Blogia
La información es la base de tu opción ... y nosotros nunca te la ocultamos.

PRENSA

Sin muchas novedades en las noticias de antes del cierre de la edición de los periódicos…

Sin muchas novedades en las noticias de antes del cierre de la edición de los periódicos…

El Simpa advierte de que «solo un milagro evitará una huelga en sanidad»

El Sindicato Médico decidirá el próximo miércoles si convoca un paro en contra de la ampliación de la jornada y los recortes

Foto: La comisión permanente del SIMPA reunida ayer por la mañana.

31.08.12 - LAURA FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

«Un milagro». Eso es lo que necesita la sanidad asturiana para que en octubre no haya huelga. La advertencia viene del Sindicato Médico (Simpa), que estos días apura la estrategia de protesta ante los recortes que se avecinan en el sistema sanitario público asturiano, y que mermará, y mucho, las retribuciones de los facultativos, además de «poner a cientos de eventuales en la calle», asegura. Ángel Colmeiro, presidente de la Sección de Atención Especializada del Simpa, no ocultó ayer las intenciones de la central médica, que atesora varios paros a sus espaldas. El último, el protagonizado en octubre de 2006 para la implantación en Asturias de la carrera profesional, que dejó incremento de entre 3.000 y 12.000 euros, en función de la antigüedad de cada profesional. Pero el paro más sonoro fue el protagonizado por todos los estamentos hace ahora diez años, cuando los hospitales y centros de salud estuvieron paralizados dos meses en demanda de incrementos salariales y de reducción de jornada, casualmente, los mismos conceptos que ahora perderán con los recortes. «Tiene que producirse un milagro para que no haya huelga», afirmó Colmeiro, sin más rodeos. «La gente nos está llamando desde los hospitales y centros de salud y nos piden que hagamos algo ya mismo, que esto no se puede tolerar».

Y lo que no se puede tolerar, según el Simpa, es que «los médicos vuelvan a ser los más perjudicados por el ajuste». Porque la ampliación de jornada en sanidad, una regulación que desde mañana, sábado, obligará a realizar 37,5 horas semanales en lugar de 35, «es una reconversión sanitaria encubierta». Para Colmeiro «el problema no es hacer dos horas y media más a la semana o que desaparezcan las peonadas, sino que pretenden que los facultativos hagamos guardias por la cara o que quiten los descansos tras la guardia».

El Simpa estima que el aumento de horarios, que convertirá la actual jornada anual de 1.519 horas en otra de 1.650, «habrá médicos que perderán entre 6.000 y 8.000 euros al año». También dejarán de percibir otros muchos conceptos retributivos, como el complemento de tarde que cobran aquellos facultativos de más de 55 años que no hacen guardias. Además, la regulación del Sespa «pondrá en la calle a muchos compañeros eventuales» y dejará en manos de la gerencia la organización de la jornada. «La propuesta que llevaron a la mesa sectorial es bien clara: puede que una semana tengas que trabajar de mañana, otra de tarde, otra de noche y otra, mitad y mitad. Una locura», comentaba días atrás el secretario general del Simpa, Antonio Matador.

El próximo miércoles, día 5 de septiembre, el Sindicato Médico celebrará un ejecutivo donde «decidiremos qué vamos a hacer, pero insisto, tiene que haber un milagro para que no convoquemos un paro», insistió Colmeiro. Sobre la ausencia de los médicos en el encierro que el resto de sindicatos sanitarios (CC OO, UGT, Satse, Sicepa-Usipa y Usae) mantienen en el Servicio de Salud, el Simpa aseguró ayer que apoya la medida, ya que los recortes «son una agresión que nos afecta a todos». La central de los facultativos dice tener su propia estrategia, que «seguramente acabará convergiendo con el resto de sindicatos».

El Sespa intentaba anoche llegar un acuerdo 'in extremis' con los encerrados

31.08.12 - L. FONSECA | OVIEDO, en El Comercio.

Tras unas primeras horas de entente cordial entre Administración y manifestantes, el encierro que los sindicatos sanitarios mantienen en el Servicio de Salud del Principado (Sespa), en Oviedo, en protesta por la ampliación de jornada, se tensó ayer cuando la consejería optó por impedir que los sindicalistas «entren y salgan del edificio como si estuvieran en su casa», indicaron fuentes de la Administración. La decisión se adoptó para evitar que se produjeran relevos.

El encierro se inició a las nueve de la mañana del miércoles, cuando cerca de treinta delegados irrumpieron en la sede del Sespa con la intención de 'tomar' la gerencia. Quince representantes de CC OO y UGT, así como de los llamados sindicatos profesionales (Sicepa-Usipa, Satse y Usae), pasaron la noche del miércoles en la sala de juntas. Tras 24 horas de encierro, su intención «es seguir hasta que den marcha atrás o se avengan a negociar», explicó Francisco Menéndez, de Sicepa-Usipa.

Las primeras horas de la protesta discurrieron sin mayor tensión. De hecho, los encerrados se habían reunido el miércoles con una comitiva de Sanidad para trasmitirles sus reivindicaciones: «Esperábamos que nos dieran una respuesta hoy -por ayer-, como se habían comprometido». Pero lo que llegó primero no fue la contestación oficial sino una orden para que «encerrado que sale, no vuelve a entrar». La decisión se producía horas después de que la propia Administración enviara unos bocadillos (fue en la noche del miércoles) a los encerrados. Tras «ese buen rollito, ahora nos quieren cerrar el grifo. Pero vamos a aguantar», alertaron. Pasadas las siete de la tarde de ayer, eran una docena los delegados que pertrechados con mantas se preparaban para pernoctar por segundo día en el Sespa. «De aquí no nos movemos, así que ya verán qué hacen», decía, retador, Alejandro González, de CC OO. Por su parte, Margot Marqués, del Sindicato de Enfermería, y María José Fernández, del de auxiliares, lamentaron la poca voluntad negociadora de Sanidad.

Pese a los primeros contactos mantenidos, uno de ellos el mismo miércoles a las once de la noche cuando se acercó hasta el Sespa el director de Recursos Humanos, Tomás Mendoza, los sindicalistas continúan considerando la baja ponderación de la jornada de turnos como uno de los principales escollos. Los afectados se muestran pesimistas respecto a la posibilidad de encontrar una solución.

También las plazas vacantes

Al cierre de esta edición, los representantes sindicales mantenían una reunión con una delegación de Sanidad encabezada por Tomás Mendoza y a la que, ya pasadas las once de la noche, se incorporó la gerente del Sespa. El encuentro arrancó pasadas las ocho de la tarde. «La perspectiva no es buena», indicaron fuentes sindicales. Sanidad mantiene una ponderación de jornada «altamente lesiva y, por lo que nos han avanzado, los recortes afectarán también a la plantilla de eventuales que están cubriendo una vacante», explicaron. En el caso de los médicos, el Sespa quiere que 'paguen' el incremento de jornada haciendo guardias los sábados o que donen el coste de esas horas para crear una bolsa de formación. Los sindicatos encerrados temen que Sanidad «esté negociando por detrás con los médicos. No sería la primera vez», dicen.

