Blogia
La información es la base de tu opción ... y nosotros nunca te la ocultamos.

OPINION

A propósito de la abdicación de Juan Carlos I y antes de su discurso explicativo (¿…?) de las 13:00 h. de hoy…

A propósito de la abdicación de Juan Carlos I y antes de su discurso explicativo (¿…?) de las 13:00 h. de hoy…

El rey no tenía otra opción

Por Ignacio Escolar en eldiario.es

 

La abdicación del rey Juan Carlos es la última prueba, la definitiva, del enorme deterioro institucional que vive España. Incluso en el palacio más alto del país se rinden a una evidencia que durante años intentaron negar. No es una crisis económica. No se va a arreglar simplemente con la recuperación del PIB. Es el fin de una era, una crisis sistémica, el colapso de un modelo institucional, político y territorial que se rompe por las costuras porque ya no aguanta más.

 

El rey no se va por un problema de salud. Según la Casa Real, comunicó su decisión a su hijo en enero. En marzo, avisó a Mariano Rajoy y a Alfredo Pérez Rubalcaba. Desde la Zarzuela confirman que es una decisión política y  aseguran que no tiene nada que ver con el resultado de las europeas, pero sí que se escogió la semana después de las urnas para que la noticia no llegase en la campaña electoral.

 

Durante meses, el rey ha estado negando en público y en privado que pensase abdicar. No solo lo desmentía, sino que se resistía a ello. Más allá de la fecha en la que se cayó del caballo, es evidente que la abdicación no pasaba por los planes iniciales de Juan Carlos de Borbón, y que durante bastante tiempo se negó a salir del trono como un derrotado, como un rey que perdió su inmensa popularidad entre los españoles para transformarse en un jefe del Estado hundido y desahuciado, acorralado por sus cacerías de elefantes y por los juicios a su familia por corrupción.

 

En la Casa Real, hace mucho tiempo que una gran parte de la corte intentaba convencer a Juan Carlos de Borbón de que su renuncia era la única opción para que la monarquía sobreviviese. Contra la propaganda oficial, la historia demuestra que España no es, precisamente, un país de larga tradición monárquica. En los últimos dos siglos, no ha habido un solo rey que haya logrado que su nieto heredase la corona sin que en el camino la familia Borbón se encontrase con una república, una guerra dinástica, una dictadura o una guerra civil.

 

Para aquellos que creen en la monarquía –entre los que nunca me he contado–, la abdicación en Felipe de Borbón era desde hace mucho la única salida. La duda es si esta decisión llega a tiempo: si la reforma evitará la ruptura. Felipe VI lo va a tener tan difícil como en su momento lo tuvo su padre –era "Juan Carlos el breve", y ha durado 39 años en el trono– para poder dar la vuelta a una opinión pública que cada vez es más republicana. En una democracia, un rey no puede aguantar eternamente si no tiene a la mayoría de sus súbditos a favor.

 

Felipe VI será rey sin que los españoles puedan opinar. A pesar de las movilizaciones republicanas –que las habrá–, la monarquía cuenta hoy con una mayoría absolutísima en el Congreso, donde habrá que aprobar –tarde y mal– una ley para regular la abdicación, y donde seguro que los grandes partidos incluirán un artículo que garantice el blindaje judicial del rey saliente: su inmunidad legal.

 

Felipe de Borbón y Grecia es alguien preparado e inteligente, pero eso puede no bastar para lograr recuperar el apoyo de una sociedad más abierta y con menos miedo a la involución. La Corona se construyó como la alternativa a la dictadura y se consolidó contra el riesgo de su regreso, con el golpe de Estado del 23F. Pero en el siglo XXI, en Europa, una monarquía ya no se puede sujetar con la excusa de que es la única opción que garantiza la democracia. Hasta los monárquicos más cortesanos saben que eso ya no es verdad.

El problema de esta aberración es que venga precedida de que tengamos “representantes”, a los que votamos, que no creen, ni mucho menos practican, los derechos humanos…

El problema de esta aberración es que venga precedida de que tengamos “representantes”, a los que votamos, que no creen, ni mucho menos practican, los derechos humanos…

"Forzar a los jueces españoles a tomar decisiones contra los derechos humanos es una aberración"

El exjuez defiende extender la justicia universal a la explotación ilícita de los recursos naturales y a los grandes delitos económicos.

VER ENTREVISTA A BALTASAR GARZON EN PUBLICO.ES

A propósito del tratado de libre comercio entre EEUU y Europa que se está negociando con toda la opacidad posible…

A propósito del tratado de libre comercio entre EEUU y Europa que se está negociando con toda la opacidad posible…

EEUU rapta a Europa

Por Aníbal Malvar, en el blog Rosas y Espinas

Foto.- Cuadro del rapto de Europa de Rubens

público.es

Andamos los europeos un tanto despistados con nuestra poética desde hace algunos siglos. Todo empezó muy bien y muy lirificante, cuando Zeus raptó a la bella Europa convertido en bello y dócil toro blanco, la cruzó a nado desde Tiro hasta Creta, le hizo tres hijos, y la dejó amada y feliz por el resto de sus días. Desde aquel tiempo mitológico nos llamamos Europa.

