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OPINION

Se podría decir que es un riguroso ejemplo práctico de la singular marca España que patrocina el PP…

Se podría decir que es un riguroso ejemplo práctico de la singular marca España que patrocina el PP…

Tras Yahoo!, el exmarido de Mato: adiós al teletrabajo

Por Juan Carlos Escudier en “Tierra de nadie”.

Público.es

Desde ayer Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo y exmarido de Ana Mato, es también formalmente exfuncionario de la casa ‘popular’, dicho sea a la manera de Carlos Floriano, el verbo del PP y también su predicado. Es un día triste para lo que creíamos haber visto en este partido un marco idílico de relaciones laborales, un sitio en el que daba tanto gusto ir a trabajar como no ir, ya que Sepúlveda, como se nos informó en su día, cobraba sin pisar la sede. Primero fue Yahoo y ahora esto. Corren muy malos tiempos para el teletrabajo.

La vida del ex de la ministra de Sanidad no ha debido de ser fácil. Sobre él tuvieron que recaer por fuerza las principales responsabilidades domésticas, desde el suministro de vehículos de alta gama hasta los viajes gratis total a Suiza o Irlanda, pasando por la organización de las fiestas de cumpleaños de los niños, con payasos, globos y confeti incluidos. Se le reprocha haber contado con la ayuda del engominado Correa para estos menesteres, pero ¿quién mejor para organizar la comunión de los críos y ya de paso pagarla que quien tan de cerca había seguido la boda imperial de la hija de Aznar en El Escorial? Hay que ponerse en su pellejo: no podía contar con su esposa porque la pobre no se enteraba de nada y confundía un Jaguar con un secador de pelo, y debía recurrir a especialistas.

Hombre tan dispuesto y hacendoso siempre despierta recelos. Algunos les molestaba que tuviera criada ecuatoriana en casa, cuando era algo obligado por la incapacidad de Mato para percatarse de lo cotidiano, y a la que, por cierto, trataba como un miembro más de la familia: también ella viajaba gratis por la jeró gracias a Correa. A otros les sabía mal tanto regalo de la Gürtel, que ni siquiera la hoy ministra agradecía porque debía de pensar que los bolsos de Vuitton que llevaba habían crecido en el jardín junto a las petunias. A los menesterosos, siempre envidiosos del éxito ajeno, les sublevaba particularmente el despliegue payasil de sus fiestas, condenados como estaban a celebrar el cumple de los niños en el McDonald y ver allí un payaso en papel mache ya que uno de carne y hueso no habría podido atravesar el pasillo de sus viviendas con los zapatones puestos, de pequeñas que son hoy en día.

Imputado por estas menudencias, el bueno de Sepúlveda, un caballero español presto siempre a defender el honor de su exdama, había vuelto a su negociado en el PP, donde según Floriano, desempeñaba una labor multidisciplinar a distancia, “recibiendo las tareas que le encargaban los distintos departamentos”. No consta desde su reincorporación en 2009 queja alguna, por lo que hay que suponer que realizaba sus funciones con la diligencia debida y a plena satisfacción de sus superiores, especialmente de Rajoy, que no habría malgastado el dinero público –que es de lo que se financia el PP en un 90%, al menos teóricamente- en mantener a vagos, maleantes, delincuentes o chantajistas.

Cuando pensábamos que el PP siempre defendería ese Estatuto de los Trabajadores que, en palabras de Floriano, impedía despedir a un imputado por corrupción, Cospedal anunciaba incomprensiblemente el final de esta relación laboral tan satisfactoria para ambas partes. Todo se ha resuelto sin necesidad de ir a juicio, con largueza, como corresponde a un partido señor que dispara con pólvora de rey. Los 229.000 euros del despido improcedente los pagaremos entre todos, y lo haremos con gusto porque a una persona tan cumplidora y discreta no se le puede dejar con una mano delante y otra detrás, inerme ante la elevadas cuotas del seguro a todo riesgo de sus vehículos de gran cilindrada.

Merece la pena ver la presentación de la ponencia de Luís Andrés López con el primer enlace…

Merece la pena ver la presentación de la ponencia de Luís Andrés López con el primer enlace…

¿Por qué están desmantelando el sistema público de salud español?

Por Joan Carles March Cerdà

20 mar. 2013, en el Blog “Sombreros de colores. Miradas a 2 perspectivas de la sanidad y la salud” de público.es

Nuestro amigo Luís Andrés López, médico de familia, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y referente en muchos aspectos de la promoción de la salud, la salud pública, el trabajo con inmigrantes, la atención primaria,…presentó en una jornadas de reflexión por la Defensa de la sanidad pública en Granada una interesantísima ponencia titulada ¿Por qué están desmantelando el sistema público de salud español?.

