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OPINION

Menos mal que en Oviedo aún queda una sindicalista por lo menos …

Menos mal que en Oviedo aún queda una sindicalista por lo menos …

LO QUE POSIBLEMENTE NO SABE EL CONSEJERO SOBRE LA ORGANIZACIÓN DE LA A. CONTINUADA EN OVIEDO

Por Mª José Suárez García

Esta “supuesta reorganización” realizada en Oviedo nos obliga a revisar el Acuerdo de Mesa General por el que se establecen mejoras organizativas y retributivas en el ámbito del SESPA de fecha 8 de octubre de 2008 donde, entre muchas otras cosas, literalmente dice:

Concentración de PACs en la zona urbana: para ello debe diseñarse un proceso que consiga adecuar el número de PACs a cada población, revisando la dotación de personal y tecnología así como organizando de forma eficaz su funcionamiento. No puede abordarse la concentración sin organizar previamente la oferta de atención ordinaria en jornada de tarde en todas las zonas básicas.

Por lo tanto Oviedo queda como estaba, de reorganización nada de nada, las verdades a medias son malas consejeras. La única modificación realizada es la distribución de la jornada de los profesionales del SUAP y EAP con jornada de tarde así como  el cierre de los centros a las 20 h. para cumplir con la legislación vigente (como no puede ser de otra forma y esperamos se traslade a otras zonas)  el descanso de 12 h. entre jornada y jornada de los profesionales.

La cruda realidad es la siguiente:

1º.- ¿Qué objetivo se  cumplió? ¿Dar un mejor servicio? por favor no nos engañemos, ya estaban concentrados “los efectivos”, se mantiene lo que había: un solo punto de atención en La Lila de 20 a 8 h todos los días del año.

Si lo comparamos con otras Áreas por  número y dispersión de las zonas a cubrir ¿Cuántos punto se necesitan en Oviedo? como mínimo uno en cada extremo de la ciudad como dice el Consejero y otro en el centro?.

2º.-  Se ubican en La Lila tres equipos SAC (Medicina/Enfermeria) que cubren  siempre de lunes a viernes en días laborables:

  • La atención continuada y urgente en consulta de la zona básica (EAP y cupos médicos) de 15 a 20 h.

El EAP de La Lila no hace jornada complementaria de momento

  • Atención domiciliaria de las zonas básicas: Ventanielles, Teatinos y la Corredoria de 15 a 22 h (de 20 a 22 h. coincide con el SUAP)

Este equipo estaba antes ubicado en Ventanielles.

  • Atención domiciliaria de las zonas básicas: La Lila, Otero y Pumarín de 15 a 20 h.

3º.- «Permite que siempre haya personal sanitario» en los centros antes mencionados pero en el resto de centros, los usuarios/pacientes,  se encontraran con el profesional A/Administrativo ante la salida a una atención domiciliaria del personal sanitario ¿estamos generando ciudadanos de primera y segunda?

 En mi humilde opinión y como ya manifesté en otras ocasiones nuestra Gerencia (incluido todo el Equipo Directivo) tiene un grave problema de actitud y aptitud de difícil solución. Esta es otra “chapuza” en cuanto a organización (lamentablemente ya nada nos sorprende) y en cuanto a las “formas” dejan mucho que desear tanto para los profesionales como para los usuarios. También considero importante la “ausencia” de la  Junta de Personal del Área IV ¿no tenían  nada que decir a esto? ¿emitieron algún informe que desconocemos? o pasan olímpicamente de sus representados y simplemente oyen y se van…  

Por último, como posiblemente tras el verano, según “rumores”,  se nos avecina la verdadera reorganización de la Atención Continuada tanto en la zona urbana como rural me permito el lujo de recordar a la Gerencia que las modificaciones pueden hacerse sin conflictos con “la verdadera participación” tanto de los profesionales como de los usuarios y no haciendo que sean meros espectadores de las decisiones ya tomadas.

Mª José Suárez García es la S. General de la S. Sindical  de CCOO Atención Primaria del área IV (Oviedo)   

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A similar población, ¿por qué Gijón tiene 4 y Oviedo sólo 1? … ¡¡que me lo expliquen!!

En Gijón, con 4 PACs ya lo imaginábamos, pero ¿qué pasa en Oviedo con sólo uno?...

