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CONTRARREFORMA NO

Aprovecha y únete a “Yo sí Sanidad Universal”…

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La SEAPA manifesta su rechazo al Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril.

Inminente entrada en vigor del “Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones”

Ante la inminente entrada en vigor del “Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones” en lo referente al acceso al sistema sanitario, la SEAPA reiteramos nuestra total disconformidad con el mismo.

La SEAPA ha manifestado públicamente su rechazo a dicho Real Decreto en un artículo aparecido en la prensa regional con fecha 8 de mayo y que podéis ver en nuestra web.

Nuestra Sociedad forma parte de la Plataforma para la Defensa de la Sanidad Pública de Asturias, entre los acuerdos adoptados por los miembros que la constituyen, figura el rechazo al cambio de modelo de Sistema Nacional de Salud, en el que desaparece la universalidad, equidad e igualdad en el acceso a las prestaciones sanitarias y se manifiesta la preocupación ante el desamparo, respecto al derecho a la salud, de las personas inmigrantes en situación irregular; podéis consultar el Manifiesto de la Plataforma y el Comunicado de las Asociaciones y ONGs.

Las enfermeras comunitarias no podemos aceptar que a partir del 1 de septiembre de 2012 los inmigrantes irregulares queden sin asistencia sanitaria.

El “derecho a la protección de la salud sin limitación subjetiva ninguna”, se recoge en el artículo 43 de la Constitución Española; el artículo 19 b) de la Ley 55/2003 del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, establece que el personal estatutario de los servicios de salud viene obligado a ejercer la profesión o desarrollar el conjunto de las funciones que correspondan a su nombramiento, plaza o puesto de trabajo con lealtad, eficacia y con observancia de los principios técnicos, científicos, éticos y deontológicos que sean aplicables; entre estos principios éticos nuestro código deontológico, dice que “las enfermeras tenemos cuatro deberes fundamentales: promover la salud, prevenir la enfermedad, restaurar la salud y aliviar el sufrimiento” y dice así mismo que, “la responsabilidad profesional primordial de la enfermera será para con las personas que necesiten cuidados de enfermería sin distinción ante consideraciones de edad, credo, discapacidad, género, nacionalidad, opiniones políticas, raza o condición social” por tanto, no prestar nuestros cuidados a personas por su situación legal nos coloca en una posición difícil, además de inhumana, ya que nos enfrentamos a normas legales contradictorias. En este conflicto de deberes, en base al principio de jerarquía normativa, debe prevalecer el deber que resulta más respetuoso con el derecho a la protección de la salud (art. 43 Constitución Española) y a la defensa del paciente.

Cada uno de nosotros podemos pensar en situaciones concretas que se nos plantearan en nuestra labor asistencial, tanto a personas sin papeles que padecen enfermedades crónicas, como agudos no urgentes, son muchos los ejemplos que podemos poner y la respuesta siempre será la misma: no podemos negarnos a dar atención a estas personas; no se trata de que la atención se realice en nuestro tiempo libre en locales cedidos, como se propugna desde algunos organismos, se trata de continuar prestando una atención pública, universal y gratuita desde el Sistema Nacional de Salud; se trata en suma de que, queremos justicia social, no caridad.

Respetamos la opinión del Consejo General de Enfermería sobre la inviabilidad de la objeción de conciencia ante casos de no beneficiarios del SNS, pero no la compartimos, creemos que por encima del “deberse a la empresa” como manifiesta el presidente del Consejo está nuestro deber para con las personas, especialmente con los más vulnerables.

Por ello, desde SEAPA invitamos a todos/as los enfermeros/as de Atención Primaria que, llegado el caso, (dado que todavía no conocemos como se articulará en el Principado la aplicación de esta norma y los continuados cambios que sobre la misma se vienen produciendo desde el Gobierno), se sumen a los movimientos que invitan a la objeción de conciencia.

En la web de Yo sí Sanidad Universal, se pueden encontrar modelos de objeción y otra serie de informaciones legales y consejos para profesionales y usuarios.

Gijón, 11 de agosto de 2012

Fernanda del Castillo Arévalo

Presidenta de SEAPA

La contrarreforma del PP: la quiebra del modelo de sanidad acordado por todos los españoles (el SNS) y del que nos sentíamos muy orgullosos…

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Valenciano: «El PP utiliza la crisis para desmontar el estado social»

Foto: Elena Valenciano durante la reunión con representantes del sector sanitario en Alicante

EFE | ALICANTE

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, ha afirmado que "nadie ha dado permiso al PP para cambiar el sistema público de salud" y ha añadido que la derecha utiliza "la gran coartada de la crisis para desmontar el estado social". Ha hecho estas declaraciones en l'Albir, la zona costera del municipio de l'Alfàs del Pi (Alicante), tras mantener un encuentro con colectivos relacionados con la educación, la sanidad, la dependencia y los servicios sociales.

