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SERVICIOS

Proceso de traslado al nuevo HUCA: el Hospital Monte Naranco, y su capacidad de complementariedad en el área IV, entran en juego…

Proceso de traslado al nuevo HUCA: el Hospital Monte Naranco, y su capacidad de complementariedad en el área IV, entran en juego…

El HUCA libera espacios trasladando quince camas de rehabilitación al Monte Naranco

Otras cinco plazas de la unidad de desintoxicación pasarán al hospital del área IV para hacer sitio en el Cristo a los pacientes de Silicosis

22.10.2013, Elena FERNÁNDEZ-PELLO, en La Nueva España.

Quince camas de la unidad de rehabilitación y cinco de la de desintoxicación serán trasladadas esta semana del HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias) al Hospital Monte Naranco. De ese modo, explican desde el complejo hospitalario, se liberan espacios en el HUCA para el personal y los pacientes del Instituto Nacional de Silicosis.

UGT resta trascendencia a estos movimientos, que encuadra en el traslado al nuevo HUCA. "Es una puesta en escena para bajar al nuevo edificio", comenta Ramona García, en representación del sindicato. "Ya estamos con el cambio", añade, y en breve, apunta, empezará la salida de Maternidad. Francisco Fernández, secretario general del Sicepa, el Sindicato de Celadores y Personal No Sanitario, comenta que "con el traslado de Silicosis no hay ni un hueco en el HUCA". "La cuarta planta de rehabilitación había sido reformada para tareas administrativas y ahora vuelve a abrir como zona asistencial", señala. Por esa razón, para dar cabida a las camas de Silicosis, dice, se liberan espacios recurriendo al Monte Naranco.

El traslado del HUCA repercute en el hospital del área IV, indica Ramona García, en el que han aumentado las camas de enfermos agudos y donde esta semana llegarán los enfermos de desintoxicación que requieren ingreso, y varias camas de rehabilitación. Además, añade, "los quirófanos no paran".

"Los trabajadores desconocían hasta el último momento cómo se iba a hacer el traslado de Silicosis", se queja el delegado de Sicepa, y afirma que lo mismo está sucediendo con los nuevos cambios. "No están pensados como mejora, sino de cara a más recortes", advierte. "La gerencia no está comunicando en tiempo y forma todas estas medidas y, además, las acomete en el peor momento, cuando se acaba de implantar el nuevo sistema informático", sostiene Ramona García. Además, destaca que los recortes de personal afectan en mayor medida al personal más joven, que es el que mejor se desenvuelve en las tareas informáticas, y criticó la "torpeza de la gerencia" al respecto.

La representante de UGT insiste en "dejar constancia de nuestro reconocimiento al esfuerzo que todos los trabajadores del HUCA implicados en el cambio están realizado para que los ciudadanos no se vean afectados por los desajustes", que admite como inevitables cuando se han de volcar al nuevo sistema informático los datos de doscientos mil usuarios a la espera de una cita médica.

Francisco Fernández denuncia que la carga laboral del personal del HUCA es "brutal". "No se cubren bajas ni permisos, y un profesional puede cambiar de planta dos y tres veces en un día", afirma.

 

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Finalizada la primera fase, de las varias que habrá, para adaptar el tamaño del centro en su ubicación actual antes de iniciar el cambio a La Cadellada…

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Los últimos de Silicosis

Sanidad ha querido concentrar su actividad en otros edificios del viejo HUCA como paso previo al traslado a La Cadellada. La medida no ha gustado

El Instituto especializado en dolencias respiratorias concluye su primera mudanza

21.10.2013 - LAURA FONSECA, OVIEDO, en El Comercio.

Han sido los primeros en hacer el petate. Un petate que les acabará llevando al nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en La Cadellada, pero que les obligará a vivir dos mudanzas en apenas cuatro meses. Cuando el próximo enero el viejo complejo sanitario inicie el traslado a su nueva ubicación, tal y como anunció el Principado, en el Instituto Nacional de Silicosis ya sabrán lo que es hacer maletas, vaciar taquillas, apilar colchones, cerrar habitaciones y tirar viejas carteleras a la papelera. Es lo que han hecho sus trabajadores, con más nostalgia y disgusto que ilusión, en las últimas semanas.

