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OPINION

Francisco Ortega, Manuel Matallanas, Sergio Gallego, Faustino Blanco y Juan José Fernández en el debate moderado por Juan Luis Rodríguez Vigil ...

Francisco Ortega, Manuel Matallanas, Sergio Gallego, Faustino Blanco y Juan José Fernández en el debate moderado por Juan Luis Rodríguez Vigil ...

«Foro sobre la sanidad pública asturiana en el horizonte del siglo XXI»
 

Los expertos achacan la crisis sanitaria a la desmotivación y la excesiva burocracia

Antiguos gestores critican el clima de conflicto, alertan de posibles insuficiencias financieras y reclaman que se resuelvan las lagunas legales

 

Oviedo, Eduardo GARCÍA, para La Nueva España

Hay problemas serios, pero no estamos al borde del Apocalipsis. Seis ex gestores de la sanidad pública asturiana, en diferentes puestos y en distintas épocas, analizaron ayer en el RIDEA la actual situación del sistema regional de salud, con críticas generalizadas al permanente conflicto que parece haberse adueñado del escenario sanitario del Principado. Era el debate que daba fin al primer bloque del «Foro sobre la sanidad asturiana en el horizonte del siglo XXI».

Francisco Ortega, Manuel Matallanas y Sergio Gallego han sido directores provinciales del Insalud. Faustino Blanco, el primer gerente del Servicio de Salud del Principado (Sespa). Juan José Fernández, gerente del Hospital Central. Y Juan Luis Rodríguez-Vigil, quien moderó el debate, consejero de Sanidad y presidente del Principado.

Primera gran crítica al sistema: su excesiva burocratización, que incide negativamente en el gasto. La burocracia, argumentó Vigil, tiene mucho que ver con un sistema de homogeneización «que produce desmotivaciones tremendas entre los profesionales de la sanidad y lleva a la degradación del sistema». «La deriva burocrática es preocupante», señaló Francisco Ortega, para quien «este sistema no sirve tal cual está para el siglo XXI». Hay que reorganizar servicios en un sistema «que no puede ser sólo asistencial y docente. Hay que investigar».

Juan José Fernández encendió las alertas de las posibles consecuencias del nuevo modelo de financiación económica que se está cociendo «y que nos pone en riesgo de no poder cubrir los servicios básicos». A juicio de Fernández, el segundo riesgo proviene de la actitud de los responsables de la Consejería, «que insultan a los profesionales e intentan echar a la población contra sus médicos».

Faustino Blanco quitó hierro: «Todo conflicto tiene un principio y un fin». Y Matallanas lo secundó: «Al margen de los errores de la Consejería, siempre que hay un intento de modificar cosas se producen reticencias y confrontaciones».

Todos están de acuerdo en que las sociedades científicas han de desempeñar un papel decisivo, precisamente, a juicio de alguno de los ponentes, el papel que no saben representar los colegios de médicos. «La burocracia convierte en mucho más difícil el salto a nuevas formas de gestión», indicó Matallanas. Entre tanto, Sergio Gallego enumeró algunas de las lagunas normativas que lastran la sanidad en Asturias. «La atonía normativa es enorme y fácil de solucionar. Por ejemplo, todas las comunidades han regulado el tema de la historia clínica. ¿Por qué no tomamos la regulación que más nos guste, y andando?».

Pero una visión catastrofista «sería injusta», matizó Rodríguez-Vigil, secundado por sus compañeros de debate. Afirmó Blanco que «nuestro sistema de atención primaria requiere otro impulso después de 25 años, pero es muy válido y está muy reconocido fuera». Ortega insistió en esta idea: «Tenemos un buen nivel docente, un sistema consolidado y una buena asistencia en todo el territorio». Juan José Fernández se refirió a la «fortaleza» de la red asistencial y a un segundo punto fuerte que son los profesionales, quienes «siguen esforzándose a pesar de que el sistema no premia ese esfuerzo».

De la gestión clínica, el polémico modelo que quiere impulsar el consejero Ramón Quirós, habló Faustino Blanco. «Es un modelo que no tiene nada que ver con el horario. Aporta más flexibilidad y compromete más al profesional, y tendrá que demostrar eficiencia y respuesta a las necesidades de los ciudadanos». Vigil echa en falta la «cabeza operativa» de épocas del Insalud. No fue la única referencia agradable al extinto organismo de ámbito nacional, y por eso Sergio Gallego apuntó la posibilidad de fundar la Asociación de Añorantes del Insalud.

En resumen, existen mimbres de sobra. «Un parque de servicios tremendo» y un acuerdo «de las tres grandes fuerzas políticas asturianas en el modelo de sanidad», señaló el ex presidente del Principado. En contra, la difícil identificación del personal con el sistema «y un riesgo de sindicalización extrema».

Mas sobre el debate iniciado por Vigil y Carlos Suarez sobre los procesos de selección en el SESPA …

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Los argumentos

El debate sobre la selección de personal

 

Médicos de hospitales periféricos reivindican su cualificación y niegan que la antigüedad les dé ventajas

 

Los facultativos defienden los criterios del concurso de traslados y de la oposición

 

Oviedo, Pablo ÁLVAREZ, para La Nueva España

Si adoptaran el ya histórico lema que ha llevado a Barack Obama a la Casa Blanca, sintetizarían su postura en el «Nosotros podemos». O tal vez en un «Nosotros sabemos». Pero como se trata de médicos de los hospitales periféricos del Principado, adaptan su proclama al debate que está en pleno apogeo y reivindican su cualificación para trabajar en cualquier centro sanitario de la región, incluido el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

La almendra del mensaje de estos médicos es la siguiente: «Muchos de los facultativos actualmente trabajando en el resto de hospitales del Sespa [todos los que no son el Hospital Central de Asturias] estamos suficientemente cualificados (mismos lugares de formación, mayor experiencia, y, en bastantes casos, mejor currículum) para desempeñar la mayoría de los puestos ofertados en la OPE y traslados (tras un proceso de adaptación)».