La número dos del PSOE ha augurado que las medidas del Gobierno en materia sanitaria provocarán que dentro de quince días la red nacional de salud se convierta en una especie de sistema mixto. "Esto supone la quiebra del modelo de sanidad acordado por todos los españoles en los últimos años", ha agregado Valenciano. A su juicio, este sistema mixto conllevará que "las personas con muchos recursos tendrán seguros médicos, los trabajadores serán atendidos a través de la Seguridad Social y el resto de personas pasarán a depender de un sistema de beneficencia". "Se puede ahorrar de muchas maneras, pero no a través de las medidas propuestas por el Gobierno que cargan el peso de la crisis sobre la espalda de los más débiles y necesitados", ha agregado.

La vicesecretaria general del PSOE se ha mostrado convencida de que dejar sin prestación sanitaria ordinaria a inmigrantes sin papeles o enfermos crónicos supondrá a la larga que el gasto sanitario sea mayor al ahorro que se está pretendiendo.

La dirigente socialista ha afirmado que su partido se opone "radicalmente a ese cambio en el sistema público sanitario" y ha añadido que los recortes y decisiones del Gobierno retrotraen a este país a treinta años atrás". "Habrá una sociedad dual si se siguen consolidando estos recortes", ha concluido Valenciano.

En el corto plazo es posible que se produzca ahorro, en el medio y largo plazo todo lo contrario ya que los medicamentos retirados serán sustituidos por otros y ésos serán mas caros…

En el corto plazo es posible que se produzca ahorro, en el medio y largo plazo todo lo contrario ya que los medicamentos retirados serán sustituidos por otros y ésos serán mas caros…

El 'medicamentazo' dejará en Asturias un ahorro de 8,8 millones de euros

El BOE publicó ayer el listado de los 417 fármacos que desde el 1 de septiembre quedarán excluidos de la financiación pública

18.08.2012 - D. VALERA / L. FONSECA, MADRID/GIJÓN, en El Comercio.

Hasta ahora solo eran números. Desde ayer tienen nombres y apellidos. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la lista de los 417 medicamentos que dejarán de tener financiación pública a partir del 1 de septiembre. Los fármacos excluidos de la cartera básica de salud son los más comunes y utilizados para «síntoma menores». El Gobierno insiste en que con esta medida ahorrará 450 millones de euros, de los que 8,8 millones corresponden a Asturias, que permitirán mantener la «sostenibilidad» del sistema. Sin embargo, tanto los sindicatos como las organizaciones de consumidores consideran que perjudicarán a los colectivos más desfavorecidos y acusan al Ejecutivo de «desmantelar» la sanidad pública.

El 'medicamentazo' afecta a fármacos usados para combatir dolencias habituales como la sequedad en las vías respiratorias (mucolíticos), donde desaparecen varios tipos de acetilcisteína. Los antidiarreicos (Fortasec) o los corticoides contra las hemorroides. También se excluyen los fármacos para la tos, la inflamación reumática o contra la migraña. Medicamentos tan habituales como Almax, un protector gástrico, o el Voltarén, un antiinflamatorio, no estarán subvencionados y los tendrá que pagar el paciente de su bolsillo.

«Se deja de financiar medicamentos no esenciales y así se asegura el acceso a todos los fármacos necesarios para las enfermedades que ponen en peligro la vida de los ciudadanos, sin importar su coste», aseguró la ministra de Sanidad, Ana Mato, a través de un comunicado. Además, el ministerio recordó que todos los medicamentos apartados tienen una alternativa en la Seguridad Social. El Gobierno destacó que el 70% de los fármacos eliminados del nomenclátor (273) cuestan menos de cuatro euros. Sanidad rechazó las acusaciones sobre el supuesto «desmantelamiento» del sistema y recordó que España es junto con Francia e Italia, el único país que supera los 10.000 fármacos subvencionados, en concreto, cuenta con 18.000.

Excepciones

En cualquier caso, los médicos podrán seguir recetando estos fármacos siempre que los estimen necesario. De hecho, la normativa contempla excepciones para seguir financiando hasta 97 medicamentos siempre que formen parte del tratamiento de una patología grave. Los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, colón irritable y diverticulosis mantendrán la cobertura de los formadores de volumen. Los laxantes osmóticos para casos de encefalopatía portosistémcia y paraplejia. También se mantendrán los alcaloides del opio y derivados para pacientes oncológicos y de neoplásicos con tos persistente. Los vasodilatadores periféricos para aquellos con claudicación intermitente y fármacos oftalmológicos para el síndrome de Sjögren. Unas excepciones que a los facultativos les parecen insuficientes.

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El BOE de hoy se publica la lista de fármacos excluidos de la financiación pública…

El BOE de hoy se publica la lista de fármacos excluidos de la financiación pública…

Publicada la lista de fármacos que Sanidad dejará de pagar

Son 417 medicamentos que a partir del 1 de septiembre dejarán de ser financiados por la Seguridad Social

Foto: Algunos de los medicamentos que se incluyen en la lista.