Los sindicatos echan un pulso a Sanidad

Los representantes de los trabajadores, salvo el SIMPA, permanecían reunidos anoche con los dirigentes de la Consejería, aunque sin demasiadas expectativas

Oviedo, Pablo ÁLVAREZ, en La Nueva España

Cada cual a su manera, los sindicatos sanitarios de la región diseñan sus estrategias para un conflicto que presumen largo y duro y que, a juicio de las organizaciones sindicales, puede perfectamente traducirse en una nueva huelga en el sector a partir de octubre.

¿Motivo? La reforma de la jornada laboral impulsada por el Gobierno regional, cuyo núcleo es la ampliación de 35 a 37,5 horas del programa de trabajo semanal. Unos consideran inaceptable que suponga un recorte en la contratación de eventuales -con el consiguiente aumento del desempleo-, y sostienen que tal y como está concebida aumenta la carga de trabajo mucho más de lo que exige la normativa aprobada el pasado mes de abril por el Ejecutivo central. Otros -los médicos- estiman que lo que más lesiona sus intereses es el epígrafe relativo a las guardias y enfatizan que en los dos últimos años han perdido más de un 30 por ciento de su salario.

Sin ni siquiera haber finalizado el mes de agosto, la batalla está en marcha. Responsables de todas las centrales, excepto la que representa a los facultativos, permanecen desde la mañana del miércoles encerrados en la sede del Servicio de Salud del Principado (Sespa) a la espera de una propuesta del Gobierno asturiano que satisfaga sus demandas.

Anoche, al cierre de esta edición, los sindicatos estaban negociando con tres representantes de la Administración. Además del director general de Innovación Sanitaria de la Consejería, Enrique González, participaron en la reunión el director de servicios sanitarios («número dos») del Sespa, Aquilino Alonso Miranda, y el responsable de recursos humanos de este organismo, Tomás Mendoza.

El encuentro comenzó pasadas las ocho y media de la tarde. Dos horas más tarde, durante uno de los recesos, las expectativas de algunos portavoces sindicales no iban demasiado lejos. «Están ofreciendo muy poca cosa», indicó uno de los negociadores. Las condiciones del personal que trabaja a turnos centraba una de las diferencias más relevantes entre lo que se pedía y lo que se daba.

Para hoy, a las cinco de la tarde, las organizaciones sindicales tienen convocada una concentración en la ovetense plaza del Carbayón. UGT y Comisiones Obreras forman parte, al menos por el momento, de la movilización, junto a los sindicatos de enfermeros (SATSE-Asturias), auxiliares de enfermería (USAE) y celadores (SICEPA-USIPA-SAIF).

Entre tanto, el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) está ultimando su propio programa de reivindicaciones, que en breve se traducirá en la celebración de asambleas en los centros sanitarios, con la pretensión de ir caldeando el ambiente.
Unos y otros pronuncian la palabra «huelga» como posibilidad más que factible. Y apuntan como responsable de la misma a la Consejería de Sanidad, y a su nueva regulación de la jornada laboral, que consideran una «reforma encubierta» que va «mucho más allá» de lo que estipula la normativa auspiciada por el Ejecutivo central con el fin de reducir el gasto sanitario.

«Aunque no estamos participando en el encierro, nos sentimos solidarios con los otros sindicatos, pero entendemos que el documento aprobado por el Gobierno asturiano es especialmente lesivo para los médicos», explicó ayer Antonio Matador, secretario general del SIMPA. A juicio del Sindicato Médico, el departamento que dirige Faustino Blanco «se ha extralimitado» a la hora de aplicar en Asturias el incremento de la jornada de trabajo de los empleados públicos.

En la mañana de ayer, la sede del SIMPA presentaba una actividad intensa, muy distinta de lo que venía siendo habitual en los últimos días de agosto de cualquier año precedente. Allí estaba reunida la comisión permanente del consejo ejecutivo del sindicato. El calendario ya está determinado. El próximo lunes, reunión de la sección de atención primaria; el martes le tocará a la de atención especializada, y el miércoles, al consejo ejecutivo en pleno. «Y, a partir de ahí, asambleas informativas en los hospitales, los centros de salud y donde sea», indicaron los dirigentes del Sindicato Médico.

Los responsables del SIMPA lamentaron «la escasa voluntad negociadora» del equipo que dirige Faustino Blanco y enfatizaron que la nueva regulación incurre en «una confusión entre jornada ordinaria y jornada complementaria» que también perjudica a los facultativos de atención primaria.

«Todo es negociable excepto las libranzas posteriores a las guardias», afirma el SIMPA

Los médicos sostienen que en los dos últimos años han visto reducido su salario más del 30% y acusan al Principado de extralimitarse con la nueva norma

Oviedo, P. Á., en La Nueva España

«Todo es negociable, excepto las libranzas posteriores a las guardias», explicó ayer Antonio Matador, secretario general del Sindicato Médico de Asturias (SIMPA), en su análisis de la reforma de la jornada laboral impulsada por la Consejería de Sanidad. Los dirigentes del sindicato se hallaban a la espera de la publicación de la nueva normativa en el «Boletín Oficial del Principado» (BOPA).

Hasta el momento actual, y en términos generales, un facultativo que cubre una guardia que concluye a las ocho de la mañana suele irse a casa entre una y dos horas más tarde, una vez que ha dado el relevo a sus colegas y los ha puesto al corriente de las incidencias acaecidas durante la noche.

Con la nueva regulación en la mano, el SIMPA entiende que el Gobierno regional suprime esa posibilidad. Más en concreto, interpreta que el médico puede irse a casa, pero queda obligado a «recuperar» las horas que deja de trabajar esa mañana. ¿Recuperarlas cuándo? «Tendremos que recuperarlas por las tardes, o sea, trabajar por las tardes gratis, o bien nos las descontarán del sueldo», subrayaron Ángel Colmeiro y Javier Alberdi, responsables del sindicato.

Esta medida «rompe un pacto tácito que teníamos con el Sespa desde que el Principado asumió las transferencias sanitarias», señaló Matador, quien agregó que «siempre fueron los gestores socialistas los que dijeron que nunca plantearían este cambio».

VER NOTICIA DE HOY DIRECTAMENTE RELACIONADA

En esa línea están Aragón, Cataluña, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León…

En esa línea están Aragón, Cataluña, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León…

Las comunidades del PP abogan por cambiar los sueldos de los médicos

Sanidad plantea nuevos criterios en detrimento de las guardias o la antigüedad y plantea «pagar más a quien mejor trabaja»

30.08.12, M. J. PASCUAL / D. VALERA | VALLADOLID / MADRID, en El Comercio.

Las peonadas, las guardias y la antigüedad tienen que pesar menos en las nóminas de los médicos que la cualificación y la eficiencia con que desempeñan su labor. En ello están de acuerdo los consejeros de Sanidad de Aragón, Cataluña, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León y así se lo plantearon ayer a la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, durante la «reunión informal» mantenida en Valladolid y auspiciada por el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y al que no acudieron las autonomías de signo socialista, entre ella, Asturias.

