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“Los sindicatos en nuestro sistema constitucional representan no sólo a sus afiliados sino al conjunto de los trabajadores…”, pues alguien debería decírselo a los de nuestro sector que ni informan, ni preguntan, ni… ¿cuánto hace que no hay una triste asamblea general?... ¿será porque en la sanidad asturiana no hay problemas directos ni indirectos?...

“Los sindicatos en nuestro sistema constitucional representan no sólo a sus afiliados sino al conjunto de los trabajadores…”, pues alguien debería decírselo a los de nuestro sector que ni informan, ni preguntan, ni… ¿cuánto hace que no hay una triste asamblea general?... ¿será porque en la sanidad asturiana no hay problemas directos ni indirectos?...

NI QUE DECIR TIENE QUE CON EL ARTICULO ESTOY COMPLETAMENTE DE ACUERDO…

La financiación sindical

Los sindicatos en nuestro sistema constitucional representan no sólo a sus afiliados sino al conjunto de los trabajadores, desempeñando funciones claves de actuación en el ámbito de lo público que justifican la financiación pública...

Por Jesús Cruz Villalón, Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Sevilla.

Foto.- Sindicalistas de la sanidad pública asturiana en el SESPA (de archivo)

nuevatribuna.es

 

Los sindicatos han crecido en su estructura interna, en la medida en que han desplegado funciones imprescindibles tanto a través de la consulta en las empresas, la negociación colectiva, la participación institucional, así como la concertación social. Ello les ha convertido en instituciones centrales de nuestro sistema político y para el desarrollo del modelo democrático de relaciones laborales, por mucho que requieran de un proceso importante de renovación y adaptación a los nuevos tiempos. Lo anterior no puede ocultar las dificultades por las que están pasando. Para empezar, la sociedad que vivimos es mucho más plural y diversa respecto de lo que era en el pasado. Este fenómeno también está muy presente en lo laboral: la conformación de la población trabajadora se ha vuelto mucho más heterogénea, de manera que hay ciertos grupos a los que resulta difícil integrar en el seno de los sindicatos.

 

De otra parte, el sistema legal de determinación de la representatividad sindical sobre la base del resultado de las elecciones a comités de empresa proporciona grandes dosis de objetividad al respaldo que por vía del voto recibe cada sindicato, otorgándoles una elevada legitimidad para actuar como interlocutores. Sin embargo, al propio tiempo, ese sistema desincentiva el esfuerzo de captación de afiliados, no sintiendo los trabajadores la necesidad de afiliarse por cuanto que entienden que su apoyo lo conceden por vía del voto, ni tampoco las organizaciones sindicales la necesidad de incrementar su afiliación como instrumento de legitimidad social.

 

Asimismo, se constata a través de las encuestas de opinión la presencia de una fuerte crisis institucional, que determina un desprestigio generalizado de la práctica totalidad de las instancias que articulan el tejido social y la estructura política. Nadie queda al margen de este proceso de erosión en la opinión pública; tampoco los sindicatos están exentos de sufrir ese desapego social frente a los canales institucionales a través de los cuales se resuelven los conflictos y gestionan los procesos de reestructuración empresariales.

 

El propio sistema de financiación de las organizaciones sindicales, que en un inicio les permitió crecer con rapidez y ser eficaces en el desarrollo de sus funciones, con el paso del tiempo les ha jugado una mala pasada, provocando un efecto boomerang ciertamente negativo.

Todas las organizaciones políticas, sociales, cívicas, culturales y religiosas han podido actuar materialmente gracias a una intensa financiación pública. Los sindicatos no han sido ni una excepción ni han recibido fondos con desproporción respecto a lo que se ha hecho con los demás. Incluso el reconocimiento constitucional del rol que corresponde en primera línea a partidos políticos (art. 6 CE) y a sindicatos y organizaciones empresariales (art. 7 CE) justifica sobradamente la pervivencia de un sistema de financiación pública de tales organizaciones. El problema deriva del desequilibrio que ello ha provocado, de la ausencia de otras fuentes de ingresos que representen un porcentaje elevado de su financiación. A tenor de ello, parece razonable que se tienda hacia un menor peso de la financiación pública y otro mayor de las aportaciones de afiliados y trabajadores no afiliados.

 

No obstante, sería inviable y nada razonable pensar que los sindicatos, ni en la actualidad ni en el futuro, se puedan financiar exclusivamente con cargo a las cuotas sindicales. Los sindicatos en nuestro sistema constitucional representan no sólo a sus afiliados sino al conjunto de los trabajadores, desempeñando funciones claves de actuación en el ámbito de lo público que justifican la financiación pública. Ahora bien, dicha financiación se ha producido hasta el presente a través de canales muy diversos, en ocasiones no exenta de discrecionalidad administrativa, sin el establecimiento de un régimen jurídico que se base sobre procedimientos objetivos, sometidos a mecanismos de control homogéneos ni de suficiente transparencia; circunstancias todas ellas que no puede ocultarse han provocado una dejación administrativa en la rigurosidad de los controles, que en ocasiones ha dado lugar a usos irregulares y desviados de las subvenciones, que lógicamente exige la debidas exigencias de responsabilidad ciudadana más allá de las estrictamente judiciales y administrativas.

 

Con vistas al futuro, se hace necesaria la aprobación de una Ley a nivel estatal, como de las correlativas autonómicas, que regulen el sistema de financiación de los sindicatos. Se trataría de una regulación con rango de Ley, que completase a la vigente Ley sindical, que estableciese unos criterios predeterminados de financiación, un mecanismo de control de tales fondos públicos y, en definitiva, de transparencia en el correspondiente modelo. La necesidad de estas Leyes no es menor, pues sería la única forma de garantizar la imprescindible racionalidad y corrección del modelo, al tiempo que se mantenga el modelo de Estado social a salvaguardar frente a escenarios de indudable tensión institucional.