Lealtad

Lealtad

Pedro Díez Olazábal

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El hecho de no seguir a rajatabla, en un momento determinado y extraordinario, lo que se conoce como disciplina de grupo, no significa automáticamente ser desleal, por más que algunos que vieron con regocijo el, ese sí que felón, “Tamayazo”, ahora se mesen los cabellos ante la actuación de Gutiérrez.

NUEVATRIBUNA.ES -

¡Albricias! La lealtad se ha puesto de moda. Fíjense, con lo necesitados que estamos de refrescar los conceptos que representan los mejores valores humanos, en medio del bombardeo de terminología mercantilista con el que nos machacan a todas horas. Pero como suele ser habitual, la propia idea se usa contra quien realmente la aplica. En este caso, contra Antonio Gutiérrez que ha dado un auténtico recital de lealtad. Ha usado, no solamente su libertad individual, sino el artículo 67 de la Constitución, que indica que los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo, es decir, que los representantes de los ciudadanos elegidos en las urnas, no pueden ser compelidos a votar, en un acto de ciega obediencia, cuando consideren que su voto va en contra de su conciencia, sus principios y, como en este caso, en contra del programa electoral y de los fundamentos ideológicos del partido por el que se presentaron a las elecciones. No es la primera vez que un voto diferente al de su grupo parlamentario se emite en una cámara legislativa española y en algún caso de triste recuerdo, en la Comunidad de Madrid, sirvió para cambiar el resultado mayoritario de las urnas. En otras ocasiones los votos disidentes han servido para manifestar una profunda discrepancia con la actuación del propio grupo o partido y por diversas motivaciones. El hecho de no seguir a rajatabla, en un momento determinado y extraordinario, lo que se conoce como disciplina de grupo, no significa automáticamente ser desleal, por más que algunos que vieron con regocijo el, ese sí que felón, “Tamayazo”, ahora se mesen los cabellos ante la actuación de Gutiérrez.

El término lealtad, significa, según el Diccionario de la Real Academia: “Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien”. (lo siento, todavía no han cambiado los términos castellanos, pero se puede entender que también se refiere a la mujería); o bien: “legalidad, verdad, realidad” y por otra parte: “Amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales, como el perro y el caballo”. Gutiérrez ha sido leal según las dos primeras acepciones señaladas: su actuación ha sido advertida, explicada, razonada, como persona que, desde una larga trayectoria al frente de las Comisiones Obreras, ha contribuido a conseguir los derechos que hasta hoy tenían los trabajadores y con su abstención no ha tergiversado la voluntad mayoritaria de los electores que en ningún caso votaron al PSOE pensando en que les iba a recortar derechos sociales y a dejar en pelota picada ante la banca, la patronal y Ángela Merkel. Ha sido legal y veraz, además tampoco ha tumbado al Gobierno, al que ha manifestado expresamente su apoyo a pesar de todo. Hay quien entiende por lealtad el tercero de los significados: la obediencia perruna o de jumento, muy extendida, por otra parte entre los políticos. Vendría bien que, quienes han empezado a poner el grito en el cielo por la actitud de Gutiérrez, desde posiciones dizque progresistas, se auto-psicoanalizasen y buscasen de qué arcano rincón de su inconsciente provienen las pulsiones auto-líticas que les están llevando por la esquizofrenia al haraquiri (según el DRAE, forma de suicidio ritual, practicado en el Japón por razones de honor o por orden superior, consistente en abrirse el vientre). Cómo pasaron de la defensa de los criterios socialdemócratas con un modelo keynesiano de impulso a la recuperación económica a una aplicación autocompasiva del recetario completo ma non troppo de la secta del Mont Pelerin de seguidores de Friedman y Von Hayek, dictado cada día desde Berlín y desde la Calle Alcalá, 48.

 Pedro Díez Olazábal participó en la fundación del Sindicato de Enseñanza de CC.OO y ha estado siempre vinculado a los movimientos sociales. Ha desempeñado los cargos de Alcalde de Arganda del Rey, diputado de la Asamblea de Madrid y Vicepresidente Tercero, portavoz en la Comisión de Medio Ambiente y Presidente de la Asamblea de Madrid.

