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OPINION

Entrevista a SUSANA PÉREZ-ALONSO, escritora y presidenta de la Asociación de usuarios de la sanidad de Asturias (ASENCRO)...

Entrevista a SUSANA PÉREZ-ALONSO, escritora y presidenta de la Asociación de usuarios de la sanidad de Asturias (ASENCRO)...

«Un pueblo que no luchó por la sanidad pública tiene que plantearse si merece tenerla o no»

«Voy a proponer "Llanes de Literatura", la gente me escribe preguntando por la ruta de "Melania Jacoby"»

Por PATRICIA MARTÍNEZ, Llanes, en La Nueva España

-Preside la Asociación de Usuarios de la Sanidad del Principado de Asturias (Asencro), ¿tiene un diagnóstico de la sanidad pública?

-Un pueblo que no luchó por la sanidad pública tiene que plantearse si merece tenerla o no. La vida es una continua lucha por un derecho porque, como queda demostrado y dije durante años, el retroceso ya está aquí y no por culpa nuestra. El pueblo que no lucha por lo que tiene a lo mejor es que no lo merece, y a las pruebas me remito.


-La asociación peleó por un ambulatorio para Llanes y por un hospital para el Oriente.

-Fue un movimiento que unió a la derecha y a la izquierda. Gracias a la asociación y al pueblo de Llanes, que en ese momento se unió y conseguimos miles de firmas, fue un movimiento ciudadano extraordinario. Juan Luis Rodríguez Vigil, el mejor consejero de Sanidad que tuvo esta provincia, nos dio un aparato de rayos equis que trajimos a Llanes y se terminó tirando a la basura, nunca funcionó. Eso es desolador porque, curiosamente, el pueblo no se preocupó, la alcaldesa de entonces y la oposición tampoco se preocuparon, terminaron tirándolo a la basura. En Inglaterra, Francia y Alemania eso habría costado dimisiones, aquí nunca se pidieron responsabilidades.


-Criticaron que la Autovía del Cantábrico no tuviera acceso al Hospital del Oriente, un enlace que todavía no hay.

-Recuerdo la pancarta: «¿En qué curva vamos a morir desangrados?». ¿Quién fue el listo que ideó que desde la autopista no puedas salir al hospital? Tienes que ir por un paraje de montaña habiendo una autopista, nunca en la vida se vio. Cuando España tenía que haberse enfadado, la gente andaba a la fiesta, no luchaba, por ejemplo, por una buena educación pública. Era como si todos fuésemos alta burguesía.


-¿En qué situación dejan los recortes en sanidad a los enfermos crónicos?

-Más medicamentos que quitó Mariano Rajoy ahora los quitó Felipe González en 1992. No hay enfermos crónicos, lo que es crónico es el medicamento, es ridículo. De todo lo que toma un enfermo crónico, a lo mejor solamente dos medicamentos son de precio reducido, a mí me los quitaron todos. Lo que están haciendo no tiene que servir para atacar al PP, hay que decir la verdad y ser serios, tanto unos como otros lo hicieron.


-¿Qué dirección cree que debería tomar la sociedad en la situación actual?

-En España hacía falta tomar no la calle, sino los partidos políticos. La gente en masa se tendría que afiliar al partido que crea que está más cerca de él. Ser auténticos troyanos de esas maquinarias infernales en las que se convirtieron los partidos políticos y cambiar, porque el sistema se cambia desde dentro, no desde fuera. Ser como troyanos en un ordenador y en la guerra de Troya. Es lo que deberíamos hacer y que no estén siempre los mismos, que es como una monarquía, siempre son los mismos en todo.


-Mantiene un conflicto judicial con el PSOE de Oviedo por su expulsión del partido hace seis años tras protestar por la ausencia de primarias en la agrupación municipal, ¿en qué fase se encuentra el proceso?

-El juez que me juzga es un señor que fue director general de Justicia con el PSOE en tiempos de Roldán. Gané en la Audicencia Provincial, el PSOE me llevó al Tribunal Supremo y ya recurrí al Tribunal Constitucional. Y si lo pierdo iré a los tribunales europeos. La libertad de expresión es un derecho fundamental que hay que defender con uñas y dientes. El abogado del PSOE me aconsejó que no fuera al Constitucional, que no se moleste en negarlo...


-Otro de sus frentes abiertos es contra la productora televisiva responsable de la serie «La Señora», a la que investigan por indicios de plagio de una novela suya, «Melania Jacoby».

-Yo nunca dije que me había plagiado, nunca denuncié a esos señores, fue el fiscal, no yo. Salieron en la prensa intentando destruir la imagen de una persona normal y mintieron porque todo lo que dijeron lo hicieron a sabiendas de que no era cierto. No digo que lo hayan plagiado, pregunto qué pasó y empiezan a enredar. Primero dijeron que lo había escrito la guionista, luego los productores con la guionista y al final me cuentan que lo escribieron ambos pero con el equipo de ficción de TVE, que también está llamado a declarar. Y, milagro, que nada más que esto se pone en movimiento «La Señora» cierra. Esto está en fase de instrucción y, por ejemplo, al productor nunca se le pudo interrogar. Ahora piden que se traslade la causa a Barcelona, si me mandan a Barcelona yo creo que lo dejo. Ellos juegan en todo momento con el dinero, con dilatar el procedimiento, pero ahí está el papel del juez para decir que no se dilata. No he vuelto a escribir nunca más desde esto, soy absolutamente incapaz.


-La novela ha tenido proyección fuera de España.

-Sí, en las universidades americanas están estudiando «Melania Jacoby» como referencia de contar la historia de la Revolución del 34 de una manera en la que ninguno es bueno ni malo. Ahora voy a presentar un plan para que se haga «Llanes de Literatura», igual que hay «Llanes de película». La gente me escribe mucho preguntando por la ruta de «Melania Jacoby» y creo que eso puede ser interesante. Si están interesados, yo encantada, evidentemente no cobro dinero.


-Se pronunció en su momento contra el Plan Urbanístico de Llanes, ¿qué camino cree que lleva ahora?

-La postura mía no varió, creo que van por un camino equivocado. No creo en la chulería, creo permanentemente en el diálogo. No puedes atracar a mano planeada, en un plano pones una raya y depende de dónde vaya la raya haces ricos a unos y fastidias a otros. Mi familia vive desde hace generaciones de la construcción, pero de construir, no de destruir. Es imperdonable que sustentes la economía de un concejo en destrozar la Naturaleza. Denuncié todo lo que estaba pasando aquí al secretario general de mi partido, José Luis Rodríguez Zapatero, y a la Federación Socialista Asturiana. Denuncié que había planos que no se correspondían con la realidad. No es una cosa de izquierdas ni derechas. Nunca perdonaré el daño moral que hicieron a mi familia entera, en la misma semana en que se quemó el palacio de Los Altares intentaron quemar mi casa. No olvidaré la cara de terror de mi madre, la sensación que tuve no fue de miedo, que es lo más preocupante, tuve miedo de mí, de pensar quién pudo o no pudo ser.

Escritora y peleona

Susana Pérez-Alonso nació en Santullano de Mieres en 1958. Creció entre los concejos de Mieres y Llanes, donde su bisabuelo contrataba a tejeros para trabajar en sus explotaciones y donde veranea con su familia. Siempre quiso ser médico, pero su padre la «engañó» y se matriculó en Derecho, de la que le faltan muy pocas asignaturas para acabar. Le gusta mucho el Derecho, le encanta el Derecho Romano y el Civil, «pero al final no vale para nada». Estudió Filosofía y terminó la Diplomatura en Relaciones Laborales, es experta en Derecho Laboral y Sanitario y procuradora de los tribunales. Nunca se había dedicado a escribir hasta que, hace una década, decidió cambiar de vida y dejar su despacho, entre otros motivos por salud, ya que padece una enfermedad genética grave. Fundó la Asociación de Usuarios de la Sanidad del Principado de Asturias (Asencro). Ha escrito una docena de libros, entre ellos títulos como «Nada te turbe», «La vida es corta pero ancha» y, su última publicación, «Melania Jacoby». La Fiscalía encontró indicios de delito en el parecido con esta novela de la serie emitida en TVE «La Señora», un conflicto que aún no se ha resuelto.

Lúcida y oportuna…

Lúcida y oportuna…

¿Tenemos que seguir pagando impuestos y votando o ya no?

Por Rosa María Artal

Foto: El primate Lesula descubierto en El Congo.