 

Jesús Cruz Villalón | Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Sevilla

"Vulnera la capacidad de decisión de la mujer y coarta su libertad sexual y reproductiva", se afirma con razón…

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Asturias exige a Gallardón que retire su ley del aborto porque "coarta libertades"

El Tribunal Constitucional asegura que ya tiene estudiados los dos recursos a la norma de 2010 y deja entrever que el fallo será inminente

 

17.02.2014, Oviedo, E. G., en La Nueva España.

 

El Tribunal Constitucional (TC) está a punto de dictar sentencia en torno a los dos recursos de inconstitucionalidad contra la ley del aborto de 2010. Según el alto tribunal, el procedimiento "se encuentra concluso" a la espera de que se señale fecha de votación y fallo.

 

El TC acaba de confirmárselo al diputado asturiano de IU Gaspar Llamazares. La noticia tiene trasfondo porque se especulaba con la posibilidad de que el Constitucional aplazara sine díe las discusiones sobre esos dos recursos -presentados en 2010 por el Partido Popular y por el Gobierno de Navarra- ante la cercanía de una nueva ley destinada a derogar la anterior. No va a ser así.

 

Llamazares había remitido el pasado 29 de enero una carta al presidente del Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, interesándose por la tramitación de esos dos recursos y le solicitaba "encarecidamente" que se "agilizara" la sentencia para evitar que se convierta en "papel mojado" si ésta llegara con posterioridad a la aprobación de la nueva ley.

 

En paralelo, el Gobierno de Asturias envió ayer al central un contundente informe en el que expresa "su rechazo frontal" a la llamada "ley antiaborto". Una ley que, a juicio del consejero de la Presidencia, Guillermo Martínez, quien se encargó de defender el informe asturiano ayer, "vulnera la capacidad de decisión de la mujer y coarta su libertad sexual y reproductiva".

 

Asturias pone sobre la mesa algunos datos a modo de argumento. En 2012 un 52% de las mujeres que recurrieron al aborto en la región tenía hijos a su cargo, un 44% no disponía de trabajo remunerado, un 30% no estaban emancipadas y vivían en la casa familiar paterna y un 28% eran mujeres inmigrantes.

 

La malformación fetal

El informe asturiano le recuerda al ministro Ruiz-Gallardón que "existen evidencias de que ni la prohibición ni la regulación inciden de forma apreciable en la cantidad de abortos que se practican", pero añade que una ley restrictiva sí afecta a las condiciones en las que se llevan a cabo, con claro perjuicio de las clases menos favorecidas.

 

Asturias envía el informe a petición del propio Ministerio de Justicia, que prefirió esa fórmula para evitar una convocatoria interterritorial con los consejeros de las diecisiete autonomías, una alternativa bastante menos cómoda para el Gobierno y el PP, que tiene en sus filas no pocos críticos con la reforma.

 

La decisión del Gobierno central de "no incluir entre los supuestos despenalizados el aborto por malformaciones fetales" es atacada desde Asturias porque "aumenta el sufrimiento de las mujeres, dilata innecesariamente una situación dramática y puede provocar graves repercusiones psicológicas, económicas y sociales en las familias afectadas". Un 85% de los españoles desea que la ley permita la interrupción del embarazo en caso de malformación congénita del feto, según una encuesta publicada ayer por un diario nacional. Un 84% rechaza que se permita abortar a las menores sin consultar antes con sus padres, como prevé la ley vigente.

 

 

BIRGITTA OHLSSON / Ministra sueca de Asuntos Europeos

“La ley del aborto es un gran atraso para la mujer”

La ministra sueca considera vergonzoso que en 2014 haya países en la UE que restrinjan derechos fundamentales de las mujeres

Ana Carbajosa, Zúrich, en El País.

 

La propuesta de reforma de la ley del aborto del ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón indigna a Birgitta Ohlsson, la ministra sueca de Asuntos Europeos. Miembro del partido liberal, que gobierna en coalición con los conservadores, Ohlsson considera “el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo un derecho humano básico”. Y sostiene, en una entrevista telefónica, que la ley española, de aprobarse, supondría “un gran retroceso para los derechos de la mujer”.

 

Pregunta. ¿Qué reacciones ha suscitado entre los foros europeos la reforma del aborto española?

Respuesta. Es importante darse cuenta de que en la Unión Europea ya tenemos países como Malta, Polonia o Irlanda con leyes restrictivas del aborto. Yo creo que es vergonzoso que en 2014 tengamos países en la UE que restrinjan los derechos fundamentales de las mujeres. Pienso sin embargo que en el caso de los tres países que he citado antes, hay un debate muy vivo y creo que en el futuro adoptarán leyes más abiertas.

 

P. ¿Y en el caso español? La evolución en España parece ser la contraria.

R. Portugal despenalizó el aborto en 2007 en medio de una fuerte presión internacional. Por eso es muy importante que las políticas y las feministas europeas ejerzan presión ahora. En 2010, cuando España liberalizo su ley fue un motivo de alegría internacional y fue muy aplaudida en Europa, por eso estoy tan decepcionada con la decisión del Gobierno actual.

 

P. ¿Piensan tomar medidas en los foros internacionales?

R. Yo no estoy a favor de una ley europea sobre el aborto. Creo que cada país debe tener la suya, porque si no, supondría un retroceso para muchos países. Pero eso no quiere decir que no debamos intervenir en países con leyes restrictivas. Creo que hay mucho margen de actuación. Esta misma semana le he transmitido mi profunda preocupación en Bruselas a mi homólogo español, Iñigo Méndez de Vigo. Me ha explicado que la ley no está terminada y por eso creo que las asociaciones de derechos humanos y de la mujer están a tiempo de cambiar los términos del debate. Si se aprueba el proyecto actual, supondría un gran retroceso para los derechos de la mujer en España.

 

P. ¿Por qué es tan importante el derecho a decidir?

R. Para mí, el derecho a decidir de las mujeres sobre su propio cuerpo es extremadamente importante, es un derecho humano. Se enmarca además en las políticas de igualdad, que forman parte del discurso europeo. Nuestra experiencia nos dice que si no se permite el aborto de forma legal, las mujeres no dejan de abortar. Simplemente se ven obligadas a hacerlo de manera ilegal y en condiciones poco seguras.