Los responsables de Sanidad de las comunidades gobernadas por el PP, así como el responsable de política sanitaria de Cataluña (CiU), se mostraron favorables a que el sistema de retribuciones de los profesionales de la Sanidad sea «menos homogéneo» y prime en mayor medida aspectos como la calidad en el desempeño o la preocupación por la formación. El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, informó a los periodistas en un receso del encuentro, que estas propuestas dirigidas a redefinir el papel del personal sanitario se podrán recoger «en unos meses» en las líneas de trabajo del Sistema Nacional de Salud. Sáez puntualizó que en la reunión no se plantearon «soluciones», sino ideas para ver «hacia dónde se orienta» un modelo retributivo que, a su juicio, no ha sabido incentivar «más a quien mejor trabaja, al que se preocupa por la calidad y por la formación». En este sentido, indicó que en los últimos años los sueldos han mejorado, pero basándose en aspectos cuantitativos como la realización de «guardias, peonadas o módulos de trabajo».

Categorías laborales

En el caso de la carrera profesional de médicos y enfermeras, la idea compartida por la mayoría de los consejeros autonómicos es que se busque premiar la «consideración social» de los profesionales, la cualificación e, incluso, establecer un sistema de acreditación que fije categorías laborales. Además, se plantea tener en cuenta los resultados del trabajo y, por último, el lugar en el que trabajan, en referencia a criterios como las dimensiones del hospital, la ubicación o el entorno rural o urbano. A su juicio, el sistema de carrera profesional «no ha servido», pues también es «muy homogéneo» y «demasiado centrado» en la antigüedad.

Sin embargo, y a falta de conocer en detalle las propuestas en los próximos meses, los sindicatos son cautos ante la propuesta, que todavía deberá estudiarse oficialmente en el Consejo Interterritorial de Salud. Allí es posible que encuentre el rechazo de las comunidades socialistas, que no participaron en el consejo informal.

En cualquier caso, desde el sindicato CSIF recuerdan que algunas comunidades, como Andalucía, ya tienen en cuenta para calcular las retribuciones baremos geográficos, tales como la dificultad de acceso a los centros o la ubicación de los mismos. Además, desconfían de unas medidas que temen podrían esconder un nuevo recorte salarial. Y es que reducir el peso de actividades como las guardias tendría un fuerte impacto en el bolsillo de estos profesionales, ya que en algunos casos supone la mitad del sueldo.

Lo que cuenta el Consejero que acordaron ayer en el Consejo de Gobierno y la activación de los cambios…

Lo que cuenta el Consejero que acordaron ayer en el Consejo de Gobierno y la activación de los cambios…

Sanidad ahorrará cinco millones al año con la supresión de las peonadas

La nueva jornada establece una bonificación «más favorable que la actual» de las horas realizadas de noche

30.08.12 - LAURA FONSECA / AZAHARA VILLACORTA | OVIEDO, en El Comercio.

No parecía demasiado cómodo, ayer, el consejero de Sanidad, Faustino Blanco, con varios trabajadores encerrados desde primera hora de la mañana en la sede del Servicio de Salud del Principado (Sespa), mientras comparecía tras el Consejo de Gobierno que dio luz verde a la nueva jornada laboral en los centros sanitarios. Y eso que, según sus explicaciones, la ampliación de 35 a 37,5 horas semanales «permitirá un uso más eficiente de los recursos públicos, puesto que servirá para atender en jornada ordinaria programas especiales». Las llamadas «peonadas», que «antes se venían abordando al término de la actividad ordinaria» y que, según estimó Blanco, permitirán ahorrarse al Principado «entre cuatro y cinco millones de euros» al año.

El cálculo fue una de las concreciones que se desprendieron de la rueda de prensa ofrecida junto a la consejera de Educación, Ana González, (quien, con los deberes hechos, ya había publicado la resolución por la que se amplía el horario de los docentes de Secundaria en la web educastur) y en las que detalló algunas de las principales novedades de la nueva regulación.

Entre ellas, que «se establece un régimen de jornada uniforme, homogénea y aplicable a todo el personal del Sespa». Respetando, eso sí, «las especiales condiciones laborales de determinados colectivos (como los destinados a urgencias, emergencias o atención continuada). Y que se otorga también «un régimen homogéneo al cómputo de la jornada realizada en horario nocturno para todos los colectivos» que trabajen de noche.

Otro de los puntos que destacó el consejero tras agradecer su «importante contribución» a los empleados públicos y reconocer que «la situación es difícil», es que «el cálculo de la nueva jornada se efectúa respetando al máximo las condiciones disfrutadas hasta el momento por los trabajadores, como es la consideración de los días 24 y 31 de diciembre como no laborables, si bien teniendo en cuenta el nuevo marco legal en cuanto a la reducción de los días de libre disposición y los conocidos como canosos y moscosos, que se quedarán limitados a tres jornadas de descanso a partir de 2013, y los días de vacaciones».

«La jornada ordinaria anual pasa, por tanto, de 1.519 a 1.650 horas y, en el caso de los trabajadores hacen un turno rotatorio (el régimen de horario al que está adscrito la mayor parte del personal sanitario no facultativo), hemos hecho un coeficiente corrector que pasa de 1,11 a 1,144», señaló, además, Blanco. «Y esto significa que, en el turno rotatorio, la jornada pasa de 1.650 horas a 1.590, sesenta horas menos anuales».

En otras palabras: «Hasta que entre en vigor esta nueva normativa, el turno rotatorio venía a suponer un 97% de las horas totales de una jornada ordinaria. Nosotros, sobre ese porcentaje, hemos añadido un punto. Y, por lo tanto, harán un 96%, pasando de unas 42 horas de diferencia a esas sesenta».

Urgencias y guardias

Otro de los impactos se dejará notar en las urgencias. «Para el colectivo que hace guardias, el acuerdo del Consejo de Gobierno recoge que se va a aplicar un factor de corrección del 50%, de tal forma que el personal tendrá que devengar al sistema el 50% de las horas que realmente le corresponderían. En lugar de siete, harían tres y media».

Pero es que, además, «teniendo en cuenta las guardias que un profesional hace por término medio», el Principado concluye que «las tres primeras guardias se bonifican en ese 50% y, a partir de la cuarta, se bonifica el 75%. Sólo tienen que prestar al sistema el 25% de la jornada. Es decir: dos horas». Esta bonificación de las guardias, añadió el titular de Sanidad, ha «permitido cumplir con otra norma, que es la jornada efectiva que un trabajador debe prestar, como máximo, a la semana, a cualquier organización o empresa, que, en un cómputo semestral, está establecida en 48 horas semanales. Nosotros ajustamos la disponibilidad de los profesionales a esa directiva. Y, por lo tanto, estamos cumpliendo estrictamente todo el marco legal que se nos demanda».