El ministro Luis De Guindos dijo ayer en el Congreso que si la tendencia no cambia en unos pocos trimestres, “será imposible” pagar las prestaciones sociales. En respuesta al diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón, negó que tengan que ver en la recesión las políticas que practica el gobierno.

La gravísima afirmación ha pasado bastante desapercibida como es habitual. Y no se entiende. Porque si hasta el gobierno sabe y declara que este período que ellos llaman “transitorio” va a durar bastante más que “unos trimestres”, a lo que se nos está sentenciando es ya a la nada en el Estado del Bienestar: educación, salud, servicios públicos…

Con el respeto que caracteriza a Rajoy hacia los españoles y hacia el periodismo español en particular, dijo a dos medios finlandeses : “parece que tendré que pedir el rescate”. Lo demora a ver si esta vez le sale bien quedarse con Galicia de nuevo en las elecciones del 21 de octubre. Es lo que cuenta para él. Tendrá contrapartidas, el dinero no es un regalo sino un préstamo a devolver con intereses. Y ya estamos viendo a los griegos a quienes la Troika pide trabajar 13 horas diarias, durante 6 días y cobrando menos. Y quitando con su abultada jornada laboral empleo a otros. Los recortes no han solucionado la crisis de ningún país con problemas. Por el contrario, acentúan la crisis. Véase también Portugal. Así que podemos dar por hecho drásticos nuevos recortes.

La eternamente bronceada ministra de sanidad, servicios sociales e igualdad, Ana Mato, ya anda en su púlpito afilando la tijera. En su punto de mira las mujeres, las pobres, las de clase media, las que no disponen en fin, de un automóvil Jaguar en su garaje, como le ocurrió a ella que se lo encontró de sorpresa aparcado en su casa porque se lo había regalado a su marido Francisco Correa, principal implicado en la trama Gürtel.

Ana Mato anda revisando si saca del sistema de salud las mamografías –que tantas muertes han evitado por cáncer de mamá- o las pruebas de prevención del cáncer de útero. También ha pensado que algunas operaciones se pueden sustituir por la desprestigiada ozonoterapia. Esto se decía hace ya 8 años. Remedios naturales, tilas, rezos a la Virgen, probablemente. Técnicas de brujería ideadas, igual, en las largas sesiones de Rayos UVA. Algún infierno –mejor terrenal- acogerá a los autores de tanta víctima como se está produciendo.

Ya se notan las medidas aplicadas hasta ahora. Cada día nos sorprenden con al menos un atropello. Los padres con niños en acogida se han encontrado ya con la sorpresa de que acabó para ellos el trato especial en las farmacias y habrán de pagar el 40% de los medicamentos. Esos niños obligados a ser paridos por el PP porque lo manda la santa madre iglesia,  son, como vemos, abandonados a su suerte una vez que salen del útero materno.

Como venimos comentando, las pensiones también corren serio peligro con este gobierno. Y, en realidad, todo, tal como declaró ayer en sede parlamentaria el ministro competente.

Una pregunta tonta ¿Entonces tenemos que seguir pagando impuestos o no? Si no dan nada a cambio ¿Para qué vamos a seguir cotizando? ¿Para sostener a los bancos, a las empresas de armamento, a las fuerzas que llaman del orden y los privilegios de los gobernantes? Si nos quitan las prestaciones, no se vuelve a pagar un euro a Hacienda y punto ¿Funciona así?

¿Y votando? Si no hay otro camino que éste, el de empobrecernos, aumento de las desigualdades,  merma de derechos esenciales… si es que no entendemos la sabia economía que se llevan entre manos los que saben, lo de acudir a las urnas es un trámite innecesario. Joaquín Estefanía, en un profundo análisis de la cuestión, se hace la misma inquietante pregunta: “Si no hay libertad de elección empieza a ser un misterio por qué alguien querrá votar“.

Hay mucha gente que compartimos otras formas de salir de esto y de lograr una verdadera democracia. Con mayor participación ciudadana y sabiendo que el primer objetivo es mantener y acrecentar derechos y libertades, las prestaciones que pagamos y que permiten llevar una vida digna, el bienestar común. Lo que está claro es que los gobernantes actuales no lo van a hacer. No saben y no quieren.

En la República Democrática del Congo los científicos han hallado una nueva especie de mono. Los lugareños sí lo conocían, le llaman “Lesula”, pero la ”comunidad internacional” no se había enterado. Con la tecnología  y avances que tenemos, ya véis.  Pasó igual con el clítoris de la mujer, se descubrió antes América que la existencia de este apéndice sexual femenino.

Como tantos otros primates, Lesula mira de una forma que hace pensar. Por ejemplo, en qué tienen en la cabeza -por comparación- los ciudadanos que consienten y amparan todo lo que nos está ocurriendo. Que tienen en la cabeza nuestros gobernantes. El cerebro rige desde la inteligencia hasta la ética.

Opinión con visión global y sin mediatizaciones de ningún tipo…

Opinión con visión global y sin mediatizaciones de ningún tipo…

En la sanidad se puede crear empleo y ahorrar a la vez…

El conflicto sanitario: Los datos, los hechos y la información.

Por Luis Vega, Enfermero del SAC en el área sanitaria IV.

Como consecuencia del famoso Real Decreto de aumento de la jornada laboral en el sector público las distintas Administraciones autonómicas se ven obligadas a incrementar en dos horas y media la jornada semanal pasando esta a ser de 37,5 horas. Puede  considerarse paradójico que una de las medidas de la Reforma Laboral haya sido propiciar una negociación entre trabajadores y empresarios para que se reduzca la jornada y el salario con el objetivo de mantener el empleo y las decisiones del mismo gobierno para la empresa pública sean aumentar la jornada y reducir el salario

lo que indudablemente produce un aumento del desempleo y peores condiciones laborales.

En la sanidad significa una jornada anual para el personal que realiza el turno fijo diurno de 1650 horas, aunque algunos sostienen que son 1645 horas. En cualquier caso esta jornada nos lleva a la jornada que existía en el año 1992, que era de 1645 horas.

En ese año por lo tanto se hacían 37,5 horas semanales. Para el personal que trabajaba a turnos se establecía una ponderación de esta jornada en función de las noches que realizaban al año. Esta ponderación consistía en aplicar un coeficiente de 1,28 a las horas realizadas de noche. El turno más frecuente era y es aquel en el que el profesional realiza 42 jornadas de noche anuales, es decir, 420 horas. Aplicando el coeficiente señalado significaba que estos profesionales debían realizar no las 1645 horas del turno fijo diurno sino 1530 horas anuales. Había otros profesionales que tenían un turno fijo nocturno y su jornada era de 147 noches al año, es decir 1470 horas anuales.

Teníamos, por tanto, en el año 1992, tres jornadas: una jornada diurna de 1645 horas, una jornada a turnos de 1530 horas con 42 noches anuales debido a un coeficiente reductor de 1,28 y una jornada fija nocturna de 1470 horas.

Algunos aspectos del conflicto sanitario:

La negociación.

No parece muy adecuado que el Gobierno haya enviado su propuesta a los agentes sociales con apenas dos semanas de antelación de su aplicación, con fiestas y en pleno verano.

Parece más bien un trámite que una convicción en la importancia de una de las características claves de las relaciones laborales, la negociación de las condiciones de trabajo con los representantes de los trabajadores. A esta Administración le han fallado las formas, algo muy importante en la democracia y aunque se pueda coincidir en el fondo con alguna de las medidas adoptadas, estas nacen debilitadas por la falta de negociación y acuerdo, algo que va a influir en su aplicación.

La ponderación del trabajo a turnos.

Es difícil entender por qué, si existe la misma jornada diurna que en el año 1992, no se establece el mismo coeficiente reductor que en ese año y el SESPA haya decidido que estos profesionales trabajen más horas al aplicarles un coeficiente de 1,144 a las horas nocturnas. Esto significa una jornada de 1590 horas anuales. Es decir empeoran mucho más sus condiciones laborales con respecto a las del año 1992 ya que a la disminución del sueldo se une una disminución de los descansos. Trabajan 60 horas más que en el año 1992, mientras que el turno fijo diurno trabaja las mismas horas que en el año 1992.

Esta decisión del SESPA significa más ahorro y más desempleo pero en unos límites que sobrepasan los que han decidido otras comunidades, por ejemplo, la comunidad de Madrid, donde se establecen las tres jornadas que había en al año 1992.