La citada y contundente aseveración forma parte de un manifiesto suscrito por la totalidad de los médicos especialistas del Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea, tanto propietarios de sus plazas como interinos y eventuales: en total, casi medio centenar de facultativos, encabezados por Rodolfo Abella, jefe de traumatología.

El texto constituye una réplica al artículo publicado por LA NUEVA ESPAÑA el pasado día 8, bajo la firma de Juan Luis Rodríguez-Vigil, ex consejero de Sanidad y ex presidente del Principado, y Carlos Suárez, catedrático y jefe del servicio de otorrino del Hospital Central.

Desde dicha tribuna Suárez y Rodríguez-Vigil alertaban sobre las consecuencias negativas que para el Hospital Central acarrearía el ya próximo concurso de traslados y el futuro concurso oposición, ambos dirigidos a médicos. Y centraban sus críticas en la preponderancia que en ambos procesos se le otorga al criterio de antigüedad y en el riesgo de que ambos procesos mermen la calidad de la plantilla del complejo sanitario de Oviedo de cara, especialmente, al futuro traslado al edificio que se construye en La Cadellada.

Los médicos de Cangas del Narcea dedican su manifiesto a poner de relieve su «parcial desacuerdo» con las opiniones expresadas por los dos autores del artículo. Ya metidos en harina, se muestran de acuerdo con la apuesta de Suárez y Rodríguez-Vigil por enviar a médicos del Central a formarse en centros de prestigio y por contratar médicos relevantes de otras regiones o países; pero, acto seguido, puntualizan: «No es menos cierto que en todos los hospitales de la red sanitaria regional existen profesionales con una experiencia y nivel de capacitación excelente, muchos de ellos con formación en centros de prestigio nacionales e internacionales, que también pueden ser válidos para estos puestos».

Los facultativos firmantes del documento no se ahorran párrafos de cierto voltaje crítico. Un ejemplo: «Si el nivel de calidad asistencial del HUCA ha disminuido con los años, ha sido exclusivamente por las políticas de personal que los responsables políticos y los jefes de servicio han realizado», reprochan. Otro ejemplo: el concurso de traslados desplazará a facultativos que no tienen la plaza en propiedad, los cuales, «en la mayoría de los casos», accedieron a su puesto «por contratación directa ("a dedo"), en algunos casos vulnerando la propia Administración sanitaria el espíritu del vigente régimen de contrataciones del Sespa». A continuación, los médicos cangueses argumentan que, «salvo excepciones, los puestos de mayor especialización en el HUCA están desempeñados por facultativos propietarios», no afectados por los procesos de selección en marcha.

Sobre la oferta pública de empleo (OPE) se pronuncia también una médica de otro hospital asturiano, cuyo mensaje se centra en rebatir la queja de Rodríguez-Vigil y Carlos Suárez referida a la excesiva supremacía que el baremo otorga a la antigüedad. «Ésta, con un máximo de 35 puntos sobre 200, únicamente cuenta un 17,5 por ciento del total de puntos, llevándose la mayor parte del porcentaje el examen, que representa el 50 por ciento (100 de 200), y los méritos académicos, de formación, docencia e investigación, que constituyen hasta el 32,5 por ciento (65 de 200) del resultado final», señala.

 

Asturias

Vigil: «El nuevo HUCA deberá tener el mejor personal, aunque no sea asturiano»

18.02.09 - L. FONSECA, OVIEDO, para EL COMERCIO

 

«El gran reto del nuevo hospital no es tanto el edificio sino quiénes van a ser los jefes del futuro». Juan Luis Rodríguez-Vigil está convencido de que la sanidad asturiana tiene una oportunidad histórica para volver a puestos de cabeza de los que gozó hace varias décadas, cuando fue punta de lanza, por ejemplo, del sistema MIR que luego se extendió por toda España.

Para ello «se necesita que el nuevo HUCA se dote del mejor personal, aunque no sea asturiano». El ex consejero de Sanidad del Principado se pronunció en estos términos ayer, en una charla ofrecida en el Ridea en el marco de las actividades organizadas por el Foro de Debate sobre la Sanidad Pública Asturiana en el Horizonte del Siglo XXI. Rodríguez-Vigil, que compartió escenario con Martín-Caicoya, co-director del citado foro, habló de la sanidad de los últimos 20 años, cuando se sentaron las bases del actual sistema público regional.

Aunque su idea era hacer hincapié en el pasado, el ex consejero no pudo eludir referirse al futuro. En concreto, al hospital que en dos años funcionará en La Cadellada. «Hay que buscar personal de calidad que capitanee el HUCA. Los ahora jefes de servicio, que tienen 60 años, no pueden liderar ese cambio», precisó. «No importa si son asturianos o de Cazorla, lo fundamental es que los futuros jefes sean profesionales de alta cualificación y dispongan de una autoridad moral incontestable». Sobre la 'reforma Quirós' y los cambios en Primaria, Vigil dijo que «son propuestas muy sensatas».

Ana Rosa Migoya zanja el debate iniciado por Vigil y Carlos Suarez sobre los procesos selectivos del SESPA ...

Ana Rosa Migoya zanja el debate iniciado por Vigil y Carlos Suarez sobre los procesos selectivos del SESPA ...