Ya en un terreno menos concreto, el consejero se comprometió a «impulsar la conciliación de la vida laboral y familiar mediante la facilidad para el establecimiento de jornadas a tiempo parcial» y a que «se respete estrictamente la ley en cuanto a la consideración de los descansos». Y también a «generar una bolsa económica destinada a financiar actividades de formación en contenidos y técnicas consideradas de carácter estratégico con una cuantía de hasta el 50% de la cantidad que se deje de abonar en concepto de atención continuada». O a que «el incremento de horas permita ajustar la excesiva casuística que daba origen a los 'excesos de jornada'». Aunque, «en caso de producirse, y en aras de garantizar el descanso del personal, serán en todo caso compensadas con los descansos correspondientes, de conformidad con la normativa aplicable al respecto».

Sistema difícil de sostener

Lo que sí se mantiene, dijo el consejero mientras que la ministra del ramo planteaba lo contrario en Valladolid, son «los conceptos retributivos clave de los profesionales», en un acuerdo que «rechaza la supresión de los que se refieren a la atención continuada, la carrera profesional o la productividad variable», al tiempo que «se contribuye a estabilizar la plantilla estructural, afectando únicamente a la necesidad de contrataciones de personal eventual que disminuirán con el aumento de la jornada semanal».

Según su resumen, con aviso a navegantes: «Es una medida exigente, pero que responde a la realidad y en un ambiente de crisis compleja, muy difícil de sostener. Estar esperando otras posibilidades de acuerdo, de negociación, en las que no se visualice este marco de esfuerzo económico que tenemos que hacer, significaría un sistema inestable, sometido a incertidumbre. Y, por lo tanto, también incertidumbre en el empleo».

Críticas de los encerrados

Las declaraciones del consejero tuvieron horas más tarde respuesta sindical. Al borde de las nueve de la noche, y desde el encierro que mantienen en el Sespa, los delegados sindicales mostraron su «estupor» por las palabras de Faustino Blanco, al que acusaron de decir «medias verdades». En su opinión, la ampliación de jornada ideada por el Principado «no va a aumentar el horario de atención al usuario, simplemente viene a utilizar menos personal para cubrir los mismos horarios». Y tendrá un efecto negativo sobre el empleo: «Supondrá un aumento del 1% de los parados en Asturias porque habrá mil trabajadores menos».

El Principado suprime las peonadas sanitarias para ahorrar 5 millones

El Gobierno obliga a los empleados de la Sanidad a trabajar 131 horas más al año para recortar entre 13 y 17 millones

Los centros ampliarán a la tarde los horarios de atención a los pacientes sin coste para las cuentas públicas

Oviedo, Álvaro FAES, en La Nueva España

Con los sindicatos del sector sanitario encerrados en la sede del Sespa -excepto el de médicos, que prepara sus propias movilizaciones- el Gobierno del Principado continuó ayer con firmeza con sus políticas de ajuste en la sanidad y aprobó la ampliación de la jornada laboral en centros de salud y hospitales hasta las 37 horas y media semanales, frente a las 35 actuales. Hasta aquí, nada que no se hubiera advertido antes, pese a la oposición sindical. El golpe de efecto llegó con la eliminación de las peonadas, esas jornadas de trabajo en horario de tarde destinadas, en principio, a aligerar las listas de espera en consultas y quirófanos y que buena parte de los profesionales aprovechaban como complemento a su salario. Había avanzado el Gobierno que reduciría este apartado, pero el tajo que ahora se hace oficial amenaza con poner en pie de guerra al personal sanitario asturiano. Sin avanzar cifras concretas, el Ejecutivo regional calcula que la supresión de las peonadas supondrá un ahorro para las arcas públicas de entre 4 y 5 millones de euros, mientras que la ampliación de la jornada laboral a 37 horas y y media a la semana contribuirá a rebajar el gasto en una cifra que oscilaría entre los 13 y los 17 millones de euros, siempre según datos del Gobierno.

Fue el consejero de Sanidad, Faustino Blanco, el encargado de comparecer ayer en la sede de Presidencia tras la celebración del Consejo de Gobierno. Le acompañaba la responsable de Educación, Ana González, que habló en primer lugar para exponer varias medidas de su departamento relacionadas con las nuevas plazas de profesores interinos. Aunque el plato fuerte quedaba para el titular de Sanidad, que, antes de explicar los acuerdos, se refugió en la obligación de su departamento de «contribuir al control del déficit público» para cumplir con los requisitos del Plan Económico Financiero del Principado.

Sugirió que su Consejería podría haber optado por un «recorte porcentual en todas las partidas del Presupuesto», pero, en busca de un giro de positivismo, señaló su preferencia por realizar «un esfuerzo selectivo para identificar los aspectos que permitan cumplir con un sector público sanitario más fuerte, cohesionado y sostenible».

Con las peonadas incorporadas al horario de jornada ordinaria, y por lo tanto, sin el gasto que suponía en el pago de horas extra la actividad sanitaria por las tardes, Sanidad traza un camino que aligera su abultada cuenta de gastos pero que avanza un otoño caliente en cuanto a movilizaciones. «Se trata de una situación excepcional que busca conseguir un sistema sostenible», justificó Faustino Blanco, que advirtió de que sin la viabilidad del sistema sanitario asegurada, «se pondría en peligro el empleo».

El texto aprobado ayer en el Consejo de Gobierno carece del respaldo de todos los sindicatos del sector, encerrados ayer en la sede del Servicio de Salud del Principado, algo por lo que el consejero de Sanidad dijo sentirse «preocupado» y que él mismo cree que es consecuencia de «no haber sabido comunicar la realidad de las cuentas del Principado». Aun sin el apoyo sindical, cuyas expectativas Blanco reconoce «no haber satisfecho», el Consejero apunta haber incorporado al acuerdo algunas de sus reivindicaciones. «La situación es difícil y a los empleados públicos les estamos pidiendo un esfuerzo importante», admitió, al tiempo que se brindaba para consensuar con los representantes de los trabajadores la fórmula más idónea para aplicar los nuevos horarios de trabajo a las jornadas laborales.

Con la ampliación a 37 horas y media a la semana, el número de horas anuales pasa a 1.650, frente a las 1.519 vigentes hasta la fecha, por lo que los empleados sanitarios trabajarán 131 horas más al año. La intención inicial del Gobierno era la de fijar un total de 1.665 que finalmente quedaron rebajadas al considerar los días 24 y 31 de diciembre como fuera de la jornada ordinaria. Los días de libre disposición, generados a base de antigüedad, pasan de seis a tres.

«Dialogar no es abdicar de la responsabilidad», apuntó el Consejero en su comparecencia, que señaló el momento actual como obligatorio para «tomar decisiones con responsabilidad y sin dilatarlas en el tiempo».

Faustino Blanco aseguró que las medidas del Ejecutivo «cumplen estrictamente» lo que se les exige para reducir el coste del sistema público sanitario y que, además, han incorporado mejoras en cuanto a la «penosidad» que se aplica a los profesionales que desarrollan su labor bajo la rotación horario o a la remuneración de los periodos de urgencias o guardias.

Según el Gobierno, la ampliación de jornada permitirá ampliar a la franja de la tarde los horarios de atención a los pacientes en los centros sanitarios, un factor que redundaría en la calidad del servicio, reduciendo los tiempos de espera.

