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PRENSA

Que determinadas políticas tengan que ser comunes a las 17 autonomías, no significa caer en tentaciones centralistas …

Que determinadas políticas tengan que ser comunes a las 17 autonomías, no significa caer en tentaciones centralistas …

La descentralización sanitaria dificulta la solución a la crisis del sector en Asturias

Dirigentes socialistas y expertos coinciden en que será necesario establecer un modelo estatal para adoptar medidas que hagan sostenible el sistema

Oviedo / Colunga, Bárbara MORÁN / J. E. M., para La Nueva España

La división del sector sanitario público en diecisiete sistemas autonómicos constituye un escollo más a la hora de buscar una solución a crisis como la que vive actualmente el Servicio de Salud del Principado de Asturias.

Varios dirigentes del PSOE coinciden al señalar que la adopción de cualquier solución debe abordarse de forma centralizada y reconocen que un sistema sanitario divido en diecisiete administraciones no es operativo para tomar decisiones del calado de la actual: buscar fórmulas que aseguren la sostenibilidad del sistema de salud. Algunos dirigentes socialistas incluso van más allá y apuntan que «la gestión de la pandemia de la gripe A es otro problema que revela las carencias de un sistema excesivamente descentralizado».

No es sólo en el PSOE donde se pone de relieve la situación, fuentes sanitarias y especialistas en gestión pública destacan también la falta de operatividad del sistema autonómico. En el caso de la gripe A, varias comunidades han llegado incluso a proponer un sistema de decisión que conllevaría que cada autonomía cediera cierto grado de poder decisivo que podría ir a parar al Ministerio de Sanidad o bien a una mesa interterritorial en la que estarían presentes todas las regiones. El problema podría surgir luego, según fuentes de la Administración, del voto que tuviera cada territorio: obviamente, no parece probable que las comunidades más pobladas y poderosas aceptaran tener el mismo peso que las menos pobladas. «Son las complejidades que tiene gestionar un modelo de Estado prácticamente inédito en Europa», afirman varios expertos.

Una de las que ha asegurado en varias ocasiones que cualquier cambio en el modelo de financiación de la sanidad asturiana debe ser estudiado de forma global en todo el Estado español es la consejera de Administraciones Públicas y portavoz del Gobierno del Principado, Ana Rosa Migoya, que ayer salió al paso de las opiniones del presidente de la patronal asturiana, Severino García Vigón, y de varios líderes políticos y vecinales de las Cuencas y el Occidente, para negar «categóricamente» en Lastres, Colunga, que el Principado esté valorando cualquier tipo de cierre de hospitales en Asturias. El Principado ya había lanzado hace días esta opinión, recogida en estas mismas páginas, y ayer subrayó otras transmitidas, también a través de LA NUEVA ESPAÑA, por el Ministerio de Sanidad y la dirección del PSOE asturiano, diciendo: que una reforma sanitaria en Asturias no supondrá más «cargas al ciudadano».

«Ni sobran hospitales ni el Principado tiene previsto el cierre de ningún centro sanitario. Niego categóricamente cualquiera de estas posibilidades», señaló Migoya.

La portavoz del Ejecutivo dijo que lo que «sí quiere el Gobierno regional es poner en marcha y estudiar medidas que hagan que se racionalice el gasto, que se optimicen los recursos, porque estamos en un momento de dificultades». «La reforma busca optimizar recursos y ser más eficientes con el gasto, pero no cargar más al ciudadano ni penalizaciones», zanjó.

Estamos en una de las tasas mas bajas del pais …

Estamos en una de las tasas mas bajas del pais …

El uso de genéricos sólo llega al 16% frente al 30% de otras regiones, dice UCE

20.08.09 - J. A. GARCÍA, OVIEDO, para El Comercio

Advierte de que el gasto farmacéutico aumentó 78 millones en sólo tres años

«Nadie puede decir que la sanidad en Asturias es cara», asegura Dacio Alonso

La sanidad asturiana tiene mucho que cambiar. El camino más corto para garantizar el sostenimiento del sistema sanitario pasa por mejorar la eficiencia de los recursos sanitarios. Esta es una de las reflexiones que plantea la Unión de Consumidores de Asturias (UCE) al objeto de acabar con el crecimiento exponencial en el gasto año tras año.

Dacio Alonso, presidente de esta organización, señaló al gasto farmacéutico como una de las grandes debilidades que arrastra el sistema en el Principado. Sólo durante el pasado año, el gasto en medicamentos -que supone un 21% del gasto sanitario en los presupuestos regionales- superó los 446.318.350 euros. Una cantidad con la que se podrían construir, recuerda Alonso, «dos hospitales nuevos como el HUCA».

En los últimos tres años, recuerda la UCE, el gasto farmacéutico ha pasado de 368 millones a 446. «Hay un exceso de medicalización y eso es un problema serio», señala el presidente de la asociación de consumidores. Encima de la mesa plantea la necesidad de poner en marcha una campaña para el uso racional de los medicamentos. En opinión de la UCE, tanto los médicos como los farmacéuticos, además de los usuarios, deben comprometerse a incrementar el uso de los genéricos en Asturias que, actualmente, presenta una de las tasas de utilización más bajas del país: Sólo el 16% de los medicamentos que se recentan en el Principado son genéricos.

