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OPINION

Oportuno…

Oportuno…

Cariño, he encogido el sueldo de los funcionarios… y además les insulto

Además de tijeretazos, amortizaciones de puestos, congelaciones de promociones y carreras profesionales, retroceso en asistencia social y otros acosos, por si fuera poco, el Secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, a quien se le supone vicealmirante del buque burocrático en la tormenta de la crisis económica, lanza el topicazo de que “El funcionario debe olvidarse del cafelito y del periódico”.  Con ello, se sitúa en la lista negra de iluminados con prejuicios, que encabezaba el presidente de la CEOE, Juan Rosell con sus visionarias afirmaciones (“funcionarios prepotentes e incumplidores”) en línea con la tendencia que abrió en su día el que fuera Consejero de Sanidad en Asturias con aquélla desafortunada arenga al personal (“el personal llegará cada mañana a su puesto de trabajo desayunados, con el periódico leído y cagados, y llorados”)…

VER ARTICULO INTEGRO EN EL BLOG DE SEVACH…

Criminalización y supresión de derechos civiles: cuando se carece de la fuerza de la razón “la derechona española” siempre recurrió a la razón de la fuerza y la represión … no pasó hace tanto, por desgracia.

Criminalización y supresión de derechos civiles: cuando se carece de la fuerza de la razón “la derechona española” siempre recurrió a la razón de la fuerza y la represión … no pasó hace tanto, por desgracia.

Demagogia punitiva y criminalización de la protesta

Gerardo Pisarello y Jaume Asens
Juristas y miembros del Observatorio DESC de Barcelona

En Público.es

Tras la huelga del 29-M, el gobierno del PP y algunos gobiernos autonómicos como el de Catalunya, encabezado por CiU, han anunciado el endurecimiento de las técnicas de represión policial y del Código Penal. Estas propuestas incluyen la restricción del derecho de reunión, el fomento de la delación ciudadana, la ampliación de conductas constitutivas de atentados contra la autoridad y la incorporación en el delito de integración en organización criminal la “alteración grave del orden público” y la concertación de concentraciones violentas por medios como Internet o las redes sociales.

Ninguno de estos anuncios se ha producido de manera aislada o caprichosa. Todos se inscriben en el clima creciente de protestas contra los recortes de derechos sociales básicos realizados con la excusa de la reducción del déficit y de la deuda pública. Estos recortes suponen graves incumplimientos de la legalidad constitucional e internacional vigente, y han tenido un impacto notable en la calidad de vida de amplios sectores de la población, comenzando por los jóvenes.

Las medidas anunciadas reflejan, además de una deriva autoritaria, un acto de impotencia política que pretende ocultar las cesiones a los poderes económicos y financieros con la exacerbación de instrumentos penales que generen una impresión de firmeza. Esta actitud no es nueva. Forma parte, en rigor, de un populismo punitivo que ha acompañado el desmantelamiento del llamado Estado de bienestar y que se ha intensificado con el estallido de la crisis financiera actual. Como distintas organizaciones judiciales han señalado, si en verdad el Gobierno quisiera atajar fenómenos como el vandalismo gratuito, ya cuenta con instrumentos suficientes para hacerlos. El propósito de fondo, no obstante, parece otro: reinstalar, como ha declarado el Conseller Puig, “el miedo al sistema” a través de medios punitivos que permitan hacer frente a las nuevas formas de protesta aparecidas en el último año. No es otro el sentido que cabe atribuir a la pretensión de incluir la resistencia pacífica y pasiva –característica del 15-M- en el delito de atentado contra la autoridad con elevadas penas de prisión.

Es especialmente grave que para impulsar estas medidas se haya tomado como excusa una jornada de huelga general caracterizada por su masividad y su carácter pacífico. Esta realidad ha sido ignorada por el gobierno, que ha puesto todo su empeño en distorsionar y exagerar algunos actos aislados de violencia para crear una situación de alarma social que justifique la intensificación de la represión. Esta visión de las cosas es interesada y parcial. Buena parte de la violencia producida el 29-M tuvo que ver con actuaciones contra los trabajadores y las personas que se manifestaban. Solo en Barcelona se recabaron decenas de denuncias por coacciones empresariales, que bien podrían ser constitutivas de los delitos contra la libertad sindical contemplados en el artículo 315 del Código Penal. La brutalidad policial, por su parte, dejó un saldo de dos personas operadas de urgencia del bazo y otras dos con impactos de balas de goma en un ojo y altas probabilidades de pérdida de visión. En total, el servicio de emergencias médicas atendió a unas 80 personas, de las cuales 23 fueron derivadas a diversos hospitales. Nada de ello ha recibido reproche institucional alguno. En cambio, se han utilizado de manera abusiva tipos penales como los desórdenes públicos o los atentados a la autoridad para inculpar o encarcelar arbitrariamente a personas que participaron en las protestas.