 

En dicha presentación Luís plantea los siguientes aspectos:

 

  1. ¿Cómo está influyendo la crisis en la salud de los españoles?: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de suicidio en la UE, se ha incrementado desde 2007 cuando se inició la crisis. Se han incrementado los suicidios en varones, comentándose que en Grecia, el incremento ha sido del 40%. Asimismo se habla de problemas de salud mental, de alcoholismo, de incremento del consumo de drogas y de VIH+, de aumento del consumo de tranquilizantes y antidepresivos y de que han bajado las muertes por accidentes de tráfico, como en todas las recesiones. Asimismo, ya está apareciendo un incremento de las desigualdades, aumentando la distancia del 20% que más ingresa con respecto al 20% que menos, pasando de 2008 de un valor cercano a 5 a 6,9 en el año 2010. Las investigaciones han demostrado que las políticas de ajuste estructural impuestas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en las décadas de los 80 y los 90, tuvieron un efecto negativo sobre los indicadores sociales y de salud coo la mortalidad infantil y la pobreza en América Latina y el Caribe.
  2. Nuestro SISTEMA SANITARIO: En el año 2.000, la OMS situaba a España en el TOP 10 de sistemas sanitarios del mundo, uno de los mejor situados en la relación coste-resultado según la OCDE  y con buena evaluación por parte de los ciudadanos españoles (entre los cinco mejores). Escribía Luís con Nacho Martínez, hace 1 año lo siguiente: Tenemos uno de los sistemas de salud más eficientes (capacidad de respuesta para el mantenimiento de los niveles de salud con relación a los costes destinados a ello) y que supone uno de los menores gastos respecto al PIB entre los países desarrollados. Contamos con colectivos profesionales de la medicina, enfermería y otros, altamente cualificados, con una de las carteras de servicios más amplias, de gran calidad y con un buen sistema de garantías de salud pública colectiva. Nuestro sistema nacional de salud es excelentemente valorado por la ciudadanía y supone quizás el mayor mecanismo de solidaridad y redistribución que nuestra sociedad ha desarrollado. Lo pagamos entre todos vía impuestos y todos nos beneficiamos de las acciones tradicionales de salud pública y de los recursos asistenciales, que, abiertos a todos, son utilizados fundamentalmente por las poblaciones que más los requieren: mayores, población materno-infantil (creando un potente mecanismo de solidaridad intergeneracional) y las personas enfermas (solidaridad según situación de salud en este caso). ¿Dónde nos hemos quedado ahora?
  3. EL REAL DECRETO 16/2012 ha generado un retorno al pasado de más de 30 años en los que llevábamos mejorando nuestros derechos sociales y nuestra tranquilidad. Como decíamos un conjunto de profesionales en un artículo de opinión: Hemos vuelto al Seguro de Girón de Velasco. Hemos pasado de la titularidad que daba el derecho a la asistencia sanitaria ante cualquier enfermedad por nuestra condición de ciudadanos a otro sistema en el que el derecho a la asistencia sanitaria está relacionado con nuestra afiliación o no al sistema de la Seguridad Social. Es decir, con la condición de asegurado/a y/o beneficiario/a. Es evidente, como dice el sociólogo Juan Irigoyen,  que las reformas que se ajustan en el curso de la crisis, habían sido propuestas y ensayadas muchos años antes de las mismas
  4. Las medidas adoptadas a partir de la crisis no siempre están dirigidas a mejorar las cosas, sino a permitir que poderosos intereses se aprovechen de ellas. Los que están en contra del estado del bienestar, niunca desaprovechan una buena crisis. decía Naomi Klein. The shock doctrine: the rise of disaster capitalism. 2008. Por eso el 58% de los españoles encuestados en enero piensan que el Gobierno ha aprovechado la crisis para tomar medidas no estrictamente necesarias en educación y SANIDAD.
  5. Y en definitiva aparece en este entorno lo que quiere la privada. Y Sergio Minué comentaba que: Una empresa privada tiene como objetivo fundamental maximizar sus beneficios empresariales; el bien social, en el mejor de los casos, será un objetivo secundario. Como dice Thomas Berglund, presidente de Capio (una de las empresas privadas proveedoras de servicios sanitarios más importantes de Europa), “a las empresas las mantiene el capitalismo, no el altruismo”. Y aquí aparece el tema de la SELECCIÓN DE RIESGOS que hace la privada en función d ela complejidad de los casos: Casos fáciles para mi, casos complicados para la pública.Y además no hay ningún estudio que avale que la privada es más eficiente que la pública
  6. En definitiva la ruptura de la UNIVERSALIZACIÓN DEL SISTEMA es la decisión más grave de las que se han tomado para el futuro del Sistema Nacional de Salud, ya que supone como dice Luís Andrés, la fragmentación del sistema, un sistema para ricos y otro para pobres, y por tanto la vuelta de la BENEFICENCIA. 
  7. Un servicio para los pobres se convierte inevitablemente en un pobre servicio cuando la clase media, políticamente activa, los abandona, dice Richard Titmuss

No es una crisis es una estafa… aunque haya quienes todavía lo duden: ¡¡pobres ingenuos!!

No es una crisis es una estafa… aunque haya quienes todavía lo duden: ¡¡pobres ingenuos!!

Con corralito se entiende todo mejor

Por Isaac Rosa en ZONA CRITICA de eldiario.es

El corralito chipriota impresiona mucho, sí, pero qué quieren que les diga: yo casi preferiría que nos hubiesen acorralado también a nosotros con el rescate bancario, que como a los chipriotas nos hubiesen pegado un bocado a la cuenta bancaria de una vez y sin anestesia. Porque total, al final también pagaremos el rescate aunque sea por vías más indirectas.

El corralito y la “tasa extraordinaria”, con todo lo que tienen de ominoso, al menos sirven para que los ciudadanos vean la estafa en todo su alcance, sin lugar a dudas. En vez de, como nosotros, sentir que nos han robado la cartera y mirar en todas direcciones buscando al ladrón, los chipriotas ven cómo les meten la mano en el bolsillo sin disimulo, con una pedorreta de propina.