 

P. En España el derecho a decidir es una cuestión muy politizada. En Suecia es casi una cuestión de Estado; hay un consenso alrededor de este asunto.

R. En Suecia cambiamos nuestra ley en los años setenta y desde entonces no la hemos vuelto a cambiar, al margen de los cambios de Gobierno. Antes de tener esa ley, las suecas viajaban a Polonia para abortar y ahora son las polacas las que vienen a Suecia. Las encuestas ofrecen un apoyo incuestionable a nuestra ley que permite el aborto libre hasta la semana 18 y hasta la 22 en casos de riesgo físico o mental para la madre. Hay un consenso nacional.

 

P. ¿Cómo cree que afectará el auge de los movimientos conservadores y populistas en Europa a cuestiones como el aborto?

R. En el Parlamento Europeo, por ejemplo, hay una mayor presencia de partidos conservadores y con un discurso antiabortista. En los últimos diez años he podido observar cómo han aprendido a trabajar más estratégicamente y con más inteligencia. Cada vez son más capaces de captar nuevas voces para defender sus intereses en los foros europeos.

 

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Esperas que desesperan

Las altas demoras que presenta la sanidad pública han llevado a muchos pacientes a denunciar su situación y reclamar soluciones

Foto.- José Antonio Fra, la persona que tiene una válvula coronaria calcificada, al que el Sespa asegura no poder operar antes de nueve meses, y las protagonistas de los otros dos casos ya resueltos.

 

17.02.14 - LAURA FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

 

Son pacientes a los que se les ha acabado, precisamente, la paciencia. Hartos de esperar o cabreados ante los abultados tiempos de demora que el Servicio de Salud (Sespa) les ponía por delante, varios enfermos asturianos han cogido el toro por los cuernos y se han animado a denunciar públicamente su situación. Muchos como ellos acuden a los servicios de Atención al Paciente, donde el número de reclamaciones vinculadas a las listas de espera se han disparado, confirman fuentes sanitarias. Pero José Antonio Fra, Irene Cedeira y Olimpia Tielve han querido acudir a este periódico para dar cuenta de uno de los puntos flacos de la sanidad pública como son los tiempos de espera para operarse o realizar una prueba sanitaria y que estos días ha sido motivo de intenso debate político. Tal ha sido la polémica y el revuelo que estos casos han generado, que la ola de críticas ha obligado al consejero de Sanidad, Faustino Blanco, a dar un paso al frente y adelantar el anuncio de la entrada en vigor de un decreto de tiempos máximos de demora para intervenciones y consultas.

La normativa, cuyo contenido ha sido detallado por este periódico, dota a los enfermos de una herramienta legal con la que poder reclamar cuando una operación o una cita médica se retrase en exceso. El decreto abre la puerta a exigir contrapartidas en el caso de que el paciente decida operarse en un centro privado ante la elevada demora en la sanidad pública. En principio, el Sespa sopesa tres horizontes generales: 180 días de tiempo máximo para operaciones quirúrgicas, 90 días para pruebas como resonancias, TAC o ecografías, y 60 días para primeras consultas en Atención Especializada.

En dos de los tres casos de los que se hizo eco este periódico el Sespa ya tomó cartas en el asunto. Se trata de Irene Cedeira, la joven de 34 años que desde julio de 2012 aguardaba para que le extrajeran un cálculo renal. Tras la denuncia pública fue operada el pasado día 7 de febrero en el HUCA. Irene ya se recupera de la intervención en su casa. Otro caso fue el de Olimpia Tielve, que llevaba siete meses pendiente de ser llamada para una resonancia. En Cabueñes le habían dado cita para septiembre de 2015 para que el traumatólogo le informara de la prueba, que aún no le había hecho. El hospital gijonés reconoció el error en la citación y la convocó el pasado miércoles para la resonancia y el día 24 de este mes para el traumatólogo. Por su parte, José Antonio Fra, el gijonés de 56 años con una afección coronaria grave, continúa aguardando. Nadie del Servicio de Salud del Principado se ha puesto en contacto con él. Ante la demora a la que se enfrentaba en la medicina pública y tras haberle sido anulada una cita en Cabueñes pese a haber sufrido una angina de pecho, este paciente, que tiene una válvula coronaria calcificada y cuyo corazón comenzará a correr riesgo de infarto en apenas dos meses, denunció que el Sespa le proponía operarle dentro de nueve meses. Sigue esperando.

 

«Estamos igual o peor que hace 14 años», advierte el cirujano José María Valle

17.02.14 - L. FONSECA | OVIEDO, en El Comercio.

 

Hace ahora catorce años, el doctor José María Valle, por aquel entonces jefe de Cirugía Cardíaca del Hospital Central de Asturias (HUCA), se enfrentaba a la apertura de un expediente por parte del Insalud. Asturias aún no contaba con transferencias sanitarias y las declaraciones públicas de este cirujano asegurando que las listas de espera eran «como el corredor de la muerte», provocó una polémica que traspasó las fronteras regionales. Valle, que fue quien realizó el primer trasplante de corazón en Asturias allá por 1998, no había sido el único médico que denunciaba el fallecimiento de pacientes mientras aguardaban por una operación en la sanidad pública. Fue tal la dimensión de la polémica, que el Ministerio de Sanidad, en aquel entonces en manos de Celia Villalobos, se vio obligado a tomar cartas en el asunto, poniendo en marcha en todo el territorio Insalud un plan de choque para reducir las demoras coronarias. A partir de entonces, los hospitales, entre ellos el HUCA, quedarían obligados a operar a los enfermos del corazón en un tiempo máximo de dos meses (60 días). Pero la medida no duró mucho tiempo, ya que a partir de 2002, y de la mano del traspaso sanitario, cada autonomía comenzó a aplicar su propia normativa. ¿Consecuencia? Las listas de espera volvieron a desbocarse.