La nueva organización del trabajo

Supresión de peonadas

El personal sanitario ya no podrán completar su salario con la retribución que percibían por labores desarrolladas fuera de la jornada laboral, principalmente en horario de tarde, tras la supresión de las conocidas como peonadas, cuyo objetivo era aligerar las listas de espera en consultas y quirófanos.

Jornada más amplia

La reforma de la Consejería de Sanidad amplía la jornada laboral del personal sanitario de 35 horas semanales a 37,5, lo que supone que al cabo del año trabajarán 1.650 horas. Los días 24 y 31 de diciembre quedan fuera de la jornada ordinaria y los días de libre disposición se reducen de seis a tres.

Reunión urgente con las gerencias para los cambios

30.08.12 - L. FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

De forma urgente, responsables de la Consejería de Sanidad se reunieron ayer con los gerentes de las ocho áreas sanitarias. ¿El objetivo? Informar sobre la aplicación de la nueva jornada laboral y sobre la elaboración de las instrucciones que en breve irán recibiendo los hospitales y centros de salud del Principado para la aplicación de los nuevos horarios de trabajo. La regulación se aplicará desde el próximo sábado, 1 de septiembre. Es decir, dentro de dos días. La entrada en vigor de la ampliación de jornada, que impone realizar 37,5 horas semanales en lugar de las actuales 35, obligará a modificar las carteleras de descansos y vacaciones del personal sanitario. Cada uno de los servicios de los hospitales tendrán que diseñar el nuevo cuadro de libranzas en función del aumento de horarios. En los centros de salud se baraja que el incremento de horas se traslada, con carácter general, a las tardes.

Con todo, será una labor compleja. «Casi de chinos», indicaba un directivo sanitario, a tenor del volumen de trabajadores que compone la sanidad pública: cerca de 16.000. Los sindicatos temen que con la nueva jornada «sobre mucha gente» y que la medida acabe por poner en la calle a más de mil personas. El Principado estima que la ampliación de jornada generará un ahorro cercano a los 17 millones de euros.

VER NOTICIA ANTERIOR DIRECTAMENTE RELACIONADA

No tardarán en surgir los “localismos” y el consejero lo sabe…

No tardarán en surgir los “localismos” y el consejero lo sabe…

El Principado apuesta por fusionar cada área sanitaria grande con una pequeña

Blanco afirma que lo más natural es unir las zonas de Oviedo y Cangas del Narcea, Gijón y Arriondas, Avilés y Jarrio, y las dos cuencas mineras

Foto: El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, junto a la nueva gerente del Hospital de Cabueñes, Montserrat Bango, y la subdirectora Teresa Olmos. Detrás, la protesta sindical

Gijón / Oviedo, C. JIMÉNEZ / P. ÁLVAREZ, en La Nueva España

El mapa sanitario de Asturias pasará de tener ocho áreas sanitarias a sólo cuatro, tras un proceso en el que cada una de las tres grandes zonas de salud será fusionada con una de las pequeñas, mientras que la cuarta surgirá de unir las dos áreas de las cuencas mineras (la del Nalón y la del Caudal).

Así lo explicó ayer, en el transcurso de una visita al Hospital de Cabueñes, de Gijón, el consejero de Sanidad del Principado, Faustino Blanco. «A falta de un análisis más preciso», precisó Blanco, las fusiones más naturales unirían las áreas de Avilés y Jarrio; Oviedo con Cangas del Narcea; Gijón con Arriondas; y la ya citada de las dos cuencas mineras. «Eso parece ser lo más lógico», subrayó el consejero, quien añadió que, antes de su ejecución, se abrirá un espacio de diálogo no sólo dentro de la Administración sanitaria, sino también con los ayuntamientos. «Ellos tienen su propia perspectiva en estas cosas y yo quiero considerarla, sobre todo, porque tenemos que hacer algo muy claro», agregó el titular de Sanidad.

Esta reorganización del mapa sanitario de Asturias se llevará a cabo, según Blanco, sin poner en riesgo de deslocalización ninguno de los hospitales o equipamientos de salud que existen actualmente en la región. La idea de la Consejería es «trabajar mucho más en red», superando el ámbito territorial que rige en la actualidad, pues existe «tecnología suficiente y madurez» como para trabajar de manera conjunta entre varias áreas.

Para llevar adelante esta medida, el Gobierno asturiano tiene previsto generar un nuevo modelo de gestión que ha implicado, como primer paso, la unificación ya ejecutada de las gerencias de atención primaria y especializada de cada unas de las ocho áreas sanitarias de la región.

«Vamos a trabajar en adelgazar esa estructura. En períodos de crisis siempre cabe hacer una gestión con menos efectivos directivos», explicó Blanco, quien recordó que una de las primeras medidas que adoptó consistió en la elaboración de un decreto sobre la estructura del Servicio de Salud del Principado (Sespa) que supone una reducción de equipos directivos «en un 30 por ciento sólo de una tacada». El paso de ocho a cuatro zonas de salud posibilitará «una reducción de otro 30 por ciento», remarcó Blanco, quien insistió en que «todos tenemos que hacer un esfuerzo de contención del gasto».

La estrategia perfilada por el consejero ya había sido esbozada por él mismo durante su comparecencia en la Junta General del Principado del pasado 18 de julio. Entonces, Blanco no entró en demasiados detalles al respecto. Pero lo que la Consejería de Sanidad está poniendo sobre la mesa es una filosofía que está en la línea de lo recogido en un documento de trabajo elaborado por el Gobierno asturiano en el verano de 2010, que barajaba una reordenación del mapa sanitario que pivotaría sobre la alianza entre hospitales grandes y pequeños. Aquel proyecto estipulaba la posibilidad de que los médicos pudieran ser trasladados de un centro sanitario a otro, siempre que entre estos centros medie una alianza estratégica o proyectos de gestión compartida.

Acerca del traslado del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) al nuevo edificio construido en los terrenos ovetenses de La Cadellada, Faustino Blanco indicó ayer que no se trata «de un problema de mudanza, sino de formación». El consejero explicó que el horizonte de un año que se estima para completar este proceso viene determinado por la adaptación del personal «a un modelo de trabajo altamente tecnológico que requiere de la preparación de equipos, y eso es algo que no se puede improvisar», señaló.

Sobre la avería de la semana pasada, en la que el actual HUCA sufrió una interrupción del suministro eléctrico que se prolongó por un periodo de 13 horas, destacó que los «puntos críticos» del hospital funcionaron «con normalidad» y se trabajó «a plena garantía y con seguridad para los pacientes, que es lo más importante».

«Un año para abrir el HUCA es lo más prudente»

28.08.12 – El Comercio.

Faustino Blanco evita, siempre que puede, aventurar una fecha concreta para la apertura del nuevo HUCA. Ayer, en Cabueñes, volvió a insistir que «un año para abrir el HUCA es el horizonte más prudente». Indicó, en este sentido, que «no es un problema de mudanza por un traslado. En esto no se puede improvisar y necesitamos que el personal se forme» antes de ir a La Cadellada, explicó. El consejero de Sanidad también se refirió al apagón vivido hace una semana en el viejo Hospital Central y a la demanda de los sindicatos que instan a acelerar el traslado. «Todo sabemos como está el viejo hospital, por eso hacemos uno nuevo», respondió.