EFE/MADRID

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy la lista de más de 417 medicamentos que, a partir del 1 de septiembre, dejarán de ser financiados por la Seguridad Social, la inmensa mayoría de ellas por estar indicados en el tratamiento de síntomas menores.

Los pacientes deberán abonar íntegramente el precio de algunos fármacos indicados para cuestiones como irritación de la piel, tos, diarrea o estreñimiento, lo que permitirá un ahorro que la ministra de Sanidad, Ana Mato, cifró en 458 millones de euros a finales de junio.

Aunque inicialmente estaba previsto que esta exclusión de la financiación pública de varios medicamentos entrara en vigor a primeros de agosto, finalmente Sanidad anunció que sería el 1 de septiembre el momento en el que los usuarios tendrán que empezar a pagar por ellos.

También entonces se cifró en 425 los medicamentos que se excluirían de la financiación pública, pero el BOE detalla por el momento 417 y esa lista se revisará de forma periódica.

Desde el 1 de septiembre los pacientes deberán pagar por medicamentos tan populares como Almax (antiácido), Emportal o Duphalac (laxantes), Fortasec (antidiarreico), pomadas para aliviar el dolor causado por la artritis como Fastum, Calmatel y Movilisin, jarabes para la tos como Mucosan o Pectox y acetilcisteína para patologías neumológicas, entre otros.

Medicamentos sin financiación pública

Fármacos que no estarán cubiertos por la Seguridad Social a partir del 1 de septiembre

El País, Madrid.

-Tratamientos para el exceso de secreción gástrica:

Compuestos de aluminio, combinaciones de complejos de aluminio. Es decir, antiácidos como el Almax.

-Tratamientos del estreñimiento:

Laxantes generadores de volumen, laxantes osmóticos, antagonistas de opiáceos (receptor opiáceo periférico).

-Tratamientos antidiarréicos:

Preparados con carbón antipropulsivos (loperamida). Lo que deja fuera medicamentos como el Fortasec.

-Tratamientos de la migraña:

Tratamiento clásico de migraña leve, alcaloides de Ergot (cornezuelo).

-Tratamientos del deterioro congnitivo asociado a la edad:

Vasodilatadores periféricos (vicamina, vinburmina, buflomedil, naftidrofurilo), piracetam, pirisudanol, ésteres de deanol, extracto de ginko folium.

-Tratamientos de hemorroides:

Corticoides (flucinolona, beclometasona). Lo que afecta a cremas como el Synalar.

-Tratamientos de varices y hemorroides:

Bioflavonoides (diosmina, troxerutina, hidrosmina, rutosido escina). Es decir, pastillas como el Venoruton.

-Tratamientos de la dermatitis del pañal:

Cremas con bajas dosis de miconazol (derivado del imidazol).

-Tratamientos de la psoriasis:

Extracto de calaguala.

-Tratamientos de virosis tópicas o superficiales:

Idoxuridina, tromantadina, aciclovir, podofilotoxina, imiquimod. Quedan por tanto fuera tratamientos para dermatosis, lesiones de la piel e infecciones víricas. Algunas importantes, como los codilomas acumulados, una enfermedad de transmisión sexual producida por el virus del papiloma humano, que se trata con podofilotoxina o imiquimod.

-Tratamientos de inflamaciones de origen traumático:

Antiflamatorios no esteroideos tópicos (etofenemato, piroxicam, ketoprofeno, diclofenaco, ácido niflumico, suxibuzona, indometacina, aceclofenac, fenilbutazona, bencidamina mabruprofeno, desketoprofeno, piketoprofeno, fepradinol). Esto afecta a cremas como el Voltarén, Fastum o Calmatel.

-Tratamientos de la ansiedad leve:

Extracto de passiflora y crataebus, oxitriptan.

-Tratamientos de la sequedad de vías respiratorias superiores:

Mucolíticos (acetilcisteína, bromhexina, carbocisteina, mesna, ambrosoli, sobrerol). Un gran grupo, indicado para el tratamiento de resfriados.

-Tratamientos de la tos:

Alcaloides del opio (codeína) y derivados (noscapina, dextrometorfano, dimemorfano, dihidro codeína). Muchos jarabes tienen como base el dextrometorfano.

-Tratamientos de la sequedad ocular:

Lágrimas artificiales con carmelosa como agente humectante.

-Tratamientos de la inflamación reumatoide leve:

Diacereina. Productos indicados para la artrosis de rodilla.

-Tratamientos de dislipemias leves:

Triglicéricos omega 3. Indicados para afectaciones leves de los triglicéridos.

-Tratamientos sintomáticos de la congestión nasal asociada a gripe o resfriado:

Fármacos simpaticomiméticos (pseudoefedrina, fenilefrina).