En España no nos han quitado un porcentaje del dinero ahorrado en el banco, pero al final el resultado es el mismo. Yo cojo el saldo de mi cuenta y, si lo comparo con el de hace un año, me doy cuenta de que he sufrido una quita mucho mayor que el 3% o el 6’7% que quieren imponer a los chipriotas. Como ellos, yo también estoy pagando el rescate a la banca española y los destrozos de la burbuja, pero por otras vías más sutiles: pagando más impuestos, pagando más por servicios públicos que se han encarecido o ya no se subvencionan, y ganando menos por mi trabajo. El resultado, una merma en mis ahorros, que no se han volatilizado, sino que han servido para salvar la banca.

Mientras los chipriotas pagan todos y por igual (aunque los de siempre ya se habrán escapado a tiempo), aquí cada uno ha pagado más cuanto menores fuesen sus posibilidades de escapar al robo: a unos nos quitan sueldo, a otros les quitan pensión (y no digamos las pensiones futuras que ya nos han descontado), a los accionistas y propietarios de preferentes les han dado un buen mordisco, y otras formas de incautación más difíciles de contabilizar, pero que resultan en lo mismo: pérdida de dinero. No otra cosa supone perder derechos laborales y sociales: trabajar más por menos, pagar más para obtener menos.

Mientras a nosotros nos cuesta un esfuerzo entender el fondo de esta crisis, los chipriotas lo comprenderán con solo echar un vistazo al extracto de movimientos del cajero: un saqueo a lo grande, una transferencia masiva de riqueza, desde los ciudadanos hacia el sector financiero. Una quita interminable: si en Chipre hay quita de depósitos, aquí tenemos quita de sueldos menguados, quita de pensiones reformadas, quita de derechos recortados, quita de servicios públicos desmantelados, quita de bienes privatizados.

¿Corralito, dicen? Para corralito el que sufren el Estado de Bienestar y los derechos de los trabajadores, congelados, suspendidos, en reestructuración.

Eso es la crisis, y no me cansaré de repetirlo: una transferencia, un saqueo sin fin. Dicho lo cual, aclaro que no envidio la suerte de los chipriotas, porque ellos al final tendrán doble castigo: corralito bancario, y corralito del otro, ya que el rescate incluirá otro programa de ajuste como los que ya conocemos griegos, irlandeses, portugueses y españoles.

A propósito de lo de Chipre…

A propósito de lo de Chipre…

Una aberración económica

El rescate a Chipre confirma que no hay indicios de vida inteligente en Europa

Por José Carlos Díez (*)

Foto: Un hombre sostiene una pancarta en la que se puede leer "mantened vuestras manos lejos de Chipre". A su lado, una mujer que sostiene otra en la que se puede leer "Europa es para su gente no para Alemania" frente al Parlamento en Nicosia (Chipre).

Madrid, en El País

Tres años después de la tragedia griega que supuso el inicio de la crisis del euro, el rescate a Chipre confirma que no hay indicios de vida inteligente en Europa. Versionando a Einstein, “hay dos cosas que tienden a infinito; los costes asociados a un corralito con quitas a pequeños depositantes y la estupidez humana. Y de la primera no estoy seguro”.

Los depósitos de pequeños ahorradores son un pilar básico de la sociedad y de la democracia y debe ser la última opción para resolver una crisis de deuda. Hacer pagar antes a los depositantes que a los bonistas incumple una norma ya escrita en el libro del Deuteronomio. El único país que hizo esto en la crisis de la deuda de los ochenta fue Rumania y Ceaucescu acabó ante el pelotón de fusilamiento.

Pero hacerlo sin un Plan Marshall que saque al país del hoyo, con un ajuste fiscal que condena a Chipre a una depresión y con un préstamo que sitúa la deuda pública por encima del 150% del PIB es simplemente una aberración económica. Dentro de un año habrá que hacer una quita a la deuda pública y ¿otra quita a los depositantes? Es evidente que con estas condiciones Chipre debería haber solicitado su salida fulminante del euro y apoyo financiero directamente al FMI.

Para dar un escarmiento moral a un país pecador y unos miles de rusos que blanquean dinero, Europa se salta dos principios básicos de los Tratados: i) la deuda pública avala los depósitos menores de 100.000 euros y ii) el corralito impide la perfecta movilidad de capitales. Hay crisis sistémicas cuando existen elementos comunes y este es un ejemplo de manual.

El comportamiento de los ahorradores ante eventos de esta naturaleza es un paseo aleatorio similar al que sigue un electrón dentro del átomo. Esto significa que la dinámica es impredecible, pero dentro del caos existe un orden. Lo normal es que hoy lunes veamos mucha tensión en los mercados financieros, especialmente en acciones bancarias y primas de riesgo periféricas, y el euro se deprecie con fuerza.

Desde el pasado verano los mercados viven bajo el velo de la ignorancia que provocó la oportuna intervención de Draghi. Berlusconi y Grillo parecen una excelente noticia ya que las bolsas suben y las primas de riesgo bajan. Que la Comisión Europea anticipe que sin nuevas medidas el déficit público español estará próximo al 7% también es una excelente noticia para los inversores. Un impago de deuda del gobierno irlandés al BCE es una excelente señal para comprar bonos a 10 años. Esto es lo que algunos economistas siguen denominando mercados eficientes.