Desde mi ventana lo veo así…

Desde mi ventana lo veo así…

Para el inexistente “perro del hortelano” en la defensa sindical de nuestro salario y derechos como empleados públicos…

El refrán " El perro del hortelano, que no come ni deja comer", es de origen antiguo, proviene de la Peninsula Iberica. Es una de las expresiones más usadas por los españoles.
Es utilizada para referirse a aquellas personas que no realizan una acción o cosa, y además no permiten que cualquier individuo ajeno ejecute la acción tampoco.
Esta expresión fue lanzada al público al ser introducida por Lope de Vega en una de sus obras: El perro del hortelano.
Un dato curioso sobre su origen es:
La palabra hortelano es la persona que tiene un huerto, una pequeña plantación de verduras, hortalizas, etc.
Los perros no suelen ser vegetarianos (es decir, que no comen mayoritariamente verduras) así que son un buen guardián de un huerto (ya que no se comerán los productos que en él se cultivan) y tampoco dejarán que otros animales que sí son vegetarianos se acerquen para comerse la producción del huerto. Por eso se dice que el perro del hortelano ni come (porque no se come las verduras de su amo) ni deja comer (porque no deja que otros se las coman tampoco)…

Esta breve y concisa explicación, obtenida de internet en yahoo, bien puede adaptarse a la situación que hoy vivimos los empleados públicos con la división sindical en la “presunta” defensa de nuestros derechos por parte de TODAS las organizaciones sindicales … ¡¡Eso si!!, con la clarísima variante de que aquí, de “perro del hortelano” no va nadie o, mejor dicho, van “los otros” – que siempre son los que no somos nosotros - …

Que el hortelano es el Gobierno – que sólo gestiona, los propietarios somos todos - y que la hortaliza es nuestro salario, derechos… etc, no creo que tenga mucho problema en ser identificado, pero lo otro … ¡¡hay lo otro!! … ¿quién coño es el perro?... Y todos contestan: ¡¡yo no, es aquél!!, que siempre es “el otro” …

Pero entre trabajadores a los que, más o menos por igual, nos quitan lo que es nuestro no hay “otro” sólo hay un unánime “nos lo quitan a todos”…

Deberíamos, alto y claro, dejarles patente a nuestros “presuntos” representantes que los únicos “otros” son ellos y que nosotros queremos unidad les guste o no… y si no que se vayan por qué no son de los nuestros y hace tiempo que, en esto, no nos representan.

RODOLFO BENITO deja claro, en este artículo de opinión, que la ampliación de las causas de despido y su abaratamiento, son dos de los más perseguidos efectos de esta reforma …

RODOLFO BENITO deja claro, en este artículo de opinión, que la ampliación de las causas de despido y su abaratamiento, son dos de los más perseguidos efectos de esta reforma …

La Reforma Laboral es globalmente regresiva y socialmente injusta

Las direcciones de las empresas podrán llevar a cabo la modificación de las condiciones de trabajo o el despido colectivo u objetivo de los trabajadores por las mismas causas. Con ello (...) se configura el despido como la primera opción de la que dispone el empresario ante cualquier cambio tecnológico, organizativo o que repercuta en la mejora de la producción.

NUEVATRIBUNA.ES - 21.6.2010

La Reforma Laboral que el 16 de Junio aprobó el Consejo de Ministros además de inoportuna, es globalmente regresiva y socialmente injusta.

La Reforma no tiene el objetivo de articular una política laboral que acompañe al tan necesario y prioritario cambio de modelo productivo en nuestro país, más bien al contrario, tal y como recoge el documento de CCOO y UGT, presentando el mismo 16 de Junio, en el que se reclama una respuesta social y progresista a la crisis, “el debate sobre el cambio de modelo productivo se ha reconducido, rápida e interesadamente, hacia la enésima polémica sobre la supuesta rigidez del mercado de trabajo español. Una polémica que se ha convertido artificialmente en el eje central de actuación frente a la crisis y que ha sido alentada principalmente por el oportunismo de las organizaciones empresariales con el apoyo de ciertos ámbitos académicos, mediáticos e incluso institucionales, como el Banco de España, que vienen insistiendo recurrentemente en el argumento de que es imprescindible la adopción de una nueva reforma que dote el mercado de trabajo de mayor flexibilidad aún”.

La Exposición de Motivos del Decreto Ley, si bien no acusa a las políticas laborales de estar en la raíz de la crisis, sí manifiesta que el exceso de desempleo en España tiene que ver además de con la estructura productiva con una supuesta rigidez del mercado laboral.