Han pasado algunas lunas desde entonces, y nos hemos vuelto menos poéticos y muy poco delicados raptores. Ahora Europa está a punto de dejarse raptar por un perverso tratado de libre comercio con EEUU. Entre que me rapte Zeus o me rapten los especuladores yanquis con un tratado de libre comercio, yo me quedó con el dios griego travestido en cornúpeta albo. No hay color.

Dicho tratado, en lugar de llamarse Zeus o cualquier otra cosa bella y pronunciable, viene a bautizarse como Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión. A mí no me pone el nombre del raptor. Sobre todo por el apellido inversión. Cada vez que me hablan de las bondades de cuando nos viene a rescatar mister Inversión, sufro un ataque de inversión de derechos fundamentales. Se me invierte mi libertad en su censura, se me invierte mi sindicalismo en su explotación, se me invierte mi vivienda en su orden de desahucio, se me invierte mi crédito bancario en su estafa, se me invierte mi feminismo en la superioridad intelectual de Cañete, y se me invierte mi amor en su odio. Yo no quiero que me permitan gozar de más inversiones, coño.

Este hermanante tratado de libre comercio entre EEUU y Europa es poco conocido por el pueblo llano, cual soy yo. Pues se está negociando en secreto, y los actores internacionales de derechos humanos, las ONGs, los sindicatos y otras gentes interesadas en el asunto no tienen acceso a información real sobre cómo y qué se está negociando. Lo están redactando a escondidas los populares, los socialistas, los demócratas y lor republicanos (y no por este orden, que yo intuya).

Yo no entiendo por qué gobiernos democráticos como los de la UE y EEUU negocian nada a escondidas de sus votantes. Yo suponía que esto de la libertad y la democracia consiste en enterarse de las cosas. Pero, por mucho que grupos de la oposición, asociaciones ecologistas y de derechos humanos, periodistas, etc., intentamos preguntar cómo va eso de la Asociación Trasaltántica para el Comercio y la Inversión, nos dicen que es un secreto de Estado. De Estados. De Continentes. Que son secretos democráticos. Nunca pensé que una democracia pudiera basarse en secretos. Que consistiera en ocultar los tratados comerciales que los representantes electos del continente suscriben con otros continentes. Pero a lo peor es que he estudiado poco. O que he elegido mal a mis representantes electos. O que me he salido de la democracia, sin darme cuenta, por culpa de andar votando a tontas y a locas y a mercachifles (que son los peores).

Al parecer, esta nada lírica Asociación Trasaltántica para el Comercio y la Inversión permitirá a las empresas que inviertan en nuestro país reclamar indemnizaciones si sus intereses se ven afectados por cambios legislativos. Por ejemplo, si Chrysler pone aquí sus fábricas, contrata a unos tantos pardillos españoles por nuestro salario mínimo y, mañana, el gobierno del partido Super Progresista Osea Español (SPOE) eleva ese salario mínimo, Chrysler puede demandar a España por obligarle a pagar más a sus trabajadores. En eso consiste el libre comercio. Y el tribunal que esto juzgue estará formado por expertos (no jueces y tal) nombrados por la Asociación Trasaltántica para el Comercio y la Inversión. O sea, por ellos mismos. Por la Chrysler. Habremos, por tanto, de pagar la multa.

Con los productos alimentarios lo mismo: nuestra legislación alimentaria es mucho más estricta que la suya, pero tendremos que relajarla para firmar el tratado. Y con la sanidad no digamos: en EEUU se trata el cáncer de los pobres con azucarillos caducados. A esta relajación del control de calidad ellos le llaman desregularización. Que es una palabra muy fea que significa, en sus siglas en inglés, HLQMSDLC: hacer lo que me salga de los cojones.

Como andamos por el mundo y por Europa dejándonos raptar y sin enterarnos de nada y votando a nada, esta Asociación Trasaltántica para el Comercio y la Inversión va a salir adelante. Y será el fin de aquella Europa que fundó Europa dejándose otorgar la libertad sexual por un toro blanco, esa Europa que después se intentó liberar como mujer y como patria con la Revolución Francesa, cuando la Libertad guiando al pueblo ya no era una princesa virgen, sino toda una mujer. Qué gran Guantánamo va a ser esta nueva Europa gracias a la Asociación Trasaltántica para el Comercio y la Inversión. Qué gran Guantánamo. Y qué triste se va a poner Zeus, que solo raptó a Europa por amor. Espero que vuelva para vengarse.

VER NOTICIA ANTERIOR RELACIONADA

La FADSP nos lo recuerda con contundencia: “EL VOTO DE LOS CIUDADANOS IMPORTA. La abstención en un momento como este es suicida…”

La FADSP nos lo recuerda con contundencia: “EL VOTO DE LOS CIUDADANOS IMPORTA. La abstención en un momento como este es suicida…”

Rechazar las privatizaciones obliga a no votar a los responsables del deterioro de la Sanidad Pública

La construcción de la Unión Europea apuntaba a acabar con las fronteras entre los países europeos, para crear un espacio económico y social común y cohesionado, en el que los ciudadanos deberían tener garantizados unos derechos políticos y sociales comunes.

nuevatribuna.es

La construcción de la Unión Europea apuntaba a acabar con las fronteras entre los países europeos, para crear un espacio económico y social común y cohesionado, en el que los ciudadanos deberían tener garantizados unos derechos políticos y sociales comunes.