La Consejería de Sanidad ha querido trasladar la actividad de Silicosis al resto de edificios del antiguo HUCA. La idea es menguar el tamaño del centro antes de iniciar el cambio a La Cadellada, donde habrá muchas menos plazas (se pasará de las actuales 1.075 a 989) que en el hospital ahora en servicio. Hay quien ve en esta medida un espíritu de ahorro, máxime tras conocerse que, tal y como adelantó EL COMERCIO, el HUCA tiene desviado su gasto en 26 millones de euros. En estos últimos días, el HUCA ha procedido a cerrar las dos últimas plantas de hospitalización que todavía funcionaban en Silicosis, así como las urgencias y la UVI. Sus pacientes, una treintena ya que algunos fueron dados de alta en el proceso, han sido llevados a otras plantas del Central. La idea es realojarlos en la tercera y en la quinta planta del Hospital Covadonga (antigua Residencia). Las urgencias se atenderán desde ahora en el Covadonga, al igual que los ingresos que requieran de hospitalización en la UVI. En el edificio de Silicosis seguirán en activo las consultas externas, rayos y laboratorio.

La decisión de adelantar el cierre del instituto no fue bien recibida por los trabajadores. Una esquela a modo de protesta instalada a la puerta de Urgencias y de Consultas Externas en la que se anuncia 'la muerte de Silicosis' resume el sentir del personal que, aunque admite que «es de suponer que iremos a mejor, a unas instalaciones más modernas», no pueden ocultar su malestar. «Hubiéramos preferido trasladarnos a La Cadellada directamente, junto al resto, en vez de tener que mudarnos dos veces», se quejaba Pilar Gutiérrez Obeso, auxiliar de enfermería en Silicosis a la que este periódico encontró en la mañana del viernes vaciando su taquilla.

Abrió el 18 de julio de 1970

Fue un 18 de julio de 1970 cuando el instituto especializado en dolencias respiratorias echó andar. Lo hizo en un edificio singular, junto a los hospitales General y Covadonga, que disponía habitaciones con balcón preparadas para muy largas estancias. Y fue un 18 de octubre de 2013, 'a la edad de 43 años', según detalla la irónica esquela, que falleció 'habiendo recibido la bendición de la Consejería de Sanidad. Sus lamentables padres, Javier Fernández (ausente) y Faustino Blanco, sus insensibles hermanos, Jaime Rabanal y Celia Gómez; hermanos políticos, Antonio Blanco, María Jesús de la Fuente, Ramón Corral y Miguel Javier Rodríguez, y su abuelo José Ángel Fernández Villa. La familia no recibe ni recibirá'. Fin de la esquela.

Lo cierto es que Silicosis, que ya se fusionó con el resto del Hospital Central en 1990, pasará a formar parte de La Cadellada como uno más. No dispondrá de un edificio singular, como el que contó en las últimas cuatro décadas, sino que tendrá asignada un área específica dentro del bloque de hospitalización del nuevo HUCA, además de una zona para su departamento técnico.

En todos estos años, su singuralidad-ser centro de referencia nacional para el tratamiento de enfermedades respiratorias de origen laboral- le había conferido un estatus especial dentro del sistema español de salud. Muchos temen que la pierda una vez se mude a La Cadellada. Silicosis fue la tabla de salvación del futuro HUCA, ya que gracias a dicha especificidad logró arrancar del Estado una inversión de 72 millones de euros para La Cadellada. De aquella valió para pagar el 30% de lo que entonces era el presupuesto de construcción del nuevo hospital: 266 millones de euros, cifra que luego se acabó casi duplicando, pero esa ya es otra historia.

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Las consultas de neumología, su servicio de rayos, los laboratorios y las broncoscopios no se trasladan ahora, lo harán directamente al nuevo HUCA este año que viene…

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El traslado de los hospitalizados consuma hoy la mudanza de Silicosis a la Residencia

Los trabajadores despiden con pesar el viejo edificio, en el que algunos llevan trabajando casi 40 años

Foto.- Habitación ya vacía en el edificio de Silicosis.

18.10.2013, Chus NEIRA, en La Nueva España.

En la mayor parte de las plantas del edificio de Silicosis ayer no se oía ni respirar. Nadie a la entrada de unas urgencias cerradas el pasado lunes, salvo algún trabajador con asuntos del traslado, como Roberto Álvarez. Ayer por la tarde no estaba de servicio, pero venía a dejar unos papeles por la "reubicación". Después de veinte años en Silicosis, a este celador lo mandan a Maternidad. Le queda un año para jubilarse. Mira resignado la estancia y los pasillos vacíos, se encoge de hombros y sentencia: "Acabaron con la joya de la corona".

La silueta de Álvarez se pierde por el "parking" mientras el ascensor sube a la séptima, la planta donde ayer seguía hospitalizado un puñado de enfermos que hoy también serán trasladados a la quinta planta derecha del Hospital Covadonga, la Residencia, culminando así este primer traslado y unificación del servicio a la espera de la mudanza definitiva al HUCA.