En este sentido parece bastante razonable la pretensión sindical de que se mantenga la ponderación del año 1992, es decir de 1,28. Es decir, hay que ahorrar pero no hasta extremos de lo decidido por

el SESPA para el personal que trabaja a turnos. Además otras comunidades y del PP no han sido tan agresivas como lo es la asturiana y del PSOE. No parece congruente con una administración

socialista que, mientras su partido se opone en el Parlamento a muchas de las medidas económicas de “la derecha”, cuando gobierna y tiene que hacer un necesario esfuerzo ahorrador se aplique con

este “exceso” sobre las condiciones laborales de los que tienen más penosidad en su horario laboral.

“Trabajar gratis” y los módulos de actividad asistencial.

Es una de las quejas que se oyen y leen en estos días. Es elemental que si se aumenta la jornada es para trabajar más horas por el mismo salario.

Los módulos de actividad asistencial que realizan los médicos de especializada mayores de 55 años exentos de guardias seguirán realizándose pero no se pagarán pues se computarán a cuenta del aumento de jornada. El ahorro es evidente y en este caso no repercute en el empleo. ¿Cuál es el problema?. ¿Qué se dejan de cobrar esas horas?. Claro, como nos pasa a todos con el aumento de jornada. Vamos a trabajar 131 horas más al año cobrando lo mismo. Es otra rebaja salarial para todos. Aunque algunos parece que piensan que estas medidas solo les afectan a ellos.

Las peonadas.

Uno de los mayores despilfarros económicos del sistema público son las peonadas hospitalarias. Las peonadas solo pueden estar justificadas en dos circunstancias que además deber ser simultáneas: Debe de existir una lista de espera inaceptable unida a un déficit de profesionales que impida contratar u organizar un trabajo por turnos que consiga la utilización a pleno rendimiento de las instalaciones sanitarias. En relación con el personal de enfermería existe un exceso de demandantes de empleo perfectamente preparados para ser contratados y no tiene ningún sentido económico ni social darle más empleo al personal de plantilla y mantener en el paro a otros profesionales. Una jornada mensual en peonadas de enfermería de quirófano suponen aprox. 6.000 euros mensuales de sobrecoste sobre la contratación de enfermeras demandantes de empleo. Es un despilfarro irresponsable e inmoral de nuestros escasos recursos y desacreditan cualquier gestión que las mantenga así como a cualquier sindicato que no las denuncie. Es pluriempleo público indecente.

Tiene por tanto todo el sentido económico que el aumento de jornada se dedique a reducir una parte de las peonadas que se pagan. Pero sigue sin tener ningún sentido que se mantengan en parte para compensar “imaginarios e interesados” agravios laborales. Las peonadas deben desaparecer. Si fuese necesario y posible aumentar la actividad asistencial se debe contratar a profesionales en el paro. Se reduce el desempleo y es muchísimo más barato.

La libranza después de la guardia.

La ley establece que es obligatorio descansar 12 horas entre dos jornadas de trabajo. Este descanso es un derecho necesario, obligatorio, es decir, no se puede negociar pues se considera necesario para proteger la salud de los profesionales y de sus pacientes.

¿Qué sucede en la actualidad?.

En Atención Especializada, después de una jornada de 24 horas (7 horas de jornada ordinaria por la mañana y 17 horas de guardia) los médicos se iban para casa a descansar, algo obligatorio y a lo que tienen derecho, pero había un acuerdo “tácito”, “de caballeros”, se lee en la prensa, por el cual se les consideraba que habían trabajado esas 7 horas de la mañana del día siguiente. “El problema es que

hasta ahora no había una exigencia de cumplimiento de la jornada anual” dice nada menos que la actual Gerente del SESPA en una reciente entrevista. Es decir, el pacto entre caballeros significa cobrar sin trabajar. Se escuchan quejas de algunos médicos diciendo: “hice 5 guardias este mes y encima ahora voy a deber 35 horas”. Elemental. Hizo 5 guardias y las cobró integras y dejó de hacer

5 mañanas de salida de guardia pero quiere seguir cobrando su sueldo como si las hubiese trabajado. Se pregunta alguna periodista si esto no es irregular. No solo es irregular sino que tiene toda la pinta de ser un fraude laboral evidente. Ese médico va a trabajar por las mañanas 400 horas menos al año que sus compañeros que no hacen guardias pero va a cobrar el mismo sueldo que ellos y además todas las horas de guardia que haya hecho. Pero, ¿pueden enfermeras, auxiliares de enfermería, administrativos, celadores, personal de mantenimiento de los hospitales dejar de trabajar 400 horas al año y cobrar íntegramente su sueldo?. Esta organización es la que algún sindicato considera irrenunciable y denuncian que el actual gobierno quiere acabar con la libranza después de la guardia.

¿Qué pretende el nuevo gobierno?.

No parece que pretenda acabar con el descanso obligatorio después de una guardia de 24 horas horas sino todo lo contrario. Reconoce que es un descanso obligatorio pero que no se puede considerar trabajo pues se está descansando. No se puede seguir cobrando sin trabajar. Para acabar con esa “irregularidad” laboral resuelve que esas 7 horas que no se pueden trabajar después de una guardia sean computadas en las horas de próximas guardias a cuenta de la jornada no trabajada por la mañana y así todos cumplan con su jornada mensual ordinaria.

En Atención Primaria, después de un jornada de 24 horas (7 de jornada ordinaria mas 17 de guardia) el médico y la enfermera siguen con su jornada de 7 horas de la mañana siguiente. Es decir trabajan

31 horas seguidas voluntariamente. En este caso cumplen con su jornada pero es una jornada ininterrumpida ilegal. La ley establece que solo se pueden trabajar 24 horas seguidas. Esta situación era estimulada por la Administración y consentida por los sindicatos. La Administración actual plantea cumplir la ley igual que para especializada, es decir, que deben descansar y que se descontarán de las siguientes guardias las horas de las mañanas que no han  rabajado. Sin embargo, esto supone que todas las mañanas habrá un médico y una enfermera menos en cada centro de salud y los pacientes de ese médico y esa enfermera serán atendidos por otros profesionales, sustitutos o compañeros del Equipo de Atención Primaria.

Existe otra solución mucho más adecuada desde el punto de vista organizativo y asistencial y es que los profesionales de los Equipos de Atención Primaria realicen su jornada de manera general de

8 de la mañana a 8 de la tarde, con lo cual se cumple siempre el descanso de 12 horas entre dos jornadas de trabajo. A partir de las 8 de la tarde y hasta las 8 de la mañana del día siguiente la población sería atendida por los profesionales del Servicio de Atención Continuada y de Urgencias de Atención Primaria que para eso precisamente se han creado. Parece razonable que los profesionales que trabajan de día descansen por la noche y que los que trabajan a turnos y por la noche vean ponderada su jornada. Esta organización es legal, distribuye el trabajo más equitativamente y crea empleo sin suponer una gran inversión pues se sigue pagando por el mismo trabajo pero a distintos profesionales. ¿Cuál es el problema?. Pues que se acaba con una organización que permitía que muchos médicos y enfermeras cobren una media de 70 horas extras al mes sobrepasando la jornada máxima legal anual. Algunos sobrepasan las 130 horas extras al mes. Pluriempleo público ilegal para unos y desempleo para otros. Acabar con estos privilegios y generar empleo parece una medida bastante progresista.

Conclusiones:

El gobierno debe cambiar su “talante” negociador. Se ha podido equivocar en algunas medidas pero puede haber acertado al afrontar algunas irregularidades inaceptables. Pero sin negociación no corregirá sus errores y sus aciertos estarán debilitados lo que condicionará su aplicación.

El Gobierno se ha quedado corto en la ponderación de la jornada a turnos. Puede perfectamente llegar al coeficiente de 1,28 que demandan los sindicatos encerrados. Claro, ahorrará menos y despedirá a menos gente. El ahorro debe buscarlo en otras partidas de gasto (p.e. Fórmula 1 en la TPA) y no en el aumento de la penosidad del personal que trabaja a turnos. Además despedirá a menos profesionales. Ambos efectos parecen de sentido común y también bastante progresistas.

El gobierno debe mantener su decisión en relación con las libranzas después de las guardias. Esas horas se deben recuperar respetando la legalidad. Si es legal que sean a costa de una parte de las peonadas y de la atención continuada de las guardias de atención primaria puede ser llevado a cabo de esa manera. Pero el resto de las peonadas deben desaparecer. Suponen un despilfarro económico

y pluriempleo de la plantilla a costa de mantener demandantes de empleo que pueden ser contratados para ese trabajo. Y es mucho más barato.