 

El eje económico de esta estrategia, de orientación neoliberal, se ha cumplido a rajatabla obligando a los gobiernos a reducir gasto social, reformar el mercado eliminando derechos laborales, desmantelar el sector público y favorecer la privatización de los servicios públicos que constituyen los pilares del Estado del Bienestar como el seguro de desempleo, las pensiones, la educación y la sanidad pública.

 

Sin embargo el eje político destinado a dotar a la Unión de una política exterior y de defensa común; definir las bases de una ciudadanía europea (libertad de movimientos, libertad de residencia, derecho al voto en las elecciones municipales, protección diplomática, etc.; mejorar las infraestructuras de los países más atrasados mediante los llamados fondos de cohesión; reforzar la cooperación intergubernamental; y dotar de más poder al Parlamento y al Tribunal de Justicia Europeos, ha tenido un desarrollo mucho menor y desigual.

 

Pero el eje en el que los objetivos apenas se han alcanzado ha sido el eje social que estaba destinado a establecer unos derechos comunes para todos los ciudadanos en áreas esenciales como la educación, sanidad y cultura. Es decir que mientras se establecieron objetivos claros, cuantificados y de obligatorio cumplimiento en materia económica para el desarrollo e implantación del mercado, no se definieron con la misma concreción objetivos de naturaleza política y social. A nadie debe extrañar la popularidad del tópico de "la Europa de los mercaderes".

 

Sin embargo, y a pesar de su contribución a los avances en la salud de la mayoría de la población europea, el modelo sanitario europeo está siendo cuestionado por la ideología neoliberal que considera que ya no es necesario mantener servicios públicos universales.

 

Como consecuencia en la mayoría de ellos, con el impulso y complicidad de las instituciones de la Unión Europea, se están aplicando políticas de privatización y desregulación de los sistemas públicos de protección social, problemas, que han encontrado una gran coartada en la crisis económica y en la necesidad de controlar el déficit público.

 

Los recortes en los presupuestos, la reducción de las pensiones y el desmantelamiento de los servicios de protección frente al desempleo y la enfermedad, ya no garantizan el mantenimiento de los derechos sociales a todos los ciudadanos, que están en serio riesgo de desaparición.

 

La crisis económica está siendo utilizada por quienes sostienen que es necesario dar prioridad al pago de la deuda y al reflotamiento de la banca, algo incompatible con la sostenibilidad de los sistemas sanitarios públicos.

 

La privatización de los servicios sanitarios impone barreras económicas al acceso a las prestaciones necesarias y excluyen en la práctica a un porcentaje cada vez mayor de población, en un momento en que la crisis incrementa la demanda de servicios sanitarios.

 

La Unión Europea se encuentra ante la disyuntiva de orientarse a los ciudadanos o a los grandes grupos empresariales y financieros. Hasta ahora las decisiones de los gobiernos están primando los intereses de estos últimos sobre los generales, aunque existen tensiones e intervenciones contradictorias. Precisamente por ello hay que ser conscientes de que la supervivencia de la Unión Europea no será posible sin garantizar la cohesión social y sin mejorar los derechos de los ciudadanos.

 

EL CONTEXTO ESPAÑOL

A lo largo de los últimos años los expertos, profesionales y ahora ya la propia ciudadanía, hemos comprobado como desde el gobierno central y especialmente desde los gobiernos autonómicos gobernados por el Partido Popular y en el caso de Cataluña por Conveniencia i Unió, se procede al desprestigio de la sanidad pública. A ello se suman en una operación coordinada el recorte de financiación, de prestaciones, de personal, a los copagos y a todo tipo de medidas que provocan una alarmante caída en la calidad de nuestra sanidad pública que es generalmente reconocida, y que dan lugar como es lógico a sufrimiento, deterioro de la salud, incremento de mortalidad y exclusión creciente de los usuarios con menor poder adquisitivo que se ven abocados a elegir entre comer o medicarse.

 

Todas estas medidas que están encaminadas a la privatización del sistema sanitario público y a la conversión de la sanidad en un mercado, amenazan por su intensidad extensión y complementariedad el futuro de una sanidad publica muy valorada por la ciudadanía y uno de los pocos orgullos de nuestro país en el contexto internacional. Se trata esta vez de medidas muy difícilmente sino de imposible reversión.

 

Es muy difícil la marcha atrás para lo que se privatiza.

Corremos el riesgo por primera vez en la historia de perder para siempre, para nosotros y para las generaciones futuras, el derecho a la atención de la salud.