Un banco central es determinante para resolver una crisis de deuda. Cuando los inversores se asustan y sólo consideran segura y líquida deuda pública de los países centrales, el banco central debe actuar como prestador de última instancia para evitar una depresión. Pero, como ha quedado de nuevo de manifiesto en Chipre, el banco central no puede, ni debe, resolver problemas de solvencia.

En los depósitos, el corralito en Chipre ha sido una decisión política innecesaria pero se contagiará. Los bancos griegos quebraron tras la quita de la deuda pública helena en 2011, igual que los chipriotas, y aún no han sido recapitalizados. Los griegos ya han sacado el 30% de los depósitos de sus bancos y todo es susceptible de empeorar.

Lo políticamente correcto en estos casos es decir que España no es Chipre, pero como te enseñan en América Latina estas crisis no se resuelven con lo políticamente correcto. En España desde el Quijote también tenemos tendencia al velo de la ignorancia. En 1873 se produjo una de las primeras graves crisis financieras globales. Nosotros estábamos con la Primera República primero y con las guerras carlistas después y apenas nos afectó. Pero seis años después nos vimos obligados a abandonar la convertibilidad de la peseta y a adentrarnos en uno de los siglos más oscuros de nuestra historia.

Los riesgos para la economía española

En España ya hemos tenido un plan de recapitalización bancaria de la Troika en 2012 y la probabilidad de un corralito sigue siendo muy reducida. Pero dicho esto somos un país en depresión, donde la recuperación ni está ni se la espera. Creemos ciegamente en el mantra de “las exportaciones van bien” pero nuestros principales socios europeos han entrado en recesión y nuestras ventas en el exterior han caído con fuerza desde el pasado verano. No es un problema de competitividad, sino de debilidad de demanda de nuestros clientes, incluida Alemania. Además de crecer, para retornar la deuda pública a una senda sostenible necesitamos un superávit fiscal primario. El déficit primario supera el 4% por lo que aún nos queda un par de duros ajustes por delante. Aunque con tanto trasiego de las cuentas públicas en 2012 nadie sabe ya cuál es en realidad.

Nuestro banco malo es una especie de Frankenstein que nadie entiende y que se acabará rebelando contra sus creadores. Nuestros bancos, a pesar del intenso saneamiento realizado desde 2009, ven cómo su negocio disminuye, la morosidad aumenta a velocidad de vértigo, especialmente en pymes y los precios de los activos inmobiliarios que se adjudican se desploman. Lo que sabemos los economistas de las depresiones es que hasta que no se sanee el sistema bancario no retornará el crédito y la economía seguirá destruyendo empleo y generando infelicidad.

Lo peor de la crisis del euro es la moral que la sustenta. Los economistas nos liberamos de la filosofía moral en el siglo XIX pero Merkel y los cruzados de la austeridad suicida nos han vuelto a atrapar. EE UU ha demostrado que esta crisis no es una maldición divina y nos ha enseñado la hoja de ruta para resolverla. La política económica americana no está exenta de riesgos, pero son infinitamente menores a los que suponen la inacción y las chapuzas que hacemos los europeos.

El rescate a Chipre provocará tensión y debe ser una señal para cambiar la política económica. Nos equivocamos poniendo más paños calientes. Los sistemas complejos en los que se reduce la volatilidad artificialmente aumentan su vulnerabilidad. Y la variable que ningún Gobierno controla en una crisis de deuda es la estabilidad social. Basta ya.

(*).- José Carlos Díez es economista jefe de Intermoney y profesor de economía de Icade.

En física toda acción genera una reacción… ¡¡veremos qué reacción se propicia ante esto!!

En física toda acción genera una reacción… ¡¡veremos qué reacción se propicia ante esto!!

Pensiones: una reforma injusta e injustificada

Por Joan Coscubiela

nuevatribuna.es

El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo Decreto Ley, van 35 durante la legislatura, por el que vuelve a endurecer el acceso a la jubilación, esta vez la anticipada y parcial. Se trata de una Reforma injusta e injustificada, que penaliza a los mayores de 55 años, a los que el Gobierno lleva acorralando socialmente desde que inicio la legislatura. Y que dificulta aún más el acceso al empleo de los jóvenes.

Es injustificada, porque viene a reformar una Ley, la 27/2011 que aún no había entado en vigor. Y sin esperar a ver sus efectos, el Gobierno la modifica, sin acuerdo social y sin acuerdo político. Con lo que una vez más incumple sus compromisos en el Pacto de Toledo.

España gasta hoy en pensiones cerca del 10% del PIB, casi 3 puntos menos que la media de la UE. Alegar unas previsiones para el 2060 es toda una desfachatez.

Para la sostenibilidad económica de la Seguridad Social la evolución demográfica es importante, pero tienen mucha más importancia factores como la creación de empleo (volumen de cotizantes), la calidad del empleo (niveles salariales y de cotizaciones) y la productividad (innovación y formación).