En Atención Primaria no se pueden permitir ni estimular jornadas ilegales. Las guardias de Atención Primaria son un trabajo que siempre se va a pagar para mantener la atención a la población durante las 24 horas. Por lo tanto las horas de guardia de Atención Primaria del personal de la plantilla se deben reducir a lo organizativamente indispensable y se debe crear empleo contratando a profesionales en el paro para hacer ese trabajo, a los que además se dejará de pagar la prestación por desempleo produciéndose un ahorro con su contratación.

Aunque a algunos les cueste creerlo, en la sanidad se puede crear empleo y ahorrar a la vez.

Luis Vega (enfermero del SAC Área sanitaria IV).

Oviedo a 10 de septiembre de 2012.

Velando el fuego… por JAVIER GARCÍA CELLINO, en La Nueva España

Velando el fuego… por JAVIER GARCÍA CELLINO, en La Nueva España

La sensatez sindical

La propuesta conjunta de UGT y CC OO para fusionar los municipios de la comarca del Nalón

En época de crisis los terremotos no sólo se llevan por delante todo el andamiaje económico, sino que afectan, con más virulencia, si cabe, al entramado social, incluida, naturalmente, la viga maestra de la conciencia que, a la postre, acaba sepultada bajo un manto de cenagosas envidias. Y así, con frecuencia, quienes gozan de un puesto de trabajo o interpretan un papel relevante en la sociedad son objeto de ese viento huracanado que amenaza con arrasarlo todo.

De este modo, los funcionarios y otros colectivos que tienen la suerte de poder mantenerse aún en pie (a veces en condiciones muy precarias, por cierto) van siendo poco a poco destruidos por ese rigor corrosivo en el que se mezclan las emboscadas enemigas con la confesión secreta de los fracasos particulares. Y eso, en el mejor de los casos, cuando la envidia es insana pero no está manipulada por ningún tipo de intereses bastardos. Lo que ocurre muchas veces con los ataques que se lanzan a los sindicatos y a los partidos políticos por parte de quienes, sobre todo, están más interesados en su desaparición que en esforzarse en hacer un juicio objetivo que sea capaz de distinguir que en el campo hay flores marchitas al lado de otras que aún conservan todo su vigor.

Sin embargo, la realidad, que suele ser más terca que los más tenaces pensamientos, por muy retorcidos que sean, se encarga en ocasiones (y en no pocas, añadiría) de demostrar que también los sindicatos son capaces de levantar la bandera de la sensatez cuando se requiere. A modo de uno de tantos ejemplos, baste con recordar las manifestaciones de los secretarios de las uniones comarcales del Nalón de UGT y CC OO, aparecidas en LA NUEVA ESPAÑA de 30 de agosto, y en las que, anteponiendo intereses personales al beneficio colectivo, y basándose en criterios de eficacia: sobre todo una mejor planificación del territorio y un reforzamiento de los servicios públicos, se mostraron partidarios de un estudio de la fusión de los municipios del Valle del Nalón. Un objetivo que, aclararon, sería el fruto de los distintos debates sociales de los vecinos y que, por tanto, nunca podría ir precedido de ninguna imposición. Una ciudad lineal, recordemos, que no deja de ser la continuación de aquel ilusionante proyecto gestado hace ya años y cuyas primeras piedras (muy desgastadas ya, por distintos motivos, sobre todo por la falta de voluntad política) sirvieron para poner en pie la Mancomunidad de Servicios del valle del Nalón.

Salvo para quienes están empecinados en devolvernos a otros tiempos de los que mejor vale no acordarse, parece claro que, en este caso, el único interés es el de reforzar las estructuras sociales del valle, posibilitando un mejor desarrollo del mismo. Un proyecto colectivo, alejado de esos reinos de taifas, de los que a veces se acusa injustamente a las estructuras sindicales, sobre todo cuando la galerna sopla con fuerza.

Como aún no me he decidido a contar los años, pues aún tengo muchas cosas que contar, confío en poder asistir a ese momento y, a ser posible, referirme al mismo. Creo en un futuro mejor para nuestro valle, y, sobre todo, estoy seguro de que las cosas que son sensatas acabarán imponiéndose por su propio peso.

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Oportuno y didáctico, como siempre…

Oportuno y didáctico, como siempre…

El desempleo es incluso mayor de lo que se indica

Por Vicenç Navarro

La manera como se calcula la tasa de desempleo es mirando cuánta gente desea trabajar y no encuentra trabajo. El porcentaje que este número representa sobre el primero se llama tasa de desempleo. Se dice que en España es ya casi el 23% (lo cual quiere decir que el 23% de la población que quiere trabajar no encuentra trabajo) y no se descarta que se aumente el año próximo a un 26% (e incluso algunas instituciones más pesimistas hablan del 29%).

El problema con esta tasa de desempleo es que es un indicador muy sencillo que no refleja suficientemente la naturaleza del problema del desempleo. Tal tasa incluye a la gente que ha estado buscando trabajo activamente en las últimas cuatro semanas. Pero hay muchísima gente que ya ha abandonado el intento de encontrar trabajo, pues lo han estado buscando por mucho tiempo sin encontrarlo. Tales cifras no son siempre fáciles de encontrar. Y tal número no aparece reflejado en las cifras de la tasa de desempleo.

Otro problema es que encontrar trabajo no dice nada sobre el tipo de trabajo que la persona ha encontrado. En realidad, puede que una persona tenga un trabajo parcial, por solo unas horas, cuando verdaderamente le hubiera gustado trabajar a tiempo completo. O puede tenerlo por un periodo muy corto, cuando le hubiera gustado tener un trabajo por un periodo más largo o indefinido. La tasa de desempleo no nos dice nada del tipo de empleo que el trabajador ha conseguido. Estas situaciones, de abandono de búsqueda de trabajo o de tener un trabajo muy temporal, son situaciones muy generalizadas que la tasa de desempleo no clarifica.

En EEUU, la agencia estatal equivalente al Ministerio de Trabajo del gobierno español recoge cifras creíbles de la situación del mercado de trabajo y calcula que la tasa de desempleo que incluye a las personas que desean trabajo pero que, al no encontrarlo, se han desmotivado y han dejado de buscarlo, así como a las personas que están trabajando parcialmente, por no encontrar trabajo a tiempo completo, es un 16%, un  porcentaje que es casi el doble de la tasa de desempleo oficial (9%). En España, aplicando el mismo criterio, la tasa de desempleo sería mucho mayor. Y podría casi doblar el porcentaje de personas desempleadas.

Otro indicador también importante es el que recoge el porcentaje de la población que está trabajando. En este caso, el denominador es toda la población que podría trabajar. La importancia de este indicador es que nos orienta hacia saber cuanta gente está empleada, tanto a nivel de toda la población, como entre las mujeres y entre los jóvenes. Este indicador nos informa de cuanta población está creando riqueza, está contribuyendo a la seguridad social y está pagando impuestos. Muestra también la capacidad de producir puestos de  trabajo en una sociedad. Gran parte de la mayor riqueza que tienen los países nórdicos escandinavos sobre los países del sur de Europa se debe a que el porcentaje de la población adulta que trabaja es mucho mayor en aquellos países que en éstos y ello como consecuencia de la mayor integración de la mujer al mercado de trabajo, mediante una red de servicios públicos que permiten y facilitan tal integración.

¿Por qué el desempleo en España es elevado?

Las causas son varias. Pero una de las más importantes es que la economía está en baja forma. En realidad, en España, la economía, medida por el tamaño del PIB, está decreciendo en lugar de creciendo. No hay suficiente demanda de bienes y servicios, con lo cual, las empresas han dejado de producir. Y, si pueden, han estado despidiendo a más y más trabajadores aumentando con ello el desempleo. Este aumento del desempleo contribuye, a su vez, a que disminuya más y más la demanda, generándose así un círculo vicioso, en el que España está metida.

Este aumento del desempleo afecta también a la población empleada, temerosa de que pueda también perder el trabajo, lo cual hace que acepte rebajas de salario que contribuyen también a que disminuya la demanda. Esto es también lo que está ocurriendo en España donde los salarios están bajando y bajando dificultando con ello la recuperación económica que requiere un aumento y no un descenso de la demanda.

Otro factor que contribuye al descenso de los salarios es la respuesta de los empresarios a la crisis que además de reducir el número de trabajadores y disminuir salarios exportan también parte de la producción a otros países que tienen menores costes salariales y peores condiciones de trabajo.

¿Qué debería hacer el gobierno?