 

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) lleva desde su creación en 1981 impulsando su mejora, progreso y protección, siempre con un exquisito cuidado de no intervenir en la política partidista ante cada proceso electoral, sea este municipal, autonómico, nacional o como en este caso europeo, pero la gravedad de la situación obliga a un cambio de actitud.

 

1.- Las amenazas de destrucción de la sanidad pública no son consecuencia de una catástrofe inevitable, de un designio del destino ni de una circunstancia de la naturaleza, sino de la voluntaria y planificada acción de los neoliberales de todo el mundo y más en particular de los de nuestro país que han aprovechado el desconcierto de una crisis para poner a las autoridades sanitarias a su servicio, y para hacerse con lo que llevan tanto tiempo deseando. La codicia en acción.

 

2.- La ciudadanía española, de todas las CCAA, es la propietaria y la usuaria de la Sanidad Pública y debe proteger con su voto su bien más preciado. El voto es la suprema herramienta para remover a los gobiernos que trabajan en contra de los intereses de la comunidad. EL VOTO DE LOS CIUDADANOS IMPORTA. La abstención en un momento como este es suicida.

 

3.- La FADSP se ve obligada a pedir a la ciudadanía que piense en su futuro sanitario a la hora de emitir su voto y que acuda a las urnas con ello en el pensamiento. Más tarde las lamentaciones son posibles pero enmendarlo no.

 

4.- La FADSP anima a toda la ciudadanía, jóvenes, mayores, hombres y mujeres, escépticos y comprometidos, a negar su voto a quienes destruyen el futuro de su salud.

 

NalónSalud.es se suma a esta recomendación e invita a quienes aún no tengan del todo claro que HAY QUE IR A VOTAR y a quienes NO SE DEBE VOTAR, a echar un vistazo a la hemeroteca de nuestra sección “CONTRARREFORMA NO” para despejar cualquier género de duda al respecto…

Nos lo cuenta el Consejero…

Nos lo cuenta el Consejero…

El nuevo HUCA, el hospital de todos

Ante la apertura del centro sanitario de La Cadellada

Por Faustino Blanco, Consejero de Sanidad.

 

05.05.2014, La Nueva España

 

En las próximas semanas todos los asturianos contaremos con dos nuevos hospitales dentro de la red sanitaria pública. El nuevo Vital Álvarez Buylla y el Hospital Universitario Central de Asturias, construido en La Cadellada, reemplazarán a dos equipamientos sanitarios muy bien valorados y apreciados por su enorme servicio al conjunto de la sociedad, pero que se han quedado obsoletos y que adolecen de serios problemas funcionales.

 

El nuevo Hospital Universitario Central de Asturias es posiblemente la principal obra impulsada por el Gobierno regional en las últimas décadas por su relevancia social, política, económica y por el alcance de la inversión.

 

Es también la mejor expresión de un compromiso político con la sanidad pública y supone un avance enorme en la mejora de una atención innovadora, eficiente, y de calidad. Sin perder de vista al nuevo Hospital de Mieres, el resto de la red hospitalaria asistencial y el conocimiento y el enorme servicio que presta la atención primaria, el nuevo HUCA servirá como un nuevo motor para el desarrollo económico y la cohesión social y territorial en Asturias.

 

El hospital de La Cadellada es un complejo ciertamente singular, que aúna una buena arquitectura hospitalaria, accesible y bien integrada en una zona verde recuperada para la ciudad, con una magnífica infraestructura de suministros, climatización, y comunicaciones. Y que incorpora además los últimos avances tecnológicos y médicos para ponerlos al servicio de un buen equipo de profesionales, muchos de ellos excelentes. Todo ello hace que el HUCA esté llamado a ser una referencia en España y en Europa, como lo fue en su día el Hospital General.

 

El nuevo hospital de referencia de la sanidad asturiana ya está propiciando importantes cambios urbanísticos y socioeconómicos en el área central de Asturias, especialmente en Oviedo, creando una nueva centralidad y favoreciendo nuevas actividades empresariales vinculadas al sector salud y la generación de empleo altamente cualificado.

 

Además, está suponiendo un importante impulso y un buen escaparate en las posibilidades tecnológicas e industriales del Principado ya que incorpora soluciones casi inéditas hasta la fecha, por su tamaño y complejidad, como las centrales de generación de energía o de climatización. En muchas de ellas, han participado empresas asturianas y se ha podido contar con la experiencia, el saber hacer de esa industria asturiana.

 

Superada la fase de obras, el pasado mes de enero arrancó la actividad sanitaria en unas instalaciones que concitan el agrado y la aprobación de numerosísimos colectivos profesionales y de muy diferentes sectores empresariales que en los últimos meses vienen mostrando interés por conocer de primera mano las nuevas instalaciones.

 

Ya se ha producido el trasladado del servicio de oncología radioterápica y una buena parte del diagnóstico por imagen, lo que ha permitido poner al servicio de todos los asturianos algunos de los últimos avances tecnológicos que incorpora el hospital en tratamientos avanzados de cáncer o en imagen médica. En las próximas semanas, el HUCA seguirá incrementando su actividad hasta completar el traslado previsto para antes del inicio del verano.