El Adolfo Posada se limita a ser un mero instrumento formal de los procesos selectivos

 

ANA ROSA MIGOYA DIEGO, PORTAVOZ DEL GOBIERNO DEL PRINCIPADO

 

El sistema sanitario público en Asturias ha gozado tradicionalmente de un gran reconocimiento entre la población. Un sistema que, desde la asunción de competencias por parte del Gobierno asturiano en esta materia en el año 2002, ha sido objeto de importantes inversiones y de una gran apuesta en la mejora de las retribuciones y jornada laboral de los profesionales. Basta recordar los numerosos ejemplos de nuevos equipamientos e infraestructuras en materia sanitaria: nuevos centros de salud en muchas localidades asturianas; la mejora de nuestros hospitales; el nuevo hospital de Mieres, y el futuro Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que sin duda no sería una realidad si no hubiese sido por la decidida voluntad del Gobierno socialista asturiano. Todos recordamos la fuerte oposición a este equipamiento por parte del PP asturiano y del Gobierno de España, presidido entonces por el señor Aznar.

 

Los profesionales del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) han incrementado sus retribuciones en más de un 47 por ciento desde el traspaso, una cifra muy por encima del 21,04 por ciento de IPC acumulado desde entonces, y además han visto reducida su jornada laboral, lo que ha desencadenado la necesidad de nuevas contrataciones en el sistema, a pesar de que la población asistida sigue siendo prácticamente la misma.

 

No creo que se pueda hablar de «cualquier tiempo pasado fue mejor» cuando hay mejores equipamientos, más inversiones, más recursos y más profesionales. De hecho, los estudios más recientes avalan que la población asturiana aprecia y valora su sistema sanitario en unos índices superiores a otras comunidades autonómicas y por encima de la media del país.

 

El aumento de las contrataciones en los últimos años ha generado tasas de interinidad y de temporalidad en el empleo que queremos reducir. El Gobierno, cumpliendo además un compromiso de estabilidad en el empleo público acordado con los agentes sociales en el marco del Acuerdo para la Competitividad, el Empleo y el Bienestar de Asturias (ACEBA), convoca una gran oferta pública de empleo que supera las 2.500 plazas en diversas categorías.

 

Se trata de la primera oferta pública de empleo en el sector sanitario desde que Asturias gestiona su sistema de salud. Una importante oferta de empleo público que además es necesario recordar que estamos ante la ocupación de puestos de trabajo públicos, en el fondo ante la adjudicación de dinero público, y en este sentido debe observarse un estricto y puntilloso cumplimiento de la normativa vigente en materia de acceso al empleo público, derecho de todos los ciudadanos.

 

En la presente legislatura se atribuyeron a la Consejería de Administraciones Públicas y Portavoz del Gobierno, entre otras, las competencias en materia de función pública y planificación de recursos humanos, sin perjuicio de las competencias propias de ordenación atribuidas a las diferentes consejerías. Asimismo, en esta Consejería se centraliza el ejercicio de las competencias en materia de selección y formación de personal al servicio del Principado de Asturias.

 

La voluntad del Gobierno regional es la de proceder a una mayor coordinación de las políticas de recursos humanos de la Administración autonómica; se pretende aunar esfuerzos y no duplicar el trabajo que se viene desarrollando en materia de formación, selección, negociación colectiva? De igual modo, se pretende una unificación de los criterios en la gestión de una plantilla que en 2009 alcanza los 34.602 empleados públicos.

 

En relación al personal estatutario que presta servicios en el Sespa, ha de señalarse que por ley del Principado de Asturias 1/1992 de 2 de julio, del Servicio de Salud, se atribuye al director gerente de ese Ente de Derecho Público la dirección de todo el personal del Sespa. En consecuencia, ninguna de sus competencias ha sido asumida por la Consejería de Administraciones Públicas y Portavoz del Gobierno.

 

En materia de selección ha sido el propio Sespa el que, en virtud de un convenio de encomienda de gestión, atribuye el ejercicio de las funciones de selección de su personal al Instituto de Administración Pública Adolfo Posada (IAAP), que es el órgano competente para la ejecución de las ofertas de empleo público. En todo caso, el Instituto Adolfo Posada se limita a ser un mero instrumento formal de los procesos selectivos, en este caso el concurso oposición que el Sespa convoca.

 

En cuanto a los temarios, en el caso del personal facultativo sanitario, tal y como consta en la convocatoria, se han tenido en cuenta los programas oficiales del Ministerio de Sanidad y Consumo y los tribunales están compuestos por los correspondientes empleados públicos que cumplen con creces los requisitos de imparcialidad y profesionalidad establecidos, siendo éstos propuestos al IAAP por el propio Servicio de Salud.

 

El tipo de pruebas y su contenido viene determinado por la normativa aprobada en su día por la Administración General del Estado y esa selección es por categorías y especialidades. No puede pretenderse una selección por áreas de salud, centro hospitalario o incluso servicios, factor que pudiera provocar una endogamia del sistema.

 

En cuanto al concurso de traslados, éste ha sido convocado por el Sespa. Es obligatorio antes de desarrollar la oferta y deben incluirse en él todas las plazas vacantes (esto, además de ser un requisito legal, siempre es una firme exigencia sindical en la mesa de negociación e incluso hay sentencias firmes en este sentido que obligan a la Administración). Debe señalarse además que el concurso es nacional y puede presentarse todo el personal estatutario de carrera de cualquier comunidad autónoma.

 

Pretender negar el traslado al personal estatutario de carrera que ha superado en su día un proceso selectivo, frente al personal interino, en aras de una supuesta formación cualificada, supone la negación de uno de los derechos más importantes de los empleados públicos. Además, pienso sinceramente que a los profesionales que están en centros de otras áreas que no sean el HUCA no se les puede negar competencia o cualificación, ya que en muchos casos se han formado con los mismos especialistas que los interinos que pueden estar actualmente en dicho centro. No se puede aspirar a que grupos de interinos por desempeñar su tarea en determinados servicios tengan ya garantizada una plaza pública de por vida.