 

El caso del gijonés José Antonio Fra, paciente con una cardiopatía grave al que el Sespa asegura no poder operar antes de nueve meses, tal y como avanzó EL COMERCIO, le trae a José María Valle «muchos recuerdos». Cree este cirujano, jubilado de la sanidad pública hace seis años, que «pocas cosas han cambiado. Estamos igual o peor que hace 14 años», considera este especialista que continúa ejerciendo en la medicina privada. Valle sigue considerando que «las listas de espera son el vía crucis de los consejeros de sanidad de todos los gobiernos e ideologías». Lo peor es que «las consecuencias de la mala gestión sanitaria no la pagan ni los políticos ni los médicos, sino los enfermos». Este cirujano cree necesario un pacto entre autonomías en materia de atención sanitaria y demoras. Cuando Valle denunció hace 14 años que las listas de espera eran como «el corredor de la muerte», en el HUCA había 116 enfermos pendientes de operación cardíaca, 14 de ellos, con demoras de más de seis meses. Ahora son 177 los que aguardan por una intervención coronaria en el Central, cinco con esperas por encima del medio año. La mayor parte, 131 pacientes, son para operaciones de cirugía valvular, como la de José Antonio Fra.

 

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A finales de marzo, a Rehabilitación que ya está allí, le acompañarán las especialidades de traumatología, cirugía, oftalmología y otorrinolaringología…

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Sanidad trasladará más servicios al nuevo Álvarez-Buylla de Mieres en abril

El Principado continúa equipando y amueblando el centro sanitario, que abrió sus puertas en diciembre con el área de rehabilitación

Foto.- Uno de los quirófanos de los que dispondrá el centro sanitario mierense.

17.02.2014, Mieres del Camino, Andrés VELASCO, en La Nueva España.

 

El nuevo hospital de Mieres recibirá las próximas consultas a comienzos del mes de abril. Tras inaugurarse el centro sanitario de Nuevo Santullano a mediados de diciembre con el servicio de rehabilitación, desde entonces se han desarrollado trabajos de equipamiento, en los que ahora se concentran los esfuerzos, tal y como explicaron ayer fuentes de la Consejería de Sanidad. Los próximos servicios, según las previsiones que maneja el ejecutivo regional, no llegarán antes de finales de marzo, y serán las especialidades de traumatología, cirugía, oftalmología y otorrinolaringología. Simultáneamente, la instalación de la red de comunicación interna así como la recepción y colocación del mobiliario general permitirán la entrada en funcionamiento de las salas generales de radiología y la resonancia para pacientes ambulatorios.

Los planes de la Sanidad también pasan por la instalación, antes de que concluya abril, de todas las consultas externas y pruebas especiales ubicadas en el actual Hospital de Murias. El equipamiento del denominado bloque general, compuesto por el área de hospitalización, los servicios de cirugía, el área de partos y el de urgencias, serán ubicados en el nuevo hospital posteriormente, "siempre en función de la disponibilidad de algunas instalaciones básicas y garantizando siempre la seguridad de los pacientes y una prestación sanitaria de calidad", tal y como apuntaron desde Sanidad.

Estas previsiones suponen que el centro sanitario de Nuevo Santullano no entre en funcionamiento al cien por cien en los plazos previstos, que señalaban que para el mes de abril el equipamiento estaría ya a pleno rendimiento. En todo caso, el avance es continuo, a tenor de los trabajos que se han desarrollado en los dos últimos meses.

En ese tiempo, el nuevo Álvarez-Buylla ha incorporado una treintena de lotes de equipamiento médico, además de la instalación la red de comunicación interna. Los trabajos se centran actualmente en las comunicaciones, con la red inalámbrica y la de telefonía. Una vez finalizados estos trabajos, se proseguirá con el traslado de nuevas consultas.

La Consejería de Sanidad ha explicado que desde la apertura del hospital de Nuevo Santullano ya se han llevado las camas para las unidades especiales de obstetricia, psiquiatría y reanimación, los sillones de pacientes de hospitalización, los sillones de tratamiento para urgencias y exploraciones, las sillas de hospitalización y transporte, las camillas de transporte y unidades especiales, la incubadora de transporte, las mesas de tratamiento, las mesas quirúrgicas, el ecocardiógrafo, los microscopios, diversos equipos de laboratorio, los equipos de monitorización para el bebé antes de su nacimiento y las consolas de exploración, entre otros elementos.

 

Tecnología

Otros equipamientos que se están instalando actualmente son el mobiliario de la cocina y la cafetería, los almacenes, y los dispositivos automatizados de farmacia, que suponen uno de los grandes avances tecnológicos que incorpora el nuevo Álvarez Buylla. Recientemente se habían adquirido y colocado también los cabeceros de las habitaciones, los paneles técnicos y el equipamiento de los quirófanos, el mobiliario a medida, la sala de espera de pediatría y los equipos de diagnóstico por imagen que incluyen un equipo de TAC, una resonancia magnética, un mamógrafo de última generación y las salas de rayos X.

Además de los trabajos de equipamiento y montaje para tener listo el Hospital, también los equipos médicos prosiguen con sus visitas a las instalaciones para comprobar algunos aspectos funcionales. Sanidad informó que también se están manteniendo reuniones con el personal de todos los servicios del hospital para revisar el equipamiento, el mobiliario y la documentación a trasladar a las nuevas instalaciones.

El nuevo Álvarez- Buylla acogerá a finales de marzo los servicios de cirugía y traumatología

17.02.14 - MARTA VARELA | MIERES, en El Comercio.

 

El nuevo Hospital Vital Álvarez-Buylla de Mieres tiene previsto acoger nuevos servicios a partir de la última semana de marzo. Entre otros, serán trasladadas las especialidades de traumatología, cirugía, oftalmología y otorrinolaringoloía que, actualmente, se atienden en el centro de especialidades anexo al centro de salud de Mieres Sur. Después seguirán las salas generales de radiología, resonancia y consultas externas antes de abril.

 

Con este objetivo, al centro se han incorporado en las últimas semanas una treintena de lotes de equipamiento médico, además de tener ya operativa la red de comunicación interna, mientras se completa la red inalámbrica y la de telefonía. Ademas, se han incorporado camas para las unidades especiales de obstetricia, psiquiatría y reanimación, sillones de pacientes de hospitalización, de tratamiento para urgencias y exploraciones y sillas de hospitalización y transporte.