 

Este proceso está suponiendo un enorme esfuerzo organizativo de todos los profesionales del hospital, comprometidos con un traslado ágil, ordenado, bien planificado y orientado a garantizar la seguridad de los pacientes, tratando de minimizar, tanto a ellos como a sus familias y a todos los asturianos, las lógicas incomodidades de un proceso como este que tendremos que solventar entre todos.

 

Se trata de un traslado de enorme complejidad, un proceso para el que no existen demasiadas experiencias, y que puede generar imprevistos que nos comprometemos a resolver con la mayor diligencia, y para los que todos los que trabajamos en este proyecto les agradecemos de antemano su comprensión.

 

Como algunos de ustedes ya conocen. A partir de los próximos días, la actividad programada del actual hospital se reducirá progresivamente durante unas semanas con el fin de disminuir los ingresos.

 

Sin embargo, quienes tengan prevista alguna consulta o algún tratamiento en el HUCA, pueden estar tranquilos porque estarán puntualmente informados de todo lo que afecte a sus procesos. Será el propio hospital quien les informe en el caso de que haya algún cambio en la fecha, hora o lugar de sus citas. El sistema sanitario tiene una tiene una larga experiencia de relación con sus pacientes que es una garantía de cara a momentos excepcionales como el actual.

 

Después, se procederá al traslado paulatino del gran bloque hospitalario durante un proceso que trataremos que se prolongue el menor tiempo posible, pero que estimamos que durará unas tres semanas del mes de junio.

 

En este periodo de actividad ralentizada estarán pasando al nuevo HUCA una parte de los trabajadores, cuya misión será colaborar en la recepción del material y el equipamiento que se traslada del edificio actual y que previamente hemos inventariado para ese nuevo espacio.

 

Durante este tiempo, la plantilla deberá ir familiarizándose con las nuevas instalaciones, para estar en las mejores condiciones de atender a los enfermos que vayan siendo ingresados. La ciudadanía asturiana puede tener la certeza de que todas las personas afectadas por el traslado recibirán la información necesaria para su atención médica a su debido tiempo.

 

Las consultas serán trasladadas en un fin de semana de esta primavera mientras que los pacientes urgentes y los críticos serán atendidos en el actual HUCA hasta que las unidades de hospitalización del nuevo estén operativas. De acuerdo a lo programado, el traslado del HUCA estará completado este mismo verano.

 

Intencionadamente hemos elegido estas fechas porque sabemos que es la época del año en la que tradicionalmente se realiza más actividad programada y en la que no es habitual que se tenga que hacer frente a incrementos estacionales de la actividad más propios de los meses de invierno. Esto nos ofrece mejores garantías de poder hacer un traslado sin comprometer la calidad de la atención y sin poner en riesgo la salud de los asturianos.

 

La Consejería de Sanidad y el Servicio de Salud valora el apoyo y la colaboración del conjunto de la red de hospitales públicos durante este proceso de cambio. Ese trabajo en red es una magnífica expresión de lo que queremos para nuestro sistema sanitario, donde todos los ciudadanos tengan el derecho a ser atendidos en el dispositivo más próximo, con la máxima profesionalidad y en los plazos más breves.

 

Ya solo me queda compartir una visión de cómo entendemos en el Gobierno de Asturias la enorme oportunidad que supone contar con equipamiento excepcional como es el nuevo HUCA.

 

El nuevo HUCA será un centro de excelencia y funcionará como "factoría" o polo de atracción de la formación e investigación más puntera gracias a la integración de la última tecnología diagnóstica, analítica, clínica y de comunicaciones disponible y a la inminente puesta en funcionamiento de FINBA (Fundación para la Investigación e Innovación Biosanitaria en Asturias), que en apenas unos meses ha recabado el interés de empresas, empresarios e instituciones públicas y privadas sensibilizadas con este gran reto, entre las que se encuentran algunas de las de más proyección en este país.

 

Será esencial el poder compartir estrategias o buscar sinergias con las empresas del sector sanitario y otras entidades para mantener y desarrollar servicios, tecnologías de diagnóstico y tratamiento con costes ajustados y creando valor. También, potenciar la cooperación, la investigación y la generación de un espacio de equilibrio en este sector de servicios, donde los mercados estén al servicio de la sociedad, donde la gestión privada pueda colaborar en la provisión de un servicio público, buscando con ello ser más eficaces, reduciendo la variabilidad y los costes, pero reconociendo el liderazgo público en lo que se debe de entender como un derecho de garantía social.

 

El Principado cuenta con unos servicios y equipamientos médicos de primer nivel y unas prestaciones en algunos casos punteras en la sanidad española y que van a mejorar aún más con estos dos nuevos hospitales. Pero este hito no será tal si no lo consideramos todos como un éxito propio. El nuevo HUCA es el hospital de todos, también es su hospital.