España tiene una edad legal de jubilación de las más elevadas, 65/67 años, una edad real por encima de la media, 63,8, es el país en que la edad real de jubilación más ha crecido en los últimos años, y el diferencial entre edad legal y edad real es de los más bajos de la UE. O sea que todo el andamiaje argumental de la reforma del PP se construye sobre una falsedad. Aunque con una intensidad menor de la inicialmente prevista, el Gobierno endurece el acceso a la jubilación anticipada. Especialmente doloroso cuando se trata de la forzosa, en la que penaliza los coeficientes reductores de los que han cotizado entre 38,5 y 41 años, o sea la mayoría. Se trata de personas mayores despedidas, sin empleo y sin expectativas de tenerlo, a los que el Gobierno ya endureció las condiciones de acceso al subsidio de desempleo y redujo sus cotizaciones. Y ahora les remata, endureciendo las condiciones de acceso a la jubilación anticipada forzosa.

Es además radicalmente falso que esta modalidad de jubilación tenga costes para el sistema de Seguridad Social y el Gobierno no ha sido capaz de aportar datos a pesar de haber sido requerido varias veces en el Pacto de Toledo.

La Reforma aprobada convierte la jubilación parcial en una modalidad teórica, de imposible acceso, excepto para el sector de la automoción (importante, pero no el único). Al impedir la jubilación anticipada, el Gobierno bloquea la posibilidad de contratación de jóvenes a través del contrato de relevo, en un país con niveles de desempleo juvenil del 50%. Y para que quede claro que la preocupación del Gobierno por los jóvenes es retórica, se aprueba por primera vez la posibilidad de que los pensionistas puedan continuar cobrando su pensión (el 50%) y trabajando por cuenta propia o ajena, sin cotizar por ello, salvo una cuota de solidaridad del 8%.

Para terminar de demostrar cuales son las prioridades del Gobierno, la reforma acuerda dar marcha atrás a la cláusula Telefónica, por la que las grandes empresas con beneficios debían hacerse cargo de los costes de la prestación e desempleo de los trabajadores prejubilados. Se da la circunstancia que el Gobierno ha estado meses alardeando de una reforma que no ha aplicado – Telefónica aún no ha pagado ni un euro- y ahora da marcha atrás con una nueva regulación que perdona a buena parte de estas empresas este pago. Y de manera simultánea compensa lo que deja de cobrar de las grandes empresas con lo que dejará de pagar a los parados perceptores de subsidio de desempleo a los que endurece las condiciones de acceso. Los efectos más evidentes de esta reforma son que acorrala un poco más a los parados mayores de 55 años, dificulta aún más el acceso al empleo de los jóvenes y distribuye de manera absolutamente injusta los ajustes. Toda una declaración e guerra.

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Entrevista a JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ SENDÍN, recién reelegido Presidente de los médicos…

Entrevista a JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ SENDÍN, recién reelegido Presidente de los médicos…

“Recortar más en sanidad es temerario”

El representante de la Organización Médica Colegial alerta contra nuevos tijeretazos y pide mantener el sistema de salud fuera de la confrontación política

María R. Sahuquillo, Madrid, en El País.

Crítico con unos recortes presupuestarios que considera “indiscriminados” y preocupado porque la sanidad pública deje paso a una asistencia diferenciada en función del poder adquisitivo. Juan José Rodríguez Sendín (Vitigudino, Salamanca, 1955) afronta su segundo mandato al frente de los profesionales mejor valorados: los médicos, que el sábado le otorgaron su apoyo mayoritario. Presidente de la Organización Médica Colegial y del Foro de la Profesión Médica, inicia esta segunda etapa, marcada por la crisis, como la terminó, intentando construir un pacto para que la salud quede al margen de la política.

 

Pregunta. Con 7.000 millones de euros menos en tres años, ¿se resiente el sistema de salud?

Respuesta. Por ahora, en general, mantenemos el nivel asistencial, pero eso se debe a que el sistema de salud tiene gruesos cimientos y valores que lo sostienen. Lo que no sé es hasta cuánto resistirá. El riesgo es grande porque se han aplicado recortes lineales, indiscriminados que lo mismo se han llevado por delante un servicio importante que otro que no lo es tanto. Recortar más puede ser temerario. Y más, si se tiene en cuenta que el problema del sistema —cuyos resultados son excepcionales y que es extraordinariamente justo— es que está infrafinanciado. No se puede pensar que en 2015, con un 25% menos de presupuesto, como se prevé, se haga lo mismo. Para llegar a esas cifras la Administración debe admitir que va a quitar servicios. Si no, las cuentas no salen. Y que hay modelos alternativos que lo permiten es una gran mentira.

 

P. ¿Aún es justo el modelo?

R. El modelo del que veníamos sí lo es, lo pagamos con nuestros impuestos y es un mecanismo de distribución de la riqueza por el que los que más ganan más pagan, sí es justo. Sirve para que a todos nos traten igual, y es ahí donde reside la confianza del ciudadano. Por eso, cuando hay grandes problemas todo el mundo, salvo excepciones, va a la pública. Cambiar esto, y eso intentan, es un disparate. El camino al que nos dirigimos es más injusto: han aumentado las desigualdades en el trato y los tratamientos entre una comunidad y otra. También en cuándo se prestan los servicios. Se ha perdido universalidad.

 

P. Se ha expulsado del sistema a rentistas y sin papeles que ya solo tienen derecho a la asistencia urgente, parto, posparto y pediatría.

R. Eso rompe el equilibrio que teníamos. No podemos clasificar a la gente y hacer una sanidad de ricos y otra de pobres. No podemos darles gratuitamente solo unas prestaciones y que tengan que pagar por otras. Otra cosa es que alguien, porque puede o quiera, busque contratar servicios privados.