El objetivo, a juicio de la Asociación de Consumidores, no debe ser otro que doblar en los próximos cinco años la cifra hasta alcanzar el 30% de demanda que se produce en otras comunidades, como el caso de Andalucía. «Es necesario reivindicar el valor terapéutico de los genéricos», asegura Alonso, que solicita también la responsabilidad de los pacientes para pedir al médico que le recete este tipo de medicamentos, cuyo coste es notablemente inferior.

La UCE ofreció ayer un dato esclarecedor. Hace ocho años, había más población, pero se gastaba menos en sanidad. Una de las respuestas a esta tendencia es el envejecimiento de la población. Sólo durante el pasado ejercicio, cada pensionista asturiano gastó 795,77 euros, mientras que un trabajador en activo supuso un coste sanitario de 92,17 euros.

Otro indicador que refleja el peso de la población envejecida es el número de recetas que se prescribieron. De los 23 millones de recetas que se utilizaron durante el pasado año, 18 millones correspondieron a pensionistas.

Dacio Alonso, a pesar de todo, considera que la sanidad asturiana de calidad y pública es posible. La UCE rechaza cualquier atisbo de copago -«los ciudadanos ya pagamos el 40% del coste de los medicamentos», recuerda- y niega que nadie pueda considerarla cara e insostenible.

«Cada asturiano -afirma- paga poco más de 120 euros al mes o, lo que es lo mismo, 1.400 euros al año por disponer de una magnífica red sanitaria. Nadie puede decir que sea caro».

CC OO señala la «urgencia» de controlar el gasto en medicamentos

Oviedo, para La Nueva España

CC OO de Asturias plantea que es «urgente» que la Administración comience a actuar para controlar el aumento del gasto farmacéutico, ya que «únicamente el 14 por ciento de los medicamentos recetados son genéricos». Además, su secretario general en Asturias, Antonio Pino, criticó ayer la posición de Severino García Vigón, presidente de la patronal asturiana (FADE), que aseguró que el modelo sanitario asturiano es «irracional» e «imposible de mantener». «Quizá lo único que interese a la patronal es la participación empresarial en aras de que determinados servicios de la sanidad pública se pudieran privatizar», dijo Pino.

Los consumidores piden fomentar el uso de genéricos y abrir quirófanos por las tardes

 

Oviedo, para la Nueva España
La Unión de Consumidores de Asturias aboga por una mejora de la gestión sanitaria que, entre otras ideas, advierte de que con el gasto farmacéutico de un año se podrían construir dos hospitales como el HUCA y sugiere racionalizarlo promoviendo el uso de genéricos. Además, plantea abrir por las tardes centros de salud y quirófanos o incluir a los ciudadanos «en los órganos de gestión» de la sanidad.

 

Una necesidad perentoria que se arrastra desde la época del anterior titular de la cartera de sanidad …

Una necesidad perentoria que se arrastra desde la época del anterior titular de la cartera de sanidad …

El Gobierno propone a las autonomías un pacto de Estado para financiar la sanidad

ANDRÉS SUÁREZ / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA, OVIEDO, para El Comercio

Trinidad Jiménez apela a la «colaboración constante» con las regiones para asegurar el futuro del sistema

La UCE y CC OO piden el acuerdo de todas las partes

La preocupación por garantizar una sanidad «de calidad y sostenible» en el tiempo no es exclusiva del Principado y del resto de comunidades autónomas. También el Gobierno central cree que hay que actuar con vistas al futuro, y por eso plantea la conveniencia de alcanzar un gran pacto estatal que asegure, entre otras cosas, la suficiencia económica del sistema nacional de salud. Ese acuerdo es «uno de los objetivos principales en esta legislatura» para el Ministerio de Sanidad y Política Social que dirige Trinidad Jiménez, que llama a la «constante colaboración» con los gobiernos regionales para avanzar por ese camino.

La apelación a un acuerdo de Estado para garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos esenciales no es nueva. Hace pocos meses que el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, formuló ese planteamiento en una de sus visitas a Madrid. Entonces, señaló que la garantía de una sanidad, una educación y una política social de calidad debe convertirse en una prioridad política para las distintas administraciones, y matizó que la solución «no es sólo cosa de dinero». El jefe del Ejecutivo, asimismo, alertó de los riesgos de deterioro del sistema y del peligro de la desigualdad en el acceso a los servicios públicos.

En el caso concreto de la política de salud, el ministerio tiene claro que hay que intervenir. De ahí su apuesta por cerrar antes de 2012, cuando concluye la legislatura, un «pacto por la sanidad» que recoja un amplio abanico de objetivos. El Gobierno los detalla en su respuesta a una pregunta parlamentaria formulada por la diputada del PP María Begoña Chacón. Se trata de «alcanzar un compromiso común en materia de equidad, calidad, innovación, cohesión, seguridad y sostenibilidad» del sistema sanitario.