Ayer, mientras en la séptima enfermeras y celadores se afanaban en llenar cajas, desmontar respiradores y vaciar estanterías, en la Junta General del Principado el consejero de Sanidad del Principado de Asturias, Faustino Blanco, confirmaba que hoy concluirá el traslado de enfermos a la Residencia y que Silicosis se mudará al nuevo en 2014. En la sexta, sin embargo, los trabajadores no lo tienen tan claro. Su traslado a la Residencia, temen, "será por dos días o por cuatro años", lamenta otro celador, Alfredo Alonso, el único de servicio ayer por la tarde.

En el viejo edificio de Silicosis todavía seguirá funcionando la UVI mientras tenga pacientes ingresados, en concreto cuatro, aunque dos de ellos esperaban poder recibir hoy el alta. El resto de plantas del edificio está fuera de servicio, con la salvedad de las consultas de neumología y su servicio de rayos, los laboratorios y las broncoscopias, servicios que se mantendrán hasta el final, cuando Silicosis reabra en el nuevo HUCA.

Algunos trabajadores insisten en que el viaje les llevará "a un sitio mejor", pero buena parte de la plantilla, los que pusieron en marcha la mayor parte de estos servicios en los años setenta y ahora les toca cerrar el edificio, siente el traslado a la Residencia como la última puñalada a un servicio modélico. "De todas formas, el espíritu de Silicosis estaba perdido desde hace tiempo, cuando integraron el Instituto en el HUCA; en el noventa, ya se cerraron unidades", dice, pesimista, Mariví González, 38 años en el servicio de enfermería. Y no es tanto el traslado como que, se suma el resto de trabajadores en sus críticas, no saben muy bien a dónde van, por cuánto tiempo ni han sido avisados de estos planes, enterándose muchos de ellos por las noticias del traslado.

Luego está el problema de las urgencias, porque los trabajadores de Silicosis temen que sus pacientes pasen ahora de tener un diagnóstico en dos horas a un mínimo de espera de siete. Los pocos que todavía seguían ayer hospitalizados también clamaban contra la mudanza. "Mi marido lleva quince días en la UVI y quince hospitalizado. Y esto es un desmadre. A los políticos asturianos se les tiene que caer la cara de vergüenza por quitar puestos de trabajo y organizar este jaleo", protesta María Esther García.

 

El Principado garantiza que el centro seguirá siendo un referente nacional

Ch. N., en La Nueva España.

El debate en la Junta General del Principado sobre el traslado del servicio de Silicosis al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) sirvió para que ayer el consejero de Sanidad del Principado de Asturias, Faustino Blanco, precisara algunos aspectos de esta primera mudanza -la segunda llegará con el traslado al nuevo HUCA- que hoy concluye, explicó, con el traslado de toda la hospitalización de neumología. Este doble proceso, declaró el Consejero, se debe a la necesidad de que el traslado al nuevo edificio se pueda hacer, el próximo año, en bloque y una vez esté adaptado al funcionamiento del nuevo Hospital.

 

En la exposición de la situación del servicio de Silicosis, que no perderá su identidad en este proceso, prometió Blanco, el Consejero fue interpelado por el diputado de Foro Albano Longo, quien cargó con dureza contra los responsables de Sanidad, a los que acusó de poner en peligro a los pacientes.

 

"Esperemos que no, pero algún paciente morirá", ha dicho Longo, en alusión a que el traslado se produce justo antes del mayor incremento de enfermedades respiratorias. "Les faltan camas", protestó, y criticó los colapsos que están generados. También citó "obras improvisadas" en una de las plantas para acoger a los recién llegados, que han motivado, según Longo, que familiares de pacientes tuvieran que llamar a la Policía por las molestias causadas. "Incluso se están llevando a hombres a la planta de ginecología", ha lamentado, criticando la "mala planificación" del Principado.

 

Según la versión del Gobierno regional, el Instituto Nacional de Silicosis tendrá estructura, presupuesto, identidad y espacio propios dentro del nuevo HUCA, "lo que garantiza su continuidad como referente nacional e incluso internacional en el estudio y tratamiento de las enfermedades neumológicas de origen ocupacional y medioambiental". Para subrayar su posicionamiento como centro de referencia nacional del Sistema Nacional de Salud, el consejero Faustino Blanco destacó que el Instituto de Silicosis mantendrá los distintos convenios que actualmente tenía en vigor.

 

Blanco: «Silicosis será un área de gestión clínica, con presupuesto propio»

El traslado de pacientes a otros edificios del hospital concluirá hoy. PP, IU criticaron al consejero, al que Foro acusó de «desmantelar el Instituto por criterios económicos»

18.10.2013 - A. V., GIJÓN, en El Comercio.