 

Todo este complejo procedimiento se está trabajando desde el Gobierno en perfecta coordinación entre el Sespa y Administraciones Públicas. No se puede hablar ni de menoscabo de las pruebas, ni de dejación de competencias por parte de Salud, ni de indebida asunción de las mismas por Administraciones Públicas.

Reacciones ante los postulados de Vigil y Carlos Suarez con relación a los sistemas de selección ...

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No sabemos que dice la FASS, pero para nosotros los "méritos" son más que suficientes ...

La prevalencia de la antigüedad frente a los méritos divide a la sanidad asturiana

El Colegio de Médicos y UGT no ven lesivo el baremo del concurso de traslados convocado por Salud

El SIMPA alerta de perjuicios para el Hospital Central, y Defensa de la Sanidad Pública elogia la meritocracia 

Oviedo, Pablo ÁLVAREZ, para La Nueva España en su edición de hoy .- El diseño del concurso de traslados y del concurso-oposición que en los próximos meses vivirá la sanidad asturiana suscita controversia. Algunos conocedores del sistema sanitario regional (en particular el ex presidente del Principado, Juan Luis Rodríguez-Vigil, y el catedrático y jefe del servicio de Oftalmología del Hospital Central de Asturias, Carlos Suárez) han subrayado que ambos procesos están lastrados por el excesivo peso que el baremo otorga a los servicios prestados -a la antigüedad- en detrimento de los méritos clínicos e investigadores de los candidatos. LA NUEVA ESPAÑA ha realizado una encuesta al respecto (también preguntó a la Consejería de Salud del Principado, que rehusó responder) y ha obtenido las siguientes respuestas.

Andrés Treceño, responsable de sanidad de UGT-Asturias. «Este concurso de traslados apenas se diferencia de los de otras comunidades autónomas. Se bareman los servicios prestados, como no podía ser de otra manera. Sobre el proceso selectivo, lo primero es subrayar que el nivel de cualificación del personal del Sespa es excelente, como lo demuestra el hecho de que la mayoría se ha encuadrado en el nivel IV de la carrera profesional, que es de excelencia.

»Lo más grave, y lo que más nos preocupa desde UGT, es que el baremo puntúe de un modo la especialidad obtenida por vía MIR y de otro la obtenida por otra vía. Esta discriminación no ocurre cuando valoran esos mismos títulos en los países de la UE. Estamos hablando de una verdad polifacética, con muchos factores relevantes y con muchos agravios comparativos según te afecte el proceso».

Carlos Ponte, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Asturias (ADSPA). «La postura de la ADSPA podría resumirse así: "Adiós a la aristocracia y bienvenida la meritocracia". De la aristocracia, el poder y la influencia del médico como resultado de su rol social y laboral -es decir, de su posición y relaciones sociales-, a la meritocracia, que consiste en dar valor e importancia al médico en función de su conocimiento científico, de su trabajo y de sus resultados en salud.

»Sin embargo, es tangible que una buena parte de los médicos no ven con buenos ojos esta evolución. La satisfacción de los profesionales nunca estuvo tan baja, en parte porque trabajan en coordenadas nuevas en las que han perdido buena parte de su antiguo poder. En el caso del Hospital Central (HUCA), y de todo el Sespa, el futuro es profundizar en la meritocracia, siempre compatible con el respeto a derechos laborales legítimos que deben de ser respetados en su justa medida».

Ángel Colmeiro, presidente de Atención Especializada del Sindicato Médico de Asturias (SIMPA). «No ha habido proceso negociador alguno por parte de la Administración con el SIMPA. En consecuencia, es injusto atribuir al SIMPA interferencias para que se considere la antigüedad como único factor determinante de prelación en el concurso de traslados.

»Únicamente tuvimos la oportunidad de expresar a la Administración, en conversaciones oficiosas, la preocupación del SIMPA de que del concurso de traslados pudieran derivarse perjuicios irreparables para el HUCA, pues bajo ese exclusivo criterio de antigüedad podrían cubrirse plazas por personal que no fuera idóneo para las mismas. Les enfatizamos la necesidad de ponderar los legítimos intereses del personal fijo con expectativa de traslado con el interés derivado de tener una plantilla joven, competitiva y de preparación y calidad contrastada.

»Respecto al protagonismo del Instituto Adolfo Posada, el SIMPA ha defendido que los procedimientos de selección y provisión del personal facultativo deberían continuar residenciados en la Consejería correspondiente, y ello por un simple motivo práctico: la experiencia en la gestión de tales procedimientos y el conocimiento de las peculiaridades del sector sanitario. El SIMPA ha manifestado cuando ha tenido oportunidad su oposición a incluir en el temario de los exámenes los llamados "temas de legislación". No existen precedentes en el Insalud para plazas de personal facultativo de ninguna convocatoria que haya incluido tales temas».

Carmen Rodríguez, presidenta del Colegio de Médicos de Asturias. «Para cualquier plaza tienen que contar todos los méritos: formativos, científicos, investigadores, y también la experiencia, que se adquiere con la antigüedad, al lado del paciente, en el día a día; no se adquiere estudiando en los libros. Los concursos tienen que estar muy definidos. Se definen groseramente para luego hacer un poco lo que se quiere, y no se solucionan con toda la justicia exigible.