Oportuno artículo…

Oportuno artículo…

Empleo precario, desempleo y ficción estadística

Por José Antonio Nieto
Profesor titular de Economía Aplicada en la UCM, miembro de EconoNuestra   

publico.es

 

En medio de uno de esos desiertos demográficos de la península ibérica necesito asistencia en carretera, un domingo. La grúa acude rápido. Para hilar conversación con el asistente, le pregunto si trabaja muchos días festivos. Me responde que todos y a todas horas, porque es autónomo. Ya no le pregunto nada más sobre sus condiciones laborales o las del personal que auto-trabaja en su taller, si es que existe. Tampoco quiero pensar en cuánto gana la compañía aseguradora subcontratando sus servicios, ni quiero plantearme si eso es empleo precario, desempleo o sálvese quien pueda. Quien no pueda salvarse, que corra con sus propios riesgos de vivir o de dejar de hacerlo, porque su vida se esfumará de las estadísticas laborales oficiales, aunque se refleje en otros registros fiscales y electorales.

 

Cerca de casa encuentro a un colega, profesor de universidad, que pasea solitario su nueva condición de parado. Han rescindido el contrato a todos los profesores asociados de su universidad. Los proyectos de investigación están parados o languidecen, los becarios no cobran, nadie quiere saber nada de la universidad, ni de la investigación, ni del futuro. Puede que la solución sea emigrar, me dice. Él sabe que a su edad ya no puede competir con los que tienen menos experiencia, pero tampoco está dispuesto a trabajar por un sueldo que le obligaría a regresar a la casa de sus padres.

 

Siempre hay casos peores, no solo en los países subdesarrollados, donde vive la mayor parte de la población del planeta. En España hay demasiadas personas que están en paro desde hace mucho tiempo. Son parados estructurales que ya no cobran ni el subsidio mínimo. Un ejército de desempleados que, sin quererlo ni desearlo, contribuyen aún más a la precariedad laboral. Dos millones de hogares en España tienen a todos sus miembros en paro. En algunos casos se buscan la vida en la economía llamada informal, como si esta economía que nos ahoga fuera formal, aunque se denomine de ese modo. Al menos uno de cada cuatro niños en España vive por debajo del nivel de pobreza relativa. Pero las estadísticas oficiales no lo admiten. Si algún informe no oficial lo señala, los representantes del gobierno español montan en cólera. Como si los datos oficiales tuvieran más valor que la realidad que vemos día a día.

 

Igual que muchas veces la realidad supera a la ficción, la situación real es más dramática que la reflejada en las estadísticas oficiales. Precariedad laboral, paro, salarios de hambre, desmantelamiento de las políticas sociales, y servicios públicos que han dejado de prestarse o, como sucede en algunos organismos públicos, se atienden con personas contratadas para cubrir bajas por enfermedad que transitoriamente disfrutan de un trabajo pero volverán al paro. En muchos lugares ha cuajado profundamente  la obsesión por externalizar, lo que unas veces significa privatizar y otras subcontratar, aunque el resultado sea muy similar. España no va bien así.

 

La propaganda oficial dice que se está creando empleo. Incluso, de vez en cuando, se recuerda que España necesita emprendedores. Como si todo el  mundo tuviera capacidad de emprender y todos los proyectos pudieran avanzar con éxito, pese a la falta de un marco institucional y financiero que respalde y estimule la capacidad de emprender. Si quieres ser autónomo, antes de que el cielo te caiga encima tendrás que superar las barreras burocráticas y fiscales existentes: se te esfumará la frontera entre lo formal y lo informal, y no sabrás en qué lado de las estadísticas, oficiales o no, te encuentras. Si estás en el paro, te pueden llegar ofertas para hacer sustituciones por horas, lo que te obligará a ir una y otra vez a cambiar tu situación de parado, un día, por la de trabajador al día siguiente, y así sucesivamente. Día a día, hora a hora, la misma miseria.

 

Ni el FMI y ni la OCDE podían imaginar que sus demandas de flexibilidad para el mercado de trabajo en España llegaran tan lejos: unos pocos empleos estables, pero insatisfechos y a menudo víctimas de un mal sistema de organización del trabajo, y muchos cuasi empleos precarios, sin certidumbre sobre su futuro, y cargando sobre sus espaldas los riesgos de vivir; es decir, la creciente individualización a la que nos encaminamos como ciudadanos, trabajadores o simplemente como personas. Incluso emigrar se está poniendo difícil en una Europa que en lugar de garantizar la libre circulación de ciudadanos parece dispuesta a restringirla más.

 

La España formal y la informal coexisten de manera enfermiza. La España oficial se sustenta sobre la economía informal, y la economía formal se aprovecha de unas condiciones de explotación laboral que oficialmente no se reconocen. Los datos oficiales no son creíbles si se comparan con la realidad que nos rodea. La indignación se ha convertido en formal. La informalidad lo ocupa casi todo, pero no alivia nuestra indignación.

 

Aunque las estadísticas no lo reconozcan, la precariedad es la base de la economía formalmente competitiva. Pero la competencia real solo existe cuando te llaman por teléfono para ofrecer tramposamente algún servicio. En lugar de estimular la actividad económica y permitir mejoras salariales que ayudarían a salir de la recesión, lo formal es cada vez menos creíble, lo oficial indigna de manera creciente y lo real supera a la ficción estadística.