«El Instituto Nacional de Silicosis tendrá estructura, presupuesto, identidad y espacio propios dentro del nuevo HUCA». Ese fue el compromiso formulado ayer por el consejero de Sanidad del Principado, Faustino Blanco, en sede parlamentaria. Pero es que, además, concretó que «el Área de Gestión Clínica de Neumología se transformará en el proceso de traslado al HUCA para dar lugar al Área de Neumología y Enfermedades Respiratorias de Origen Ocupacional y Medioambiental, cuya denominación seguirá siendo la de Instituto Nacional de Silicosis». Su ámbito actual, por tanto, «se amplía para configurarse en tres grandes departamentos: Neumología Clínica, Neumología Ocupacional y Medioambiental y Departamento de Prevención Técnica», abundó el titular de Sanidad.

Dentro de esa nueva configuración, «las áreas que tienen un carácter clínico-quirúrgico estarán ubicadas en el interior de las instalaciones hospitalarias. Concretamente, toda la parte de valoración de riesgos laborales se ubicará en el área ambulatoria para aprovechar la potencia de los nuevos medios diagnósticos con los que cuenta el hospital», mientras que «los ingresos se atenderán agrupados en un espacio específico de hospitalización».

Además, añadió, «el nuevo HUCA cuenta con un edificio propio para acoger los laboratorios y talleres de Silicosis, un inmueble independiente, situado enfrente de la sede de la Fundación Biosanitaria (Finba)». Y, una vez aprobada esa nueva estructura, «se procederá también al nombramiento del director del Instituto».

Blanco fue interpelado por el diputado de Foro Albano Longo, que lo acusó de «desmantelar» Silicosis de forma caótica por «criterios economicistas»: «De lo que se trata es de buscar una disculpa para poder despedir a casi un centenar de trabajadores, intentando corregir la desviación presupuestaria del HUCA, que supera ya los 30 millones de euros». Y la prueba, dijo, son las «obras improvisadas» para acoger a los recién llegados, que han motivado incluso una denuncia, como adelantó EL COMERCIO, o «que haya hombres ingresados en Ginecología».

El consejero negó la mayor y aseguró que el traslado se está realizando de acuerdo a una secuencia «bien meditada, bien pensada y con el consenso de los profesionales».

Ese traslado de toda la hospitalización de Neumología de Silicosis concluirá hoy «si no surgen complicaciones y el estado de salud de los pacientes lo hace posible», de forma que permitirá integrar la actividad urgente en el Área de Urgencias Generales y la Unidad de Observación de Urgencias, en la primera planta del edifico Covadonga, mientras que la hospitalización se trasladará a la planta quinta del Hospital General, con 28 camas, a lo que se suma la posibilidad de habilitar la cuarta planta del edificio de Rehabilitación para atender un posible incremento de la demanda en época invernal». Y mientras que Longo dejaba caer que «incluso algún paciente podría morir», tanto PP como Izquierda Unida observan «con preocupación» el proceso. La popular Victoria Delgado aseveró que «este doble traslado», primero al viejo y luego al nuevo HUCA, «no es razonable», y la portavoz de IU, Noemí Martín, reclamó a Sanidad «que no destruya el empleo que tenemos».

 

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El HUCA vivió al fin una jornada sin colas para la tramitación de citaciones

Las esperas se mantienen en diversos centros de salud de la comunidad

18.10.2013, Oviedo, E. G., en La Nueva España.

El nuevo sistema informático del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) toma por fin carrerilla. El principal complejo hospitalario asturiano vivió ayer una jornada sin colas ni grandes esperas en los servicios de citaciones, los grandes perjudicados por el cambio. A las doce del mediodía de ayer había normalidad y "tráfico fluido", en palabras metafóricas de uno de los trabajadores que gestionan este servicio administrativo, vital para el funcionamiento diario del HUCA.

 

El novedoso sistema informático fue implantado el pasado día 30 de septiembre. Tres semanas más tarde, y muchas quejas después por parte de los usuarios, la situación se da por "controlada", según fuentes hospitalarias.

 

No ocurre lo mismo en algunos centros de salud de la región, donde las colas continuaron siendo ayer la tónica habitual, un escenario que parece haberse enquistado en este otoño, a las puertas de los primeros fríos y, de paso, de los primeros "picos" de la temporada de gripe en Asturias.

 

En todo el complejo hospitalario del HUCA se han instalado letreros en los que se pide la colaboración de usuarios y pacientes ante los cambios en el sistema de información para la gestión administrativa y de citaciones. El mensaje es claro: estamos trabajando.

 

Fuera de debate

El problema de las colas permaneció ayer al margen del debate entre el consejero de Sanidad, Faustino Blanco, y la oposición en la Junta General del Principado, lo que da a entender que al menos en el HUCA el problema está en definitiva vía de solución. Las fuentes oficiales hospitalarias insisten en que no se ha perdido en el limbo informático ninguna cita programada.

 

La sospecha, planteada días atrás por los sindicatos y alentada desde algunas instancias políticas, de la pérdida de hasta el 30% de las citas, fue en su momento desmentida por la empresa responsable de la nueva instalación informática.