Y se equivocan, no sé si interesadamente, pero se equivocan de plano, y son los datos sobre desempleo y temporalidad en España los que así lo expresan.

Estos datos ponen de manifiesto que con la misma regulación laboral existe un alto grado de hetereogenidad en materia de desempleo y temporalidad. Así por ejemplo el desempleo en Canarias está cercano al 28 por ciento, mientras que en el País Vasco, está algo por encima del 11. En materia de temporalidad, dentro de las altas tasas existentes en el conjunto de las Comunidades Autónomas, el grado de hetereogenidad es también más que evidente.

En relación por tanto al mayor impacto que la crisis ha tenido en España en términos de destrucción de empleo y aumento del desempleo, que algunos imputan a las disfunciones del mercado de trabajo, conviene subrayar que las causas no están en la regulación legal de las relaciones laborales, sino que son una consecuencia inexorable de la evolución del modelo productivo español y su mercado de trabajo en los últimos años.

Es por tanto la estructura productiva la que determina un modelo de mercado laboral, a la vez que un mercado laboral segmentado y fuertemente precarizado incentiva una determinada forma de crecer, menos sostenible y más vulnerable, en primer lugar para el empleo.

Nuestra legislación laboral, atendiendo a la realidad práctica y no a desarrollos teóricos ciertamente alejados de las relaciones laborales en el seno de la empresa, en contra de lo que se afirma reiteradamente, y entre otros factores como consecuencia de reformas laborales que se han ido imponiendo a los largo de los últimos años, ha generado un marco legal de gran facilidad para la destrucción de empleo, como mecanismo de respuesta a los ciclos económicos. En el caso de los temporales con la finalización del contrato y en el caso de los indefinidos por la vía de la automaticidad de las indemnizaciones en caso de despido improcedente, incluido el disciplinario, especialmente después de la desaparición de los salarios de tramitación, a partir de la reforma laboral del año 2002.

En esta dirección Carlos L. Alfonso en un reciente articulo publicado en El País, aportaba más datos y argumentos: “en el año 2009, en plena crisis, se hicieron más de 13 millones de contratos temporales y los empleadores no tuvieron especiales problemas para reducir sus plantillas, lo que llevó al desempleo a más de 4 millones de personas mientras que solamente unos 500 mil trabajadores quedaron sujetos a medidas más defensivas (suspensión o reducción de jornada)”. “No hay dato que demuestre, sostiene Carlos L. Alfonso, que los empleadores tuvieron problemas para contratar y despedir, más bien todo lo contrario; esa facilidad a la entrada y salida es lo que les llevó a anteponer los ajustes de plantilla a las medidas de flexibilidad interna”.

Bien pues la Reforma lejos de corregir estas disfunciones se adentra por caminos absolutamente ineficaces para reducir la temporalidad injustificada, a la vez que enormemente útiles para ampliar las causas para el despido, además de para abaratarlo, que es en definitiva una vieja aspiración de la CEOE, que sigue instalada, no ya en la modernización de las relaciones laborales, sino fundamentalmente en la cultura de la precariedad.

En materia de temporalidad, la Reforma, no desvincula el Contrato de Obra de las contratas y subcontratas, que es el sumidero del fraude de ley en la contratación y donde se sustenta una parte muy importante de la temporalidad injustificada.

Y en materia de rotación sigue sin atenderse la necesidad de eliminar la rotación de distintos trabajadores para un mismo puesto de trabajo, que es también el medio por el que se sostiene unos niveles insoportables de temporalidad injustificada.

El contrato “fijo-discontinuo”, tan necesario en nuestro país para actividades con un fuerte componente estacional, sigue sin ser asumido en la legislación laboral, que apuesta por el “eventual por circunstancias de la producción”, que no responde a actividades de carácter estable-estacional.

Estas medidas no van a reducir la temporalidad, mas bien al contrario, se van a seguir manteniendo los porcentajes más altos de la Unión Europea, además de que seguirán penalizando la productividad, que solo crecerá, a partir de dos conceptos: estabilidad y formación. Además de otro tipo de medidas vinculadas al desarrollo tecnológico, la organización del trabajo... y la plasmación efectiva y positiva de la flexibilidad interna, que exige fundamentalmente de medidas de flexibilidad interna, negociada y participadas sindicalmente. La flexibilidad interna no avanzara desde el incremento del poder discrecional de las direcciones de las empresas, ese es el camino contrario, es la vía y no es contradictorio, de la desregulación, que termina por convertirse en la mayor de las rigideces.