VER LA LISTA COMPLETA EN LA RESOLUCION DEL BOE DE HOY

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No todas lo hacen por lo mismo aunque el resultado, en cuanto a la atención universal, si lo sea…

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Cinco autonomías se rebelan y darán atención universal a inmigrantes

Andalucía, Cataluña, Asturias, Canarias y País Vasco, contra el peaje sanitario

Foto: UN NUEVO HOSPITAL, CERRADO Y TAPIADO POR LA CRISIS. Iba a inaugurarse en 2009 pero ahora, casi terminado, la Consejería de Sanidad ha tapiado las puertas del hospital comarcal de Llíria (Valencia), que ha costado 30 millones.

El País, Madrid.

El próximo 1 de septiembre unos 150.000 inmigrantes que viven en España sin permiso de residencia ni de trabajo desaparecerán de los archivos de la red pública de asistencia sanitaria y, por tanto, no podrán ser atendidos como hasta ahora por los médicos. Así lo ha acordado el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) en una decisión basada en su política de recorte de gastos para reducir el déficit.

A 15 días de que la red sanitaria pública desaparezca para 150.000 de sus potenciales usuarios, la España autonómica se divide en dos: algunas regiones garantizan que su servicio de salud seguirá siendo universal —sin detallar cómo lo piensan hacer— y otras acatarán las medidas del Gobierno y sacarán fuera del sistema a los sin papeles, que pierden así su tarjeta sanitaria.

Al menos cinco comunidades autónomas: Andalucía, Asturias y País Vasco (donde gobierna el PSOE), Canarias (CC y PSOE) y Cataluña (CiU), que aglutinan a más de la mitad de los sin papeles en España, han alertado de los problemas de salud pública que puede implicar la medida del Gobierno central. Por eso han garantizado en sus territorios el servicio universal, como hasta ahora.

Desde que fue aprobado el veto a la asistencia sanitaria ordinaria a inmigrantes irregulares, el Ministerio de Sanidad ha ido explicando, a cuentagotas, cómo planea resolver los problemas vinculados a esa decisión. Para los inmigrantes irregulares sin especiales problemas de salud, Sanidad ha ideado un mecanismo que comunicó a primeros de agosto a las comunidades, que serán quienes tengan que ponerlo en marcha. Dicho mecanismo consiste en obligar a los inmigrantes irregulares a contratar una especie de seguro médico con las Administraciones autonómicas —con un coste de 700 euros al año por persona— para poder disponer de atención en la red pública.

Esos inmigrantes a los que está destinada esta medida no tienen permiso de trabajo en España y, por tanto, sus recursos económicos son muy limitados o inexistentes. Para los extranjeros sin permiso de residencia que padecen enfermedades crónicas, Sanidad garantiza la continuidad de la atención a estos enfermos, pero anuncia que pasará la factura a sus respectivos países de origen.

Los Gobiernos autonómicos que se oponen a esta medida estudian estos días cómo prepararse para seguir prestando atención médica a los extranjeros indocumentados.

El Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, que dirige Boi Ruiz, todavía no tiene decidido cómo se adaptará al decreto aprobado en abril a través del cual se prevé restringir el acceso sanitario a los sin papeles. En un principio, su intención es mantener un servicio universal, según ha reiterado en las últimas semanas, pero debate cómo hacerlo.

La atención en los ambulatorios catalanes estará garantizada a todas las personas independientemente de que tengan o no sus papeles en regla, según asegura una portavoz de la consejería. El problema que debe resolverse es cómo se atenderá a estos pacientes en los servicios hospitalarios. La Generalitat tiene intención de anunciar en la última semana de agosto cómo aplicará el decreto.

Andalucía ya ha anunciado que no tiene intención de aplicar el cobro de cuotas a los sin papeles, porque, en su opinión, rompe con el sistema universal que hasta ahora existía en España y, además, podría desencadenar problemas de salud pública.

La consejera de Salud, María Jesús Montero, ha afirmado que su departamento está a la espera de ver sobre el papel el desarrollo de esta propuesta del Gobierno para estudiar si es de obligado cumplimiento para las comunidades. Andalucía no descarta acudir al Tribunal Constitucional si finalmente el Gobierno le obliga legalmente a cobrar a los sin papeles, al entender que contraviene su Estatuto de autonomía.

El Gobierno vasco pretende aprobar en su reunión extraordinaria del próximo martes o todo lo más en la siguiente, el decreto con el que responderá a la regulación estatal que obliga al copago farmacéutico y que evitará que al menos los colectivos más desfavorecidos tengan que abonar más dinero por sus recetas.

La Consejería de Sanidad y los servicios jurídicos del Gabinete se inclinan por usar a fondo la vía de los servicios y la asistencia social, sobre la que Euskadi tiene plenas competencias. La intención no es que a esos colectivos se les devuelva después el dinero, “sino que no paguen ni un euro en la farmacia”, según fuentes del Ejecutivo autónomo.