 

Las estadísticas no deberían esconder la realidad, ni esconderse de ella, ni generar información nada formal aunque sea oficial. Una ejemplo más: la deuda exterior, que ha crecido del 65 al 95 por ciento del PIB en los últimos tres años, pero nadie plantea auditarla, ni depurar responsabilidades, sino pagarla “entre todos”, porque eso parece ser “lo más formal”. Los datos macroeconómicos no pueden ser las orejeras que le se ponen a un equino.

Lo que es verdaderamente peligroso para la salud…

Lo que es verdaderamente peligroso para la salud…

BIOPOLÍTICA HOY: DE LA PREVENCIÓN A LA HIPOCONDRIZACIÓN DE LA SOCIEDAD

Por Joseba Achotegui (*), de su Blog “Salud mental en tiempos difíciles”, en publico.es

 

Un viejo aforismo médico dice que la salud es un estado transitorio de bienestar que no presagia nada bueno: al final todos nos ponemos enfermos. Por eso la prevención ha de tener una proporcionalidad, una racionalidad, no puede ser un absoluto que acabe generando más problemas que los que trata de resolver. Algo que nuestra sociedad está olvidando cada vez más.

 

Ya decíamos en otro artículo que la racionalidad era algo que hoy se consideraba superado, amortizado, desfasado, ante el brillo que acompaña a la intuición y la emoción, que por lo visto deben ser nuestras guías en la vida. Pues bien, justamente esa es la diana por la que entra la hipocondrización, a través de la irracionalidad, los miedos, fácilmente inducidos en relación a la salud. Y esta diana va asociada por supuesto a la enorme ausencia de formación en salud que padece la población. Por ejemplo, por qué no se explica la racionalidad y desmitificación que ofrece el modelo evolucionista, para el que la enfermedad no es un castigo, una amenaza o un mal bíblico sino la consecuencia de la interacción de determinados factores de adaptación que se conocen hoy cada vez mejor y que si son entendidos, con frecuencia pueden ser resueltos. La enfermedad es un accidente, un reto adaptativo.

 

Con la loable excusa de hacer prevención de las enfermedades, algo muy importante por supuesto, se está llevando a cabo una gran campaña de hipocondrización de la población: por ejemplo una parte relevante de la publicidad versa sobre riesgos de enfermedades, y los consiguientes productos para prevenirlas. Con la encomiable intención de protegernos, primero se nos mete el miedo en el cuerpo, luego se acude raudo a ofrecernos el producto que puede salvarnos. (Un viejo procedimiento, por otra parte bien conocido en otras áreas de la sociedad).

 

Es verdad que la declaración de la OMS de 1948 consagró la famosa definición de que “la salud es el estado de completo bienestar físico, mental y social y no la mera ausencia de enfermedad” con el bienintencionado propósito de integrar los aspectos psicosociales en el concepto de salud. Aquella definición se planteó en el contexto de la aparición de los sistemas públicos de salud y la descolonización, y tuvo como objetivo mostrar la importancia de mejorar las condiciones de vida de la sociedad. Pero a la larga esta idea se ha modificado, podríamos decir ha ido pervirtiendo su sentido, y se ha pasado a considerar que la salud es un absoluto por el que debe pagarse cualquier precio, paradójicamente aún a riesgo de la propia salud, como ocurre cuando para prevenir se toman pastillas con peligrosos efectos secundarios o se hacen indiscriminadamente repetidas pruebas exploratorias de riesgo.

 

El sistema dominante actual, fundamentado en la idea capitalista de la pelea de gladiadores, necesita tener siempre un enemigo al que eliminar o explotar. Como señala Sandín, las bacterias y los virus cumplen a la perfección este papel. Se ha de transmitir a la población el mensaje de que vive en permanente peligro, en guerra. “¿Ya has tomado tus defensas?” nos dice un conocido anuncio mostrando a alguien que justo acaba de levantarse de la cama. Esto es la guerra, “más madera”, que diría Groucho Marx

 

Pues bien, apenas un 1 por cien de los virus y bacterias nos son hostiles, y eso en determinadas circunstancias, pero ya tenemos un enemigo exterior en la línea del Orwell de 1984. Es sabido que nuestro cuerpo tiene más bacterias simbióticas con nosotros, que forman parte de nosotros mismos, que células. Nuestro DNA está constituido en gran parte por virus incrustados, que cumplen importantes funciones, pero aquí estamos instalados en la guerra a los virus y las bacterias para conseguir la asepsia total, la necesidad de mejorar siempre nuestras defensas en esta guerra permanente en la que nos hallamos. Las consecuencias, a parte del gasto sanitario innecesario y el miedo en que vivimos…. son, por ejemplo, el incremento de las alergias y la disminución de la respuesta inmunitaria.

 

No hablemos ya a nivel psicológico, tema que he tratado en otros artículos en este mismo blog, donde la confusión premeditada entre estrés y trastornos de ansiedad, duelo y depresión, etc. es algo masivo.