»Quienes tienen que resolver los concursos son los propios médicos, que son quienes mejor pueden valorar los méritos de sus colegas y las necesidades de cada centro. El Instituto Adolfo Posada no es el sitio adecuado para estos procesos. Siempre lo hicieron profesionales con conocimiento y equilibrio. Tampoco creo que esto vaya a ser un lastre para el futuro del HUCA: no se puede ser tan perfeccionista y tan teórico. Lo teórico no es lo más importante. El trato con el enfermo, la humanidad y la actitud con el enfermo son importantísimos, y eso se adquiere en el día a día. Eso no lastra ningún concurso-oposición».

Francisco Díaz Cadórniga, jubilado de la jefatura de Endocrinología del Hospital Central de Asturias. «No sé por qué la gente se rasga ahora las vestiduras. Esto viene de muy atrás. Es una barbaridad, pero legal, que en el concurso de traslados se valore exclusivamente la antigüedad. Supone convertir un hospital de alto nivel, como el HUCA, en un cementerio de elefantes. Sacan a traslado una plaza en un equipo cohesionado y viene, con todo el derecho, una persona que para nada se ajusta a las necesidades. La antigüedad puede contar, como máximo, un 50 o 60 por ciento, y que el resto dependa de los méritos profesionales para esa plaza concreta.

»En cuanto al concurso-oposición, hay que valorar qué peso se le da a la antigüedad. Probablemente se le da demasiado, en perjuicio de lo más importante: los méritos. Lo que considero discutible es si todas las plazas han de llevar un perfil profesional concreto, porque eso podría interpretarse como una manipulación para incorporar a una persona y no dar opciones a otras».

Ecos e insistencia sobre los postulados de un controvertido artículo de opinión

Ecos e insistencia sobre los postulados de un controvertido artículo de opinión

Los postulados de Rodríguez-Vigil y Carlos Suárez (VER ARTICULO ORIGINAL)

La antigüedad determinará el relevo del 30% de la plantilla de médicos del HUCA

 

Un concurso de traslados y una oposición llevarán a 200 nuevos facultativos a una plantilla con 50 años de media

 

Oviedo, Pablo ÁLVAREZ, para La Nueva España

A más veteranía, más opciones de éxito. El relevo generacional que afronta el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) estará decisivamente condicionado por el criterio de antigüedad.

El tiempo de servicios prestados será determinante tanto en el concurso de traslados que ya está en marcha como en la oferta de empleo que sacará a concurso-oposición un total de 321 plazas de médicos especialistas para el conjunto de Asturias. La suma de ambos procesos modificará en torno al 30 por ciento de la plantilla del complejo hospitalario ovetense.

Una plantilla altamente envejecida, en la que la edad media de los facultativos se sitúa en 50 años. Entre tanto, el elenco de jefes de servicio y jefes de sección rebasa en su mayoría los 60 años. Los citados procedimientos de renovación generacional perfilarán lo que será el catálogo de profesionales del edificio que se construye en los terrenos de La Cadellada.

La preponderancia del criterio de antigüedad centra las críticas de un artículo publicado el pasado domingo en LA NUEVA ESPAÑA, cuyos autores son Juan Luis Rodríguez-Vigil, ex presidente y ex consejero de Sanidad del Principado, y Carlos Suárez Nieto, catedrático y jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Central de Asturias, y uno de los médicos asturianos con mayor proyección internacional. El mencionado artículo se refiere al complejo hospitalario de Oviedo, pero contiene una serie de postulados que pueden ser aplicados al conjunto de la sanidad asturiana.

La plantilla actual del Hospital Central está integrada por algo más de 750 médicos, a los que hay que añadir alrededor de medio centenar de facultativos que también son profesores de la Universidad de Oviedo. El concurso de traslados convocado por el Servicio de Salud del Principado (Sespa) servirá para cubrir 2.392 vacantes en el conjunto de las categorías y a lo largo y ancho de la región. De ellas, 180 son vacantes de médicos especialistas, de las que 80 corresponden al Hospital Central.

El baremo de méritos del concurso de traslados se basa únicamente en los servicios prestados. ¿Inconveniente? El principal problema es descrito de este modo por Carlos Suárez y Juan Luis Rodríguez-Vigil: «En el HUCA el sistema de traslados convocado puede dar lugar a que un médico proveniente de un hospital donde las especialidades no tienen el mismo nivel de tecnificación que en un hospital de referencia ocupe un puesto de trabajo para el que no tiene cualificación suficiente (por ejemplo, hemodinámica, trasplantes, etcétera). Las consecuencias serán obvias: degradar la asistencia o duplicar el puesto, con el consiguiente incremento del gasto».

Cuestión añadida será que, al primar el criterio de antigüedad, resulta muy probable que lleguen al complejo sanitario ovetense profesionales de la medicina de edades avanzadas que desplacen a otros más jóvenes que ocupan una plaza de forma interina. La consecuencia final será un envejecimiento de determinados sectores de la plantilla del Central.

Entre tanto, el concurso-oposición es responsabilidad del Instituto Adolfo Posada, dependiente de la Consejería de Administraciones Públicas. Juan Luis Rodríguez-Vigil y Carlos Suárez censuran el hecho de que la Consejería de Salud haya renunciado a sus competencias en materia de selección de personal y niegan que el Adolfo Posada sea el organismo idóneo para pilotar un proceso de estas características. La convocatoria no especifica a qué hospitales corresponden las plazas convocadas, pero estableciendo una proporción puede deducirse que de las 321 plazas de médicos convocadas, al Central pueden asignársele en torno a 130.

El concurso-oposición constará, de entrada, de un cuestionario de 100 preguntas tipo test. Y continuará con un concurso en el que los servicios prestados otorgarán hasta 35 puntos sobre 100. Estar en posesión de un doctorado, por ejemplo, dará un máximo de 6 puntos. Carlos Suárez y Rodríguez-Vigil apuntan que en la convocatoria no figura el perfil de la plaza. En consecuencia, «podría ocupar el puesto de trabajo alguien sin experiencia alguna en la actividad concreta que necesita el hospital».