 

A la lista hay que sumar camillas de transporte y unidades especiales, incubadora de transporte, mesas de tratamiento y quirúrgicas, ecocardiógrafos, microscopios, diversos equipos de laboratorio y equipos de monitorización para bebés.

 

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La lucha continúa…

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La Marea Blanca insiste en la calle en que la privatización sanitaria sigue activa

Nueva manifestación en Madrid de los colectivos que rechazan la política sanitaria de la Comunidad de Madrid, que han celebrado la paralización del proceso de privatización de seis hospitales y varios ambulatorios

Han exigido que la Lavandería Central Hospitalaria vuelva a ser pública y la retirada de la reforma del aborto

Europa Press

La 'Marea Blanca' ha salido este domingo a las calles de Madrid por decimosexta vez para asegurar que el proceso de privatización sigue activo y celebrar la paralización de las concesiones de seis hospitales a grupos privados que puso en marcha el Gobierno regional.

Además de que la paralización de la externalización quede plasmada en documentos oficiales, los asistentes han pedido la devolución al sistema de gestión pública de la extracción de sangre en la Comunidad, así como la vuelta de la Lavandería Central Hospitalaria a manos públicas y la retirada de la reforma de la ley del aborto del Gobierno nacional.

La manifestación ha comenzado a las 12 horas en la plaza de Neptuno, aunque los trabajadores del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid han partido desde su sede en Valdebernardo a las 9 horas.

Así, la portavoz de la Asociación de Empleados del Centro de Transfusión de Madrid, Deli Edreira, ha recordado que este centro "sigue en proceso de privatización". Sin embargo, se ha mostrado optimista con el cambio en la cúpula de la Consejería de Sanidad, por lo que confía en que "reaccionen, se lo piensen, recapaciten y den marcha atrás a este desatino".

En cuanto a la situación de Lavandería Central Hospitalaria, los trabajadores han pedido la vuelta a la gestión pública y las condiciones laborales. En declaraciones a Europa Press, la tesorera de la asociación de la Lavandería, Nieves Planet, ha apuntado que "hay pruebas documentales y gráficas de que la ropa hospitalaria está almacenada en almacenes de frutas y verduras", por lo que esperan que "la justicia haga su trabajo y lo haga bien".

El secretario de Sanidad del CSIT-Unión Profesional, Jesús González, también ha agradecido las "buenas intenciones" que ha manifestado el nuevo consejero de Sanidad, Javier Rodríguez.

Por su parte, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, ha afirmado que los socialistas madrileños van "a vigilar que sea sostenible y que se mantenga con una calidad el sistema sanitario público en la Comunidad de Madrid" y que "no haya más recortes". Además, ha asegurado que la paralización del proceso de externalización sanitaria es una "importante victoria".

La secretaria de la Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de CCOO, Rosa Cuadrado, ha manifestado, en declaraciones a Europa Press, que "queda muchísimo por hacer", ya que "hay que revertir todos esos procesos privatizadores que se han llevado a cabo todos estos meses, se han perdido 4.500 puestos de trabajo y se ha descapitalizado la sanidad madrileña".

La marcha ha transcurrido con un ambiente festivo, con mayor número de asistentes que en ocasiones anteriores. El buen tiempo que ha dominado la jornada ha hecho una excepción cuando la Marea pasaba por la plaza de Cibeles, cuando ha comenzado a granizar.

Tras la manifestación, que ha llegado hasta la Puerta del Sol, el PSM ha celebrado una fiesta en la Plaza de Callao para agradecer a la ciudadanía su implicación en la lucha contra el proceso de externalización sanitaria en la región.

La Marea Blanca advierte de que continuará su lucha pese al último triunfo conseguido

Otra convocatoria de los profesionales y usuarios vuelve a llenar las calles de Madrid en la primera marcha tras el anuncio del Gobierno regional de suspender la externalización de seis hospitales de la región

SABINA ORTEGA en Público.es

La Marea Blanca ha vuelto a salir a la calle tras el anuncio del Gobierno regional de suspender la privatización de seis hospitales en la Comunidad. Una convocatoria en la que los asistentes han celebrado la victoria de las constantes movilizaciones protagonizada por los profesionales y usuarios cada mes. Una victoria que los asistentes han calificado de "satisfactoria" aunque aseguran que aún queda mucho por hacer.

Miles de personas comenzaron la marcha en la Plaza de Neptuno, como en otras ocasiones, hasta finalizar en Sol al ritmo de batucadas y cánticos de "Sí se puede". Ni la lluvia, ni el granizo pudo con el ambiente festivo que vivía la Marea Blanca, en su segunda marcha este año.

En esta nueva convocatoria, la Marea Blanca ha advertido que aún siguen abiertos procesos de privatización. "Hemos ganado una batalla pero la Comunidad de Madrid sigue teniendo esa tendencia a desviar fondos públicos por medio de derivaciones y externalizaciones a los centros privados", ha asegurado Rosa Cuadrado, la Secretaria General de la Federación de Sanidad de CCOO de Madrid.

El Centro de Transfusiones de la Comunidad de Madrid se ha sumado a la Marea, tras el proceso de externalización que está llevando a cabo el Ejecutivo regional. Los trabajadores de este centro llevan catorce días en un encierro permanente tras el Convenio entre la Consejería de Sanidad y Cruz Roja. Un acuerdo que los trabajadores califican de "locura".  El personal de este centro ha conseguido, en el segundo día de encierro,  que la Consejería garantice sus puestos de trabajo pero para ellos "esto no es suficiente, no vamos a ser despedidos, pero la privatización seguirá adelante y esto no puede ser permitido", ha manifestado Deli Edreira, una trabajadora del Centro de Transfusión.

Entre los asistentes a esta marcha se encontraba el secretario general del PSM, Tomás Gómez, que ha expresado su satisfacción ante la decisión del Ejecutivo de revocar la privatización de los seis hospitales, pero también se ha mostrado "vigilante" con respecto al futuro del sistema sanitario madrileño. "Vamos a seguir vigilando que este sistema sea sostenible, que no hayan más recortes, porque esto es una retirada táctica, pero su estrategia sigue siendo la misma".