VER NOTICIA ANTERIOR RELACIONADA

Más de lo acontecido en el Hospital de Cabueñes ayer…

Más de lo acontecido en el Hospital de Cabueñes ayer…

El Gobierno se muestra «preocupado» ante una huelga en la sanidad asturiana

Faustino Blanco reconoce que habrá menos necesidad de contrataciones eventuales en una situación presupuestaria «de enorme tensión»

Foto: Los representantes sindicales de Cabueñes increparon ayer al consejero de Sanidad por los recortes. Faustino Blanco dialoga con Chelo Llaneza (CC OO), Ana Carpintero (CSI) y Blanco Blanco (Sicepa).

C. JIMÉNEZ, en La Nueva España.

Se avecina un otoño «caliente» en la sanidad asturiana y el consejero Faustino Blanco se confiesa «preocupado» ante la posibilidad de que una huelga en el sector paralice todo el sistema. Por eso, ayer, en el marco de una visita de trabajo al Hospital de Cabueñes y a varios centros de salud del área sanitaria V (Montevil y Severo Ochoa), subrayó que su equipo está haciendo «todas las gestiones posibles» para impedir que el conflicto estalle. «Sabemos que es un derecho de los trabajadores, pero nos preocupa», admitió el responsable del Ejecutivo asturiano ante la posibilidad de un paro generalizado en el sector. «Mi espacio de diálogo está abierto; podemos hacer cosas en común», instó a los representantes sindicales y trabajadores que le recibieron con una sonora pitada a su llegada al centro sanitario.

Sus palabras no fueron recibidas de buen gusto por los médicos, enfermeras, celadores y personal de administración que se encontraban concentrados en la entrada principal del recinto para exigir al Consejero respuestas sobre la situación de unos 70 trabajadores eventuales de Cabueñes (auxiliares y enfermeros) con vencimientos de contrato el próximo 30 de septiembre, además de otro centenar de médicos. «Vamos a tratar de garantizar el empleo estructural», explicó Blanco, quien reconoció que «a nadie se le escapa, que si hacemos más horas de trabajo habrá menos necesidad de contrataciones eventuales». La aplicación de la nueva jornada laboral de las 37,5 horas semanales afectará sólo en Cabueñes a un total de 200 personas, según los cálculos de los sindicatos. En ese contexto, el Consejero, quien reconoció estar «muy preocupado» por el futuro que les espera a estos trabajadores, señaló que su obligación ahora es cumplir con la ley de Presupuestos Generales del Estado. «Nuestra situación presupuestaria es de una enorme tensión; sabemos que tenemos que dar respuesta al plan económico acordado con el Gobierno de la nación y en este contexto de crisis es el que nos obliga a tomar decisiones que no son siempre fáciles», indicó.

Según Blanco, la prioridad del Ejecutivo regional son los 16.000 puestos de trabajo de la sanidad asturiana. «Poner en riesgo el Presupuesto Regional es poner en riesgo esos 16.000 empleos», aseveró en una tensa rueda de prensa donde los trabajadores no cesaron en sus reivindicaciones, llegando a ocupar por momentos los pasillos del área de gerencia del hospital.

La solución de la ampliación de la jornada laboral, abundó el Consejero, «ni la ha generado la sanidad asturiana ni el Gobierno regional». Son decisiones, agregó, que responden a «momentos muy críticos» y reconoció que el Ejecutivo no sabe «si será suficiente» con estas medidas. En cualquier caso, el argumento para seguir adelante con los ajustes es «dar garantía de servicios», insistió el Consejero, quien dijo no haber recibido «ninguna contrapropuesta del SIMPA» al decreto que establece un aumento de la jornada de trabajo del personal sanitario.

Sanidad justificó en un comunicado emitido horas después de la visita que todas estas medidas están pensadas para preservar un modelo sanitario «público, de calidad, equitativo y que, además, sea sostenible en el tiempo». También supondrá, añade la nota, «un uso eficiente de los recursos» y repercutirá en la mejora de la calidad de la atención a los usuarios, ya que «podrán ser tratados en horarios más amplios, que incluyen las tardes».

«No sería entendible» que los hospitales concertados no se adaptasen a los ajustes en los que está inmerso en el sector sanitario de la región. El consejero de ramo fue rotundo al afirmar que los hospitales de Cruz Roja y Jove también tendrán una «corresponsabilidad» en cumplir las medidas de austeridad presupuestaria. A ellos, dijo, «también habrá que pedirles ese esfuerzo».

Aunque la estructura de la red concertada implica un margen más «ajustado» para esa contención presupuestaria, Faustino Blanco demandó que, en la medida de sus posibilidades, deberán definir qué tipo de esfuerzo van a hacer. El hospital de Cruz Roja pedía, sin embargo, hace unos días al Sespa que agilizara el envío de pacientes a sus instalaciones en Gijón para evitar un parón en cirugía.

Además, Blanco visitó ayer el servicio de Urgencias del hospital de Cabueñes donde recientemente se han ejecutado una serie de reformas, entre ellas, la implantación de un programa de triaje con el que se asignará una prioridad clínica adecuada a la cada paciente mediante un sistema de colores. En el mismo centro sanitario mantuvo una reunión de trabajo con la nueva gerente del área V, Montserrat Bango.

El personal denuncia que el nuevo decreto estatal se aplica «de forma abusiva»

Los sindicatos emplazan al Principado a negociar para evitar la pérdida de empleos

C. J., en La Nueva España.

El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, fue recibido ayer en el hospital de Cabueñes con una sonora protesta de un grupo de trabajadores del centro sanitario que les esperaban en la entrada principal con pancartas alusivas a los recortes que afectarán a este sector, lazos negros y camisetas donde reprochaban que «están hundiendo la sanidad pública». «Si reducen la plantilla, ¿dónde queda la calidad asistencial?», gritaban los representantes sindicales, que acompañaron al Consejero hasta las oficinas de gerencia donde atendió a los medios de comunicación prácticamente arrinconado contra la puerta de uno de los despachos y con los pitidos de fondo de los trabajadores concentrados. «¿La solución? Insumisión» o «recortar en sanidad es lo mismo que matar» fueron algunas de sus consignas, además de criticar que en Asturias se estén aplicando los ajustes «de manera más abusiva» que en otras comunidades. «Se está atentando contra el sistema sanitario como se hizo en Gran Bretaña». También hubo reproches para los grupos políticos. «A nivel autonómico el PSOE nos ha mentido totalmente», aseguró Chelo Llaneza, de CC OO, quien hizo entrega al consejero junto a los representantes de CSI y SICEPA de una carta donde supuestamente explicaban sus reivindicaciones. El folio llevaba impreso el lazo negro que acompaña las reivindicaciones de los empleados públicos. «Así es que como queda la sanidad, herida de muerte», apuntaron.