Sobre el concurso de traslados

Las fórmulas elegidas para esa selección de personal hipotecan completamente al nuevo HUCA, cuya expectativa de convertirse a corto o medio plazo en un hospital de prestigio relevante en el conjunto español se desvanece.

Resulta sonrojante que a estas alturas de desarrollo de las especialidades médicas se hagan concursos de traslado basados exclusivamente en la antigüedad.

Los traslados de médicos deberían basarse únicamente en los méritos profesionales y en el perfil de la plaza a cubrir dentro de una especialidad, nunca en los años de servicio.

Sobre el concurso-oposición

Está inexplicablemente conducido por la Consejería de Administraciones Públicas a través del Instituto Adolfo Posada.

Resulta insólito que la Consejería de Salud (...) haya perdido una competencia que claramente debería detentar, ya que el Instituto Posada (...) no es agente idóneo para pilotar un proceso de selección de personal médico de primer nivel.

El concurso-oposición se basa en un examen teórico con 100 preguntas tipo test (...) Un examen de este tipo no tiene en cuenta el conocimiento práctico real del candidato ni su cualificación profesional (...) Además, los requisitos de méritos para formar parte del tribunal no son nada selectivos.

La segunda fase del concurso-oposición incluye un baremo en el que tiene clara preeminencia la antigüedad, mientras que los méritos científicos son claramente infravalorados (...) El sector sanitario es sumamente complejo y tecnificado (...) Los años de ejercicio deben tener un peso menor, primándose los méritos profesionales, docentes y de investigación.

De lo dicho cabe deducir el impacto demoledor que puede tener sobre el desarrollo del nuevo HUCA esta oferta pública de empleo si no se reforman, y pronto, sus bases.

Controvertido, aunque interesante, artículo de opinión …

Controvertido, aunque interesante, artículo de opinión …

El HUCA, condicionado por la calidad de su personal médico

La expectativa de que el Hospital sea un centro de prestigio se desvanece por la fórmula elegida para seleccionar a sus trabajadores

JUAN LUIS RODRÍGUEZ-VIGIL EX PRESIDENTE DEL PRINCIPADO Y EX CONSEJERO DE SANIDAD.

CARLOS SUÁREZ CATEDRÁTICO Y JEFE DEL SERVICIO DE OTORRINOLARINGOLOGÍA DEL HOSPITAL CENTRAL

 

En una región como Asturias, pequeña, relativamente alejada de los grandes núcleos de población del país y cuya población, además, se aleja claramente del 3% nacional que en otro tiempo tuvo (algo que obligadamente reduce su participación en los órganos de representación institucional del conjunto español, cada vez más condicionado por el «tamaño» de los poderes regionales), sería imprudente, a la par de vano, negar que existen objetivas dificultades para alcanzar influencia verdaderamente determinante en la vida institucional, económica y cultural nacional.

Esa situación determina también que exista mayor dificultad que en otros territorios del país para conectar adecuadamente con los ámbitos técnicos, científicos y culturales de mayor vanguardia, como demuestra la experiencia de muchos casos y de muchos años, sobremanera en un terreno como el médico, en el que esas circunstancias se aúnan y condensan.

Por más que se trate de obviar, o de minimizar, la realidad de ese handicap, el mismo es tozudamente objetivo y, desde luego, independiente de la voluntad o de la personalidad de los individuos y de las fuerzas políticas o sociales que en cada caso gobiernen o tengan influencia en Asturias, y, además, para poder superar con éxito sus efectos más negativos resulta imprescindible su reconocimiento.

En todo caso, cuando alguien se enfrenta a un handicap tiene dos opciones: o hace un esfuerzo mayor de lo habitual para situarse dentro de la normalidad, y aún más si quiere sobresalir, o por el contrario quedará necesariamente por debajo de la media.

En definitiva, y aunque cueste admitirlo, la única solución para afrontar bastantes de los problemas de Asturias, sobremanera los relacionados con sectores como el sanitario, donde la cualificación técnica y científica resulta esencial, se encuentra en aumentar la exigencia de rigor, en premiar especialmente el esfuerzo y el mérito, en hacer que la búsqueda de la excelencia tenga carácter normal, y también, aunque escueza, en fomentar el espíritu crítico, si éste es constructivo.

En el mundo de la sanidad el conocimiento y la tecnología lo son todo. Por ello, las obras y los edificios, por importantes que sean, siempre tienen carácter subordinado y adjetivo. Y aunque las estructuras físicas en modo alguno se pueden despreciar como simples «cáscaras», tampoco pueden sobrevalorarse, pensando que con hacer grandes y costosos edificios se va a conseguir una asistencia sanitaria del máximo nivel: en definitiva, dependiendo de la mayor o menor cualificación técnica y científica de su personal facultativo un hospital nuevo, espléndido de formas, comodidades y medios técnicos puede ser un hospital de gran calidad y prestigio o, por el contrario, un hospital corriente y moliente.

En esa encrucijada se encuentra hoy el principal centro hospitalario de Asturias: el actual HUCA. Sin despreciar en absoluto el enorme esfuerzo inversor que se está haciendo para habilitarle un edificio moderno, grandioso y cómodo, lo cierto es que el futuro HUCA será mejor o peor no por su continente, sino en razón de la mayor o menor calidad y conocimientos de su personal, fundamentalmente el de carácter médico.