Que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero hable de un compromiso común tiene que ver, en concreto, con la necesidad de que las comunidades autónomas se sumen al «consenso», dado que son las que gestionan las competencias sanitarias. En este sentido, se persigue un entendimiento lo más amplio posible para «contribuir a la mejora de la salud y del bienestar de los ciudadanos».

La necesidad de este pacto parece si cabe más evidente a la luz del debate abierto en los últimos días en Asturias sobre la sostenibilidad del actual modelo sanitario. El Gobierno de Areces no esconde que el reciente acuerdo de financiación autonómica será un alivio a la hora de costear los servicios públicos fundamentales, pero no la solución definitiva. «Tras el consenso en la financiación, el pacto por la sanidad es ahora la gran prioridad», aseguran los responsables del Principado. Entre el Ejecutivo regional y el estatal hay, pues, sintonía respecto de los retos a afrontar y los objetivos a cumplir.

Consenso para avanzar

El debate sobre la sostenibilidad del sistema sanitario debe terminar en un gran acuerdo. A expensas del consenso que sea capaz de suscitar la propuesta del Ministerio de Sanidad, en Asturias nadie se quiere quedar con los brazos cruzados. El guante, lanzado inicialmente por IU, ha sido recogido por sindicatos y usuarios.

Comisiones Obreras de Asturias, que critica las filtraciones internas generadas dentro del Gobierno autonómico, reclama la necesidad de abrir un debate en profundidad que desemboque en un gran pacto, donde se aparque las diferencias políticas. El secretario general de CC OO, Antonio Pino, plantea como eje de referencia los acuerdos recogidos en el ACEBA, un pacto que, recuerda, no fue suscrito por la patronal. La actualización del plan de salud, la elaboración de una Ley de Salud y Ordenación del Servicio Sanitario y la concreción de un plan socio sanitario que coordine los servicios de salud son algunas de las iniciativas que respalda CC OO.

La Unión de Consumidores de Asturias (UCE), por su parte, reclama un pacto por la sostenibilidad del sistema de salud pública. Mejorar la eficiencia de los recursos sanitarios, potenciar la atención primaria y mejorar la gestión de las áreas especializadas son las tres patas del banco sobre las que se debe sostener esta estructura cuyos cimientos están en peligro por el crecimiento del gasto.

Dacio Alonso, presidente de la UCE, trasladará el documento elaborado por el colectivo al Gobierno, profesionales, farmacéuticos y usuarios para acometer su discusión a partir de octubre.

La asociación que representa en el Principado a los consumidores considera fundamental poner sobre la mesa las debilidades del sistema a fin de contrarrestarlas. La UCE, no obstante, plantea asimismo ideas que aspiran a convertirse en soluciones. «Hay mucho margen para mejorar la gestión sanitaria», explica Dacio Alonso. En su agenda varias propuestas: rentabilizar las inversiones tecnológicas para aminorar los plazos de espera -excesivos a juicio de la UCE-, garantizar en la atención primaria el tiempo adecuado de consulta -diez minutos como mínimo- y abrir por las tardes las consultas y los quirófanos.

La UCE, además, reclama que los ciudadanos participen en los órganos ejecutivos del servicio sanitario al objeto de garantizar su «implicación y corresponsabilidad» en las decisiones.

La Consejería trata de agilizar los proyectos que quedaron paralizados durante 2008 ...

La Consejería trata de agilizar los proyectos que quedaron paralizados durante 2008 ...

Tres de cada diez mayores asturianos con discapacidad carecen de plaza geriátrica

 

Asturias sólo llega al 70% de la demanda, una de las tasas más bajas del país, según la Guía de Residencias del Imserso

Bienestar cree que «es urgente» ampliar la oferta y anuncia 239 millones de inversión

Tres de cada diez asturianos mayores de 65 años y con discapacidad no tienen plaza de residencia. De la oferta total del Principado -10.457 habitaciones geriátricas-, sólo el 70,65% están adaptadas para personas con dependencia. Esa cobertura se sitúa dos puntos por debajo de la media nacional, del 72,2%, y es una de las más bajas del país. No obstante, en el Norte, sólo el País Vasco presenta un registro mejor: tiene cobertura para el 80,14% de la demanda.

 

Esos son algunos de los datos que figuran en la Guía 2009 de Servicios de Atención Residencial para Personas Mayores elaborada por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) en la que figuran todos los geriátricos, tanto públicos como privados, abiertos en el país.

En el documento -que fue presentado esta misma semana-, el órgano que rige las políticas de mayores y discapacidad, dependiente del Ministerio de Sanidad y Política Social, señala, comunidad a comunidad, cuántos servicios residenciales para mayores están abiertos, dónde se ubican y cuál es su precio.