Al tiempo, el Gabinete de Patxi López ultima las alegaciones que presentará al Constitucional contra el recurso presentado por el Gobierno central frente a un anterior decreto vasco que eludía sus disposiciones sobre copago y restricciones en dispensación de la tarjeta sanitaria. Euskadi está decidida a seguir prestándoles asistencia sanitaria en las mismas condiciones que en la actualidad, pero inicialmente no va a aprobar un nuevo decreto para ello. De esta forma pretende evitar, entre otras cuestiones, la posibilidad de un nuevo recurso del Gobierno de Rajoy al Constitucional que paralice la asistencia a los sin papeles.

Sanidad cree que el actual marco legal vasco ya es suficiente para dar soporte a la atención a inmigrantes y otros colectivos que se quedarán sin atención no urgente a partir del 1 de septiembre.

Un regreso a un pasado que debería estar definitivamente enterrado: del modelo de Sistema Nacional de Salud al de aseguramiento y ¿beneficencia?…

Un regreso a un pasado que debería estar definitivamente enterrado: del modelo de Sistema Nacional de Salud al de aseguramiento y ¿beneficencia?…

Los consumidores critican la reforma sanitaria por «ineficaz e injusta»

Denuncian que las medidas de Rajoy conducen a «un modelo de aseguramiento que deja fuera y margina a los que menos tienen»

15.08.12 - LAURA MAYORDOMO | GIJÓN, en El Comercio.

El pasado sábado, 4 de agosto, el Boletín Oficial de Estado (BOE) ponía negro sobre blanco el Real Decreto que regula la condición de asegurado y beneficiario a efectos de la asistencia sanitaria en España con cargo a fondos públicos, y a través del Sistema Nacional de Salud. Leído y analizado el texto, la Unión de Consumidores de Asturias advierte de que las medidas que en él se recogen suponen «el desmantelamiento» del sistema nacional de salud tal y como lo conocemos hasta ahora -público, universal y gratuito- y que conducen a «un modelo de aseguramiento que deja fuera y margina a los que menos tienen».

Y esos, apunta el presidente de UCE-Asturias, Dacio Alonso, no serán sólo los inmigrantes no regularizados -que deberán pagar una cuota de 710 euros anuales o 59,20 euros al mes si quieren recibir asistencia médica-. Porque, insiste Alonso, «se pasa de un sanidad pública que se financia vía impuestos -según los ingresos de cada ciudadano- y que garantiza la atención sanitaria a todos -independientemente de que paguen más o menos impuestos-, a una sanidad de asegurados que puede dejar fuera a los más desfavorecidos».

El resultado, advierte UCE-Asturias, es un cambio «radical» a un modelo sanitario que, según su criterio, será «peor, más caro, ineficaz e injusto». «Un retroceso -insiste- a conceptos de hace 30 años».

El portavoz de la asociación asturiana de consumidores cree que estamos ante un cambio «de mucho calado» y critica que el Ejecutivo central haya dado rango de oficialidad a estas medidas en pleno mes de agosto y «con una falta total de transparencia».

Entiende también Dacio Alonso que el Gobierno del Partido Popular está aprovechando la coyuntura económica para, «con la excusa de la situación económica como telón de fondo, introducir sus reformas que son de carácter ideológico y no económico, ya que está sobradamente documentado que los modelos de aseguramiento son más costosos, menos equitativos y tienen peores resultados en salud».

Ningún ahorro

En este sentido, Alonso está convencido de que los cambios introducidos «no sólo no generarán ningún ahorro sino que pueden producir un incremento del gasto sanitario público».

Y es en este punto donde enlaza con la obligatoriedad impuesta a los extranjeros sin residencia legal en España de que abonen 710 euros anuales -cantidad que es superior en el caso de los mayores de 65 años- para poder recibir asistencia médica. «Una auténtica indecencia», a su juicio, pero que «más allá de consideraciones éticas y humanas» supondrá «poner en serio peligro la salud pública del país, al dejar sin tratamiento procesos crónicos e infecciosos». Y, al tiempo, se traducirá en un mayor gasto sanitario «al desviar a estos pacientes a la vía de la atención urgente, que es más costosa».

Cabe recordar que el Ministerio de Sanidad ha dispuesto que sólo se prestará atención médica a aquellos inmigrantes irregulares que tengan menos de 18 años, a mujeres que estén embarazadas o aquellos casos considerados urgentes.

El 96% de los asturianos respalda la apertura de los centros médicos por las tardes

15.08.12 - L. M. | GIJÓN, en El Comercio.

Considera Dacio Alonso, presidente de UCE-Asturias, que el Gobierno del Principado y el colectivo médico tienen en estos momentos la oportunidad de confrontar, con sus actuaciones, la defensa de un modelo sanitario público y universal. En este sentido, la postura ya avanzada de ambos de que en la región sí se seguirá atendiendo a inmigrantes en situación irregular y la decisión del Ejecutivo regional de emplear la obligada ampliación de la jornada laboral del personal sanitario -de 35 a 37,5 horas semanales- en la apertura vespertina de los centros sanitarios cuenta con el parabién de los consumidores.

