Cantabria  

1347,47

1333,30

1310,22

Castilla y León  

1360,62

1267,28

1309,18

Castilla la Mancha   

1346,52

1122,99

1147,90

Cataluña    

1298,84

1091,57

1133,18

Comunidad Valenciana  

1122,79

1079,08

1106,78

Extremadura  

1509,72

1178,78

1243,44

Galicia    

1333,39

1227,74

1143,07

Madrid    

1108,14

1087,65

1144,48

Murcia   

1334,25

1079,13

1235,39

Navarra     

1543,12

1397,70

1467,10

País Vasco     

1623,08

1541,72

1548,34

La Rioja 

1443,94

1242,68

1270

Media CCAA

1.343,95

1.204,97

1254,76

Ratio

Máximo/

Mínimo

 

1,52

 

1,57

 

1,54

El negocio es el negocio… eso, si, a costa de nuestra salud

El negocio es el negocio… eso, si, a costa de nuestra salud

El negocio de la sanidad privada crece tras el deterioro del sistema público

Las aseguradoras médicas suman 290.000 clientes en nueve meses y el volumen de negocio sube un 3,4% hasta septiembre al sumar 5.214 millones de euros

Las clínicas privadas facturan 4.000 millones gracias al incremento de pólizas sanitarias mientras los convenios para listas de espera o pruebas diagnósticas disminuyen en 250 millones, un 4%

 

Raúl Rejón, en eldiario.es

 

La sanidad privada recoge los frutos de los recortes en la pública. Los clientes de las aseguradoras no dejan de crecer y, en los nueve primeros meses del año, la asistencia médica llegó a los 9,2 millones de pólizas, un 3,6% más que al comenzar 2014. La sanidad privada ha ganado así 290.245 clientes, según los datos de la patronal de seguros ICEA. Solo en 2012 el dinero privado gastado en sanidad pasó de 26.312 millones a 27.064. 752 millones más, un aumento del 2,8%. Esa tarta se reparte, básicamente, entre las empresas aseguradoras y las clínicas privadas.

El deterioro de la imagen y recursos del Sistema Nacional de Salud (SNS) está en la base del buen estado del sector privado. Un alto porcentaje de la población tiene pólizas de seguro de asistencia médica "debido en parte a la incertidumbre sobre el futuro de la asistencia pública", analizan en la consultora AON Risks. Esto es debido a que "el Ministerio de Sanidad no ha publicado todavía el catálogo de prestaciones, pero efectúa recortes puntuales de cobertura y el usuario percibe aumento en la lista de espera, pruebas diagnósticas y tratamientos", según sus perspectivas para 2015.

Ante los mensajes oficiales de que el SNS peligra y el recorte efectivo de medios –reflejado en las últimas Cuentas de la Salud publicadas el pasado agosto y que consignaron una  caída de financiación pública del 5,3% y de 3.903 millones en 2012–, el sector sanitario privado solo ha tenido que ir cosechando nuevos clientes. El campo está tan claro que si al cerrar 2013 el volumen de las pólizas sumaba 6.657 millones y era ya un incremento del 2,3%, en septiembre de 2014, el dinero que ingresaron las empresas aseguradoras como Adeslas, Asisa, Sanitas, Mapfre... sumó 5.214 millones y marcó una ganancia del 3,42% respecto al mismo momento de 2013. Cada vez más clientes y más ingresos. Y más volumen de negocio.

Que, de momento, la vía de la sanidad pública como fuente de dinero está acusando agotamiento lo evidencia cómo las grandes empresas que entraron con fuerza en el nuevo modelo de gestión público-privado impulsado especialmente en las comunidades autónomas de Valencia y Madrid se están desplazando hacia los servicios puramente privados. Sin ir más lejos, una vez exprimida esa fuente que  aportó 2.500 millones de los 6.125 ingresados por los centros privados en 2012, uno de los protagonistas de esta asociación, IDCSalud, se acaba de  unir con Quirón este año y acaba de añadir a su cartera las clínicas de lujo Ruber. Por otro lado, las clínicas privadas siguen ganando cada vez más pero gracias a los seguros, más que a las administraciones públicas.

Las más de 300 clínicas privadas españolas ingresaron 6.185 millones de euros en 2013. El volumen de negocio se mantuvo robusto y ganó un 1%. Este grupo de hospitales, que suman más de 30.400 camas, vio cómo las aseguradoras les proporcionaban 4.090 millones de euros. A más pólizas, más clientes, más asistencia y más dinero en el circuito.

 

La mitad de centros privados prevén ingresar más

Las clínicas se beneficiaron del auge de la sanidad privada a pesar de la caída de la sanidad pública porque esos 4.000 millones compensaron con creces los recortes del SNS: hubo 250 millones menos en convenios para pruebas, tratamientos o intervenciones quirúrgicas. Según la Federación Nacional de Clínicas Privadas (FNCP), "el 66% de los centros tienen algún tipo de concierto con las Administraciones". Con todo, la encuesta anual de la FNCP reflejó que casi la mitad de estos hospitales calculan que crecerá su facturación en 2014. El 21% estima un acelerón de más del 5%.

Los convenios son una parte variable y fácilmente reducible del dinero público que llega a las empresas del sector desde las arcas públicas. Sin embargo, existe una partida que se muestra inamovible y rentable: las concesiones de servicio público. Las contratistas que gestionan hospitales públicos ganaron un 4% más en un año. Pasaron de 800 a 930 millones de euros. La mayoría de los contratos que empresas como Ribera Salud, Sanitas, DKV o IDCSalud firman con los Gobiernos regionales para que administren la asistencia sanitaria pública están concebidos para  asegurar los beneficios y garantizar el incremento de la partida que los presupuestos destinan a esos acuerdos.

El negocio de la salud sigue impecable. Cuando los responsables de la asistencia sanitaria pública optaron por privatizar servicios en aras del ahorro presupuestario, las contratistas estuvieron prestas a aceptar el encargo y llegar a acumular un tercio de sus ingresos basados en esos acuerdos. Cuando ese grifo se ha entrecerrado, lejos de perder, ha vuelto a ganar aprovechando el trasvase de clientes. "Se trata del único sector asegurador con crecimiento positivo", sentencian en la consultora AON. La rueda sanitaria no se ha parado.

 

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