Muchas de estas detenciones preventivas dictadas con ánimo ejemplificador evocan prácticas normales hace 40 años, en pleno régimen franquista, pero deberían estar desterradas de cualquier régimen que se pretenda mínimamente democrático. Es más, en un contexto de exclusión y precarización social crecientes, los poderes públicos deberían ser especialmente respetuosos con el derecho de crítica y de manifestación de la ciudadanía. Esta obligación debería ser especialmente intensa respecto de aquellos grupos que menos voz tienen en el espacio público. Y debería ser especialmente intensa, también, respecto de derechos específicos como el de huelga, que no en vano goza de mayor protección constitucional que la libertad de empresa y que, en ciertas circunstancias, prevalece sobre otros como la libertad de circulación. Nada de esto supone otorgar carta blanca a la violencia indiscriminada. Sin embargo, las conductas antijurídicas deben sancionarse por lo que son, y no por su vínculo imaginario con el “terrorismo”, la “guerrilla urbana” u otros fenómenos que nada tienen que ver con la actual protesta social.

Las propuestas de los gobiernos del PP y de CiU expresan un intento torpe de criminalizar el malestar generado por la gestión de la crisis y se enmarcan en una lógica de excepción, propia del Derecho Penal del enemigo. De llevarse adelante, sólo deslegitimaran más sus políticas, amenazaran la cohesión social y aumentarán la sensación de bloqueo de las vías institucionales de crítica. Frente al uso demagógico del discurso securitario solo hay una respuesta: ganar la calle y exigir la seguridad en el respeto a los derechos civiles, políticos y sociales de toda la población. Este será el sentido del acto ciudadano contra el miedo y por la libertad convocado en Barcelona mañana 14 de abril, fiesta republicana.

RECOGIDA DE FIRMAS EN  ACTUABLE FRENTE ESTE INTENTO DE ATENTADO A LOS DERECHOS HUMANOS (...antes de que sea declarado ilegal tambien hacer esto) 

Antes son los intereses de partido, o particulares según el caso, que de los ciudadanos asturianos…

Antes son los intereses de partido, o particulares según el caso, que de los ciudadanos asturianos…

Los silencios de Cascos

El Presidente calla sobre el Presupuesto de Rajoy

Por ALBERTO MENÉNDEZ, en La Nueva España

El presidente del Principado, aunque sea en funciones, Francisco Álvarez-Cascos, no tiene opinión sobre el proyecto de Presupuestos del Estado. Diez días después de que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobase sus cuentas para el actual ejercicio económico, los asturianos siguen sin saber qué piensa de ellas el jefe del Ejecutivo de su comunidad autónoma. Sorprendente e incluso extravagante la actitud del líder de Foro. Qué distinto su comportamiento de los tiempos en que como diputado o senador del PP por Asturias no dejaba títere con cabeza a la hora de desmenuzar los Presupuestos del Estado elaborados por los socialistas; e incluso qué diferente proceder al de hace pocas semanas, al de la campaña electoral, cuando no dudaba en acusar a Rajoy de «anestesiar» a Asturias para tapar su ajuste discriminatorio.

El silencio actual de Álvarez-Cascos no es de recibo. Que no se pronuncie sobre el proyecto de Presupuestos del Estado sólo por cuestiones tácticas, por estrategia partidista, a la espera de lo que pueda suceder con la negociación entablada con el PP, pone en evidencia una preocupante falta de ética, una conducta sorprendente, inexplicable por parte de quien en los últimos meses se ha venido autoproclamando como el único capaz de regenerar la política asturiana.

¿Qué pasa, que ya no existe el problema de los fondos mineros? ¿Qué es, que el Gobierno de Mariano Rajoy no los redujo como había anunciado en febrero? Pues no, no hay cambios, todo sigue igual. El recorte de los fondos mineros continúa su curso. El que ha cambiado, el que ha callado, ha sido Cascos. ¿Qué es, que ahora es más importante el posible acuerdo de gobierno con el PP asturiano que la paralización de los proyectos a financiar con los fondos mineros?

El pasado 2 de febrero el Consejo de Gobierno del Principado decidió llevar a los Juzgados la reclamación del recorte de estas partidas. ¿Se reunirá el Ejecutivo para revocar este acuerdo? Tras lo dicho hasta ahora, ¿será capaz Cascos de dar marcha atrás sobre los fondos?

Con la sana ironía de siempre…

Con la sana ironía de siempre…

El nuevo ciudadano español

Rosa María Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

El nuevo ciudadano español habrá de saber que cualquiera de sus necesidades –vitales incluso- es menos importante para el gobierno que enriquecer a los mercados. Hay que pagar la deuda creada artificialmente a ese fin –lucrar en cantidades obscenas a unos cuantos- y a ello dedican en los presupuestos prácticamente todo lo que se va a recortar: más de 28.000 millones de euros y sólo para pagar los intereses de esa deuda. Vocación en el PP, esa prioridad la consensuó con Rajoy el entonces presidente Zapatero por mandato de Merkel y de la UE, en este orden. Y ya figura en nuestra Constitución reformada de urgencia este verano. Lo primero pagar los intereses de la deuda, los ciudadanos vienen después. Si sobra, y nunca sobra. Y cada vez menos. Si queréis más detalles sobre la especulación con la deuda en “La energía liberada”. Por ejemplo, cómo se está comiendo a Grecia, Portugal… y casi todos los países que no sean Alemania.