4,4% de oferta

De los datos se deduce que Asturias no tiene una mala cobertura geriátrica, ya que cuenta con 222 establecimientos que suman 10.475 plazas. En definitiva, una oferta que cubre el 4,44% de la potencial demanda, porcentaje por encima de la media del país, situada en el 4,3%, y la mejor de todo el Norte, sólo superada por Cantabria, que alcanza el 4,5%.

La distribución de la oferta evidencia tanto que Gijón es el motor geriátrico de la región -ya que cuenta con 68 residencias, una cifra muy superior a las 38 que tiene Oviedo o las 11 que suma Siero- como que el 40% de la comunidad carece de este tipo de atención.

Y es que hay geriátricos, tanto públicos como privados, abiertos en 46 concejos, por lo que los habitantes de los 32 restantes deben utilizar los servicios de localidades limítrofes.

En el debe del Principado está, también, la oferta para personas con dependencia. Según la guía del Imserso, la cobertura en Asturias es del 70%, dos puntos por debajo de la media y una de las tasas más bajas del país, aunque en el Norte sólo el País Vasco mejora la disponibilidad asturiana.

90 psicogeriátricas

Con estos datos en la mesa, la Consejería de Bienestar Social y Vivienda confirmó que es «consciente de que es urgente incrementar el número de plazas residenciales», para anunciar que «se está trabajando en ello». Tras el «parón» de año y medio reconocido por propios y extraños, el nuevo equipo de Bienestar tiene que agilizar los proyectos que quedaron paralizados durante 2008. Ahora, con 239 millones de euros de inversión «para el conjunto de mayores y discapacidad», se están impulsando, entre otras, 519 plazas residenciales «en los siete primeros meses de este año», a las que se añadirán 174 plazas más, en el último trimestre del año, «en Siero y Oviedo».

Desde Bienestar Social se resalta que «Asturias es la única comunidad en la que un tercio de la oferta total de plazas residenciales para mayores es pública», que crecerá el año que viene con 107 plazas en el centro Aurora Álvarez, en Gijón, y el de La Tenderina, en Oviedo.

Entre la oferta a ganar, destaca la creación de 90 plazas «psicogeriátricas, destinadas a personas mayores de 50 años, afectados de algún tipo de enfermedad mental». Estas plazas, de las que ahora no hay disponibilidad, serán «contratadas mediante un concurso», proceso que comenzará «próximamente».

19.08.09 - CHELO TUYA, GIJÓN, para El comercio

Algunos apuntes concretos ...

Algunos apuntes concretos ...

La receta de Salud

Frente a la opción del copago, que la consejería descarta, las estrategias para racionalizar el gasto sanitario se encaminan hacia las mejoras en la organización y la gestión y la introducción de las nuevas tecnologías

El Comercio.19.08.09 - A. S., OVIEDO

Que el gasto sanitario crece de forma exponencial es una evidencia. La cuestión ahora es cómo racionalizarlo, como contenerlo, para garantizar la sostenibilidad futura del sistema. Las alternativas en las que trabaja la Consejería de Salud que dirige Ramón Quirós se alejan del copago, según asegura el propio consejero, y profundizan en tres conceptos prioritarios: mejor gestión, mejor organización y profundización en la introducción de las nuevas tecnologías. Salud, de hecho, trabaja en medidas concretas.

 

Informatización de los centros: Es algo que ya se ha aplicado en el hospital de Jarrio y en el de Avilés, y que ahora se hará en Gijón. Y que, según Salud, evitará tener que repetir pruebas médicas sin necesidad, entre otras mejoras.

 

Farmacia: Los avances en la gestión también afectan a este ámbito, una de las partidas de gasto con más tendencia al alza. Quirós señala que se trabaja con programas informáticos que avisan al médico si está recetando un fármaco a un paciente que ya está tomando otros, evitando así incompatibilidades. En el área 1, asimismo, existe un programa de control de polimedicados que contribuye a mejorar la prescripción de recetas a pacientes que están sometidos a distintos tratamientos.

 

Nuevas tecnologías: es otra de las prioridades. Se avanza en mecanismos que, por ejemplo, permitan al especialista que trabaja en un gran hospital revisar a distancia las pruebas diagnósticas de un paciente que está en el centro de salud de su concejo, evitando así que tenga que trasladarse.

 

Reorganización de servicios hospitalarios: se actúa en un contexto en el que varios grandes hospitales conviven en el área central de la región, a muy pocos kilómetros unos de otros. La consejería elude el debate sobre si se transferirán servicios de unos centros a otros para evitar duplicidades, y precisa que cada hospital ofrecerá las prestaciones «que se necesiten en cada momento». Quirós pone un ejemplo: «Si una persona tiene que quitarse la próstata, ¿prefiere hacerlo en un lugar donde se hacen tres operaciones al año o donde se hacen 600». Ese criterio marca la línea de trabajo de la consejería.

Salud mantiene que, en el futuro del sistema sanitario asturiano, los hospitales comarcales seguirán siendo un pilar «esencial». Y, en el marco de la coordinación entre los distintos centros, aboga porque la puesta en marcha del nuevo HUCA no sea un simple traslado de camas, sino que favorezca que los distintos hospitales se apoyen unos a otros.