La Reforma, que flexibiliza el despido y por el contrario no avanza en la flexibilidad interna de las empresas, desarrolla una nueva formulación del Despido Colectivo y Objetivo que afecta a todos los trabajadores que hoy por hoy también son titulares de un contrato indefinido ordinario.

Las meras pérdidas que dan lugar a una situación económica negativa son en si mismas la causa del despido, y ya no se le puede exigir al empresario que justifique porque los despidos van a contribuir a superar esa situación.

Por esta vía se limita cualquier posibilidad de control efectivo tanto de la Autoridad Laboral en los expedientes de regulación de empleo como por los tribunales, incluyendo todos los despidos objetivos.

No se establece ningún requisito a las pérdidas que dan lugar a la situación económica negativa, suprimiendo intencionalmente la garantía de que las pérdidas no fueran meramente coyunturales. Este cambio es muy significativo pues abre la posibilidad a que las meras pérdidas coyunturales pudieran justificar el despido de los trabajadores. En la regulación actual el Tribunal Supremo, al que tanto se cita para distintos aspectos de la Reforma, había ya descartado esta posibilidad.

Pero cuando afirmamos que se amplían las causas para el despido, no se habla de oídas. Hemos de detenernos en el texto de la Reforma cuando aborda el despido por causas técnicas, organizativas y productivas, para también subrayar que las mismas causas que hasta ahora sólo justificaban la modificación de las condiciones de trabajo (turno, horario, cometidos profesionales, sistema de incentivos), ahora pasan a ser suficientes para justificar el despido de esos trabajadores.

De otra parte, no se abre la puerta, sino que se da carta de naturaleza al que podemos calificar como “despido preventivo”: pues se admite el despido que se haga para prevenir una futura “evolución negativa”, sin requerir siquiera, como ahora ha venido insistiendo el Tribunal Supremo “en que la empresa presente las dificultades de forma real, actual y efectiva”.

Este sistema supone una novedad sin precedentes en la flexibilización del despido en nuestro país. Las direcciones de las empresas podrán llevar a cabo bien la modificación de las condiciones de trabajo, o el despido colectivo u objetivo de los trabajadores por las mismas causas y por tanto será la empresa la que libremente elija entre una u otra medida.

Con ello se desdibuja por completo el despido como última razón a la que puede acudir la empresa para asegurar su continuidad y se configura como la primera opción de la que dispone el empresario ante cualquier cambio tecnológico, organizativo o que repercuta en la mejora de la producción.

Desaparece la nulidad por incumplimiento por parte de la empresa de los requisitos de comunicación, información a los representantes de los trabajadores y pago de indemnización. En la actual legislación, en un acto de coherencia frente al fraude, si se incumplían estos requisitos, el despido sería considerado nulo y por tanto el trabajador tenía garantizada la reincorporación a su puesto de trabajo.

Se generaliza el acceso al contrato de fomento ampliándose el colectivo, en primer lugar, a los desempleados que pierdan un contrato indefinido, o que estuvieran dos años con contratos temporales, además de reiterar el proyecto en cuanto a los desempleados con duración de tres meses en esa situación. Es una generalización casi absoluta del colectivo de destinatarios.

Las empresas ya no tendrán el obstáculo para intentar el despido objetivo reconocido improcedente, pues los defectos ya no dan lugar a la nulidad. De esta forma, a estos trabajadores se les aplica la indemnización rebajada de 33 días ante el despido sin causas, y se facilita que la empresa pueda ahorrarse los salarios de tramitación. La conclusión es que en la práctica en esta modalidad contractual, a las empresas les bastará con poner en una carta las palabras “despido objetivo” para que la indemnización por despido improcedente automáticamente pase de 45 a 33 días, y además, se puedan acoger al despido Express y tampoco tendrán que abonar los salarios de tramitación.

La negociación colectiva se ve debilitada, al poner el texto de la Reforma en cuestión la eficacia vinculante de los Convenios Colectivos.

Abre la intermediación laboral a las agencias privadas de colocación, a las que se le atribuyen competencias que deberían estar exclusivamente en los Servicios Públicos de Empleo sin que previamente se adopten medidas para el fortalecimiento del Servicio Publico, en materia de intermediación laboral y de recolocación de trabajadores afectados por rescisiones de contratos a través de Expedientes de Regulación de Empleo.