Además, los sindicatos profesionales SATSE, USAE y SICEPA/USIPA-SAIF pidieron ayer al Gobierno, en un comunicado conjunto remitido a la gerente del Sespa, que negocie para evitar la pérdida de empleos y el deterioro de la calidad asistencial. «Entendemos que las 37,5 horas son de obligado cumplimiento, pero su aplicación debe ser negociada de la manera menos lesiva», subrayan.

El consejero de Sanidad, frente a las protestas

28.08.12, El Comercio.

Con pitidos y abucheos de los trabajadores. Así fue recibido ayer en Cabueñes el consejero de Sanidad. Faustino Blanco se había desplazado hasta el hospital gijonés para realizar una visita. Al grito de ’la solución, insumisión’ y ’recortar en sanidad, lo mismo que matar’, Blanco fue increpado por los representantes sindicales que le exigieron conocer cuál será el futuro de los eventuales cuyas contrataciones peligran a cuenta de la ampliación de jornada. Pese a la sonora protesta, el consejero accedió al hospital por la puerta principal, donde estaba el grueso de los manifestantes que minutos antes se habían encerrado en la gerencia. Ya en los pasillos del hospital, y tras una dificultosa rueda de prensa, Blanco habló unos minutos con los sindicatos, que le hicieron llegar un crespón negro como símbolo del futuro de la sanidad y en protesta por «los duros recortes».

Media hora más al día, la propuesta de los sindicatos

28.08.12, El Comercio

Los sindicatos profesionales de la sanidad remitieron ayer al Servicio de Salud del Principado una contrapropuesta para la ampliación de jornada que se aplicará a partir del próximo 1 de septiembre. Las centrales de médicos, enfermeras, auxiliares, celadores y administrativos solicitaron al Sespa que el incremento de 35 a 37,5 horas semanales se realice prolongando la jornada diaria en media hora. Eso significaría que los trabajadores sanitarios saldrían a las 15.30 horas en lugar de a las 15. También solicitaron reducir el número de noches y que se respete el descanso médico tras la guardia.

VER NOTICIA ANTERIOR DIRECTAMENTE RELACIONADA

Las homologaciones “sui géneris” de la concertada con la pública nunca fueron totales ni para lo bueno ni para lo malo…

Las homologaciones “sui géneris” de la concertada con la pública nunca fueron totales ni para lo bueno ni para lo malo…

Los hospitales de Jove y Cruz Roja buscarán ampliar su jornada en 2013

Los centros negociarán un aumento de horarios en los futuros convenios con el fin de adaptarse a las nuevas condiciones laborales del Sespa

Foto: Entrada principal al Hospital de Jove.

El Comercio. 27.08.12 - 02:38 -LAURA FONSECA | GIJÓN.

La ampliación de la jornada laboral no la sufrirán en exclusiva los trabajadores del Servicio de Salud del Principado (Sespa). Los hospitales concertados que trabajan para la sanidad pública asturiana, los de Cruz Roja y Jove en el caso de Gijón, también buscarán aumentar sus horarios para pasar de 35 a 37,5 horas semanales. Así lo confirmaron a EL COMERCIO las direcciones de ambos centros sanitarios. Eso sí, la ampliación no podrá negociarse, ni mucho menos aplicarse, hasta 2013, una vez que expiren los actuales convenios colectivos vigentes hasta el 31 de diciembre próximo.

La intención tanto de Cruz Roja como de Jove es negociar con la plantilla un incremento de jornada para, al igual que ocurrirá a partir del 1 de septiembre en el Sespa, realizar una jornada de 1.650 horas anuales en lugar de las actuales 1.519. La red concertada mantiene en sus convenios colectivos cláusulas para homologar sus condiciones de trabajo con las del personal Sespa. El problema es que esos artículos fueron pensados para tiempos de bonanza, en los que era habitual que los trabajadores de la sanidad pública lograran mejoras salariales y laborales, alejándose así del personal de la red concertada. Para que la distancia entre unos y otros no fuera tanta, los comités de empresa negociaron (con huelgas de por medio en más de una ocasión) esas cláusulas de homologación, las mismas que ahora utilizarán las gerencias para lograr el pretendido incremento de jornada.

Con todo, las equiparaciones entre ambas redes nunca han sido plenas ni tampoco inmediatas. Los concertados, por ejemplo, siguen sin cobrar la carrera profesional o los módulos de antigüedad, y en Cruz Roja, además, el precio de las guardias médicas se abona a la mitad que en el Sespa (11 euros la hora frente a los 22 de los hospitales públicos). Eso sí, los trabajadores de la sanidad concertada si cobrarán la paga de Navidad que Rajoy ordenó retirar al conjunto de funcionarios. «Nosotros no somos funcionariado», aclaraba un directivo de la concertada.

En cualquier caso, 2013 será un año movido en toda la sanidad asturiana. Hace dos años, los hospitales de Cruz Roja y Jove intentaron repercutir el ajuste financiero del Sespa (una bajada del 3,2%) en las nóminas del personal. Los trabajadores recurrieron la medida ante los tribunales argumentando que la decisión contravenía sus convenios colectivos. Los juzgados les dieron la razón.

Los hospitales de Jove y Cruz Roja buscarán ahora equiparse a las nuevas condiciones del Sespa, en un intento por ajustar también su gasto. No obstante, ambos hospitales recuerdan al Principado que los centros concertados «nos venimos ajustando el cinturón desde hace tres años». En Cruz Roja, por ejemplo, la plantilla se ha reducido en un 8%. Veinte trabajadores eventuales dejaron de ser contratados entre 2009 y 2012.

Según datos que aparecen en el Informe de Fiscalización del Principado, elaborado por la Sindicatura de Cuentas, el Hospital de Cruz Roja sufrió un ajuste financiero del 13% desde 2010. El centro acumula pérdidas de 160.000 euros en los dos últimos años. Con todo, las perspectivas para lo que queda de año no son del todo malas, ya que en una reunión que el consejero de Sanidad, Faustino Blanco, mantuvo con los concertados el 23 de julio, se comprometió a mantener las condiciones del concierto de 2011, lo que supone un respiro, al menos temporal.

Parón en agosto, con apenas 289 pacientes enviados por Cabueñes

27.08.12 – El Comercio.

Los quirófanos de Cruz Roja están a medio gas. A lo largo de agosto el ritmo de derivaciones desde Cabueñes cayó en picado. El hospital concertado apenas recibió 289 pacientes de su homólogo público, «lo que hace muy difícil poder hacer una buena planificación», se queja Cruz Roja. El centro sanitario teme que con la ampliación de jornada en Cabueñes el ritmo de derivaciones baje. Por eso, insta a la Consejería a cumplir lo pactado en el concierto de 2011, que recoge la realización de 6.875 operaciones. Hasta la fecha, Cruz Roja ha hecho 4.106 intervenciones.

Que hay que priorizar la apertura del nuevo HUCA es evidente aunque algunos sólo se acuerden de ello como de Santa Bárbara, es decir, cuando truena…

Que hay que priorizar la apertura del nuevo HUCA es evidente aunque algunos sólo se acuerden de ello como de Santa Bárbara, es decir, cuando truena…

Las heridas del HUCA

El último apagón reaviva el debate sobre el avanzado estado de deterioro del hospital. Los sindicatos urgen el traslado

Foto: Así se ven los techos del viejo Hospital Central, un complejo compuesto por 17 edificios.