De entrada –mientras “los mercados” no acucien más y están en barra libre-, este nuevo ciudadano español verá reducida la Educación en un 21,9%, Cultura un 15,1%, Investigación y Desarrollo un 25,6%. A la partida de becas le quitan 166 millones de euros, a pesar de que la vicepresidenta dijo que no sería así. Al fomento de empleo un 21,3% y al desempleo un 5,5%. A la mitad se deja el cuidado y la ampliación de las infraestructuras. Pero, en Madrid al menos, se va suprimir la prohibición de construir en suelo rústico porque total la burbuja inmobiliaria solo nos ha costado una crisis descomunal y se lucraron unas cuantas gentes de bien.

Si se es mujer, verá que se destina un 21,6 % menos a la lucha contra la violencia machista. Claro que como debe sufrirla “en el entorno familiar” y parir para ser auténticamente mujer se entiende el ahorro. Los cuidados a la dependencia se recortan un 5,7%. Pueden hacerlos las mujeres, gratis, entre parto y palo.

El nuevo ciudadano español debe tener mucho cuidado en no enfermar. Un problema cuando todos los elementos recortados inciden sobre la salud como suele explicar con gran tino Ángels Martínez Castells. Y además se le quita a la protección del Medio Ambiente un 31,2% con lo que respiraremos más porquería (aún) y todo lo que queráis añadir. Si tiene mala suerte de enfermar, ha de saber que Sanidad reduce sus partidas en un 6,8 %. Y que empieza a instalarse la certeza de que las enfermedades graves, con tratamientos caros, igual exigen un fuerte “co-repago”.

Rajoy no tenía más remedio que acometer estas medidas porque la alternativa –sugiere- es el rescate. ¿Pues no le pasó lo mismo a Zapatero y el PP le acribilló? Ah, el nuevo ciudadano español tiene penalizado el uso de la memoria. Y si protesta, incluso pacíficamente, le viene encima una ley de endurecimiento penal que se va a enterar.

En estas condiciones, lo mejor que puede hacer un español es pertenecer a la Iglesia Católica a la que no se le toca un euro… o a la Casa Real que tan sólo sufre un 2% de merma. Es bueno también formar parte de “los mercados” que tienen preferencia, o ser especulador y así evadir impuestos y, si buenamente se quiere y sin consecuencias penales, lavar los dineros negros con un 10% de tributo.

Estas prerrogativas no están al alcance de todo el mundo, lo sé. Por eso, el Gobierno de Rajoy ha previsto en sus presupuestos recién presentados que ese ciudadano menos sano, más inculto y peor educado, pariendo –siempre que sea mujer (“auténtica”) porque en otro caso es complicado-, cuidando dependientes, en paro y todo lo que os he contado, disfrute de otras compensaciones.

Un 13,6% crece nada menos el presupuesto del Consejo Superior de Deportes desde que el Sr. Wert, como máximo responsable, decidirá cuáles o qué promociona. Ciudadanos de cuerpos fuertes y entrenados, adelgazado cuanto se pueda su cerebro. También habrá una partida (así lo anunció Wert) para la promoción de la gran fiesta nacional de los toros. En eso va a contar con la entusiasta colaboración de Esperanza Aguirre que, como describe Javier Pérez de Albéniz, “quiere subvencionar visitas escolares de alumnos de 3º y 4º de la ESO a plazas de toros, para de esta manera fomentar el gusto por las corridas entre los jóvenes”. Aguirre ha debido enternecerse con esta fotografía –una de las más crueles que recuerdo- donde se ve a dos dulces niñitas dando una patada a un animal ensangrentado que probablemente agoniza.

Ese nuevo ciudadano español dispondrá de cuantas misas y procesiones sea menester y también de un parque temático del juego, la ludopatía, el vicio, la vulgaridad y el entontecimiento: ¡Viva las Vegas español!

No se le puede pedir más al gran reformista al que se le hunde la bolsa, porque ha subido el paro y ya no tienen recato en contar que se van a quedar sin trabajo 600.000 personas más este año; y porque –tras dar cuentas a un enviado de Merkel (no de la UE siquiera, de la Alemania de Merkel)- su ministro tecnócrata puro le ha contado al Wall Street Journal que la deuda pública -que Zapatero mantuvo en los niveles más bajos de la acosada Europa-, se disparará al 80% en 2012. Qué festín de intereses, qué festín de tijera.

No, no se puede pedir más en 100 días de Gobierno. Menos mal que más adelante Rajoy “dará buenas noticias”. Tan cierto como todo lo que prometió en campaña.

En el cerebro de este híbrido ciudadano español falta incrustar seriamente –las minucias de los medios conservadores son insuficientes- un chip que repita las 24 hora del día: ha sido la “herencia”, ha sido la “herencia”…

En la plaza Syntagma de Atenas el 4 de abril de 2012…

En la plaza Syntagma de Atenas el 4 de abril de 2012…

Dimitris Christoulas: toda la tierra se debería sobresaltar

Por El Secreto del Olivo

“Voy a salir a buscar la verdad sobre mi país” John Steinbeck

A Dimitris Christoulas, un hombre digno.