De hecho, su reclamación de que los centros de atención primaria y los hospitales presten servicio por las tardes es antigua. Y aún sigue existiendo la plataforma cívica que se creó cuatro años atrás para reivindicarlo.

En su día -mayo de 2008-, la UCE realizó una encuesta entre 479 vecinos de 18 concejos asturianos de la que se extrajeron varias conclusiones. La principal, que el 96% de los encuestados se manifestaban muy o bastante de acuerdo con que se prestara atención sanitaria en los centros de salud por las tardes. Y por edades, eran los comprendidos entre 30 y 60 años, los más ocupados laboralmente, los más partidarios de esta medida.

«Esos datos son perfectamente vigentes», considera Dacio Alonso. «Si entonces evidenciaban una necesidad de los ciudadanos, como es poder ir al médico fuera de su horario laboral, con la situación actual lo es aún más».

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Un dato económico incompleto, hay que valorarlo con el efecto inflacionista de la subida de precios de muchos medicamentos, y un dato sanitariamente sin valor: ¿cuántos pacientes han abandonado su necesario tratamiento por no poder pagárselo?... los efectos de esto llegarán, por desgracia.

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En una valoración preliminar, al mes de su implantación

Sanidad estima en torno al 20% la reducción del gasto tras la puesta en marcha del copago farmacéutico

MADRID, EUROPA PRESS

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad estima en torno al 20 por ciento la reducción en el gasto farmacéutico tras la entrada en vigor a inicios de julio del copago por parte de los pacientes de las recetas de sus medicamentos.

Se trata de los primeros datos preliminares del impacto económico de las medidas farmacéuticas puestas en vigor por el Gobierno en julio, por lo que podrían variar ligeramente aunque, según señalaron a Europa Press en fuentes del Ministerio de Sanidad, en cualquier caso se trataría de "una reducción importante" de esta partida.

El pasado 1 de julio entró en vigor el copago farmacéutico, que por primera vez en la historia del Sistema Nacional de Nacional de Salud (SNS) obliga a la mayor parte de pensionistas a pagar un 10 por ciento del precio de sus medicinas cuando hasta ahora no pagaban nada, mientras que los trabajadores activos copagan un porcentaje determinado en función de sus ingresos.

La medida forma parte de la reforma sanitaria impulsada el pasado mes de abril por la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, con la que espera ahorrar cada año 551 millones de euros anuales, incluyendo la actualización del IPC de las medicinas de aportación reducida.

Esta decisión ha contado con el rechazo de los agentes sociales y algunas comunidades como Andalucía y Cataluña, que hasta el último momento dudaron  de que pudiera ponerse en marcha en la fecha prevista, o el País Vasco, que ha anunciado que no va a aplicar los nuevos copagos.

NUEVOS COPAGOS

El sistema de copago reduce el número de personas que no tienen que pagar por sus medicamentos con receta, algo de lo que ya sólo se beneficiarán los parados sin prestación y las personas con pensiones no contributivas o renta de reinserción. A partir de ahí, se establecen diferentes categorías "según la renta" para los trabajadores activos y para el resto de pensionistas, que a partir de ahora tendrán que pagar un porcentaje del precio de sus medicinas.

En concreto, los pensionistas pagan un 10 por ciento del precio de sus medicamentos. No obstante, aquellos con rentas inferiores a los 18.000 euros no pagan más de 8 euros al mes, un límite que para los pensionistas con rentas de más de 18.000 euros es de 18 euros mensuales, mientras que para quienes superen los 100.000 euros anuales el tope estará en los 60 euros mensuales.

En el caso de los trabajadores activos, se acaba con el 40% generalizado que se pagaba hasta ahora y se establecen diferentes porcentajes de copago en función de la renta. Así, aquellos con rentas inferiores a 18.000 euros --que no tienen obligación de tributar en el IRPF-- y miembros de familias numerosas seguirán pagando este mismo porcentaje (40%), mientras que en aquellos que superen esta renta, la aportación será de un 50%.

Al igual que con las pensiones, también existe una categoría para rentas altas, iguales o superiores a los 100.000 euros anuales, que en este caso pagan un 60 por ciento.

Por último, los enfermos crónicos siguen pagando un 10% como antes, así como los mutualistas de Muface, que continúan pagando un 30% tanto como trabajadores activos como una vez que se jubilen.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y las comunidades autónomas también acordaron en el último Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, celebrado en junio, la  desfinanciación por la sanidad pública de 423 medicamentos para síntomas leves. No obstante, esta medida, que iba a entrar en vigor el 1 de agosto, se ha retrasado inicialmente hasta septiembre.