La respuesta es clara: crear empleo a fin de recuperar la demanda. Debería hacer lo opuesto a lo que está haciendo. Hoy está destruyendo puestos de trabajo en el sector público y facilitando que tal destrucción ocurra también en el sector privado. Y sus sucesivas reformas laborales tienen como objetivo disminuir los salarios, en parte mediante el crecimiento del desempleo. Esto raramente se dice pero es obvio que es lo que tales reformas deseaban pues no podían llevar a otro resultado que al que han llegado: el bajón salarial. Es lo que llaman “devaluación doméstica”, es decir que los salarios bajen, en teoría para hacer “al país más competitivo”. Lo que están logrando es acentuar más y más la recesión, como consecuencia del descenso de la demanda.

El gobierno puede facilitar la creación de empleo de muchas maneras. Una de ellas es invirtiendo en sectores que necesitan mucho empleo. Y entre ellos, los más deficitarios son los servicios públicos del estado del bienestar, tales como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales y otros. En España, sólo un adulto de cada diez trabaja en tales servicios. En Suecia, en cambio, es uno de cada cuatro. Si en España tuviéramos uno de cada cuatro habrían 5 millones más de puestos de trabajo, (con lo cual, se eliminaría el desempleo). No existe plena conciencia en el establishment político y mediático del país del enorme déficit de personal en tales servicios, en parte porque tales establishments no utilizan los servicios públicos. Utilizan más los servicios privados y no son conscientes (no lo viven en su propia carne) de las enormes insuficiencias que tienen tales servicios públicos, insuficiencias que están acentuándose con los recortes de gasto en tales servicios, los cuales tienen un papel esencial en garantizar el bienestar y calidad de vida de las clases populares.

Tampoco la estructura de poder, la mayoría hombres (y algunas mujeres) de la burguesía, pequeña burguesía, y de la clase media de renta alta profesional, son conscientes del enorme impacto positivo que tales inversiones sociales tienen sobre la economía española, aumentando su productividad. El único sector que ven que tiene utilidad económica es la educación sin cerciorarse de que los otros servicios públicos del estado del bienestar (desde la sanidad a las escuelas de infancia) tienen un enorme valor no solo humano y social (aumentando la cohesión social) sino también económico. El Estado puede obtener los ingresos que permitirían financiar tales inversiones, tal como hemos señalado Juan Torres, Alberto Garzón y yo, en Hay Alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España. Otro sector que genera gran cantidad de empleo son las inversiones verdes. Está bien documentado que estos sectores crean gran número de empleos, sobre todo en España donde tal sector está todavía poco desarrollado.

Otra medida que el estado podría tomar para facilitar la creación de empleo es garantizar el crédito, a base primero de establecer bancos públicos y cooperativas de crédito, en lugar de las excesivas ayudas que se han dado a la banca privada que han tenido resultados muy insuficientes para cubrir las necesidades de las pequeñas y medianas empresas, así como de las familias súper endeudadas. Tal medida debería ir acompañada de medidas más contundentes para estimular el mercado inmobiliario (hoy paralizado por el sector bancario), gravando enormemente las casas vacías, impidiendo su existencia.

Ni que decir tiene que tales medidas serían facilitadas, con otro marco europeo diferente al existente. Por ejemplo, facilitaría la recuperación económica que el Banco Central Europeo fuera un Banco Central, que como otros bancos centrales tuviera como misión no solo controlar la inflación sino también estimular el crecimiento económico, mediante la bajada de intereses que facilitaría el acceso al crédito, y que comprara deuda pública de los Estados, impidiendo que los mercados financieros especularan sobre los intereses de su deuda pública. Pero la ausencia de tales cambios, no debería paralizar al gobierno y éste tendría que tomar las medidas brevemente citadas en este artículo y expandidas en otros escritos (ver Lo que España necesita que hemos escrito Juan Torres, Alberto Garzón y yo).

Desde mi ventana lo veo así y en la plaza también lo veré así…

Desde mi ventana lo veo así y en la plaza también lo veré así…

Mañana a las 18 h. en la plaza del Carbayón de Oviedo…

¡¡Allí estaré…!!

No porque tenga que apoyar a los que dicen que me representan, hace mucho que se que no es así y cómo uno de los mil argumentos que corroboran esta aseveración me limitaría a animar a que os preguntéis: ¿con quienes consultaron lo que plantearon en las negociaciones del principio con el SESPA, si es que plantearon algo?

¡¡Allí estaré…!!

Y no porque tenga que apoyar a los “sufridos” encerrados que, por una vez en muchísimos años – muchos más de cuatro -, están cumpliendo con las obligaciones a las que se comprometen cada vez que nos piden el voto… ¡¡eso si es cada cuatro años!!

¡¡Allí estaré…!!

Y no para argumentar ahora que lo principal es el empleo, y no otras cuestiones, cuando este tema sólo se destaca como primera y principal demanda cuando ya está publicado en el BOPA el Acuerdo del Consejo de Gobierno que determina la jornada. Antes bien sonaban otras muchas cosas - como se puede comprobar repasando la hemeroteca reciente – o, parecía que no pasaba ni pasaría nada - como se puede comprobar repasando la hemeroteca de un poco de tiempo más atrás - … pero ahí está y se sabía desde que se planteó en la Ley de Presupuestos Generales del Estado 2012.

¡¡Allí estaré…!!

Pero no para aparentar defender una sanidad pública y de calidad ahora, cuando ayer se miraba para otro lado en los contratos que encubrían vacantes o en las “peonadas”, sino para reconocer la negligencia y desidia cotidiana que todos tuvimos para con los de verdad más desfavorecidos (aunque ellos mismos no creyeran que era así).

¡¡Allí estaré…!!

Y no por las triquiñuelas del SESPA o del Gobierno Regional con la ponderación de la jornada – que también -, sino principalmente porque quienes están generando intencionadamente esta situación están consiguiendo que nos concentremos en el primer árbol que nos ponen delante de nuestras narices y no consigamos, con ello, vislumbrar el bosque. Y ese bosque si es la Sanidad Pública, universal, integrada, integral y gratuita… ¡¡nuestro SNS que está en juego!!.

¡¡Allí estaré…!!

Y no por el qué dirán o para que me vean – que por cierto tras este escrito no despertaré muchas simpatías – sino porque creo que las cosas se pueden y deben hacer de otra manera (quizá ahora debería hablar en pasado, pero me resisto a ello) a pesar de lo que hacen los que dicen que nos representan y de lo que hacen y dicen los que nos gobiernan…

La responsabilidad a la que todos apelan, cada vez que interesa, jamás se construyó sin la colaboración de los que tienen, en el día a día, que atender a los ciudadanos como profesionales comprometidos y para ello no es necesario que nadie les recuerde lo responsables que tienen que ser, ya lo son “per se”. Lo otro, como la experiencia nos enseña, siempre es “pan para hoy y hambre para mañana”… y así nunca iremos muy lejos.

El tema está muy complicado, dice la Gerente del SESPA, todos lo sabemos … Pero puede que sea posible reconducir la situación. Lo dije hace tiempo, lo reiteré y lo mantengo: no es de recibo, políticamente hablando, que en Asturias las cosas puedan ser peor que en comunidades autónomas limítrofes gobernadas por quienes propiciaron todo esto. También entiendo que las posturas testimonialistas y tendentes a que esto no sea una negociación sino un “yo pido y tu das, sin más” de algunos sindicatos, no es de recibo… Pero alguien debería poner orden y contar toda la realidad sin tapujos ni ambages y, también, sin castigos… ¡¡ejerciendo responsabilidad de verdad!!

Por todo eso, y no por otras cosas…

¡¡Allí estaré…!!

Extenso, pero muy interesante y oportuno para visualizar de manera global la actual situación…

Extenso, pero muy interesante y oportuno para visualizar de manera global la actual situación…

Las razones de Angela Merkel

Por Gabriel Flores

nuevatribuna.es

La señora Merkel y el bloque de poder que lidera han mantenido con extraordinaria firmeza su negativa a que el Banco Central Europeo (BCE) intervenga para atajar la inestabilidad financiera y reducir la presión de los mercados sobre las deudas soberanas italiana y, muy especialmente, española. El hecho es claro y los matices y calificativos añaden escasa información; no obstante, podría sustituirse firmeza por arrogancia, recordar que esas operaciones de mercado abierto del BCE (compra de bonos soberanos en el mercado secundario) ya funcionaron muy eficazmente en agosto de 2011 y no descartar que en las próximas semanas se produzca una nueva intervención del BCE y ese primer párrafo quedaría completo.