Desde UGT, Ignacio Hernández ha mostrado su satisfacción por que la Comunidad de Madrid se haya dado cuenta "por fin" de que los ciudadanos no deseaban una sanidad privatizada, aunque ha dejado claro que permanecerán alerta porque algunos servicios, como el de donación de sangre, deben seguir siendo públicos.

La Marea Blanca volvía a llenar las calles madrileñas para advertir que "seguirán peleando" por un sistema público "que vuelva a ser el mismo que hace 10 años", afirmaba Rosa Cuadrado, que ha manifestado su preocupación por "una continua descapitalización a las empresas privadas, la tendencia es seguir derivando, no de una manera tan clara, pero si utilizando otras vías más engañosas."

Los profesionales y usuarios han pedido que la paralización de la privatización quede plasmada en documentos oficiales, "nos quedaríamos mucho más tranquilos si se publicará una resolución que anunciara el retroceso", incide Rosa Cuadraro.

Los asistentes también han insistido en la importancia de la vuelta de la Lavandería Central Hospitalaria a manos públicas y la retirada de la reforma de la ley del aborto del Gobierno nacional.

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Esperamos y deseamos que con el impulso de la marea blanca madrileña lo de propiciar una gran movilización social a nivel de todo el Estado español para exigir la derogación del RD de Ley 16/2012 se acabe haciendo realidad…

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La Marea Blanca ante un nuevo escenario

Por Jesús Jaén, activista de la Marea Blanca en el Hospital Universitario de La Princesa de Madrid

En OTRAS MIRADAS de Público.es

Desde el 27 de enero, fecha en la que Ignacio González anunció la retirada de una parte del Plan de privatización sanitaria y la dimisión de Fernández Lasquetty, se han venido sucediendo nuevos hechos que, junto a las campañas de todas las organizaciones y colectivos que formamos la Marea Blanca, dan como resultado una situación distinta y un escenario nuevo.

La mejor noticia de todas fue: “La Audiencia de Madrid ratifica las imputaciones de Lamela y Güemes por cohecho y prevaricación” (Agencia EFE, 13/2/2014). Como es bien sabido ambos habían sido consejeros de sanidad y máximos responsables de la privatización durante el período de Esperanza Aguirre. Junto a estos dos, también estaban implicados –por la querella del sindicato AFEM- dos altos directivos como Patricia Flores y Juan Antonio Burgueño (al parecer el ideólogo de las privatizaciones en Valencia y Madrid) que, ese mismo día, eran cesados por el nuevo consejero de sanidad y sustituidos por Mariano Alcaraz y Javier Maldonado. Sin duda se trataba de otro éxito de la Marea Blanca.

Pero no todo han sido buenas noticias. El Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid (CTCM) donde se recolecta y procesa la sangre para el uso posterior en los pacientes, está siendo desmantelado. En virtud de un nuevo convenio firmado entre el anterior consejero de sanidad: “Cruz Roja se encargará de la captación y fidelización de donantes, de las campañas de donación y de la extracción extra-hospitalaria en la calle. El CTMC se encargará del procesamiento y distribución a los centros hospitalarios” (Nota informativa de Cruz Roja). Con el nuevo convenio, Cruz Roja, se compromete a la extracción de 74.000 unidades en el 2014 y 140.000 en años sucesivos, cobrando 67 euros por cada bolsa de sangre. Esto, en líneas generales supondría un desembolso para el presupuesto de la sanidad pública de 9.300.000 euros anuales.

El cobro de esta cantidad se intenta justificar argumentando que, Cruz Roja, tendría que pagar los gastos que le supone aumentar la plantilla para esos nuevos servicios (hasta ahora venía recolectando alrededor de un 30 por ciento en la calle). Sin embargo como han venido denunciando los 229 trabajadores que componen la plantilla del CTCM (y que en estos momentos siguen encerrados como forma de protesta), el convenio firmado -que entrará en vigor el día 1 de marzo del presente año- profundiza el proceso de desmantelamiento y transferencia de los recursos sanitarios públicos.

A raíz del nuevo convenio surgen no pocos interrogantes: ¿Era necesaria la total “externalización” o traspaso de las extracciones de sangre en la calle, cuando se trata de un servicio que globalmente está funcionando muy bien? ¿Qué beneficios reporta este convenio a los pacientes y al Servicio Madrileño de Salud? ¿Qué se ahorra la Comunidad si a partir de ahora tendrá que pagar 9.300.000 euros cada año a Cruz Roja? ¿Cómo se explica que una donación de sangre desinteresada y altruista pueda beneficiar a una organización sin ánimo de lucro? ¿Qué garantías tenemos los ciudadanos de que Cruz Roja actuará con la misma profesionalidad si, aumentando las unidades, obtendría más ingresos?

A todas estas preguntas se unen dos reflexiones: la primera, nunca se ha demostrado que las privatizaciones o “externalizaciones” de un servicio (como se quiere presentar este asunto) supongan un ahorro y, muchísimo menos, una mejora del mismo. Y la segunda, en todos estos procesos, los profesionales del sector, perdieron derechos y salario. En un caso porque no se respetaron los convenios firmados (personal no sanitario del Hospital Puerta de Hierro); en otros, porque se les despidió o se les redujo la nómina en un 40 por ciento (Lavandería de Mejorada del Campo).

Si la lucha contra la privatización de las donaciones voluntarias de sangre es ahora el gran caballo de batalla de la Marea Blanca; el otro foco donde estamos concentrando nuestras energías y esfuerzos es la lucha en contra de las derivaciones que se están llevando a cabo desde los centros públicos a los centros privados. Un proceso que se ha convertido de facto en la privatización encubierta de la sanidad pública.

Y para impedirlo nació en enero una iniciativa llamada “Yo elijo 100×100 Pública” en la que estamos integrados desde los trabajadores de la sanidad hasta los ciudadanos, a través de múltiples plataformas, asociaciones y colectivos que nos hemos venido reuniendo en los barrios de Madrid, centros de salud y hospitales. El objetivo es triple: informar, denunciar y desobedecer.