 

P. Pero cuando el Ministerio habla de crear una cartera básica de servicios parece que se tiende a eso para toda la población.

R. Todo apunta a que se van a hacer diferentes paquetes y unos se garantizarán y otros se darán al aseguramiento privado. Habrá que verlo, y analizar a qué se refieren cuando hablan de cartera básica o complementaria. No es igual clasificar como complementario una intervención para ponerse prótesis faciales por estética que una operación de cataratas. Para mí solo habría dos tipos de carteras: lo sustancial, y lo que no lo es; que no debía estar financiado.

 

P. Y esas cosas superfluas ¿se cubren ahora?

R. En parte sí, se está financiando medicamentos que no aportan gran cosa al mismo nivel que otros tan fundamentales como la insulina para la diabetes. Y lo mismo con la tecnología. Necesitamos reformas para evaluar lo que hacemos, lo que financiamos, pero para mejorar el gobierno de lo público. Hay que mejorar la eficiencia del sistema, pero no se puede reducir más. Y menos de la manera que se está haciendo. La sanidad pública es el gran patrimonio de los españoles. Puede haber sistemas iguales, pero no mejores; y mucho menos por el mismo precio. Por todas estas razones no tienen ningún sentido cambiar el modelo. La Organización Médica Colegial junto al Foro de la Profesión Médica pedimos que se confirme el Sistema Nacional de Salud de gestión y provisión pública, universal, equitativo y de calidad; y financiado mediante impuestos. Si alguna de estas características no se cumple, o se hace a medias, no nos sirve; y si es así andamos mal. Los responsables políticos deben tener claro que será difícil convencer a la ciudadanía para que pase impertérrita por eso, y menos aún a los profesionales.

 

P. El Gobierno prometió que no habría copago asistencial pero ha tomado otras medidas como aumentar el copago por fármacos

R. Que es, por cierto, más justo que el anterior. Aunque debería haberse ajustado mejor blindando tratamientos y recogiendo más excepciones. No puede haber agravios porque se concentren más enfermos en una familia, por ejemplo. Nadie debería quedarse sin tratamiento por no poder pagarlo.

 

P. El aumento de las listas de espera, los recortes. ¿Se está promoviendo que los ciudadanos pierdan confianza en el sistema y se dirijan a la privada?

R. No sé si es intencionado, pero se está reventando el sistema por dentro. Por un lado debido a los recortes los profesionales tienen que macharse al extranjero o buscar trabajos complementarios porque con ocho horas de jornada laboral y las guardias no llegan; con lo cual el sistema no les satisface. Tampoco los pacientes están contentos, porque sus necesidades tampoco están cubiertas. Está ocurriendo algo muy peligroso: Se da la idea al ciudadano de que si tiene una necesidad debe ir a la privada. Se transmite que quien tiene dinero resuelve la situación y quien no, no. Esto crea una fractura social.

 

P. Abundan las ofertas de la privada.

R. Esto parece una feria, y algunos de los anuncios y campañas de márketing pueden estar traspasando lo que permite la ley. Vamos a revisar con lupa el comportamiento de los médicos que se sumen a esta instrumentalización —porque sus obligaciones con los pacientes son muy estrictas— y las campañas. Se ofrecen descuentos agresivos, soluciones a cosas que no se pueden resolver… Se está medicalizando todo, hasta parece que los malos comportamientos escolares tienen solución con esas fórmulas. La publicidad tiene límites y las empresas se están pasando en crear falsas expectativas usando el dolor, la ansiedad, o incluso la lista de espera, para captar al ciudadano..

 

P. ¿Qué piensa de privatizar la gestión de hospitales y ambulatorios como piensa hacer Madrid?

R. En España siempre ha habido cooperación y colaboración pública privada, pero eso es otra cosa. Quieren ceder la capacidad de gestionar la sanidad a entidades con ánimo de lucro. Eso es muy peligroso, porque el primer objetivo de una empresa es reducir costes y ganar dinero, no repartir salud, ni reinvertirlo en sanidad. Y es un insulto que no se permita a los profesionales clínicos gestionar la parte económica y que luego se lo entreguen a las empresas.

 

P. Autonomías que tienen modelos privatizados afirman que el ciudadano no nota la diferencia.

R. En un primer momento pueden darle una respuesta igual, pero, para eso, ha habido mucho trabajo previo en cosas que no se ven ni están vinculadas al coste de su intervención. Porque para que podamos responder a sus posibilidades de enfermar, primero hay que formar a profesionales, investigar y luego tener todo dispuesto para responder a lo que pueda pasar; aunque no sea rentable. Eso en la privada no existe.

 

P. No le convencen sus argumentos.

R. Nos están engañando, dicen que con ese sistema se ahorra dinero, pero no nos están dando la información. Un sistema como el que tenemos no es más barato en ninguna parte del mundo. Puede ser igual, que lo ludo, pero mejor no va a ser. Además no hay información ni elementos de comparación entre hospitales iguales, áreas iguales para atestiguar que ese ahorro del que hablan es cierto. No pueden poner de excusa, además, la situación económica actual ni el estado del sistema de salud. La mala gestión pública es solo responsabilidad de los gestores públicos, y si no han las cosas bien deben revisar sus comportamientos. No pueden poner en riesgo el sistema por entregárselo a otros que tienen que reducir los costes y sacar rendimiento. Si se cambia el modelo el daño es irreversible. Y nosotros tenemos la obligación de decirlo. Quienes hemos construido el sistema público tenemos derecho, además, a exigir que se nos permita gestionar lo que nosotros gobernamos clínicamente.