 

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Sanidad afirma que el cierre de Silicosis se hace «sin sorpresas ni improvisación»

Pacientes ingresados recurren a la policía para frenar unas obras nocturnas que ejecuta estos días el viejo HUCA para adecuar espacios

Foto.- Uno de los pasillos del HUCA “viejo” afectados por los trabajos de remodelación en las habitaciones.

17.10.13 - LAURA FONSECA / AZAHARA VILLACORTA | OVIEDO, en El Comercio.

El cierre y traslado del Instituto Nacional de Silicosis iniciado por el Hospital Central con vistas a la mudanza al nuevo HUCA se está llevando a cabo «con normalidad, sin sorpresas, sobresaltos ni improvisación». Así lo aseguró el consejero de Sanidad que ayer salió al paso de quienes critican el proceso con «mensajes de desmantelamiento nada justificados». Faustino Blanco defendió los cambios internos propiciados en el viejo hospital, los cuales buscan adecuar el tamaño del actual complejo sanitario con vistas al traslado que en enero próximo hará a La Cadellada. En el nuevo hospital habrá 989 camas frente a las 1.075 ahora disponibles en El Cristo. Es en este proceso «de desarrollar un servicio de alta calidad en un nuevo espacio» en el que Blanco sitúo el cierre de las plantas de hospitalización de Silicosis y de las urgencias, que se unifican con las del resto del Hospital Central. «Ahí es donde se enmarca la nueva remodelación de Silicosis, que seguirá siendo instituto nacional, tal y como lo concebimos ahora pero con una visión de futuro en el nuevo HUCA», abundó Blanco.

 

El titular de Sanidad, que ayer acudió en la Junta General del Principado a los actos del ’Día Europeo del Paro Cardíaco’, habló de «normalidad» y negó «improvisación» en el traslado de Silicosis. Sin embargo, según ha podido saber EL COMERCIO, en la noche del pasado martes hubo un pequeño conato por parte de varios pacientes ingresados que se están viendo afectados negativamente por obras de reforma que estos días se desarrollan en el viejo hospital.

 

El problema surgió en el ala izquierda del Hospital Covadonga (antigua residencia), en cuya tercera planta se están realizando trabajos para adecuar varias habitaciones para los pacientes trasladados de Silicosis. Algunos enfermos ingresados en la segunda planta «tuvimos que soportar ruidos y golpes durante todo el día, hasta que pasadas las ocho y media de la tarde y tras confirmar que pretendían continuar con las obras toda la noche, acudimos a la policía municipal porque en el hospital nadie nos hacía caso», indicó el hijo de una de las pacientes hospitalizadas. Su madre había sido operada el lunes de un problema intestinal «y está muy delicada. No hay derecho a que te hagan una cosa así», se quejó.

 

«Tiraron tabiques y no pararon de martillear durante todo el día. Las bandejas de comida y los vasos temblaban del ruido que metían con las obras. Las enfermeras nos tuvieron que dar un calmante para tranquilizarnos porque no había forma humana de descansar», explicó una de las afectadas. Al igual que ella y su compañera de habitación, fueron muchos los enfermos de la segunda planta del Covadonga «que se quejaron a lo largo de toda la jornada del martes». Tras recurrir a la policía municipal, que no llegó a personarse en el hospital y que resolvió el asunto por teléfono, los operarios «dejaron de golpear sobre las nueve de la noche, aunque continuaron hasta las once recogiendo escombros», explicaron otros enfermos.

 

La Consejería de Sanidad indicó ayer que los trabajos de reforma en el viejo hospital «son necesarios» y que los mismos «se están llevando a cabo intentando ocasionar las menores molestias posibles». Tras la queja de los pacientes, varios de los cuales contactaron con EL COMERCIO y con la Junta de Personal del HUCA, el hospital optó por inhabilitar varias habitaciones y trasladar a los enfermos a otra zona. «No entendemos que el viejo hospital haga obras cuando quedan tres meses para que se vaya a La Cadellada», coincidieron en señalar los enfermos.

 

Faustino Blanco: "Silicosis va a mantener su identidad y su cartera de servicios"

El consejero de Salud dice que el traslado del Instituto se hace "sin improvisaciones", pese a las críticas del personal sanitario

Oviedo, P. R., en La Nueva España.

El consejero de Salud, Faustino Blanco, afirmó ayer que el Instituto Nacional de Silicosis "va a mantener su identidad y su cartera de servicios y va a desarrollarse en lo clínico hacia el futuro", y aseguró que el traslado al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se está produciendo "sin sobresaltos, sorpresas ni improvisaciones".