Según informes valorativos de calidad y rigor difícil de objetar, el HUCA habría venido ocupando el puesto 18.º en el conjunto hospitalario entre 1994-2002, habiendo bajado algún escalón más desde 2002 al presente. No siempre ha sido así. En el pasado, 20-35 años atrás, la situación fue muy distinta, figurando los hospitales que por su fusión dieron lugar al HUCA (particularmente el Hospital General de Asturias) en un lugar preeminente dentro del elenco nacional en cuanto a prestigio se refiere (entre el quinto y séptimo lugar).

Las razones y las decisiones que motivaron aquel prestigio fueron simples, lógicas y aún son fáciles de imitar: se concretan en superar presiones localistas y vencer a los grupos de presión sanitarios locales. En definitiva, se procedió a contratar donde fuera, en España y fuera de España, a médicos jóvenes y preparados para los puestos de más alta responsabilidad, en buena medida formados en el extranjero o en centros nacionales relevantes. Ese núcleo de médicos líderes ejerció un efecto dinamizador en su entorno inmediato, formando a su vez a especialistas cualificados a los que se imbuyó de un estilo de hacer las cosas basado en la dedicación y el rigor científico.

Desde entonces, pese al esfuerzo de una parte selecta y entusiasta del cuerpo facultativo, se ha asistido a un lento declinar del HUCA, a lo que han contribuido factores tales como: A) Una plantilla sumamente envejecida, particularmente entre los jefes de servicio y de sección, donde se superan los 60 años de media.... B) Una marcada desmotivación del colectivo médico, unida a un escaso impulso innovador en la mayoría de los facultativos, con consiguiente caída en rutina y pérdida de peso del esfuerzo y el mérito. C) Una acusada endogamia regional y, en casos, hasta familiar a la hora de seleccionar al personal de nueva contratación o para promocionar a puestos de categoría superior. D) La ausencia de incorporaciones de personal de alta cualificación procedentes de centros de otras regiones. E) Escasez de profesores habilitados en los concursos universitarios, que acentúa el vacío de profesorado.

A todo ello se suma la lamentable pérdida de la oportunidad que representó el establecimiento de una carrera profesional, en la cual, seguramente por presiones sindicales, se ha evitado primar realmente a los médicos que tienen una actividad clínica y científica destacada, consolidándose una fórmula igualitaria e injusta, de café para todos, basada únicamente en la antigüedad.

En ese marco, la Consejería de Administraciones Públicas ha convocado un concurso-oposición para el acceso a 259 plazas de facultativos especialistas y, por su parte, el Servicio de Salud del Principado de Asturias ha sacado otras 180 plazas a traslado.

Ochenta de las plazas del concurso de traslado y aproximadamente 126 del concurso-oposición están destinadas al HUCA, cuya plantilla quedaría afectada por estos procedimientos en más de un 39%.

Sin exagerar nada, se puede y se debe decir que las fórmulas elegidas para esa selección de personal hipotecan completamente al nuevo HUCA, cuya expectativa de convertirse a corto o medio plazo en un hospital de prestigio relevante en el conjunto español se desvanece, a la par que aumenta la probabilidad de que descienda aun más en la clasificación hospitalaria nacional.

La verdad es que resulta sonrojante que a estas alturas de desarrollo de las especialidades médicas se hagan concursos de traslado basados exclusivamente en la antigüedad, mecanismo que puede ser válido en otros terrenos, pero que no sirve en absoluto para un sector altamente tecnificado y complejo como es la medicina especializada de un hospital de tercer nivel.

Los traslados de médicos deberían basarse únicamente en los méritos profesionales y en el perfil de la plaza a cubrir dentro de una especialidad, nunca en los años de servicio.

En el HUCA el sistema de traslados convocado puede dar lugar a que un médico proveniente de un hospital donde las especialidades no tienen el mismo nivel de tecnificación que en un hospital de referencia ocupe un puesto de trabajo para el que no tiene cualificación suficiente (p. ej., hemodinámica, trasplantes, etcétera). Las consecuencias serán obvias: degradar la asistencia o duplicar el puesto, con el consiguiente incremento del gasto.

Cierto es que el real decreto ley 1/1999 impone que un tercio de las vacantes se cubra mediante concurso de traslado, pero la asunción regional de competencias sanitarias y el desarrollo de una política orientada a superar los handicaps propios de la singular situación de Asturias deberían haber implicado modulaciones profundas en relación con tales concursos, al menos en los que se refieren a la cabecera asistencial del sistema de salud asturiano.

En el mantenimiento de la primacía de la antigüedad han jugado papel relevante los sindicatos, particularmente el SIMPA, pero por responsabilidad con el futuro sanitario de la región no debería habérsele dejado imponer una visión alicorta y gremial en la selección de personal médico, que siempre debe basarse única y exclusivamente en el mérito.

En todo caso, el concurso de marras está convocado, y es verdad que ahora no se pueden modificar unilateralmente sus bases, pues los tribunales anularían cualquier reforma de las mismas, por sensata que fuera. En este terreno, el mal ya está hecho y cabe únicamente desear y pedir que no se repita en el futuro.

Sin embargo, otra es la situación en relación con el concurso-oposición convocado, en cuyo desarrollo aún cabe hacer modificaciones relevantes.

Este concurso-oposición está inexplicablemente conducido por la Consejería de Administraciones Públicas a través del Instituto Adolfo Posada.

Efectivamente, resulta insólito que la Consejería de Salud (que, por cierto, está tratando de hacer bien las cosas en muchos y muy difíciles terrenos, tratando de consolidar y de hacer viable el sistema público sanitario asturiano) haya perdido una competencia que claramente debería detentar, ya que el Instituto Posada, salvo que funcione como un mero y elemental buzón formal, no es agente idóneo para pilotar un proceso de selección de personal médico de primer nivel, pues su personal no conoce la especificidad del sector sanitario ni, por tanto, puede definir perfiles profesionales y tampoco puede fijar las pruebas de selección adecuadas en cada caso, ni tiene conocimientos ni relaciones para formar tribunales con facultativos de primera categoría nacional, como los que se precisarían para renovar el HUCA.