 

Sin embargo, conocemos muy bien, en relación a la prevención de la enfermedad, que lo que más afecta a la salud es la pobreza, algo que está creciendo de modo exponencial en nuestra sociedad. Ahí debería radicar una parte muy relevante de la verdadera prevención, no en hipocondrizar. Hoy conocemos muy bien que tan solo por vivir en un área pobre de un ciudad la esperanza de vida disminuye en 10 años, o que vivir en la calle resta 20 años de vida . “La calle mata”. Porque, como se señala desde la epidemiología, en la salud pesa más el código postal que el código genético.

 

Contacto: jachoteguil@gmail.com

 

(*).-Joseba Achotegui es Psiquiatra, Psicoterapeuta, Secretario General de la Sección de Psiquiatría Transcultural de la Asociación Mundial de Psiquiatría y profesor Titular de la Universidad de Barcelona.

Lo que hay que leer…

Lo que hay que leer…

“CCOO fue el único sindicato que mantenía y mantiene, tanto en comunicados como en asambleas, la postura que ahora manifiesta el Colegio. LAS CUOTAS DEL PERIODO DE DESCOLEGIACIÓN NO SON UNA OBLIGACIÓN DE LOS PROFESIONALES…”

VER EL PANFLETO INTEGRO EN LA WEB DE CC.OO./SANIDAD/ASTURIAS

 

De no ser por el hecho de que en esa WEB de CC.OO. casi nunca publican nada, puede que el artículo en cuestión me hubiera pasado desapercibido, o puede que lo llamativo del subtítulo la situación empieza a aclararse, me invitara a creer que al seguir leyendo despejaría la cuestión fundamental de si tengo o no que volver a colegiarme… No se cual fue realmente el motivo, pero no sólo leí sino que me fui quedando perplejo a medida que avanzaba en la lectura…

 

Estaba enfrascado en un “panfleto” cuyo único y simple objetivo era y es la reivindicación de algo así como “ya lo decía yo y fui el único que lo dije…”, en asambleas  (ya me dirá alguien dónde), en comunicados… ya me dirá alguien cuales más allá del tardío y cacareado informe de los servicios jurídicos de CC.OO. afirmando que no se podía exigir la retroactividad de las cuotas atrasadas a los descolegiados, del que se hizo eco algún medio de comunicación – incluido este blog - allá por diciembre del pasado año… Nada de gestiones realizadas, si es que hicieron alguna ante la administración autonómica que es, a la postre, la que perdió el pleito en el que se le dice que invadió competencias del Estado al regular la voluntariedad de la colegiación de sus empleados, o ante los colegios, en forma de una más que posible denuncia penal “como dios manda” por amenazas y coacciones a muchos de los que estábamos, y en mi caso estamos, descolegiados… ¡¡NADA!!

 

Y mucho menos nada de explicaciones del verdadero fondo de la cuestión: la aspiración colegial, a través del FORO de las profesiones sanitarias de ámbito estatal, de que en la nueva Ley la colegiación siga siendo obligatoria en vez de cumplir con los mandatos claros de la Unión Europea al respecto…

 

En una palabra: NADA de hacer y/o informar (que da mucho trabajo). Sólo aparentar y reivindicar un “ya lo decía yo” por más mor tardío e inexacto limitado a emplazar al colegio – colegios debería ser – a que se disculpen …

 

Pena y sonrojo debería causarme esto pero, a estas alturas, lo que me causa es risa…

 

En todo caso, en mitad de la carcajada, para aquellos que de verdad quieran estar informados sobre este asunto les adjunto todos estos enlaces:   

 

ASI EMPEZÓ TODO A PRINCIPIOS DEL PASADO AÑO:

 

VER LA NOTICIA PUBLICADA AL RESPECTO EN NUESTRO BLOG

 

Y ASI LO FUIMOS CONTANDO PUNTUALMENTE DESDE ENTONCES…

VER LAS DISTINTAS NOTICIAS CON SUS CORRESPONDIENTES COMENTARIOS…(¡¡y fijaros en las fechas de las mismas!!):

 

La presidenta del Colegio ya se adelanta a decidir por su cuenta cómo serán la concreta aplicación y los efectos individuales y “retroactivos” de la Sentencia… (¡…?)

 

La colegiación obligatoria de quienes sólo trabajamos para la administración pública es una especie de sumisión del estado a entes corporativos absolutamente incomprensible en el constitucionalismo moderno…

 

Un tema que está pasando, a mi juicio, con escasa repercusión entre otras cosas porque a algunos sindicatos les interesa que sea así – por alianzas públicas notorias – y “otros” están en franca retirada o rendición entre los profesionales afectados…

 

 ¿Malas noticias para los profesionales sanitarios?... ¡¡todo lo contrario!!... cualquiera deduciría que nos preguntaron y contestamos que queríamos colegiación “obligatoria”, ¡¡pues NO!!...

 

Se apuntan a la “retroactividad peyorativa” y si cuela, cuela…

 

Y esto… ¿no choca con la Ley de Protección de datos?: ¡¡que se mire bien!!