 

Blanco, que asistió en la Junta General del Principado a un simulacro de intervención, en uno de los actos programados con motivo del "Día europeo del paro cardiaco", considera que el número de enfermedades neumológicas relacionadas con el trabajo y el medio ambiente está creciendo. "Tenemos nuevos nichos de intervención, ya no se trata sólo de la minería, hay canterías o nuevos productos que están en el mercado y que producen contaminación ambiental que afecta a enfermedades respiratorias. Nada desaparece, se trata de mejorar todo", añadió.

 

El consejero de Salud aseguró que su departamento está tratando de potenciar el nuevo perfil del Instituto Nacional de Silicosis, referencia nacional para las enfermedades neumológicas. Blanco se refirió a las manifestaciones realizadas hace unos días por el director del centro, el doctor Pere Casan, quien advertía que "la neumología ocupacional tiene un presente más rico que nunca en Asturias".

 

Silicosis inició el pasado lunes un proceso de traslado de servicios, todavía no finalizado, al HUCA, en lo que se considera el primer ajuste organizativo relacionado con la apertura del nuevo hospital, en La Cadellada, en Oviedo. La UVI no se clausurará mientras tenga pacientes hospitalizados. El cierre del Instituto y sobre todo de su servicio de urgencias ha sido muy cuestionado entre los profesionales y trabajadores, así como entre algunos de los grupos políticos que forman parte de la Junta General. El diputado de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, exigió el pasado lunes al Gobierno de Javier Fernández que mantuviera el Instituto.

 

En algunos de esos medios se atribuye el cierre exclusivamente a criterios economicistas y se teme que los catarros y la gripe que comienzan a aparecer en el otoño agraven la situación de este tipo de pacientes con problemas respiratorios, buena parte de ellos crónicos.

 

"Las urgencias del HUCA están perfectamente preparadas para acoger las de Silicosis; una organización tan compleja como el HUCA puede asumirlas sin problemas", indicó el Consejero. Y añadió: "Queremos incorporar a esas urgencias el conocimiento que había en Silicosis para mayor garantía de que la calidad se cuida en ese servicio".

 

En otro orden de cuestiones: réplica al SIMPA…

Blanco niega demoras en Primaria y lo atribuye a un problema de organización

El consejero dice que si un enfermo espera dos o tres días para lograr cita «lo hace de mutuo acuerdo con su médico»

17.10.13 - L. FONSECA A. VILLACORTA | OVIEDO, en El Comercio.

El consejero de Sanidad negó ayer que los centros de salud estén sufriendo demoras que impidan dar cita de forma más o menos inmediata a los pacientes, tal y como alertaron este martes desde el Sindicato Médico (Simpa), que denunciaron saturación y una bajada en la calidad asistencial de la sanidad pública asturiana. Faustino Blanco aseguró que si un enfermo espera dos o tres días para lograr cita con su facultativo «lo hace de mutuo acuerdo con su médico», indicó. El consejero se refirió a su etapa como facultativo de Atención Primaria en el centro de salud de El Coto, en Gijón: «Yo mismo, muchas veces, he decidido con un paciente: ’¿Qué te parece si nos vamos pasado mañana porque nos viene bien en la agenda y tú puedes esperar dos o tres días, pero por un acuerdo mutuo’».

 

El titular de Sanidad insistió en que «en Primaria las listas de espera no existen. Y, si existen, es un problema de organización que a nosotros no nos parece adecuado. Por lo tanto, un paciente puede esperar dos o tres días si su demanda, puede diferirse ese tiempo». Blanco realizó estas declaraciones apenas un día después de que médicos de Atención Primaria, convocados por el Simpa, anunciaran el inicio de movilizaciones en protesta por la situación de precariedad que aseguran padecer en Asturias. El consejero afirmó que «las reivindicaciones son legítimas y las respeto. Lo que no se puede poner sobre la mesa en el debate sobre lo que son derechos laborales y legítimos es el riesgo para la salud de la población. Eso me parece que, con seriedad, nadie lo puede poner», se quejó.

 

...plan funcional para el Hospital de Cabueñes...

El consejero de Sanidad sostiene que "hay capacidad inversora" para mejorar Cabueñes

Faustino Blanco reconoce que aunque el plan no estaba en el programa de la legislatura se hace ahora necesario

Oviedo, A.R., en La Nueva España.

Faustino Blanco, consejero de Sanidad del Gobierno socialista del Principado, no quiere pararse en las críticas que ha levantado el anuncio que realizaba la semana pasada en Gijón de la puesta en marcha de un plan funcional para darle un giro importante al hospital de Cabueñes. Una revisión de cara al futuro de las necesidades y orientaciones del hospital que puede llevar aparejada una inversión, según el propio consejero, de más de cien millones de euros. Aunque para esa inversión aún habrán de pasar años, ya que lo primero será poner en marcha un plan funcional que podrá discutirse durante cerca de año y medio.