 

P. Lo están haciendo. Estamos poco acostumbrados, pero los profesionales sanitarios están saliendo a la calle para defender el modelo. ¿Tiene algo que ver con que en la última encuesta del CIS los médicos aparezcan como los profesionales mejor valorados por los ciudadanos?

R. Eso es porque el sistema que sustentamos médicos y enfermeras es una de las instituciones que más confianza genera a los ciudadanos. Y es una lástima que se esté pasando por encima de esto con la ligereza con la que se está haciendo. Ahora, además, cuando la época de bonanza queda lejos, médicos y enfermeras estamos demostrando nuestro contrato social y nuestro compromiso.

 

P. La opinión de los ciudadanos sobre los sanitarios nada tiene que ver con la que tienen de la ministra de Sanidad, Ana Mato. Es una de las peores valoradas del Gobierno, según las últimas encuestas.

R. Nosotros no podemos decir que estemos satisfechos en absoluto con su gestión, pero esta no corresponde solo al ministerio. Nos quejamos de la gestión global donde juegan un papel el ministerio y 17 comunidades autónomas; Gobierno y oposición. Nos estamos encontrando con que lo que en su época le valía al Gobierno anterior ha dejado de servirle ahora, cuando están en la oposición; y viceversa. Lo que sí hemos notado es que en los últimos meses la ministra ha decidido preocuparse de la parte sanitaria de su ministerio.

 

P. Pero en la percepción ciudadana de su labor no solo estará su gestión sanitaria, también su implicación en escándalos como Gürtel.

R. Nuestra obligación como institución, tanto en el Foro de la Profesión Médica como la Organización Médica Colegial, hemos tenido muy claro que a pesar de la incomodidad Mato es la ministra del Gobierno de España, y mientras lo siga siendo nosotros tenemos que preocuparnos de ese cometido. Nuestros enfermos están enfermos todos los días, así que tenemos que intentar avanzar si se puede. Como ciudadanos podemos valorar otras cuestiones, al margen de su gestión. Como representantes de la profesión, seguimos trabajando.

 

P. ¿Qué asignaturas pendientes tiene para este nuevo mandato?

R. Voy a intentar reafirmar, asentar y reforzar las posiciones de la organización. Tenemos pendiente la ley de servicios profesionales con la colegiación obligatoria, por ejemplo, también la reforma de los estatutos de la organización que llevan 30 años esperando hacerlo; y además, tenemos que seguir buscando salidas que ayuden al sistema nacional de salud. Debemos introducir cambios, pero las reformas precisan acuerdos y ahora mismo cualquier cosa es punto de confrontación. No se puede avanzar, por eso lo primero que debemos hacer es un pacto para mantener la sanidad al margen de la política, para construir sanitariamente el país.

Artículo de Julian Ariza en Sistema Digital…

Artículo de Julian Ariza en Sistema Digital…

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“NOS TRATAN COMO A IMBÉCILES”

Pensando en los recovecos de la condición humana me preguntaba una vez más cómo era posible que en países a los que cabe otorgar una dilatada experiencia democrática y un nivel cultural aceptable alguien con más imputaciones que un delincuente habitual haya estado a punto de ganar de nuevo unas elecciones generales. De Italia pasé inmediatamente a recordar lo ocurrido en algunas de nuestras Comunidades Autónomas y en unos cuantos de nuestros municipios, e incorporé varios retazos de nuestra extensa e intensa colección de ejemplos de corruptos y corruptores, para llegar a la conclusión de que la izquierda ha sido más voluntariosa e ingenua que la derecha, precisamente a la hora de enjuiciar la condición humana y sacarle provecho.

Esta inicial digresión viene a cuento de otro pensamiento que me corroe desde hace bastante tiempo, ligado a la impresión de que en la derecha son muchos los que consideran imbéciles a la mayoría de los ciudadanos. Es la única explicación que se me ocurre ante las frecuentes declaraciones que nos endilgan distintos portavoces del Partido Popular y su Gobierno. Por referirme a ejemplos muy recientes ahí están las palabras de alguien con apariencia culta y sosegada como el señor González Pons, que ha afirmado de manera rotunda que “el Partido Popular es el partido del empleo”. Que en su primer año de nueva legislatura haya rondado el millón el aumento del número de parados; que las estadísticas de Eurostat nos endosen ya más de seis millones de desempleados y que instituciones económicas nada sospechosas de izquierdismo auguren que la sangría continuará en 2013 debería haber servido para atemperar este tipo de declaraciones, salvo que, como sospecho, se considere que sus receptores tienen un coeficiente intelectual dramáticamente bajo.

Otro ejemplo de esa opinión sobre la escasa inteligencia e ignorancia del pueblo llano nos lo puede dar lo dicho por María Dolores de Cospedal, quien, sin inmutarse, aseguró que los veinte mil euros mensuales que cobraba Luis Bárcenas, con su correspondiente descuento de cotizaciones sociales, era el resultado del “finiquito diferido” que se estaba embolsando el extesorero de su partido. Y se quedó tan fresca, a sabiendas de que nadie con un mínimo de sentido común iba a tragarse semejante engaño.