Sebastián de la Obra 

Dimitris Christoulas, farmacéutico jubilado se pegó un tiro en la plaza Sintagma de Atenas y la tierra no se sobresaltó. En la nota que dejó escrita, traducida al final de este artículo, menciona a un ministro de nombre Tsolakoglou. Curiosa restauración de la memoria. Este ministro fue el artifice colaboracionista de la ocupación nazi del norte de Grecia. Facilitó el exterminio de la comunidad judía (sefardí) de Salónica. Más de ochenta mil sefardíes salieron de Salónica en trenes hasta Auschwitz/Birkenau y nunca volvieron. Su mención a este complice del exterminio es un acto de justicia restaurada. Abre el archivo cerrado de la historia. Como lo abrió Mohamed Bouazzi en Túnez. Los que abren los archivos y expedientes cerrados (injustamente) de la historia son dignos de admiración.

Dimitris Christoulas se pegó un tiro porque no podía soportar ver reducida su vida a un despojo de la historia. Harto y cansado se rebeló en este último acto… Todo se eclipsa ante el último acto. Un acto como revés de la vida. Dimitris escribe que he decidido poner fin a mi vida de esta forma digna… y la lógica del mensaje supera a la lógica de la sintaxis. Palabras convertidas en signos que, a veces, no se comprenden.

La vulgata mediática sacará del cubo de la basura múltiples interpretaciones. Psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas, curas, médicos, sociólogos y políticos de todas las marcas acudirán como las moscas y justificarán y banalizaran este acto. Depresión, angustia, estado de ánimo, crisis aguda de ansiedad…

Walter Benjamin decía  que nada irrita más que el rostro hipocrático de la Historia. Por eso se oculta. El rostro del dolor, del sufrimiento y de la injusticia siempre se oculta. Porque irrita. Porque molesta. Dimitris Christoulas con su último acto ha construido un relato como narración del dolor y nos ha provocado a muchos un sentimiento de agitación y perturbación dificil de explicar. Una conmoción que nos debería rescatar. Porque no hay ética sin testimonio. No la hay… Ay!

Muerte de un boticario

08/04/2012, en La Voz de Asturias, por Julio César Iglesias

Dimitris Christulas no optó por la cicuta. Farmacéutico jubilado, sabía de sus efectos letales, pero buscó un final distinto al de Sócrates, conocedor de que a su malestar debía buscar una respuesta diferente. Los mismos hipócritas, idénticos tiranos, pero 2.500 años después. Prefirió el estallido de la bala en la sien. Tenía 77 años y la dignidad del que se niega a rebuscar comida en la basura. En un bolsillo llevaba la pistola, en el otro una carta de despedida. Con la primera se disparó en la cabeza, con la otra apuntó hacia los responsables de las miserías sociales que nos aquejan en esta primavera del miedo.

No fue casual que esto ocurriese en Grecia. Ni mucho menos en la plaza Sintagma de Atenas, ágora constitucional, y frente al parlamento heleno. La decisión de Dimitris y su escenificación está cargada con toda la pólvora de las metáforas: en el mismo útero de la democracia, un boticario cansado de las imposiciones de los burócratas, tecnócratas y demás siervos del despotismo monetario optó por decir basta. Y lo hizo de la forma más radical conocida: volándose la tapa de los sesos.

Mucho se ha dicho de la dictadura de los mercados, más se ha escrito del ninguneo de la voluntades ciudadanas. El grito de Dimitris va más allá: lleva la munición del desesperado, sin el plomo del viejo nihilismo, pero con la razón del que ya no le queda nada.

No se trata ahora de convertir al farmacéutico ateniense en un héroe. Nos sobran mitologías. En su desesperación de pensionista depauperado llama a los jóvenes a empuñar las armas, a iniciar una nueva resistencia frente al terrorismo económico. Son palabras mayores fruto de la agonía personal de un jubilado para el que el porvenir sólo tenía una dirección: la del callejón sin salida.

Pero la desesperación de Christulas es contagiosa. Sin necesidad de inmolarse públicamente, habrá otros muchos dimitris que sólo verán abierta la puerta del abismo. Y volverán las trincheras y entonces se echarán de menos los tiempos en que se aportaron suficientes razones para no prender las mechas del malestar.

Ahora es el momento en el que surgen tantas preguntas por la ética de la responsabilidad (de la moral de la convicción hace años que se olvidaron) de nuestros representantes públicos, incapaces de invocar la supuesta bondad de sus valores y mucho menos de tener en mente las consecuencias de sus decisiones. La muerte del anciano boticario ateniense es una de ellas.

George Steiner, uno de los últimos sabios, certificó que «Europa se olvidó de sí misma cuando olvidó que nació de la idea de la razón» y advirtió de los peligros de traicionar el viejo ideal ilustrado por la pesadilla de los mercaderes. Steiner lo dejó por escrito: «La creencia en el final de la idea europea y sus moradas es casi una obligación moral. ¿Con qué derecho habríamos de sobrevivir a nuestra humanidad suicida?». La respuesta se la dio Dimitris Christulas, en Atenas, el 4 de abril de 2012.