El peculiar debate abierto en Asturias ...

El peculiar debate abierto en Asturias ...

El PP acusa al Gobierno de usar el debate sanitario para aplicar un impuesto nuevo

La Unión de Consumidores de Asturias propone un pacto por la Calidad y la Sostenibilidad del sistema

 El Comercio. J. A. G., GIJÓN

JOAQUIN ARESTEGUI:

«El PSOE usa la sanidad como una excusa para ajustar cuentas internas»

JESÚS IGLESIAS:

«La declaración de la FSA impone la lógica política y termina con la confusión»

 

¿Estamos ante un nuevo ’céntimo sanitario’? El Partido Popular de Asturias tiene pocas dudas. El debate abierto en los últimos días sobre la sostenibilidad del sistema sanitario en el Principado responde a intereses ocultos del Gobierno de Vicente Álvarez Areces. La oposición asegura que el Ejecutivo ha instrumentalizado el debate que, incluso, ha revelado fricciones internas dentro del Partido Socialista, con el objetivo de introducir un nuevo impuesto para gravar a los asturianos.

La excusa, según los populares, no es otra que el excesivo gasto de la sanidad. El portavoz del PP en la Junta General, Joaquín Aréstegui, vincula esta estrategia a la «fallida» negociación del nuevo modelo de financiación. «¿Cómo es posible que, a las pocas semanas de rubricar el acuerdo salgan con este tema?», se pregunta el parlamentario popular, que señala a la Consejería de Economía y Hacienda como responsable de una maniobra política con «oscuras pretensiones».

La rueda de prensa de Jaime Rabanal en la Feria de Muestras, el pasado día 10 desencadenó una tormenta política. El consejero fue el responsable de anunciar la necesaria modificación del presupuesto autonómico, que se plasmaría en una retención de crédito de 101 millones de euros para pagar las nóminas del Sespa de noviembre y diciembre. Esta «teatralización», según el PP, forma parte de un plan minuciosamente escenificado aprovechando el comienzo de las vacaciones del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, ausente desde el comienzo de la polémica. La oposición afirma tener pocas dudas después de constatar cómo el Ejecutivo regional se ha dedicado a hacer «terrorismo psicológico» al asegurar que el sistema sanitario actual es «insostenible».

«Quieren meter el miedo en el cuerpo a los ciudadanos con un planteamiento que es falso», apostilla Joaquín Aréstegui. Atribuye esta actitud del Gobierno a un interés por ocultar otros propósitos. «Su verdadera aspiración es incorporar un nuevo tributo», señala el portavoz popular, que no descarta, incluso, que el Gabinete de Areces medite incrementar el denominado ’céntimo sanitario’. El gravamen sobre los hidrocarburos, que sólo cuenta con el apoyo de los socialistas, ha logrado paliar buena parte del déficit sanitario de los últimos años. El PP, que planteó en campaña electoral su eliminación, sospecha ahora que el Gobierno quiere estirarlo a espaldas de los ciudadanos con un falso debate que, según Aréstegui, «les ha salido como un gol en propia puerta».

Fricciones internas

Lo cierto es que la discusión sobre el fondo del problema sanitario en la región ha revelado la existencia de «fricciones internas» dentro del propio Gobierno. Basta con recordar la advertencia trasladada por la Federación Socialista Asturiana (FSA) sobre el copago en el servicio de Urgencias planteada por una parte del Ejecutivo. «Ni el partido ni la Consejería de Salud apuestan por esa fórmula», replicó ayer Jesús Gutiérrez. Le ha faltado tiempo al PP para hurgar en la herida y sacar rédito de estas discrepancias en el seno socialista.

«Ellos mismos abren un debate sobre qué cosas hace el Gobierno y cuáles debe hacer», avisan desde el PP. Los últimos acontecimientos permiten a la oposición recuperar uno de sus discursos más conocidos: «Areces está agotado y todo el mundo en su partido lo ve como un candidato amortizado», asevera Aréstegui, que observa en los conflictos internos una prueba constatable de que la FSA da por «liquidado» al presidente del Principado. «Están utilizando la sanidad asturiana como una excusa para ajustar cuentas dentro del PSOE», insiste el portavoz popular.

No quiere ir tan lejos el coordinador general de IU de Asturias. Jesús Iglesias se muestra más cauto al hacer alusión a las discrepancias internas que han salido a la luz tras las diferentes opiniones que suscita el copago en el sistema sanitario, y deja los reproches para otros. No obstante, deja claro que la coalición comulga con los planteamientos de la FSA en contra de las iniciativas planteadas desde el Gobierno del que forma parte IU.

«No me sorprende la reacción de la FSA -explica-, porque lo único que ha hecho es defender las mismas ideas que votó en el debate de la Junta General». Iglesias quiere aparcar lo que él denomina como «declaraciones confusas» y celebra que se imponga la «lógica política» que representan las manifestaciones del ’numero dos’ socialista a este periódico.