27.08.12 - LAURA FONSECA | OVIEDO, en El Comercio.

No hay 'liffting' que valga para el viejo HUCA. Ni una tormenta de bótox lograría acabar con sus disfuncionalidades, vejez arquitectónica y los continuos fallos que se registran en el interior de sus tripas. La última avería sufrida por el complejo, el apagón del pasado martes que lo mantuvo sin luz durante 13 horas y que obligó a suspender operaciones y tratamientos, ha reavivado el debate sobre el avanzado estado de deterioro que presentan las instalaciones de El Cristo. Los sindicatos de la Junta de Personal del Hospital Central se han apresurado a exigir el urgente traslado al nuevo HUCA, ubicado en La Cadellada, en la otra punta de Oviedo. Aseguran que el Principado ya no invierte lo que debería en el mantenimiento del viejo hospital bajo el pretexto de que la mudanza es inminente.

Pero el retraso que acumula la apertura del nuevo hospital enciende aún más la polémica ante averías tan graves como la registrada hace una semana. Máxime si se tiene en cuenta de que la previsión inicial era que la obra de La Cadellada concluyera a finales de 2009. Pero tres años después de la hipotética fecha de finalización, los trabajos aún continúan. Ninguno de los gobiernos que se han ocupado de gestionar la construcción del HUCA han podido cumplir con las previsiones anunciadas. Ni el departamento del consejero de Sanidad, Rafael Sariego (PSOE), que se ocupó de la fase inicial de los trabajos; ni el de Salud de Ramón Quirós (PSOE e IU), con el que las obras deberían haber tocado a su fin. Tampoco el de José María Navia-Osorio (Foro Asturias), que lo debería haber puesto en servicio, según sus antecesores.

Un año más para su apertura

Ahora, el nuevo consejero, Faustino Blanco, habla de que La Cadellada abrirá en un año. 2013 es la nueva fecha pero los sindicatos desconfían y afirman que «el traslado se demorará varios años más», opina Francisco Menéndez, del Sicepa. También Alejandro González, de CC OO, duda de que eche a andar en el plazo de doce meses «ni ellos saben cuándo abrirá La Cadellada», dijo. Por su parte, la presidenta de la Junta de Personal del Central, María José Fernández, del sindicato Usae, ha exigido a los responsable del complejo que inviertan en su mantenimiento. «No podemos seguir trabajando en estas condiciones. Si no es por los trabajadores, el lunes habría sido un caos».

Que el HUCA acumula un avanzado estado de deterioro no es novedad. Precisamente, ese fue el principal motivo que llevó a la región a construir otro centro hospitalario. Un recorrido realizado la pasada semana, días después del apagón, por el interior del viejo hospital permite constatar que el Central está algo más que añoso. Al igual que el pasado octubre, cuando EL COMERCIO también se adentró por las tripas de los edificios de El Cristo, los desperfectos y las deficiencias siguen estando ahí. Cristales rotos, escaleras de incendio oxidadas y con un estado más que dudoso para ser usadas en una posible evacuación. Camas almacenadas en pasillos por donde transitan pacientes, plantas cerradas a cal y canto (como la de lactantes y preescolar), puertas cortafuegos inutilizadas, ascensores que fallan, salas de espera en las que los pacientes se hacinan como ocurre en un área tan sensible como la de Oncología. El listado es innumerable. El vetusto hospital fue sometido en su día a un importante plan de reforma. Ocho kilómetros de vigas de acero apuntalan el Hospital General, en cuya renovación se invirtieron entre 2000 y 2004 un total de 12,6 millones de euros. La intención era que esos trabajos hicieran que el Central aguantara hasta el traslado. Pero ya se sabe que el paso del tiempo no perdona y el HUCA, además, de viejo está quedando tecnológicamente desfasado porque la renovación de los equipos también quedó suspendida a la espera de ir a La Cadellada.

VER NOTICIA ANTERIOR DIRECTAMENTE RELACIONADA

La fusión más lógica, de la que se habla hace tiempo, con dos hospitales a 10 minutos uno del otro que permitiría utilizar el criterio de la complementariedad…

La fusión más lógica, de la que se habla hace tiempo, con dos hospitales a 10 minutos uno del otro que permitiría utilizar el criterio de la complementariedad…

Blanco confirma que fusionará las áreas sanitarias de Mieres y Langreo

El consejero de Sanidad desvela que las cuencas mineras serán una de las zonas a unificar dentro del plan de reducción de gestores

Foto: Interior del nuevo hospital de Mieres, en fase de equipamiento actualmente.

27.08.12 - L. F. | GIJÓN, en El Comercio.

Las áreas sanitarias de Mieres y Langreo se fusionarán. Así lo desveló ayer el consejero de Sanidad, quien aseguró que las cuencas mineras serán una de las zonas que resultarán unificadas dentro del plan de reducción administrativa y de gestión que pondrá en marcha su departamento a lo largo de esta legislatura. La medida se engloba en la propuesta del Principado para reducir de ocho a cuatro las áreas sanitarias. Actualmente existen los distritos sanitarios de Jarrio, Cangas del Narcea, Avilés, Oviedo, Gijón, Arriondas, Mieres y Langreo. La pretensión de la Consejería de Sanidad es que éstas dos últimas pasen a funcionar como una.

En declaraciones a la TPA, Faustino Blanco precisó que la fusión de áreas no supondrá deslocalizaciones «ni de servicios ni de hospitales», y sí «una reducción de los gestores sanitarios». La unificación de zonas sanitarias y la creación de las gerencias únicas (fusionar las actuales gerencias de Primaria y Especializada) son una de las principales líneas de actuación en materia sanitaria en Asturias. El Gobierno regional sopesa elaborar una nueva ley del Servicio de Salud (Sespa) en la que quede reflejado un nuevo mapa sanitario, donde Mieres y Langreo pasarían a ser una misma área sanitaria.

Por su parte, Blanco criticó la pretensión del Gobierno de la nación de querer implantar más copagos y reclamó más diálogo del Ejecutivo de Rajoy hacia las autonomías.

La noticia en la RTPA

El gobierno estudia unificar en un área sanitaria los servicios de las dos cuencas mineras

En la segunda parte de la entrevista concedida a TPA Noticias, el consejero de Sanidad ha ratificado su intención de reducir a la mitad las áreas sanitarias, y desvela que una de ellas resultará de la unificación del Nalón y el Caudal. 

Faustino Blanco asegura que no habrá deslocalizaciones, ni de servicios ni de hospitales, y sí una reducción de los gestores sanitarios. El consejero confirma que su intención es que en un año sea viable el traslado al nuevo HUCA.  

Por otra parte, Blanco alerta de la intención del Gobierno central de aplicar nuevos copagos sanitarios, el consejero confiesa que echa de menos que el Ejecutivo de Rajoy sea más dialogante.