Informar a los usuarios y pacientes que, en la inmensa mayoría de los casos, cuando a una persona le dan una cita para una operación de cataratas, una mamografía, un escáner o cualquier otra prueba diagnóstica en una clínica privada (y a veces ni eso ya que están derivando a pisos particulares en condiciones higiénicas vergonzosas); no lo hacen para acabar con las listas de espera, sino para su propio negocio mediante la transferencia de pacientes, recursos humanos y dinero a la sanidad privada. ¿Somos conscientes que tres de cada diez euros destinados a la sanidad (y que salen de los impuestos directos e indirectos) van a parar a las empresas metidas en este negocio?

En segundo lugar denunciar o, mejor dicho, ayudar a que los usuarios denuncien ante los Servicios de Atención al Paciente y, si fuera posible, ante los medios de información que -mediante esos mecanismos- están jugando y negociando con la salud de toda la población. Estas denuncias están dando resultados concretos tanto en la recuperación de lo público como en el adelanto de pruebas e intervenciones.

Por último, desobedecer o negarse como profesionales, a ser utilizados en beneficio privado o por empresas que están haciendo de nuestra salud su negocio.

Y este último concepto, la desobediencia, nos lleva a la experiencia que puso en marcha el colectivo “Yo sí, Sanidad Universal” en la primavera del año 2012, cuando el Gobierno de Rajoy aprobó el Real Decreto de Ley 16/2012, en donde asestó un golpe de muerte a un derecho fundamental como es el derecho universal a la salud (reconocido explícitamente en el artículo 43 de la Constitución).

Ninguna otra medida o ley ha supuesto un retroceso tan grande como la aprobación del RD de Ley 16/2012. Entre otras cuestiones, ha significado la expulsión del sistema nacional de salud de cerca de un millón de personas (a las que se las ha privado de su tarjeta sanitaria por razones tan “humanitarias” como carecer de permiso de trabajo o no estar inscritos en esos momentos en las listas del INEM); también ha supuesto que dos personas inmigrantes como Alpha Pam o Soledad Torrico fallecieran por falta de atención médica (como detalla en su informe anual el colectivo “Yo sí, Sanidad Universal”); o que los precios de los medicamentos suban para los trabajadores un 20 por ciento de media y para los pensionistas un 10%.

En resumidas cuentas, estamos ante un escenario nuevo donde convergen tres líneas de actuación de la Marea Blanca. La defensa del Centro de Transfusión, la lucha contra las derivaciones a los centros privados y, por último, comenzar a propiciar una gran movilización social a nivel de todo el Estado español para exigir la derogación del RD de Ley 16/2012.

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LA REFORMA DEL ABORTO DEL MINISTRO GALLARDON

Los médicos consideran que la decisión de abortar debe ser de la mujer

La Asamblea de los colegiados censura duramente la reforma de Gallardón.

Quien interrumpe su embarazo “no ha de ser considerada de antemano como una enferma”, dicen

María R. Sahuquillo, Madrid, en El País.

La Organización Médica Colegial aprobó ayer una declaración institucional en la que censura la reforma de la ley del aborto. En ella, los médicos critican que se deje en sus manos la responsabilidad de certificar si existen razones sanitarias tras la decisión de la mujer de interrumpir su embarazo. “No es aceptable que una decisión tan importante quede en manos de terceros”, dicen. El anteproyecto despenaliza esta intervención solo en caso de violación o riesgo grave para la salud física o psicológica de la mujer. Un modelo similar, aunque más restrictivo —elimina el aborto por malformación y exige que ese peligro sanitario sea “grave”—, al que estuvo en vigor de 1985 a 2010; periodo en el que el 90% de las mujeres alegaban riesgo psicológico para abortar.

“La mujer que por distintas circunstancias decide interrumpir su embarazo no ha de ser considerada ni definida de antemano como una enferma mental”, dicen en su declaración. Los médicos destacan además que la nueva ley generará graves desigualdades. Solo las mujeres con más recursos podrán viajar a cualquier otro país europeo a interrumpir su embarazo.

El documento, elaborado por los 52 presidentes de los colegios de España, reclama que se incluya entre los supuestos despenalizados el aborto por malformación fetal grave o enfermedad incompatible con la vida. Un punto que ya había propuesto la comisión deontológica. Con la ley actual, que permite a la mujer abortar sin tener que justificar una razón hasta la semana 14 de gestación y hasta la 22 por razones sanitarias, existe la opción de interrumpir un embarazo por anomalías fetales extremadamente graves sin límite temporal.

Los médicos también proponen al Gobierno que deje en manos de las menores de 16 y 17 años la decisión de abortar —algo que el anteproyecto elimina al exigir consentimiento paterno—, aunque creen que al menos uno de los representantes legales de estas jóvenes debe ser informado. “Se podrá obviar esta información cuando alegue fundadamente que eso le provocará un conflicto grave”, dicen los facultativos.

El espacio que la nueva ley dedica a las políticas de prevención, así como a la educación sexual es insuficiente para los médicos, que reclaman mayor acceso a los anticonceptivos y que la píldora poscoital sea gratuita y se dispense en todos los centros de salud y orientación familiar. Los puntos que la reforma dedica a la objeción de conciencia, que permitirá a todos los sanitarios alegar razones de conciencia para evitar “colaborar” en la prestación, tampoco satisfacen a los médicos. En su declaración institucional estos piden que solo puedan objetar los sanitarios que tengan una participación directa en la intervención, tal y como dicta ahora la ley.