El líder de Izquierda Unida se guardó en esta ocasión la ironía del pasado lunes -«Parece que en la política asturiana hay más versos sueltos que Valledor», comentó a raíz de que el consejero de Salud se desmarcase de los planteamientos de la otra parte del Ejecutivo- y, a partir de ahora, confía en que se terminen los «mensajes contradictorios» desde las filas socialistas. «Todo el mundo ha percibido cierta desconexión entre lo que piensan unos y otros», reconoce un «conciliador» Iglesias.

No se ha salvado IU, al igual que el PSOE, de las críticas de otras formaciones. Ayer, el portavoz de Unidá Nacionalista Asturiana (UNA), Faustino Zapico, calificó de «lamentable el espectáculo» que han ofrecido las dos organizaciones que conforman el Ejecutivo regional. «Es insultante abrir este debate después de cerrar el modelo de financiación autonómica», critican desde UNA.

El debate, sin embargo, no cesa. La Unión de Consumidores de Asturias tercia en la discusión con una propuesta que presentará hoy públicamente: la necesidad de un pacto por la calidad y el empleo en la región del que participen la Administración regional, profesionales del sector, farmacéuticos y los propios usuarios. La UCE considera que la sanidad pública requiere un debate «sereno».

Aviso para navegantes del actual Consejero de Sanidad ...

Aviso para navegantes del actual Consejero de Sanidad ...

«En la sanidad asturiana hay mucha gente enredando; ¡ya basta!»

RAMÓN QUIRÓS CONSEJERO DE SALUD Y SERVICIOS SANITARIOS DEL PRINCIPADO

18.08.09 - JOSÉ ÁNGEL GARCÍA / ANDRÉS SUÁREZ, GIJÓN, para El Comercio

«Si otra parte del Gobierno piensa en el copago, que presente su propuesta, pero la política sanitaria se hace desde esta consejería»

«Los ciudadanos tienen que asumir que si quieren una buena sanidad tienen que pagarla con un nivel de impuestos progresivo»

 

-¿Está en quiebra el sistema sanitario asturiano?

-De ninguna manera. El sistema sanitario es muy bueno y eso tiene un coste. Un coste que me parece adecuado a las prestaciones que se están dando en cuanto a accesibilidad y calidad.

-¿Está mal negociada entonces la financiación por parte de Asturias ante los problemas derivados del coste de la sanidad?

-El acuerdo de financiación de Asturias es muy bueno, porque es la única región que ha perdido población y ha aumentado los recursos disponibles por habitante. Es decir, hay más dinero para gastar.

-¿Es compatible un sistema cuyo coste cada es mayor con la bajada de impuestos aplicada por el Gobierno tanto estatal como regional?

-Un sistema público para ser sostenible en el tiempo tiene que tener calidad y ser para todos los ciudadanos. Eso tiene un coste y ese coste viene de unos impuestos que se recaudan en cantidad suficiente. Otra cosa es reclamar que el dinero que va a la sanidad se gaste de forma eficiente. Hablar de servicios públicos de calidad es hablar de impuestos y eso es un debate evidente. Si queremos servicios para todos, con buena calidad, tiene que haber un nivel de impuestos progresivos. Debe pagar más el que más tiene.

-¿Tienen los ciudadanos que asumir entonces que si quieren una buena sanidad deben pagarla?

-Evidentemente.

-¿Entonces habrá que pensar en subir los impuestos para mantener el actual sistema sanitario?

-Si queremos expandir los servicios públicos debemos plantearnos cuánto queremos pagar de impuestos y cuánto queremos ofrecer a cambio. Si quieres un Mercedes en lugar de un coche medio o ganas más dinero o reduces gastos de otras cosas.

-¿Quiere decir que habrá que recortar de otros sitios (consejerías) para pagar la sanidad?

-No necesariamente. La sanidad cuesta tanto y es adecuado al nivel de servicios que se ofrece. Rabanal está haciendo bien su trabajo. En una situación de crisis, la tarta se estrecha. El coste de la sanidad hace que haya que decidir en qué sectores no haya tanto dinero disponible.

-Por tanto, la única manera de mantener las porciones de la tarta es subir los impuestos.

-Yo no he dicho eso. Lo que no puede ser es lo que preconiza el PP: baje los impuestos y ofrezca más prestaciones.

-Eso también lo hace el PSOE.

-Una parte, pero ese es el discurso del PP de toda la vida. Si yo quiero dar más tengo que tener más dinero para ofrecerlo. Unos servicios públicos de calidad requieren un nivel de impuestos adecuado.

-¿Es adecuado el nivel actual?

-Yo creo que sí. El sistema de financiación global es adecuado y el coste de los servicios sanitarios en Asturias es acorde con las prestaciones que se dan.

-Entonces, ¿qué soluciones prácticas deben plantearse para recortar el excesivo gasto sanitario?

-Las mismas en las que estamos trabajando. El esfuerzo que está haciendo el Gobierno es en términos de gestión y organización. Hay que informatizar los centros para mejorar su gestión y optimizar los recursos. Paralelamente existen ayudas a la prescripción farmacéutica a través de programas informáticos que avisen al médico... Son medidas que buscan una mejor organización y una gestión eficiente.