Se quitan todo tipo de restricciones para la extensión de las ETTs en todos los sectores incluido el público, algo que no contempla la Directiva de la Unión Europea en esta mataría.

En definitiva tal y como sostiene el riguroso análisis realizado por los Servicios Jurídicos de CCOO, el texto publicado como RDL 10/2010 supone un sorprendente, completo y globalmente regresivo cambio de rumbo en el marco en el que se desarrollan las relaciones laborales en nuestro país, pues afecta a los caracteres básicos de las vías de extinción del contrato de trabajo, que lo coloca como una decisión normal de gestión empresarial en pie de igualdad con cualquier medida organizativa, con una tendencia indiscriminada de reducir costes empresariales, comprometiendo recursos públicos, de rebajar garantías de defensa de los trabajadores y de privar de una posibilidad real de tutela judicial frente al decisionismo empresarial. Igualmente, desbarata el sistema de pactos y acuerdos de empresa y los subordina al interés empresarial fijado unilateralmente. Todo ello, sin ninguna medida mínimamente eficaz para evitar la precariedad laboral o la creación de puestos de trabajo.

Rodolfo Benito - Secretario Confederal de Estudios y Presidente de la Fundación 1º de Mayo.

Un pequeño apunte de bastante enjundia

Un pequeño apunte de bastante enjundia

Una de “posesivos” …


Hoy, dice la página WEB del SIMPA, a raíz de la noticia sobre las posibles fusiones de áreas que:


“El Principado proyecta disminuir las Áreas sanitarias; pero su intención no es diminuir gasto quitando a los suyos,  ya que el pato lo van a pagar los de siempre: tú, tu enfermera, tus administrativos y los de Gerencia. Si te parece que nó, después amortizarán plazas de médicos, acumularán cupos, no sustituiran nada...”


Mi intención no es cuestionar la posición que tenga el SIMPA con relación a la noticia en cuestión, eso me lo reservo para mejor ocasión, sino destacar el “peculiar sentido de la propiedad” que se auto-otorgan sobre todos los profesionales que no somos médicos … “… tu enfermera, tus administrativos …”, supongo que también habrá “tus celadores y/o Auxiliares de Enfermería” y todos los demás “tus” que se te puedan imaginar.


Ese “tu”, posesivo él, que de vez en cuando se les escapa no es, ni mucho menos, un desliz baladí o una mala expresión literaria, desde luego que no, y menos en licenciados de tantos y tantos años de universidad … sería imperdonable. Es, como no, el subconsciente que les traiciona.


No todos los médicos son así, claro que no, lo mismo que no todos se sienten representados por el SIMPA…


Sin embargo estoy seguro de que en las organizaciones sindicales amigas del SIMPA que representan a “esos otros profesionales” – o eso dicen cuando se refieren a ellos mismos -, esto siempre les pasa desapercibido.


Porque, en todo caso, yo siendo profesional de la enfermería, como soy, y NO perteneciendo a una organización sindical de las que no se califican como “profesionales” - no necesito recordarme este extremo porque de sobra sé que lo soy –, cuando menos, soy menos de “su” propiedad que esos otros...


Aunque realmente lo cierto es que nunca fui de la propiedad de nadie y tengo multitud de compañeros y amigos médicos que no se sienten propietarios de nada en este sentido… ¡¡que cosas!!.

Una buena reflexión muy apropiada en este día ...

Una buena reflexión muy apropiada en este día ...

Por AMALIA ÁLVAREZ

Nosotros decidimos si nos resignamos o nos rebelamos

Todos estamos llamados a responder, unos en la huelga del 8 de junio, otros en la manifestación de la tarde…, algunos con la palabra y los hay que con la escritura… todos somos responsables y, como en todas las cosas importantes de la vida, cada uno de nosotros tiene que elegir.