Con esa negativa, Merkel y los capitales que sustentan su liderazgo le han señalado a Rajoy la única puerta que dejan abierta: completar los fondos europeos destinados a recapitalizar el sistema bancario con la solicitud de un nuevo rescate que proporcione la financiación que requiere inexcusablemente y a corto plazo la economía española. Ayudas sometidas a estrictas condiciones que obligarán al Gobierno español a aprobar más recortes en los bienes públicos, la inversión estatal y los sueldos de los trabajadores de las Administraciones Públicas, mantener la presión sobre los costes laborales del sector privado y aplicar nuevas reformas estructurales que afectarán otra vez al mercado laboral y al sistema público de pensiones.

El empecinamiento que muestran los gobiernos de Alemania y los países aliados que conforman el centro y el poder hegemónico en Europa al mantener las fracasadas políticas de austeridad y estrategias insolidarias y no cooperativas de salida de la crisis que implican un desigual reparto entre los socios de los beneficios, costes y riesgos que supone la participación en el euro es materia digna de estudio. No resulta extraño, por ello, que no pocas personas se hayan interrogado en las últimas semanas por las razones o sinrazones que llevan a Alemania y sus aliados a mantener contra viento y marea un esquema de salida de la crisis que no sirve y que impone recortes que nunca son suficientes. 

En los párrafos que siguen se dará cuenta de algunas de las contribuciones más significativas en el análisis de los intereses y razones que se han publicado recientemente y pueden contribuir a entender la tozudez de las posiciones alemanas. Aportaciones que se tomarán como marco de referencia y punto de partida para realizar una lectura propia de la lógica en la que se sustenta la estrategia conservadora de salida de la crisis que propugnan Alemania y los países del norte de la eurozona.

Las medidas de recorte, reducción rápida y simultánea de los déficits públicos y mejora de la competitividad a través de la compresión de los salarios reales se han revelado tan ineficaces como peligrosas. Antes que conseguir una disminución de los desequilibrios en las cuentas públicas, esas medidas provocan un hundimiento de la demanda interna que si bien permite una reducción coyuntural del déficit por cuenta corriente provoca al tiempo un retroceso de la actividad económica y del empleo que hace imposible seguir avanzando en la tarea de equilibrar las cuentas públicas y exteriores. Ante esta realidad innegable, la respuesta de Merkel parece incomprensible, ya que se niega a aceptar una rectificación blanda que tendrá que terminar admitiendo y que podría actuar como contención de las presiones que ejercen las fuerzas que pugnan por derrotarla en las elecciones del próximo año. Esa rectificación blanda no supondría, en mi opinión, una solución a la crisis, pero dificultaría las recaídas en nuevas recesiones con un ritmo más lento en el ajuste y una mayor apertura a complementar unos recortes menos duros y extensos con medidas de sostén del crecimiento.

Más irracional aún parece la presión que se ejerce para que los países periféricos aprueben recortes presupuestarios adicionales cada vez más impopulares y cumplan de forma estricta las nuevas medidas de austeridad y desregulación del mercado laboral que aprueban. ¿Son realmente incomprensibles o ilógicas las medidas de austeridad que imponen y la actitud que mantienen las fuerzas que lidera Merkel?

Interpretaciones con fundamento

Conviene, antes de entrar en materia, aclarar algo que aunque resulta evidente no debe llevar a ningún equívoco. Las referencias a Merkel o Alemania señalan al conjunto de fuerzas económicas, políticas y sociales que, con el apoyo de buena parte de la opinión pública de los países del norte de la eurozona y la connivencia de poderosos medios de comunicación y centros de investigación económica, han conseguido una sólida hegemonía en las principales instituciones de la UE que les permite imponer sus soluciones y estrategia de salida de la crisis al conjunto de los Estados miembros de la eurozona y la UE.

No está de más comenzar agradeciendo el esfuerzo realizado por los autores que, superando la molicie que tiende a prevalecer en tiempos estivales, han hecho públicas sus particulares interpretaciones de la lógica económica que sustenta las posiciones de Alemania y sus aliados y proporcionan información y argumentos sobre los intereses que orientan sus decisiones que nos permiten conocer sus debilidades, criticar sus decisiones y reconsiderar nuestras críticas. De todas esas reflexiones destacan, por su interés y particular relevancia, las de dos reconocidos analistas, Antón Costas y Vicenç Navarro.

Antón Costas (Ni contigo ni sin ti…, El País, 5 de agosto de 2012) se interroga sobre las misteriosas razones que llevan a que Alemania impida “al BCE actuar como un verdadero banco central” y plantea dos posibles respuestas complementarias. Su primera hipótesis apunta a la defensa por parte de Alemania de “sus intereses nacionales a corto plazo”. Entre esos intereses nacionales se encontrarían los de garantizar que los inversores y bancos alemanes recuperen lo que prestaron y, de forma inmediata, aprovechar la creciente aversión al riesgo que muestran los inversores para financiarse a coste cero o negativo (con intereses nominales mínimos e inferiores a la inflación).  La segunda hipótesis interpretativa tiene más vuelo y se refiere a las contradictorias posiciones que defienden Alemania y Francia a propósito del avance en la integración europea. “Alemania quiere forzar a Francia a aceptar la Unión Política como paso previo a dejar al BCE hacer las funciones de banco central; pero Francia se resiste a esa condición y defiende la Unión Bancaria”

Si finalmente, como parece, el BCE no interviene para reducir la insoportable prima de riesgo que está asfixiando a la economía española y obliga al Gobierno de Rajoy a pedir nuevos fondos comunitarios, Costas considera que dicho rescate sería como si nos lanzasen un salvavidas de acero “que te hunde definitivamente en la recesión, el estancamiento, el desempleo y la pobreza”. En tales circunstancias, la sociedad española deberá afrontar la disyuntiva de permanecer o salir de la eurozona, ya que en “su actual funcionamiento, los costes de estar en el euro son mayores que los beneficios”, después de calibrar las desconocidas consecuencias en términos de costes, oportunidades y riesgos que tendría esa salida.   

Las reflexiones de Vicenç Navarro (en dos artículos publicados en Nueva Tribuna, El Sr. Draghi, el euro, el BCE y el Bundesbank,  3 de agosto de 2012, y Manipulada desinformación sobre el Banco Central Europeo”, 8 de agosto de 2012) parten de un rechazo claro y rotundo a aceptar que el euro esté en peligro de desaparecer. Navarro argumenta que “las fuerzas dominantes que determinaron su establecimiento continúan existiendo y beneficiándose de su existencia” y rechaza, por consiguiente, la posibilidad de colapso del euro.

Navarro defiende que son los Estados y los bancos de los países periféricos, no el euro, los que tienen problemas (falta de disponibilidad de crédito, altas primas de riesgo, fuga de capitales hacia el centro de la eurozona) y que tales problemas tienen su origen en que el BCE “no era ni es un Banco Central” ni se comporta como tal, comprando deuda pública para marcar un límite a los intereses e impedir que mercados financieros y especuladores lleven los intereses a largo plazo de los países del sur de la eurozona a niveles insoportables. Bastaría con un comportamiento del BCE similar al de los bancos centrales de EE.UU., Japón o, más cerca, Gran Bretaña para solucionar la crisis de liquidez que sufren España e Italia.  

La troika (Comisión Europea, BCE y Fondo Monetario Internacional), en representación de “los intereses de la burguesía financiera y exportadora alemana y de otros países del centro”, no pretende ayudar a los países sino a los bancos del centro de la eurozona “y muy en particular, los bancos alemanes”, asegurando con su intervención que los Estados y los bancos de la periferia paguen los intereses y devuelvan los préstamos recibidos. Por eso impide que el BCE desarrolle las funciones básicas y normales que realizan los bancos centrales y aprovecha las necesidades de crédito de los países periféricos para condicionar su ayuda a la aplicación de medidas de austeridad, privatización y desregulación que son muy impopulares y “no tienen ninguna oportunidad de resolver el problema del déficit público”.

La eurozona sólo podría colapsar, según Navarro, “si los países periféricos abandonasen el euro, lo cual es imposible”, ya que las burguesías financieras y empresariales de los países periféricos están interesadas en utilizar la crisis y las imposiciones de la troika “para conseguir lo que siempre han deseado: reducir los salarios, eliminar la protección social y desmantelar el Estado de Bienestar”, con la ventaja de compartir con las instituciones europeas la responsabilidad por la extrema dureza de las medidas, sus negativos impactos económicos y sociales y los consiguientes costes políticos.

Este apretado resumen de los interesantes análisis y planteamientos que realizan ambos autores en los artículos señalados puede servir como excelente punto de partida para exponer una interpretación que incorpora matices parcialmente diferentes en algunos aspectos y refuerza algunos de los argumentos esgrimidos a propósito de las razones que han sustentado las posiciones alemanas sobre la actuación del BCE.