-¿Hasta que punto considera que la respuesta es el copago?

-Es falso que esta Consejería proponga cobrar por el abuso del servicio de Urgencias. No hay ningún documento en el que se esté trabajando, ni en esa idea ni en una fórmula alternativa de copago. Lo que pienso sobre el copago ya lo dije en la Junta y lo mantengo. Otra cosa son las interpretaciones interesadas que se quieran hacer, que las hay. No hay prevista ninguna medida de copago. Cualquier debate sobre este tema tiene que ser estatal. Las prestaciones tienen que ser iguales en todo el país.

-Dijo en la Junta General que un jubilado con 2.200 euros tenga medicinas gratis y un parado deba de pagarlas es injusto.

-Lo dije y lo mantengo. Es mi idea sobre el copago farmacéutico. Dicho eso, no hay medida alguna para generar ningún copago nuevo.

-¿Piensa igual todo el Gobierno?

-En el programa socialista no viene. Y en ese marco se mueve este consejero. El copago, además, no sirve para financiar la sanidad. Lo que se recupera, por ejemplo, por el gasto farmacéutico es apenas un 5%. Otra cosa es pensar en copagos disuasorios, pero ese no es el tema. Lo que hay es mucha gente enredando y basta ya. Pido debates serios donde se discuta sobre documentos y propuestas serias. Lo contrario son ganas de enredar.

-¿Asume que el Gobierno es más amplio que la Consejería de Salud?

-Nuestras propuestas se basan en los planteamientos del programa socialista. Por parte de la Consejería, no se trabaja en esa línea. Si hay otra parte del Gobierno que sí lo hace que lo presente y lo discutimos, pero hasta ahora la política sanitaria se hace desde la Consejería de Salud.

-¿Ústed piensa que se abusa en exceso del servicio de urgencias?

-Los ciudadanos buscan la atención en el punto más cercano y que más confianza les da. Los ciudadanos tenemos que aprender a usar adecuadamente la sanidad.

-La otra cara de la moneda es la centralización de los servicios. ¿Se van a quitar prestaciones de un hospital para llevarlos a otro?

-Asturias tiene una buena red sanitaria. El desafío es cómo mejorarla y sacarle más rendimiento. Los hospitales comarcales son esenciales en la planificación sanitaria. ¿Líneas abiertas? Invertimos en la informatización de los centros que cambiará la mentalidad y la forma de trabajar. Los hospitales deben ofrecer aquellos servicios que pueden proporcionar con las máximas garantías de calidad y seguridad.

-¿Serán más o menos de los que ofrecen ahora?

-Los que necesite en cada momento. Si una persona tiene que quitarse la próstata, ¿qué prefiere? ¿qué se la quiten en un lugar donde hacen tres operaciones al año o un centro donde hacen 600? Vamos a hacer los debates cuando haya propuestas serias encima de la mesa.

-¿Cambiará la perspectiva la puesta en marcha del HUCA?

-Tiene que cambiarla. Es un proyecto ambicioso que ha tardado en consolidarse 20 años con todas las zancadillas del mundo, en lugar de estar ayudando todos a que sea un motor de cambio. El HUCA tiene que ser algo más que un traslado de camas y debemos aprovechar esta potencia para que los hospitales se apoyen unos a otros.

-Desde que empezó la legislatura, muchas de sus propuestas sólo ha encontrado rechazo entre los profesionales y los usuarios. ¿Se quedarán en agua de borrajas?

-Ese es el trabajo de este consejero. Debo dar alternativas y conseguir los apoyos suficientes para lograrlos. En eso se va a basar el éxito o el fracaso. Si acertamos, el sistema mejorará. Si fallamos, este consejero se irá y vendrá otro. Así de fácil. Lo que me molesta es que haya gente enredando...

-¿Se siente respaldado dentro del Gobierno?

-Yo me siento muy cómodo en el Gobierno y en mi relación con la Federación Socialista Asturiana.

-¿Le perjudica que se le identifique más con los planteamientos del partido que con los del Gobierno?

-La parte socialista del Gobierno tiene claro que nuestro marco es el programa político con el que se concurrió a las elecciones.

Alarma social

-¿Se está creando demasiada alarma sobre la ’Gripe A’?

-Pienso que sí. La gripe es una gripe y la experiencia que van a tener que afrontar los asturianos es muy parecida a la que han tenido muchas veces y, por tanto, deben reaccionar como lo han hecho siempre. Para la mayor parte de la población va a ser una gripe más.

Vehemente y convencido al 150% de cada uno de sus planteamientos. Ramón Quirós cree que la sanidad asturiana merece un debate amplio. Sin embargo, quiere dejar fuera de esta discusión al copago. Asegura que ni él ni nadie de la Consejería de Salud que dirige ha pensado en esta fórmula para hacer más sostenible el sistema sanitario. En cambio, apuesta por una nueva organización y gestión más eficiente.