NUEVATRIBUNA.ES

“La crisis no puede ser un atajo que arruine los derechos sociales”, decía el otro día el secretario general de Comisiones Obreras ante un auditorio de delegados sindicales de Madrid. “Las leyes no son papel mojado”, explicaba, refiriéndose a la decisión del gobierno de incumplir los acuerdos que hace pocos meses había firmado, el propio gobierno, con los sindicatos de la función pública. “No es coherente, no es de izquierdas”, subrayaba al referirse a las medidas tomadas de recorte del gasto social. “Pero no basta que nosotros lo tengamos claro, no basta que tengamos alternativas, nos tienen que creer quienes nos escuchan”, se esforzaba por transmitir al auditorio la importancia de que todas y cada una de las personas eran, son, somos, imprescindibles para levantar la voz y reivindicar otra salida de la crisis. Una salida que no puede ser dictada por los mismos que la han provocado y que se están beneficiando de la misma.

Producía tranquilidad y ternura oír la voz de Ignacio Fernández Toxo llamar a la movilización de las ideas y la movilización en la calle. Venía a decir que el pensamiento de la izquierda se ha debilitado y que el movimiento sindical tiene que conectar con la gente, con los trabajadores y trabajadoras, porque en esa pelea están solos y van a sufrir, ya están sufriendo, campañas de desprestigio, porque la organización sindical es la última línea de defensa que tienen y sus altavoces no son otros que ellos mismos. Ellos son la única voz capaz de contrarrestar la marea mediática y política y de organizar la resistencia frente a la aceptación resignada de las medidas impuestas.

Digo que producía tranquilidad y ternura escucharle porque siempre produce ternura y reconforta que un dirigente obrero ponga voz a lo que una piensa y lo que una cree. Ojalá su voz trascienda los muros del auditorio y llegue a los oídos de las personas dignas, de los empleados públicos, de los pensionistas, de los trabajadores y trabajadoras, de los ciudadanos. Porque todos estamos llamados a responder, unos en la huelga del 8 de junio, otros en la manifestación de la tarde…, algunos con la palabra y los hay que con la escritura… todos somos responsables y, como en todas las cosas importantes de la vida, cada uno de nosotros tiene que elegir y decidir si se resigna o se rebela. A fin de cuentas la vida es elegir, cada día lo hacemos, cada acto tiene consecuencias y sólo cuando se suman muchas voluntades es posible transformar el mundo.

Amalia Álvarez - Escritora

Corto y conciso, como siempre, en La Nueva España

Corto y conciso, como siempre, en La Nueva España

El fantasma dictador

PEDRO DE SILVA

Los mercados se han instalado en la geografía del poder de modo totalitario, y ya no se conforman con mandar en los grandes asuntos, sino que descienden a los detalles. Por ejemplo, en la reforma laboral que prepara, el Gobierno tiene el oído atento a la respiración de los mercados. Suelta como globo sonda una propuesta, y luego la va afinando hasta la última coma, para dar con la que guste a los mercados. Los mercados se han convertido en un fantasma global que se mete en los despachos, y a través de psicofonías dictan la redacción al amanuense. Por eso sorprende tanto la concupiscencia de la oposición por llegar al Gobierno, cuando únicamente podrá hacer lo que los mercados digan. ¿Es eso poder? Todos los gobiernos del mundo se han convertido en gobiernos títeres. Los miembros del Club Bilderberg, reunidos estos días en Sitges, son sólo ayudas de cámara del fantasma, con sus libreas.

Artículo de Ignacio Fernández Toxo:

Artículo de Ignacio Fernández Toxo:

El Gobierno debilita el Estado de Bienestar

31-05-2010.

Después de la quiebra del sistema financiero estadounidense provocado por la emisión fraudulenta de los bancos de inversión de activos financieros por valor de billones de dólares, y la posterior extensión al consumo y la producción mundial, todos los analistas coincidieron en que tan sólo la decidida y masiva intervención del sector público evitó el riesgo sistémico y el colapso de la intermediación financiera. Una intervención que, sin embargo, no evitó una rápida y abrupta recesión económica en la mayor parte del mundo.

Fueron tiempos de políticas públicas y manual keynesiano. De dignos amagos sobre la supremacía de la democracia y de la política. Pero fue un espejismo. Aquellos que reclamaron un paréntesis al capitalismo y que esperaron agazapados hasta que escampara; los que provocaron el desastre y vivieron aparentemente bajo el signo del descrédito social; los ideólogos del capitalismo de casino, que parecen no tener rostro; todos ellos han emergido de nuevo y han puesto a los gobiernos a sus pies, recetando mercado y agitando convulsiones monetarias.