Una tercera muestra más del inagotable filón de insultos a la inteligencia la tenemos en el artículo que la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Bañez, publicó en el “ABC” del 19 de febrero. Puede perdonársele una mentira de menor cuantía cuando escoge como título que “la prioridad es el empleo”, pues es de sobra conocido que para su Gobierno la prioridad es el déficit. Pero pelillos a la mar, pese a las nefastas consecuencias que conlleva. Lo significativo a los efectos de nuestro comentario es que al glosar las excelencias de su reforma laboral se permite frases que, más que un desprecio a la capacidad mental de la gente, es un canto al cinismo. Resulta que al hablar de la negociación colectiva y los efectos de su impresentable reforma dice que gracias a ella “miles de trabajadores, más de 40.000, ‘opten’ por descolgarse de convenios que ya no eran adecuados a sus circunstancias”. La nota difundida por su ministerio lo dice más claro, pues no habla ya de que optan sino de que se “benefician”. No será fácil encontrar a trabajadores que ignoren que el descuelgue de un convenio colectivo siempre es a iniciativa patronal y ante la amenaza de males mayores, y significa, o bien reducción de salarios; o aumento de la jornada; o pérdida de algunos derechos sociales; o cambios a peor del horario laboral; o una mezcla de éstas u otras medidas similares. En suma, retrocesos en sus condiciones económicas, laborales o sociales. Considerar que esto es un beneficio o una opción libre es considerar que los trabajadores son, sencillamente, imbéciles.

Una inevitable pregunta sería la de conocer por qué entre los dirigentes de la derecha no se observan reparos a la hora de dirigirse a los ciudadanos como si fuéramos portadores de una ignorancia supina o escasez de entendederas. Cabe descartar que les traicione el subconsciente y hayan llegado a esa conclusión comparando lo que hacen y el notable apoyo popular que, aun mermando a ojos vista, todavía mantienen. Tampoco puede atribuirse a que sean ellos mismos los que padecen esas limitaciones intelectuales. Lo probable es que crean que sus seguidores no van a darse por aludidos y que lo interpretarán como una forma de menospreciar a los que están en la oposición. Sea como fuere, lo cierto en cualquiera de los supuestos es que supone una falta de respeto a todo el mundo, que expresa un comportamiento envilecedor de la política y hasta de la propia democracia.

Julián Ariza Rico

Eso sí, fotos y vídeos de la presentación hay un montón…

Eso sí, fotos y vídeos de la presentación hay un montón…

El hilarante plan de empleo juvenil de Rajoy

Por Juan Carlos Escudier, en “Tierra de nadie” de Público.es

Andaba muy preocupada Merkel con el paro juvenil en España y Rajoy, que otra cosa no pero atento es un rato, le sirvió uno ayer vuelta y vuelta, tirando a crudo, para que la institutriz mueva el bigote. La cosa se llama Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven y consta de 100 medidas, que es un número redondo y definitivo. Es su mayor acierto, ya que elaborar un plan que incluyera sólo 69 medidas, pongamos por caso, habría sido absurdo aunque el número tuviera su gracia.

El deslumbrante plan del Gobierno merece un primer comentario acerca de su dotación, que asciende a la formidable suma de 3.500 millones de euros en cuatro años, de los que un tercio serán aportados por la UE. Dicho más claramente, el Gobierno destinará cada año unos 580 millones para atajar el problema más grave de la economía española. Esta última cifra tampoco es exacta ya que el grueso de las medidas son bonificaciones de futuros contratos o reducciones en cuotas, además de un estupendo portal de Internet, que era lo que todos echábamos en falta. En definitiva, se tira la casa por la ventana, sí, pero la de la Barbie con sus muebles y todo.

El catálogo es de lectura obligada, especialmente si uno tiene un mal día y se quiere echar unas risas. Una de las iniciativas más hilarantes se encuadra en el paquete educativo. Dice así: “Contribuir al desarrollo de una investigación de calidad y con resultados transparentes enfocada al desarrollo económico y social del entorno, y a la cooperación con otras instituciones nacionales o internacionales para estimular un intercambio fluido con otras universidades, centros de investigación, centros de Formación Profesional (a través de pasarelas), empresas, etcétera”. ¿Quién no daría medio brazo por ver la cara de felicidad de esos investigadores que han visto cómo las partidas públicas en I+D+i se han recortado en un 30% desde que el PP llegó al poder?

Hay medidas concretas: “En el ámbito universitario fomentar el espíritu emprendedor y la innovación, así como promover las iniciativas de emprendimiento”. Muy concretas: “Seguir potenciando las fórmulas del empleo a tiempo parcial para quienes deseen compaginar su trabajo con sus estudios u otras actividades de formación o de índole personal”. Y concretísimas: “Hacer posible que los jóvenes que hayan concluido su formación tengan, cuanto antes, una primera experiencia profesional o continúen mejorando su cualificación en línea con lo establecido en la Garantía Juvenil”. Sin palabras.

A la presentación de este guión de ópera bufa acudieron los líderes sindicales de UGT y CCOO, que expresaron educadamente su rechazo pero que accedieron a hacerse la foto para que Rajoy pudiera enviársela a Merkel por el guasap, antes de que sea de pago. Dicen que es un gesto de buena voluntad para reanudar el diálogo social. Los 1.007.967 menores de 25 años inscritos en el INEM tienen motivos para la esperanza.

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