La carta

“El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún días las armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945″.

Dimitris Christoulas

Una pregunta oportunísima toda vez que una sí y otra también este gobierno rinde cuentas antes allí que aquí…

Una pregunta oportunísima toda vez que una sí y otra también este gobierno rinde cuentas antes allí que aquí…

¿Es España un Protectorado alemán?

Eduardo Gutiérrez, Economista

nuevatribuna.es

El imperialismo alemán aporto al colonialismo duro practicado por los imperios europeos en África, y en Asia, los Protectorados, que resultaban tan efectivos como las colonias, pero más baratos para las metrópolis. Se invadían territorios bajo la presión de las cañoneras, para a continuación imponer Gobiernes, Cónsules, ó Sultanes, si era el caso, a los que obligaban a suscribir acuerdos que permitían a las elites europeas satisfacer las  mismas  ambiciones, pero sin las responsabilidades, y costes que exigían las colonias. Ya no interesaba la conquista y la explotación directa del territorio, que se deja en manos de las oligarquías y burguesías locales. Los Protectorados permitían controlar los recursos naturales, los comerciales, los económicos, y políticos, mediante gobiernos  títere, que practicaban las políticas dictadas desde la metrópoli. Nueva Guinea fue protectorado alemán desde 1884 hasta 1914. Francia declaro bajo su protección amiga, esto es tutela militar y económica, gran parte del Marruecos Occidental en 1911. España, impuso su protectorado sobre la zona oriental de Marruecos de 1912 a 1956. En la práctica los gobiernos del protectorado mantenían una sumisión total a las metrópolis que les imponían (¡imponen!) reformas Constitucionales, políticas de Gastos e Ingresos Públicos, provocaban (¡provocan!) destituciones de gobiernos democráticamente elegidos, y todo ello, contra la voluntad de esos mismos Gobiernos: “En los Presupuestos hay muchas cosas que no nos gustan a los miembros del Gobierno, pero la alternativa es infinitamente peor” (Rajoy, dixit), mostrando claramente los auténticos intereses soberanos a los que atienden esos mismos gobiernos títeres.

Las practicas de las oligarquías de Alemania en el seno de la UE, y su intransigente imposición del papel del Banco Central Europeo, –al que a diferencia del Banco de Inglaterra, o Japón, o México o Estados Unidos, no le dejan financiar directamente a los Estados–, del Pacto del Euro ó el reciente Pacto Fiscal, recuerdan de forma escalofriante a las imposiciones de las metrópolis en pleno imperialismo. Han perdido incluso el pudor, y se atreven a valorar y emitir juicios públicos sobre las movilizaciones de los países bajo su protectorado, como ha ocurrido con el ministro de finanzas alemán W.Schäuble cuando señala públicamente que “la huelga general no tuvo bastante apoyo como para impedir que el Gobierno continúe con las reformas, que son necesarias”; (EP, 31.03.2012); y exigen pleitesía preferente a los enviados de la metrópoli, como hemos visto en la previa, a la llegada al Congreso de los Diputados de los Presupuestos 2012, con la recepción del Gobierno del PP, a la delegación del partido CDU encabezada por V. Kauder, presidente del grupo parlamentario.

En este marco porque no preguntarse: ¿Es España ya un protectorado alemán?  ¿Es el modelo de UE impuesto por las oligarquías alemanas y francesas, en realidad un imperialismo que cercena las soberanías nacionales de los estados miembros?.

Así son las cosas…

Así son las cosas…

Cien días y quinientas noches

Por Pedro Reyes Díez

nuevatribuna.es

“Cualquier exceso de un contrario que sobrepasa la medida asignada es castigado por la muerte y corrupción….” Heráclito (535-484 A.C).

Sin duda Rajoy leyó muy mal el resultado electoral del pasado 20-N y se precipitó al interpretar como voto propio el aumento de 500.000 votos que había cosechado con relación a las elecciones de 2008, un aumento relativamente escaso, si se le compara con la magnitud de la mayoría absoluta que le otorgó, por efecto del sistema proporcional y la abstención, que como norma suele castigar a las opciones de izquierda en elecciones de ámbito nacional.

El voto obtenido por la derecha española en las últimas elecciones generales fue ante todo un voto de castigo a la gestión que hasta ese momento había hecho el PSOE de la crisis, una gestión percibida por la mayoría de la sociedad como atropellada y sin rumbo cierto. En la conciencia de muchos ciudadanos anidó la vaga esperanza de que el dinero siempre se entiende mejor con la derecha y que con esta gobernando había alguna posibilidad mas de salir de la crisis.

Esos mismos ciudadanos, con buena intención pero ingenuamente, llegaron a creerse por la misma razón –el dinero es de derechas-, que el argumento que Rajoy venia utilizando desde hacia meses de que su sola presencia en el gobierno daría confianza a los mercados, era un argumento creíble y que con Rajoy en la Moncloa a España le iría mejor en Europa ¡Hasta aquí!