Un ministerio de sanidad, de ocurrencia en ocurrencia – así se entretienen y nos entretienen - con eso de decir ahora que cobrará a los países de los inmigrantes por la sanidad…

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Sanidad prevé atender a sin papeles y cobrar a su país de origen

El sistema es inviable pues los escasos convenios bilaterales existentes solo son para asegurados y en ningún caso para inmigrantes irregulares

Foto: La atención sanitaria a sin papeles sigue en el aire a 21 días de que se anulen sus tarjetas.

Emilio de Benito, Madrid, 10 AGO 2012, en El País.

Quiso echar agua al fuego, y resultó gasolina. El director general de la Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, Agustín Rivero, el único representante del Ministerio de Sanidad que este mes de agosto ha intentado explicar cómo se iba a asegurar la atención a los inmigrantes en situación irregular con enfermedades crónicas cuya tarjeta caducará el 31 de agosto, ofreció una solución: serán atendidos y se pasará la factura a sus países de origen. “Se les enviará por la asistencia que se les ha prestado aquí”, afirmó el jueves en declaraciones a Radio Nacional. Sonaba bien, pero tiene un inconveniente: es inviable (al menos, de momento).

En la entrevista, Rivero —con quien este periódico ha intentado hablar pero no lo ha conseguido— dijo que España tenía “bastantes” convenios con otros países para estas circunstancias. Al preguntar sobre ellos, el Ministerio de Sanidad remitió al Instituto Nacional de la Seguridad Social. Y es cierto. En la web de este organismo figura que hay acuerdos con 21 países. La decepción viene después: cuando se revisan los textos, solo en seis de ellos (Andorra, Brasil, Chile, Marruecos, Perú y Túnez) está previsto que se cubra la atención sanitaria. Algo es algo, podría decirse. Pero al leer en detalle el convenio aparece un requisito —lógico, por otra parte—: que el interesado esté asegurado. Justo lo que no están los inmigrantes en situación irregular.

Por ejemplo, en el resumen que la propia Seguridad Social da sobre el convenio con Marruecos se especifica que la atención sanitaria será para:

—Trabajadores asegurados en un país, así como sus familiares que le acompañen, que se desplacen temporalmente a su país de procedencia por vacaciones retribuidas o ausencias autorizadas y que precisen de forma inmediata la asistencia sanitaria.

—Trabajadores enfermos que hayan sido autorizados a trasladarse al otro país y los familiares que le acompañen.

—Pensionistas de un país y sus familiares que residan en el otro país.

—Familiares del trabajador asegurado en un país que residan en el territorio del otro país.

Por tanto, los inmigrantes en situación irregular, que, por eso mismo, no han podido asegurarse, quedan excluidos.

Aparte de esto —que no es poco— hay otro problema. Si hay algo que no ha caracterizado hasta ahora al Sistema Nacional de Salud ha sido su agilidad para cobrar a otros países las atenciones que aquí se prestan a sus ciudadanos. Las comunidades no tienen preparados los mecanismos correspondientes, como puso de manifiesto un informe del Tribunal de Cuentas del 2009 que aseguraba que se podían haber recaudado 970 millones solo de los países de la UE y la EFTA (Noruega, Islandia, Suiza), con los que sí hay acuerdos. Esta cifra ha sido utilizada hasta la saciedad por Sanidad, que ha mezclado este auténtico turismo sanitario (o incapacidad gestora) con el supuesto abuso de los inmigrantes en situación irregular, que ocasionan un gasto muy inferior, como acreditan todos los estudios. Primero, porque son menos. Y, segundo, porque van menos al médico.

De hecho, alguna de las comunidades más afectadas por este abuso, como la valenciana, lleva desde 2008 luchando contra ello. Entonces, la ley de Aseguramiento del Sistema Sanitario de la Comunidad Valenciana —con unos principios similares a los que ahora se aplican a toda España de que la asistencia sanitaria no es un derecho sino que se gana por haber cotizado a la Seguridad Social, aunque ese dinero no se utilice para pagar la sanidad— pretendía ahorrar hasta 210 millones de euros al año.

Eso es de relativa fácil aplicación con países europeos, con sistemas sanitarios similares al español, y un nivel de informatización y regulaciones internacionales que permiten ese tipo de intercambio de información. Pero pensar que el Gobierno pueda pasar una factura por la atención sanitaria a un país pobre por un ciudadano que está en situación irregular y cuya dolencia, probablemente, no sea atendida por la sanidad pública de su país de origen parece, cuando menos, un ejercicio de optimismo exagerado.

En el fondo, las declaraciones de Rivero —recién llegado al cargo; fue nombrado el 25 de julio— parecían bienintencionadas. Tanto que hasta la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), una de las organizaciones que más se oponen a lo que han calificado como apartheid sanitario, las recibió como algo positivo. Su secretario general, Salvador Tranche, llegó a decir que era una propuesta “excelente”. Por lo menos les parecía mejor que la idea de que estas personas suscribieran una especie de póliza por 710 euros al año (o más del doble si son mayores de 64 años) que también ha barajado este verano Sanidad.