 

Blanco, al que desde la oposición acusan de estar vendiendo sólo ideas, sin que detrás haya ninguna posibilidad real de inversión en el hospital de Cabueñes, aseguró ayer en Oviedo que "tenemos capacidad inversora, dentro del capítulo de gasto, para este proyecto. No hay ninguna duda al respecto. Se podrá financiar en el futuro y para lo que tenemos que hacer ahora -en referencia al plan funcional- tenemos recursos suficientes". Blanco lleva días argumentando que la reforma de Cabueñes tiene la intención final de "hacer el sistema más eficiente, y si somos capaces de conseguir eso también seremos capaces de reorientar el gasto, lo que garantiza aún más la inversión en Cabueñes". La eficiencia tiene que buscarse, según Blanco, en el conjunto de la red asistencial.

 

También reconoció ayer el consejero de Sanidad que el proyecto para darle una vuelta de tuerca al principal hospital del área, reunificar servicios y reorientar la actividad no estaba incluido en los proyectos sanitarios que se recogieron en el programa de gobierno para la legislatura. Según Blanco "pensamos que era un tema que tenía que marcar una nueva orientación para ganar en eficiencia", de ahí que el Gobierno regional no dudara en aceptar el proyecto que les propusieron desde el grupo socialista regional.

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LO DEL SIMPA…

Tal y como se advirtió es cuestión de tiempo… y de paciencia.

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Largas colas en el servicio de citaciones del HUCA por el cambio del sistema informático

Salud asegura que "las deficiencias se irán subsanando a medida que pase el tiempo"

Foto.- Usuarios haciendo cola en el HUCA para conseguir una cita.

Oviedo, P. R., en La Nueva España

La adaptación al nuevo sistema informático que está implantando el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) continúa generando interminables colas entre los usuarios en el servicio de citaciones. Fuentes de la Consejería de Salud las atribuyen al actual momento de transición de un sistema a otro y aseguran que "día a día, irán mejorando".

"Es un cambio de sistema, hay más ventanillas para rellenar y los trabajadores, que están haciendo grandes esfuerzos, también deben adaptarse. A medida que pase el tiempo, estas deficiencias se irán subsanando", señalan.

El HUCA puso en marcha el pasado 30 de septiembre un nuevo sistema informático de citaciones y de información para la gestión administrativa de los pacientes. En los primeros días se produjo un colapso y los sindicatos sanitarios llegaron a sospechar que en el proceso de volcado podría haberse perdido entre un 20 y un 30 por ciento de las citas. Este extremo fue desmentido por la empresa Cerner, autora de la nueva instalación informática.

 

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El proceso discurre al ritmo normal de este tipo de situaciones…

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El traslado de enfermos de Silicosis culminará en los próximos días

Foto.- Camas vacías en los boxes de urgencias en Silicosis.

16.10.2013, La Nueva España.

El traslado gradual de enfermos ingresados en Silicosis a las plantas del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se desarrolló ayer "con total normalidad", según fuentes hospitalarias, aunque el proceso se demorará todavía unos días, condicionado al estado de los pacientes. Probablemente a lo largo de la semana quedará listo, apuntan las mismas fuentes. La UCI de Silicosis seguía ayer abierta, a la espera de quedar sin enfermos, momento en el que correrá la misma suerte que el servicio de urgencias, que dejó de estar operativo el pasado lunes después de cuatro décadas de actividad. La operación, que algunos interpretan como un desmantelamiento de Silicosis, se enmarca en los planes de cambio de infraestructura hospitalaria de cara al futuro traslado al nuevo HUCA.

 

La alta ocupación en el HUCA impide cerrar la unidad de vigilancia intensiva de Silicosis

16.10.2013 - L. FONSECA, OVIEDO, en El Comercio.

El cierre del Instituto Nacional de Silicosis acordado por el Hospital Central de Asturias como paso previo a la mudanza al nuevo HUCA que se producirá en enero próximo, se está encontrando con algunos obstáculos. Al cambio de ubicación de los pacientes que permanecían hospitalizados en Silicosis y el traslado de las urgencias al Covadonga iniciado ayer, se une ahora el cierre de la unidad de vigilancia intensiva. La intención era que la UVI de Silicosis ya estuviera fuera de servicio, pero la elevada ocupación que hay en el resto de las áreas intensivistas del Hospital Central ha obligado a ralentizar el proceso. No obstante, mientras se aguarda por la aparición de plazas libres en las UVI del General y el Covadonga, Silicosis prosigue con la reubicación de sus enfermos ingresados.