Prueba de ello es lo publicado sobre el concurso-oposición convocado. Éste se basa en un examen teórico con 100 preguntas tipo test sobre un programa de 14 temas de legislación sanitaria, y el programa de la especialidad correspondiente, al que se añade la valoración de dos casos clínicos.

Un examen de este tipo no tiene en cuenta el conocimiento práctico real del candidato ni su cualificación profesional.

Por otra parte, no se ve la pertinencia de las preguntas sobre legislación, mientras que la valoración de los casos clínicos es subjetiva y se presta a manipulación.

Además, los requisitos de méritos para formar parte del tribunal no son nada selectivos, bastando con tener el título de especialista, exigencia que para juzgar plazas de un hospital de tercer nivel resulta simplemente ridícula y tosca.

En LARGO DE CAFÉ, por JUAN NEIRA, sobre la financiación autonómica …

En LARGO DE CAFÉ, por JUAN NEIRA, sobre la financiación autonómica …

LA DISCUSIÓN, DE CONCEPTOS A EUROS

 

Como era lógico, el Ministerio de Economía ya está negociando con cifras sobre la mesa el nuevo sistema de financiación con los gobiernos regionales. El Principado va a recibir, en el mejor de los casos, 100 millones de euros más de los que tiene ahora y eso no hace muy feliz al presidente Areces. ¿Es grande o pequeño el incremento que ofrece Solbes?

 

Si partimos de la afirmación reiterada por José Luis Rodríguez Zapatero -«todas las comunidades autónomas contarán con más dinero»-, el hecho de recibir más recursos se da por descontado, así que habrá que tomar algún elemento de referencia para valorar la cantidad ofrecida. El Gobierno ha adelantado, hace dos semanas, que contempla un aumento global de recursos de 7.000 millones de euros, así que por número de habitantes nos corresponderían 175 millones. Eso como punto de partida, porque se trata de un cálculo en bruto que habría que corregir según todos los parámetros que juegan en un sistema tan complejo como el de la financiación autonómica. Lo más probable es que la cantidad ofrecida venga a cuenta del nuevo cálculo sobre población, que pasa por introducir en las tablas del sistema los cinco millones de habitantes, en números redondos, en que aumentó la población española desde el año 1999, el mismo que se tomó como base para el modelo vigente.

 

El Principado de Asturias, como otras regiones (Galicia, Castilla y León), hizo bandera del envejecimiento y la dispersión de la población para que en el nuevo reparto se ponderaran de una forma más adecuada las características de la población. Ni que decir tiene que las comunidades con mayor crecimiento demográfico quieren que se valore fundamentalmente el número de habitantes, dejando el concepto de «población equivalente» (número de habitantes corregido por el envejecimiento y la dispersión) en un pequeño retoque sobre la masa total de habitantes. Si así fuera, entre Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Baleares y Murcia se repartirían más del 90% de los nuevos recursos ofertados por el Gobierno.

 

En el caso asturiano, las cuentas sobre la población tienen un segundo componente, ya que estaría encuadrada en un lote, con Castilla y León, de regiones merecedoras de ayuda por problemas demográficos. Conclusión: las discusiones por cuestiones conceptuales se agigantan cuando se traducen a euros.

Desde mi ventana lo veo así …

Desde mi ventana lo veo así …

APAGON INFORMATIVO

 

“La información nunca es inocente, y bien lo saben quienes aspiran a detentar el poder…” - entendiendo éste como la acción social colectiva o como la capacidad para cambiar la realidad -, luego en la medida en que la información se traslada y reproduce con mayor aproximación a la veracidad, y en los ritmos y tiempos que permiten despejar toda duda sobre su oportunidad, es decir, nada más producirse los acontecimientos que deben ser contados, la utilización de esa información para tomar decisiones, revierte en positivo aumentando la capacidad de acción social de todo el colectivo y, por ende, incrementa las posibilidades de incidir en los cambios de la realidad… En una palabra: “se eleva el poder democrático…”

Dicho esto, es menester aplicarlo a la situación en el campo de la información que estamos viviendo en nuestra Federación Regional desde hace unos meses, en los que categóricamente se puede afirmar que sufrimos un “apagón informativo”.

Sin mucho alarde de recopilación de datos, circunscribiéndonos a la última semana, el pasado viernes día 16 hubo una reunión con el SESPA para tratar del “Pacto de permisos licencias y vacaciones” y de información ¡¡nada!!; el martes día 20 hubo una reunión de la Comisión de Seguimiento de los Acuerdos firmados el pasado 8 de Octubre y de información, otra vez ¡¡nada!!; el miércoles 21 hay reunión del Consejo de Administración del SESPA y …. ¡¡casi nada, aunque algo publicó la prensa!!; el jueves 22 hay reunión para discutir el Baremo del periodo ordinario de la carrera profesional de Licenciados y Diplomados y … ¡¡más de lo mismo …”; y, por último ayer hubo reunión extraordinaria de la Mesa General de Negociación de la C. Autónoma, para ver el proyecto de Decreto de nuestras retribuciones y ¡¡si te quieres enterar de algo tienes que leer la WEB del SIMPA!!

No alcanzo a imaginar, volviendo a la introducción de este artículo, que tipo de “poder” aspiran a detentar algunos, pero si se, y esto no lo imagino, que sin la información por los cauces debidos crecen “otros” en su capacidad de acción mientras nosotros nos debilitamos …

Alguien debería reflexionar en serio sobre todo esto …

Arturo M.G.