A partir de aquí, cualquier interpretación que concediera al voto ciudadano otras connotaciones, tanto de carácter político como económico, solo podían conducir a cometer errores de bulto en la gestión política de la mayoría obtenida como esta ocurriendo en la acción de gobierno del Partido Popular cuando solo se cumplen 100 desde que Rajoy llegó a la Moncloa.

Pero el verdadero problema de la derecha española no es su falta de reflejos para interpretar la voluntad de los ciudadanos, su problema consiste en seguir pensando que los ciudadanos son un mero obstáculo que se interpone entre ellos y el poder y, una vez conseguido este, tienden a despreciarlos en su forma de gobernar. La derecha española sigue considerando a los españoles incultos, poco informados, desinteresados por los problemas comunes reacios a la participación y profundamente insolidarios.

Este retrato presidió su campaña electoral de las últimas elecciones generales, donde de forma burda ocultaron sus verdaderas intenciones, pensando que en política todo vale.

Este retrato ha presidido las primeras iniciativas de gobierno en las que han hecho, todo lo contrario de lo que habían proclamado que jamás harían; subir impuestos, abaratar el despido, atacar la sanidad y la educación públicas para hacer negocio y por último, una amnistía fiscal vergonzante.

Este retrato ha presidido igualmente las elecciones en Andalucía, una campaña arrogante del tradicional señorito andaluz que Arenas representa a la perfección.

En términos políticos el PP se ha apresurado a coger esos 500.000 votos prestados con la intención de hacer una verdadera involución conservadora en materia de derechos civiles y sociales. Raro es el ministro o la ministra que no ha corrido a poner su granito de arena en este empeño, los más patéticos sin duda, Gallardón y Wert, en sus particulares nuevas cruzadas de Cid´s Campeadores. Es excesivo que el PP se haya aventurado a secuestrar esos votos ideológicamente, si lo sigue haciendo pagará irremediablemente las consecuencias.

La doctrina del shock no ha funcionado, el PP ha insistido en menospreciar la capacidad de reacción de la sociedad española, ya le pasó en 2004, en la creencia de que más de 5 millones de parados y un horizonte cubierto de nubarrones eran la combinación perfecta para arremeter contra el Estado Social y utilizando la crisis como coartada eliminar conquistas de décadas.

No tan rápido, no basta el aliño de una batería de medidas populistas: la guía de buenas prácticas para la dación en pago, un nuevo anuncio de reestructuración financiera, el enésimo, que solo servirá para regalar a las grandes bancos otros de menor tamaño, pagando un alto precio en despidos y en dinero público, o la ocurrencia reciente de anunciar que volverá a subir el límite de velocidad, para enmascarar la agresión sin precedentes que significa la reforma laboral.

Y mucho menos cuando por toda explicación para justificar esas medidas que afectan al presente y al futuro de varias generaciones, Rajoy vuelve a la foto fija de la sociedad ignorante y poco informada y argumenta que es lo que España “necesita”.

¿Qué España necesita retroceder 50 años en su historia? Desde luego no la España de los españoles, habitada por hombres y mujeres de toda condición, dispuestos a dar cuantas lecciones sean necesarias cuando sus gobernantes se despistan.

El Partido Popular ha tenido una buena prueba de ello, se acostó el viernes 23 de marzo soñando con el triunfo en Andalucía y ha despertado justo una semana después de una larga pesadilla con las plazas y las calles de las ciudades españolas a reventar de ciudadanos y ciudadanas que les exigen una rectificación inmediata.

No parece que el largo sueño haya tenido ningún efecto reparador, su primer gesto en vez de para con sus ciudadanos ha consistido en correr al resguardo de los mandatarios europeos, los mismos que un día si y otro también están dispuestos a llevarnos al abismo si con ello conservan el poder en sus países. De repente en Europa cuando los gobiernos nacionales pierden legitimidad en sus países salen corriendo a Bruselas para recuperarla con cualquier funcionario de cualquier comisión. Bueno son tantos que siempre hay alguno dispuesto.

Son varios los analistas que califican la situación del PP a solo tres meses de su triunfo arrollador como de estar en una tremenda encrucijada, o Bruselas o sus electores, los propios y los prestados, que casualmente son los que hacen ganar o perder elecciones.

En lo que a mí respecta la situación de Rajoy, un creyente con la inmensa alegría de vivir dos semanas de pasión, me sugiere una metáfora, aquella de la película tradicional americana en la que el magnate celebra una fiesta en su lujosa mansión y de forma inesperada se le acaba el hielo y tiene que dejar de atender a sus invitados más insignes para ir a la parte trasera porque ha llegado el chico de la tienda con el hielo. A la hora de pagarle, tiene dos opciones; o hacerlo inmediatamente, para lo cual habrá de subir a la planta de arriba a por la cartera y puede que por el camino incordie a varios de sus invitados, o por el contrario echar con cajas destempladas al muchacho para que vuelva otro día para que su mujer le pague el hielo. Los inteligentes suben a por la cartera y pagan de inmediato, los arrogantes despiden al dependiente con cajas destempladas, sin advertir que el dependiente cuando vuelva a cobrar lo hará sin delantal y recién salido de la ducha.