Aparte de estas declaraciones, la Semfyc mantiene su registro de profesionales objetores a la prohibición de atender a inmigrantes sin papeles, que ya va casi por los 1.100 inscritos. Esta postura va, poco a poco, concretándose. A la idea del Consejo General de Enfermería de instalar consultas en sus sedes, se sumó el Colegio de Médicos de Cantabria, que propuso algo similar. Con ello respondía a la consejera, María José Sáenz de Buruaga, que ha sido la última en afirmar que atender a estas personas en centros públicos es ilegal.

Rivero siguió la línea del ministerio de que los que lo necesiten serán atendidos en urgencias. Al respecto, señaló que será el médico el que decida si la atención al inmigrante irregular es urgente “y hay que tratar a ese paciente”. “No puede ser otra persona” la que tome la decisión, señaló, porque solo el médico sabe si acarrea riesgo vital no someterse a un tratamiento. Según el responsable sanitario, si no se toman las medidas asistenciales necesarias se puede adquirir una patología “mucho más compleja de la que se tiene en un momento dado”.

Este argumento es asumido por los médicos de urgencias, que recuerdan que según la Organización Mundial de la Salud, esta condición depende del afectado, y, por tanto, una primera atención debe darse a cualquiera. Lo que sucede es que después de esa evaluación, se verifica la gravedad y se decide, por lo que no puede ser una puerta de entrada universal para todos los pacientes. Así que, cuando faltan 20 días, y por muchas declaraciones en contra que se hagan, la atención a los sin papeles sigue en el aire.

Acuerdos que no sirven para ir al médico

Según la web de la Seguridad Social, España ha suscrito 21 convenios bilaterales con otros países.

Son acuerdos que regulan la cotización de los españoles en el extranjero (o viceversa) para que la vida laboral y las prestaciones consiguientes (pensiones, invalidez) no se resientan cuando una persona trabaja en varios países.

Los acuerdos son con: Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Japón, Marruecos, México, Paraguay, Perú, Rusia, Túnez, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

Solo en seis de ellos se reconoce el derecho a recibir asistencia sanitaria. Son: Andorra, Brasil, Chile, Marruecos, Perú y Túnez.

En estos últimos se exige como requisito que el trabajador esté dado de alta en la Seguridad Social.

La cobertura a los “sin papeles” en otros países de Europa

La Nueva España

Los países de la UE no disponen de una norma común sobre la asistencia sanitaria a los inmigrantes ilegales e incluso en algunos de ellos la decisión final de esa atención recae en el propio médico. Las diferencias entre unos países y otros son grandes debido a factores como el presupuesto, la salud pública y la política de inmigración.

Francia. Desde el año 2.000 existe un servicio de Ayuda Médica Estatal, con coste aproximado de 600 millones de euros, dirigido a los inmigrantes sin papeles que llevan en Francia al menos tres meses de forma ininterrumpida. Cubre el 100 % de los gastos por los tratamientos médicos u hospitalizaciones establecidos en la Seguridad Social.

Italia. Los inmigrantes irregulares tienen derecho a una cobertura sanitaria mínima, que incluye la asistencia ambulatoria y hospitalaria urgente y básica, los programas de medicina preventiva, el seguimiento de embarazos y maternidad, el suministro de productos profilácticos, el tratamiento de enfermedades infecciosas y la desintoxicación de los drogodependientes.

Holanda. Es el médico quien tiene la última palabra sobre la atención primaria al inmigrante ilegal, ya que no existe una directiva clara del Ministerio de Inmigración. Si el «sin papeles» tiene recursos pagará el tratamiento prestado y, en caso contrario, se hará cargo un fondo especial del Ministerio de Inmigración.

Bélgica. Tienen acceso a los servicios de emergencia y de tratamientos esenciales de enfermedades crónicas. Según los casos, la cobertura puede ser más amplia. El coste lo asume un fondo especial del gobierno o asociaciones de ayuda al inmigrante.

Alemania. Sólo se presta asistencia hospitalaria en casos de urgencia, partos o ciertas enfermedades graves, puesto que un inmigrante ilegal no puede tener tarjeta sanitaria; sin embargo, reciben atención gratuita a través de organizaciones benéficas y, además, existen organizaciones médicas que no piden la tarjeta sanitaria.

Irlanda. El servicio de salud público sólo es gratis para los ciudadanos con tarjeta sanitaria, que se concede atendiendo a sus ingresos económicos o en caso de padecer determinadas enfermedades. Un inmigrante ilegal no puede recibir atención médica y, si la recibe en situaciones de emergencia, los profesionales están obligados a informar a las autoridades.

Reino Unido. Los inmigrantes ilegales no puede acceder a la sanidad pública, aunque sí en caso de situaciones de emergencia como puede ser un accidente o un ataque físico en la calle.