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El paciente que rechace el hospital asignado por Sanidad no podrá reclamar por demoras

El decreto de tiempos máximos recoge que el Sespa podrá ofertar a los enfermos ser operados o atendidos fuera de su área sanitaria de referencia

16.02.14 - LAURA FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

El decreto sobre tiempos máximos de demoras permitirá al paciente reclamar legalmente cuando la espera en la sanidad pública exceda los plazos fijados por la Administración: en principio 180 días para una operación, 90 para una prueba diagnóstica y 60 para una primera consulta en especializada. Sin embargo, ese derecho desaparecerá cuando el enfermo rechace el hospital que le asigne o proponga la Consejería de Sanidad y que podrá ser un centro ubicado fuera de su área sanitaria. Esto supone en la práctica que un paciente de Gijón, Oviedo o Avilés, por citar las zonas con mayor demora asistencial, podría acabar siendo operado en Cangas del Narcea, Arriondas o, incluso, Jarrio. El Servicio de Salud del Principado (Sespa), en aras por cumplir esos tiempos máximos, tendrá potestad para ofertar a los usuarios hospitales que no sean el de referencia. Así lo recoge el decreto sobre listas de espera que elabora la Consejería de Sanidad y que en el plazo de dos meses se prevé entre en vigor. El anuncio sobre la existencia de este documento lo hizo el consejero de Sanidad el pasado jueves en la Junta, apenas días después de que EL COMERCIO desvelara varios casos de pacientes que llevaban esperando más de seis meses por una operación, lo que contradecía los datos del Sespa que aseguraba haber erradicado las demoras de 180 días.

Lo de proponer operarse fuera de la zona de residencia no es una modalidad nueva en la sanidad asturiana, aunque no cuenta con mucha aceptación por parte de los pacientes. Además, hasta ahora el sistema de gestión de listas de espera no estaba regulado como registro unificado (cada área tiene el suyo propio) por lo que el paciente simplemente decía que no y eso, en principio, no le traía mayores consecuencias. Hasta ahora.

En 2013, y a raíz de las abultadas esperas que dejó la huelga médica del año anterior, el Sespa puso en marcha un plan de derivaciones entre hospitales públicos y concertados de las ocho áreas sanitarias. Sin embargo, pocos fueron los que aceptaron operarse en otro hospital. Así lo desveló el propio consejero, Faustino Blanco, el pasado jueves en la Junta, cuando aseguró que de mil pacientes a los que se les había propuesto ser intervenidos fuera de su área, solo 108 habían aceptado. Es decir, el 90% lo rechazó.

Con el decreto de tiempos máximos de demora aquellos pacientes que se nieguen a ser intervenidos en otro hospital que no sea el suyo perderán el derecho a reclamar. Seguirán en lista de espera y mantendrán 'la vez' en su área sanitaria, pero ya no podrán ejercer su derecho a la garantía de demora máxima. Así lo refleja el borrador elaborado por Sanidad, que recoge que los usuarios «perderán la garantía cuando rechacen los centros alternativos ofertados para la realización de la asistencia». También será motivo de pérdida cuando por «razones voluntarias» el enfermo proponga demorar la cita, o cuando no acuda y no justifique su ausencia.

Los trasplantes quedan fuera

Pero no todos los procesos estarán afectados por el futuro decreto. Las operaciones urgentes quedan excluidas, puesto que se supone que por su carácter de urgencia no deben tener demoras. Tampoco están incluidos los trasplantes, «cuya realización dependerá de la disponibilidad de órganos», ni las técnicas de reproducción asistida, que en la actualidad acumulan en la medicina pública asturiana hasta dos años de demora. En este apartado, el decreto no detalla el porqué de la exclusión. La Atención Primaria es otra de las parcelas sanitarias que quedan fuera de los tiempos máximos del decreto. Además, la norma podría suspenderse temporalmente en caso de huelga, epidemias o acontecimientos catastróficos. También «cuando según criterio facultativo, por circunstancias derivadas de sus proceso asistencial, no fuese conveniente realizar la operación».

Por norma general, el Sespa ofertará hospitales públicos y concertados y, «en su defecto, privados». En este caso, cuando el paciente sea derivado a un hospital de la medicina privada, la operación no la podrá llevar a cabo un médico que también trabaje en la sanidad pública.

14.413 usuarios superan en Asturias los futuros plazos para operaciones y consultas

16.02.14 - L. FONSECA | OVIEDO, en El comercio.

Si el decreto de plazos máximos de espera del Sespa entrara ahora mismo en vigor, 14.413 pacientes estarían por encima de las demoras máximas previstas. Se trataría de 14.143 personas que acumulan más de 60 días para una primera consulta en Atención Especializada, además de otras 270 con demoras por encima de 180 días para una operación quirúrgica. Los datos han sido extraídos del balance de listas de espera que, de forma mensual, suele colgar la Consejería de Sanidad en su página web. No obstante, la cifra de consultas en Especializada, esos 14.143 pacientes con más de dos meses a la espera de cita, data de septiembre de 2013, ya que desde esa fecha el Sespa no ha actualizado la información. Por lo que respecta a la demora quirúrgica, el dato corresponde al pasado enero, mes en que los hospitales del Sespa volvieron a registrar enfermos con esperas de más de medio año. La reaparición de estos casos tuvo lugar apenas semanas después de que la Consejería de Sanidad hubiera dado por erradicadas las demoras de 180 días, tal y como informó el departamento de Faustino Blanco al presentar el balance final de 2013. En la actualidad son 18.605 las personas que aguardan por una operación en un hospital público. De ellas, 12.121 acumulan entre 0 y 90 días de espera; otras 6.214, entre 91 y 180, y 270, más de 181 días. La espera media está en 72 días.

En el caso de las consultas para un médico especialista, el listado de septiembre de 2013 daba cuenta de 69.640 pacientes pendientes de cita, de los que 14.143 acumulaban demoras de más de dos meses, que es el tiempo máximo que fijará el decreto del Principado para las primeras consultas en Especializada. Junto a esos casi 70.000 enfermos que aguardaban a ser llamados a consulta, otros 16.087 hacían lo propio para una prueba diagnóstica. En este caso, los que tenían esperas por encima de los 60 días eran 5.616 personas. No obstante, se trata de una ratio que, en principio, estaría por debajo de los tiempos máximos, ya que el decreto fija 90 días como tope para resonancias, escáneres o TAC. Se trata, en todo caso, de una de las demoras más amplias de las decretadas en el conjunto del país. En el resto de autonomías, los plazos máximos para una prueba diagnóstica oscilan entre 30 y 60 días.

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