Sobre los datos hasta ahora anticipados por el gobierno…

Sobre los datos hasta ahora anticipados por el gobierno…

Los Presupuestos del PP

Por Juan Torres López

31 de marzo de 2012, en su WEB ganas de escribir

El gobierno de Mariano Rajoy retrasó la presentación de los Presupuestos Generales del Estado hasta justo después de que se celebrasen las elecciones andaluzas con el evidente propósito de que seguir engañando a los ciudadanos diciéndoles lo contrario de lo que tenía pensado hacer. Como se sabe, no le sirvió de mucho y el Partido Popular no va a gobernar en Andalucía, que era lo que se buscaba. Ahora, por fin, sabemos lo que se propone hacer el Gobierno.

De momento solo conocemos las grandes líneas de los ingresos y gastos de Estado pero creo que son suficientes para llegar, en esta primera valoración de urgencia, a algunas conclusiones fundamentales.

Ingresos

A pesar de que se dice que su propósito principal es contener el déficit, el Gobierno actúa muy tímidamente sobre la recaudación de ingresos cuando en este aspecto estamos muy por debajo de los niveles potenciales que permitirían tener mucho más desahogo en los gastos. De hecho, los Presupuestos no contemplan subidas en el IRPF (ya se hizo el 30 de diciembre) ni en el IVA que son los impuestos con mayor capacidad recaudatoria (aunque no cabe descartar que lo hagan a lo largo del año). Tampoco contemplan subidas en impuestos sobre la gasolina que, además de mayor capacidad recaudatoria, pueden modificar pautas de consumo e incentivar el uso de otro tipo de transportes.

Los Presupuestos sí contemplan una serie de modificaciones en el Impuesto de Sociedades limitando las deducciones y reformando el sistema de pagos fraccionados orientadas a aumentar su recaudación. El inicio de una reforma de este impuesto puede considerarse positiva pero las medidas que prevé adoptar el ejecutivo son tímidas e insuficientes y pueden terminar por perjudicar a las pequeñas y medianas empresas cuando son las grandes y las entidades financieras las que evitan pagarlo en mucho mayor proporción.

Según los técnicos del Ministerio de Hacienda, este impuesto tiene “vías de escape” que permiten que las grandes empresas reduzcan el tipo nominal del 30% hasta el 17% o hasta el 16,08 que pagan de media las 105 mayores entidades de crédito, frente el 22% que pagan la mayor parte de las microempresas o el 20% de las pequeñas empresas.

Con los cambios en este impuesto que se han aprobado, el ejecutivo pretenden incrementar la recaudación en 5.350 millones de euros. Pero me parece una estimación muy posiblemente exagerada porque se basa en una previsión del crecimiento previa del PIB que está muy sobrevalorada y por encima del que realmente se registrará en 2012, sobre todo, después de estos presupuestos como después comentaré. Sin embargo, si se hubiera adoptado una medida como la que proponen los técnicos del Ministerio (un tipo impositivo del 35% para bases imponibles a partir del millón de euros de beneficios) se podrían recaudar 13.900 millones de euros. Es decir, más, solo con la reforma de un solo impuesto, de lo que el gobierno pretende recaudar reformando IRPF, Sociedades y otros especiales (12.314 millones de euros).

Otra de las medidas aprobadas para aumentar ingresos y reducir gastos es la subida y generalización de las tasas judiciales. Pero en mi opinión se trata de una medida que en términos relativos no tiene un gran efecto recaudatorio sino (como todos los mecanismos de copago), un menor recurso a la Administración de Justicia solo de las rentas más bajas, lo que es manifiestamente injusto. E incluso puede generar gasto adicional si impulsa la recurrencia al sistema de justicia gratuita que presenta muchas imperfecciones y lagunas y que quizá debería ser revisado para garantizar que se aplique con auténtico sentido de la justicia.

Finalmente, en el capítulo de ingresos el Gobierno ha aprobado una regularización que es una auténtica amnistía fiscal. Por cierto, del mismo tipo de la propuesta por Rodríguez Zapatero y que Rajoy y otros dirigentes del PP, con su habitual demagogia, descalificaron en su día.

Lo que se persigue con esta amnistía, según el Ministro de Hacienda, es que afloren capitales hasta ahora no declarados y para ello contempla dos vías o procedimientos. Una, destinada a las sociedades de mayor tamaño que hasta ahora viniesen tributando (o mejor dicho, que vinieran no tributando) en los llamados “países de reducida tributación”, es decir, en los paraísos fiscales, o que han obtenido allí dividendos o rendimientos del capital. El Gobierno ha aprobado que si se repatrían esos rendimientos solo tendrán que tributar al 8%.

La otra vía ofrece a las personas físicas o jurídicas que afloren rentas, bienes o derechos hasta ahora no declarados en el IRPF, Impuesto de Sociedades o Impuesto sobre la renta de no residentes una tributación al 10% y, además, que los puedan declarar con confidencialidad y discreción.