Razones como puños

Merkel y el bloque de intereses al que representa sostienen con obstinación una propuesta política de salida de la crisis para los países periféricos que interesa desentrañar en todos sus componentes e interrelaciones, ya que su posición respecto a lo que debe o no debe ser y hacer el BCE es sólo una parte o utensilio de su caja de herramientas.

La estrategia conservadora pretende un lento y precavido cambio institucional de la eurozona en el que la reparación de los fallos de diseño institucional y los avances en la construcción de una unión bancaria y fiscal y en la mutualización de la deuda soberana dependerán y estarán condicionados por el grado de cumplimiento de los países del sur de la eurozona en sus compromisos de austeridad para equilibrar sus cuentas públicas y presión sobre los costes laborales para minimizar los desequilibrios de sus cuentas exteriores por la vía de aumentar la competitividad y promover las exportaciones netas. Dicha estrategia se completa con un conjunto de medidas desreguladoras que buscan la ampliación de los márgenes de actuación de los agentes económicos privados y las relaciones mercantiles a costa del sector público o, lo que es lo mismo, de la capacidad del Estado para gobernar las actividades económicas y financieras, garantizar niveles de protección social que sean considerados suficientes por la ciudadanía y ofrecer bienes públicos de calidad no sometidos a las exigencias de rentabilidad y demanda con capacidad de pago.

Una prematura mutualización de la deuda soberana en cualquiera de las modalidades que se están barajando o una intervención sostenida del BCE en los mercados de deuda, mostrando su disposición inequívoca a garantizar niveles asumibles en los costes financieros que deben pagar los países periféricos, supondría descartar una herramienta de presión sobre los gobiernos y las ciudadanías de los países del sur de la eurozona que consideran insustituible para imponer medidas que no podrían ser asumidas sin una presión extrema que obligue a aceptar con carácter inmediato un intenso empobrecimiento y una desposesión de derechos laborales, sindicales y sociales. La justificación de que tales medidas de austeridad se deben aplicar en aras de un más que discutible horizonte de lenta reactivación económica en el que difícilmente podrán recuperarse, incluso a medio plazo, los niveles adquisitivos, derechos, bienes públicos y empleos perdidos es un argumento complementario que puede ser útil para dar cobertura ideológica y legitimar los sacrificios, pero no garantiza que se lleven a cabo las medidas aprobadas.

Los muñidores de la estrategia de salida de la crisis que han impuesto las instituciones europeas suponen, con razón, que solo una situación de extrema necesidad garantiza la aceptación de las duras medidas de austeridad por parte de las sociedades de los países rescatados y permite minimizar el riesgo moral de que los gobiernos de esos países incumplan después sus compromisos de equilibrar con extrema celeridad y máximo rigor sus cuentas públicas y exteriores. Y por eso no están dispuestos a prescindir por las buenas de la herramienta de presión que suponen unas primas de riesgo disparadas y en permanente acecho. De ahí, los requerimientos para que el Gobierno del PP solicite financiación de los fondos europeos de rescate y se comprometa pública y formalmente a seguir cumpliendo de manera estricta las medidas aprobadas y, en su caso, las nuevas medidas que le sean impuestas. 

La actuación del BCE, permitiendo unos niveles elevados pero controlados de las primas de riesgo, es de vital importancia, ya que la imposición de la estrategia conservadora se sostiene, precisamente, en la necesidad urgente e ineludible de financiación externa que tienen los países periféricos y que sólo pueden obtener, en la cuantía que precisan y con unos intereses que puedan encajar, de sus socios del norte de la eurozona a cambio de garantizar que se van a aplicar al coste de lo que sea las medidas de austeridad extrema, desregulación y devaluación interna que les sean requeridas.

Los beneficios que obtienen los países del centro de la eurozona, y concretamente Alemania, con la gestión de la crisis y con la salida que están imponiendo son importantes. En el corto plazo, les permite financiarse a tasas de interés negativas (lo que le proporciona una gran ventaja en términos de costes) y evitar una apreciación del euro (dada la saneada situación de las economías del centro de la eurozona) que perjudicaría su potencial exportador. En el medio y largo plazo, aspiran a preservar el mercado único y el euro en unas condiciones de reforzamiento de su hegemonía económica y política y de prolongada subordinación de unas economías periféricas con bajos niveles salariales que se reafirmarían como proveedores baratos de manufacturas y servicios de baja gama.

A la postre, la estrategia alemana pretende compatibilizar dos ideas que hasta ahora se consideraban contradictorias, si no incompatibles: por un lado, más Europa; por otro,  fosilización de las estructuras y especializaciones productivas de los países periféricos.

Más Europa en el sentido de más unidad bancaria y homogeneidad de los sistemas fiscales nacionales con más poder de control y sancionador comunitario, pero no un aumento sustancial del presupuesto de la UE ni, como consecuencia, más inversiones productivas comunitarias o mayor cuantía e institucionalización de transferencias federales de fondos, sea para hacer frente a choques exteriores asimétricos, impulsar y hacer efectivo el principio comunitario de cohesión social y territorial o favorecer la convergencia real de estructuras productivas, especializaciones y niveles salariales.

Y congelación de la actual jerarquía de especializaciones productivas y exportadoras, con un centro especializado en industrias y servicios de alta gama que, pese al aumento de las desigualdades sociales, permitirían mantener altos salarios y una oferta todavía suficiente de bienes públicos, y una periferia especializada en industrias y servicios de bajo valor añadido y escasa productividad que no podrían sostener el actual Estado de bienestar ni los actuales niveles salariales y condenarían a una parte de las clases trabajadoras al paro o aceptar empleos y salarios indecentes. A las actuales fracturas financieras y productivas entre los países del norte y el sur de la eurozona habría que sumar una nueva fractura social en los países del sur de la eurozona, ya que millones de personas quedarían excluidas del mercado laboral, no podrían contar con la red pública de protección social que existía hasta ahora y no tendrían más opciones que la emigración o la extrema pobreza.

En definitiva, la parcial inhibición del BCE y el lento cambio institucional de la eurozona resultan funcionales para imponer una salida de la crisis que interesa a los acreedores y prolonga las fracturas en las especializaciones y estructuras productivas que han alentado la extrema heterogeneidad que existe entre los países del norte y el sur de la eurozona y que explican buena parte del desigual desempeño en sus equilibrios o desequilibrios macroeconómicos.      

Está por ver que los posibles beneficios de esa estrategia justifiquen los altos riesgos que están asumiendo sus promotores, no sólo de cara a la legitimidad de su liderazgo si no también de la potencial agravación del conflicto social y la inestabilidad sociopolítica o la generación de fuerzas económicas y financieras desestabilizadoras que podrían acabar generando una crisis ingobernable de la eurozona y, finalmente, su desaparición.

Debilidades que enflaquecen las razones de Alemania

La limitada presión que pueden articular Monti y Rajoy con el apoyo de Hollande y la desarticulada y discontinua resistencia popular frente a los recortes no están en condiciones todavía de vencer a la estrategia conservadora ni de hacer trastabillear el sistema de alianzas que la sostiene.

No obstante, la estrategia que propugna Merkel presenta algunas debilidades. Su mayor fragilidad reside en que los esfuerzos y sacrificios que impone son tan baldíos como injustos en el reparto unos costes que se concentran en los países del sur de la eurozona y afectan especialmente a sectores muy amplios de las clases trabajadoras de los países rescatados. Son muchas las posibilidades de que, como viene ocurriendo hasta ahora, la austeridad a ultranza que se ha impuesto a los países periféricos no consiga reducciones significativas y rápidas de los déficits públicos y, en cambio, profundice la recesión económica. De igual modo, las medidas de presión para reducir los costes laborales tienen mínimas oportunidades de lograr equilibrar las cuentas exteriores por la vía de reducir los precios de exportación y competir con los países de bajos salarios; más aún en las condiciones de estancamiento económico que sufre la UE y en el caso de los países periféricos en los que los procesos de desindustrialización han sido más intensos, presentan una limitada capacidad exportadora y dependen crucialmente de las importaciones de manufacturas y servicios intensivos en capital y tecnología para alimentar el crecimiento del producto.