«Es disparatado sancionar a los médicos por recetar más»

-¿Se receta excesivamente?

-Yo creo que no. Cuando un médico receta un medicamento a un paciente es porque piensa que ese paciente se puede beneficiar de ese medicamento. Es cierto que recurrimos mucho al medicamento en España con respecto a Europa. Nosotros, es cierto, gastamos más en recetas, pero también tenemos más gente mayor.

-La portavoz del Ejecutivo pidió a los médicos contención en las recetas y en las pruebas diagnósticas. ¿Es compatible esa reflexión con su discurso?

-Perfectamente compatible. Llamar a la responsabilidad debemos hacerlo todos, porque la sanidad es pública y la debemos cuidar entre todos y defenderla. Otra cosa es pensar que se debe sancionar a un médico porque recete más o menos. Eso me parece un disparate.

-Una parte del Gobierno piensa lo contrario.

-Pues el consejero considera que es un disparate. Así de sencillo. Las autoridades tenemos que ayudar a los profesionales a que se mantengan al día y colaborar en su formación para que esté actualizada a los cambios del sector.

-Sin embargo, en el último año se prescribieron en Asturias un millón más de recetas que en el ejercicio anterior. ¿No le parece que es una exageración para una población como la nuestra?

-Ese es el debate que debemos abordar de una forma serena, porque decir cuánto es suficiente en sanidad es una pregunta que todavía nunca se ha contestado en ninguna parte del mundo.

-¿Se puede señalar a las compañías farmacéuticas como las malas de esta película?

-No, ni mucho menos. Esto no es una película de buenos o malos, sino de intereses. Hay puntos de conexión para trabajar en las cosas que nos interesan como servicio público y como sector industrial.

El debate y el pacto por la sostenibilidad han de ser primero nacionales y luego ya se verá ...

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Asturias es la única región con un debate abierto al peligrar el sistema de salud por falta de fondos

Varios gobiernos regionales reclaman una discusión amplia sobre el coste del sistema, aunque no han llegado a denunciar agujeros económicos

Oviedo, Luján PALACIOS, para La Nueva España

Asturias es la única comunidad autónoma que afronta ahora mismo una crisis de financiación de la sanidad pública. La cruda realidad admitida estos días por el Gobierno del Principado, que ve «insostenible» la sanidad en la región, ha puesto de nuevo en el punto de mira un debate que se reactiva periódicamente: los fallos en el sistema de financiación de los servicios sanitarios.

En la actualidad, el Principado es la única región en la que se plantea una situación complicada, y que lleva a algunos a plantearse la aplicación de medidas para paliar la falta de recursos. En otras comunidades con poblaciones envejecidas y dispersas no ha llegado a debatirse el futuro de la sanidad con tanta urgencia como en el Principado, donde será necesario reorientar una partida de más de 101 millones de euros para hacer frente al incremento del gasto.

Galicia se enfrenta, al igual que Asturias, a un problema de dispersión y envejecimiento de los usuarios de la sanidad pública. Pero en ningún momento se ha llegado a una situación de urgencia, ni mucho menos se ha planteado la aplicación de medidas que conlleve incrementar los costes a los pacientes. La batalla que se libra en la comunidad vecina tiene más que ver con la «privatización» de la sanidad que denuncian el PSOE y el Bloque Nacionalista Galego.

El presidente regional, Alberto Núñez Feijóo, ha prometido que la sanidad seguirá siendo pública y de calidad, y que no serán derivados pacientes a centros privados. Otro de los problemas acuciantes es el de las listas de espera, que se ha intentado paliar con horas extra y que han dado como resultado un abuso por parte de los facultativos de las jornadas extraordinarias, tal como desvela el Consejo de Cuentas gallego.

Cantabria también debe distribuir con cuidado sus recursos para atender a una población muy repartida por el territorio y con una media de edad elevada. Pero el debate sanitario aún no se ha planteado como en el caso de Asturias, y no se han aplicado medidas para intentar reducir el gasto.

Castilla y León está en la misma situación, y tampoco se ha suscitado un debate sobre el modo de mejorar la disponibilidad de recursos, porque la situación económica no es tan apurada como en el caso de Asturias.

La Rioja, la comunidad más perjudicada en el modelo de financiación antiguo en cuanto a los recursos que recibe para la sanidad, se sumó en su día a la idea del copago de servicios planeada por Cataluña. Es decir, que los usuarios paguen por el servicio que reciben. Pero con bastantes matices. Los riojanos consideran que el debate debe ser más amplio y debe versar, además, sobre «la financiación de los servicios de salud». El País Vasco también vería con buenos ojos una discusión abierta, y no sólo centrada en medidas puntuales. En Asturias las posturas se acercan y se alejan. Mientras la portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, asegura que el Principado no hará nada por libre, y supedita cualquier reforma a un debate nacional, el consejero de Salud, José Ramón Quirós, ya dejó caer en varias ocasiones fórmulas para que los pacientes paguen parte de los servicios sanitarios.