El Gobierno español ha sido uno de ellos. Incapaz de prever la dimensión de la crisis, fue aceptando su gravedad a medida que improvisaba un paquete tras otro de medidas de corto alcance y escasa o nula coordinación. Sumó a su insolvencia una acusada  ausencia de liderazgo que, en tiempos de recesión, se nos antojaba imprescindible para convocar a las fuerzas políticas y sociales y explorar la posibilidad de un Pacto de Estado. En su lugar se fueron sucediendo acuerdos de baja intensidad y alta disputa mediática, siempre activados por un Partido Popular cegado por el horizonte electoral.

No faltó en este festival de despropósitos, la Unión Europea, más atenta a los vaivenes de los mercados, que a la necesidad de preservar la Unión Política y Monetaria. De la primera, mejor no hablar; y de la segunda, sólo cabe hablar de decepción y fracaso. Una decepción que deriva en irresponsabilidad cuando se trata de hacer frente a situaciones de grave crisis económica y financiera como la de Grecia, a la que se atendió tarde y mal, sometiéndola a la dictadura de los mercados financieros.

Y entonces, llegó el plan de ajuste. El presidente del Gobierno lo anunció en el Congreso de los Diputados el 12 de mayo, y el Consejo de Ministros lo aprobó el 20 de mayo. Un plan para reducir el déficit  público en 15.000 millones de euros hasta 2011, a rebufo de los mercados, de la UE y de los dictados del FMI. Un nuevo paquete de medidas, pero esta vez,  con un objetivo claro y unas víctimas definidas. El objetivo: reducir el déficit público, recortando drásticamente el gasto social; las víctimas: pensionistas, empleados públicos y personas dependientes. En unos días, el Gobierno cambió el rumbo e interpretó de la forma más ortodoxa las recetas del liberalismo económico: menos estado de bienestar y más confianza en los mercados, es decir, más sacrificio para los de siempre.

Este no es el camino

CCOO no tardó en responder. Las medidas contempladas en el plan nos parecen injustas (afecta a alguno de los sectores más débiles de la sociedad), desequilibradas (se opta por reducir el gasto abandonando cualquier iniciativa para aumentar los ingresos), antieconómicas (reducen la capacidad de compra de pensionistas y empleados públicos lo que provocará un descenso del consumo y un freno a la reactivación), quiebran la legitimidad del diálogo social (el consenso parlamentario y social derivado del Pacto de Toledo y de los acuerdos con los empleados públicos saltan por los aires), y contaminan la negociación colectiva en el sector privado (en numerosos convenios los empresarios han roto compromisos salariales anteriores).

En coherencia con el análisis que nos merece el plan de ajuste, los sindicatos acordamos una huelga general en las Administraciones Públicas para el 8 de junio, y advertimos al Gobierno que de seguir por el camino del recorte del gasto social, vulnerando derechos sociales y laborales, quedan abiertos todos los escenarios de movilización social, incluida la huelga general. Concretaría más: si además del plan de ajuste y en ausencia de acuerdo en la mesa de reforma del mercado de trabajo, el Gobierno legisla por decreto contra los derechos de los trabajadores, habrá huelga general, según acordó nuestro Consejo Confederal reunido el pasado 27 de mayo. No podemos tolerar que la destrucción de empleo que se acerca ya a los 4,7 millones de parados y el ataque al estado de bienestar, cuyo origen hay que buscarlo en las políticas especulativas y la crisis del sistema financiero, se agiten como la "única posibilidad de superar la grave crisis por la que atraviesa la economía española".

Hemos repetido hasta la saciedad que hay otra forma de hacer las cosas. Se puede y se debe reformar el sistema financiero, para que fluya el crédito a familias y empresas; hay que recuperar figuras tributarias alegremente eliminadas (impuesto de patrimonio, de sucesiones, modificar impuesto de sociedades…); hay que abordar de una vez por todas el debate para una nueva fiscalidad, más ambiciosa y equitativa; se tiene que precisar un plan de lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida, que permita cuantificar anualmente los ingresos obtenidos. En definitiva, el plan de ajuste no es la única salida. O somos capaces de compartir sacrificios para superar la delicada situación económica, y trabajamos por un acuerdo de todos, en el que el Gobierno se implique con decisión y firmeza, o entraremos en tiempos de creciente y sostenida movilización general contra las medidas injustas y antieconómicas que ha aprobado el Gobierno.

Ignacio Fernández Toxo

Secretario general de CCOO