Tarde o temprano la actual estrategia dominante de salida de la crisis será revisada porque es ineficaz para los objetivos que dice pretender. Tendrá que ser modificada, ya veremos si en profundidad o solo con algunos retoques, porque en su actual versión es tan profundamente injusta y antisocial que se ha convertido en el mejor caldo de cultivo para que la ciudadanía vislumbre y comprenda los intereses de esa poderosa, arrogante e insensible minoría social que impone medidas que provocan el empobrecimiento de la mayoría. Y tendrá que experimentar cambios insignificantes o sustanciales porque en su actual formato supone una gestión de alto riesgo por parte de unas instituciones europeas que yerran en la interesada lentitud con la que pretenden arreglar los fallos estructurales o de diseño de la eurozona, en su permisiva dejación de responsabilidades respecto a los inversores que se aprovechan de la inestabilidad financiera y la calculada inoperancia del BCE y, probablemente, en la evaluación de la capacidad de resistencia de las sociedades de los países del sur de la eurozona. Errores que pueden acabar produciendo una aguda crisis de la eurozona que haga imposible la continuidad del euro, al menos en su actual configuración o extensión, por mucho que su desaparición no interese a ninguno de sus actuales socios y acabe perjudicando, en mayor o menor medida, a todos y cada uno de los Estados miembros.

La ciudadanía europea debe elegir entre aceptar o impeler la estrategia alemana. O pugna por una solución cooperativa y solidaria que permita ganancias y avances de todos y cada uno de los Estados miembros y del conjunto de la UE o se seguirán imponiendo, sin modificaciones sustanciales, las prioridades y medidas de política económica que propugnan Merkel y sus aliados.

Si triunfa la estrategia alemana, se acabaron las ensoñaciones de una Europa protectora que favorece la convergencia real de las economías de todos sus Estados miembros y la aproximación en los niveles de renta y condiciones de vida y trabajo de sus ciudadanos. Cada palo tendrá que aguantar su vela. Y cada Estado miembro, superar sus debilidades y atrasos estructurales como pueda, en dura competencia con sus socios y en pugna con las tendencias a la heterogeneidad productiva que promueven la lógica y el normal funcionamiento del mercado único y el euro.

La principal incógnita de ese futuro que acabará afirmándose no es tanto si la estrategia conservadora será revisada como la de qué alcance tendrá la rectificación y cuánta destrucción económica y fracturas sociales se va a producir en los países del sur de la eurozona y en el conjunto de los países de la UE hasta que se apruebe esa modificación. Y conectado a este primer escalón de problemas, un interrogante sobre la prevalencia en ese cuestionamiento de los tecnócratas y los argumentos técnicos o de las necesidades, valores y prioridades que la mayoría de la sociedad destaque como propios.

De prevalecer la revisión técnica no se produciría un cuestionamiento real de las estructuras y relaciones de poder y decisión en las instituciones europeas actualmente existentes ni una modificación sustancial de las prioridades de política económica e ideológicas que derivan de esas estructuras.

La viabilidad política de un cuestionamiento más profundo, que suponga una ruptura con las medidas de austeridad, depende de la consolidación de un amplio y consciente movimiento de la ciudadanía europea capaz de confrontar la estrategia conservadora con un proyecto popular y progresista de salida de la crisis que concrete una propuesta solidaria y cooperativa de unidad europea. La izquierda tendrá que trabajar para aportar a ese proyecto la voluntad política, asentada en un fuerte y mayoritario consenso social, de establecer como prioridad inexcusable y a corto plazo de la acción de cualquier Gobierno el derecho efectivo de las personas a un empleo decente y a una renta digna; y para asegurar, frente a cualquier intento de deterioro o limitación, una extensa oferta de bienes públicos de calidad y una potente acción reguladora e inversora del Estado orientada por el interés público y las preferencias expresadas democráticamente por la mayoría de la sociedad.

Desde mi ventana lo veo así: El SESPA tiene que intentar corregir más errores, aún está a tiempo…

Desde mi ventana lo veo así: El SESPA tiene que intentar corregir más errores, aún está a tiempo…

¿Será el segundo borrador que conocemos el que el SESPA remitirá sin más la próxima semana al Consejo de Gobierno?

Espero que no, porque de ser así se les darían argumentos sólidos a quienes afirman que la jornada anual ponderada en el SESPA sería la más alta de España y con ello el argumento político de que en Asturias “se es más papista que el Papa” – entendiendo que el Papa es el Sr. Rajoy con su decreto de incremento de jornada a las 37,5 h./semanales –, adquiriendo entonces el conflicto unos netos tintes autonómicos innegables que esta situación no debería tener nunca.

Eso, y sólo eso a mi juicio, propiciaría que la conflictividad específica en la sanidad  asturiana que se anuncia tuviera como destinatario al gobierno regional y no al estatal.

No debería ser así, insisto, y menos por esa única cuestión: las fórmulas de ponderación de los que efectúan atención continuada…

¿Tan difícil resulta reconocer que con 42 noches las horas efectivas a trabajar tienen que ser 1.533 h./año en 2012 y 21 h. más, es decir, 1.554 en 2013?

¿Tan difícil resulta establecer una ponderación en función de las guardias al estilo, por ejemplo, de la comunidad autónoma vecina de Castilla y León?

Sinceramente creo que no, y lo creo porque haciendo el análisis político un poco al revés, es decir, proponiendo como axioma que ninguna comunidad autónoma de las gobernadas por el PP vaya a tener menor jornada que la de aquí – como mucho la misma -, la cuestión de regionalizar o no el conflicto se evita y se desenmascaran con mayor facilidad otras cuestiones que están detrás y que no son esta.

Para finiquitar esto quede claro que el que tengamos más o menos jornada real está indisolublemente unido, de hecho es inversamente proporcional, a más o menos pérdida de empleo global. Y en eso de querer arrogarse como argumento en propiedad esta cuestión, es decir, la de ser los máximos precursores de hacer todos los esfuerzos posibles para minimizar el impacto sobre el empleo, TODOS, sin excepción, nos apuntamos… lo que ocurre es que unos lo dicen de verdad y otros no tanto.

Dicho esto, vayamos a lo que de verdad hay detrás…

El incremento de jornada debe establecerse con neto y claro contenido, e intención de atajar bolsas de ineficiencia del sistema… y entonces claro, a todos se nos viene a la cabeza cual es la primera y principal que hay que modificar: ¡¡las peonadas!!

¿Las peonadas son necesarias?. Si, en la medida en que garantizan un volumen de actividad asistencial que de otra forma, hasta hoy, no era posible garantizar. Por tanto dicha actividad – denominada blandamente, cuando interesaba, como “programas especiales” – se estableció y generalizaró en el sistema hace años yá con unas condiciones – entre otras, de tipo retributivo – que hoy se pueden y deben modificar. Eso, para la administración es absolutamente irrenunciable…

También lo es, cómo no, la oferta de servicios en ampliación horaria: consultas, pruebas complementarias… etc. La famosa jornada de tardes.

Ambas es posible instaurarlas ahora sobre la base, entre otras, del incremento de la jornada decretado por el Gobierno Central, y no se necesita ningún añadido más…

Ah!, pero para ello se quería el consenso sindical…

¡¡Qué ingenuidad!!.

Para los grupos de interés que han hecho de la retribución extraordinaria que supone “la peonada” o de las guardias a la carta que cubren los refuerzos, una manera normalizada de vivir, cualquier modificación de esto es toda una agresión, LUEGO NO HAY CONSENSO QUE VALGA. Y cómo no pueden expresarlo así de claro, entonces lo envuelven con la defensa del empleo, lo aderezan con el apoyo de sindicatos que están exentos de la presencia de esos grupos de interés y lo lanzan a la opinión pública con una sola verdad de entrada, la de que la jornada en Asturias puede acabar siendo la mayor de España, para que todo lo que se argumenta a continuación parezca igual de creíble: la merma retributiva es también la más alta de España, es un ataque desaforado al colectivo médico, es…

Si de entrada no existiera la verdad objetivable y fácilmente contrastable de que la ponderación de jornada resultante de Asturias es la más alta de todas las CC.AA, por otra parte fácilmente verificable (simplemente utilizando internet y mirando ponderaciones de otras comunidades autónomas), todo lo demás se vendría abajo. Porque, como todo el mundo entiende perfectamente, horas extraordinaria (aunque se las llame de otra manera), no es de recibo que se hagan y, por tanto, se cobren en la actual situación y eso nunca formó parte del salario ordinario de ningún trabajador…

En definitiva espero y deseo que lo que diga el documento que el SESPA envíe la próxima semana al Consejo de Gobierno, y que ya sufrió correcciones de errores técnicos, corrija algo más en ese sentido y sobre todo corrija lo que a mi juicio es un grave error político.                

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