Por mucho que estas amnistías puedan traer de ingresos (que no los suelen traer en grandes cantidades porque solo suelen recurrir a ella los defraudadores minoristas y no los mayoristas del fraude) representan siempre una terrible injusticia, una rendición de los gobiernos ante los delincuentes, una falta de patriotismo y, en el plano económico y financiero, la renuncia a perseguir como se debe a quienes estafan a la sociedad e incumplen las leyes. Los ciudadanos deberían condenarla y repudiarla porque simplemente va a significar que el gobierno que la aprueba acepta como principio que unos hayan de cumplir con nuestras obligaciones fiscales y otros no.

Gastos

En el capítulo de gastos es donde se contemplan las medidas más drásticas (el Ministro de Asuntos Exteriores los calificó como “presupuestos de guerra”), y aunque de momento solo conocemos la magnitud general y algunas cifras concretas en algunas partidas generales, su cuantía y orientación nos permiten adelantar el efecto final que van a tener sobre la economía.

Solo en los presupuestos de los ministerios se contempla un recorte de 13.406 millones de euros lo que significa que algunas líneas de actuación política tan significativas como la cooperación al desarrollo (disminuyen el 71%), el apoyo a la automoción y coche eléctrico (disminuye un 87,5%) o las actuaciones de desarrollo rural (disminuyen el 85,9%) quedan en mínimos de mínimos. Y que otras tan decisivas como la atención a la dependencia o las políticas activas de empleo desaparecen por completo al disminuir el 100%, como le pasa al Fondo de integración de inmigrantes que desaparece, a pesar de que representa una cantidad muy pequeña en relación con el conjunto del Presupuesto.

Y a eso hay que añadir el recorte del 36,1% en inversiones públicas que habrá que conocer con más detalle y analizar con cuidado cuando se conozcan en toda su extensión los Presupuestos para poder evaluar su efecto concreto, aunque el general es indiscutible: una caída inmediata del PIB y de la creación de empleo.

Conclusiones

En mi opinión, y solo a tener de los datos que de momento ha anticipado el gobierno, en estos Presupuestos hay dosis diferentes de distintos ingredientes: recortes muy grandes de gasto que se harán efectivos, otras previsiones de austeridad que será imposible llevar a cabo, sobrevaloración en el incremento previsto de la recaudación impositiva y una renuncia a abordar  los problemas de fondo que ocasionan el déficit público.

Además de las valoraciones que he avanzado más arriba, yo creo que las implicaciones principales de estos primeros Presupuestos del gobierno de Rajoy son las siguientes

a) Suponen unos recortes de gasto excepcionales que van a afectar principalmente a las partidas que benefician a las rentas más bajas y a la promoción de la actividad empresarial y la actividad económica.

b) Precisamente por esto último, van a provocar una caída muy fuerte del ritmo de crecimiento, van a destruir miles de empresas y empleo y agudizarán la recesión en la que nuevamente se encuentra la economía española.

c) Ni siquiera van a poder reducir el déficit en las cifras en que se propone el Ejecutivo porque inflan las previsiones de aumento de ingresos y porque la reducción de gastos previstas en algunas partidos va a ser imposible que se lleven a cabo si no es con una buena dosis de contabilidad creativa de la que el Partido Popular tiene una gran dominio puesto que ya la utilizó abundantemente en su anterior etapa de gobierno. Salvo que haya complicidad de las autoridades europeas con los verdaderos objetivos que persiguen estos Presupuestos, y a los que más abajo me referiré, lo más probable es que los cuestionen poniendo en duda su realismo y que reclamen mayor disciplina aún en su intento suicida de salvar a la banca europea por encima de todo.

d) Estos Presupuestos responden al empecinamiento de las autoridades europeas, compartido por los dirigentes del PP, en creer que el problema que tiene la economía española es el déficit público cuando el verdaderamente grave es la deuda privada y la situación de la banca.

El error consiste en tratar de salir de la situación en la que estamos dando recursos sin límite a los bancos para que echen el peso de la deuda que han generado por su irresponsabilidad sobre las espaldas del resto de la economía y en exprimir a consumidores y empresas para que la paguen de sus bolsillos.

Pero eso, además de radicalmente injusto, es sencillamente imposible que llegue a buen término, incluso para la banca. Con presupuestos como este las economía se hunden inevitablemente. Y como los bancos españoles (como los italianos) están utilizando los billones que les da el Banco Central Europeo para colocarlos en los mercados financieros, lo que están provocando es atraer a los especuladores que los van a hundir sin remedio. Por eso las autoridades europeas empiezan a decir ya que hay que rescatar a los bancos españoles. Quieren acabar cuanto antes y obligar de una vez a que España reciba los préstamos que necesitan los bancos para que estos paguen pronto a sus acreedores europeos y dejen de desestabilizar la zona euro.

Los Presupuestos del PP hundirán a la economía española en una recesión más grave y dejan sin solucionar sus problemas auténticos.

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