En otro orden de cosas, en las urgencias generales, ya unificadas con las de Silicosis, se observa ya «mayor presión asistencial», confirmaron facultativos del servicio. Los médicos procedentes de Silicosis, especializados en enfermedades respiratorias, se someterán a un reciclaje, aunque según pudo saber EL COMERCIO, éste sólo será de una semana cuando lo habitual, en este tipo de procesos, es un periodo de formación de entre 3 y 6 meses.

 

Temor por cien eventuales

Por su parte, la Junta de Personal del HUCA manifestó su temor por el futuro de un centenar de eventuales cuyos contratos expiran a finales de esta semana. «Estamos a día 15 y todavía no son capaces de informarnos qué pasará con todos estos trabajadores», se quejaba ayer el presidente de la Junta de Personal, Francisco Menéndez.

 

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Simplemente ya está…

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Sanidad unifica las urgencias del HUCA y Silicosis ante el traslado a La Cadellada

La plantilla del Instituto Nacional critica a los políticos en el primer día de cierre del servicio y sentencia: "Aquí se trabajó mucho y bien"

Foto.- La irónica esquela de Silicosis que los trabajadores pegaron en las paredes de la entrada a urgencias.

15.10.2013, Eduardo GARCÍA, en La Nueva España.

 

Paloma Pérez pasó en el servicio de urgencias del Instituto Nacional de Silicosis, en Oviedo, toda una vida profesional. "Llegué con veintipocos años, tengo 62, he asistido prácticamente a la inauguración del servicio y ahora veo cómo lo cierran. Lo único que puedo decir es que aquí se trabajó mucho y muy bien".

 

En las urgencias de Silicosis había ayer ambiente de mudanza. Era el primer día en que los usuarios comenzaban a ser atendidos en el "centro general", tal como señalaba un cartel sobre el cristal de la puerta. Al lado, una esquela que daba cuenta del "fallecimiento en Oviedo", a los 40 años de edad, del Instituto Nacional de Silicosis en pleno "con la bendición de la Consejería de Sanidad".

 

Al cierre de urgencias seguirá próximamente el de las plantas de hospitalización y la UVI del centro. Agrupar camas y concentrar urgencias tiene que ver con los planes de traslado al nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Para muchos trabajadores y usuarios, un desmantelamiento en toda regla. Para la Administración sanitaria, una estrategia que en modo alguno supondrá el fin de Silicosis. Lo que no parece ofrecer dudas es que tras el cierre de ayer está el ya inminente traslado al nuevo Hospital.

 

En el pasillo, un espirómetro de los de antes "que lográbamos mantener en uso". Los boxes vacíos, con siete camas, una pequeña salita para la enfermería, otra sala para los médicos, un almacén y un despacho. Ayer, todo en silencio, mientras la auxiliar Mari Nieves García carreteaba material sanitario y desocupaba estanterías. Termina un ciclo. Nieves seguirá en el mundo de las urgencias hospitalarias, duro pero a la vez apasionante.

 

"El viernes pasado", dice la supervisora Paloma Pérez, "nos reunimos todos: picamos algo, nos abrazamos y lloramos un poco. Pero hay que mirar hacia delante". Las urgencias de Silicosis estaban sustentadas por siete enfermeras, siete auxiliares y cinco médicos. Era personal suficiente para el número de usuarios del servicio en los últimos años; nada que ver con los atascos de los años setenta, cuando la minería estaba en su apogeo.

 

"Los boxes, llenos, y la gente esperando por los pasillos. Gente de la mina, con un perfil muy distinto del de ahora", en el que prevalece más el usuario de edad avanzada y con patologías respiratorias muy variadas. Paloma Pérez recuerda: "Era extraño hace treinta años encontrar a mujeres enfermas en urgencias, pero alguna venía, por lo general trabajadoras del sector minero aunque, claro, no de interior".

 

Señala la esquela, con ese humor negro tan asturiano, que el fallecido, el Instituto Nacional de Silicosis, tiene mucho allegado, pero que mejor no contar con ellos: "La familia ni recibió, ni recibe ni recibirá"... "sus lamentables padres, Don Javier Fernández (ausente) y Don Faustino Blanco; sus insensibles hermanos, Don Jaime Rabanal y Doña Celia Gómez...". De abuelo "ejerce" José Ángel Fernández Villa.

 

Según fuentes del HUCA, tan sólo un paciente de urgencias de Silicosis fue derivado en la mañana de ayer. El cierre paulatino y por traslado de las distintas dependencias de Silicosis colapsará, dicen los sindicatos sanitarios, el área de hospitalización del HUCA reservada para enfermos con patologías respiratorias. Son unas cincuenta camas que, con el invierno en perspectiva, habrá que aumentar. En pleno invierno una ocupación media en Silicosis no suele bajar de los ochenta pacientes. "Aquí conocíamos a casi todos nuestros pacientes, éramos como una familia. Este servicio tenía una filosofía especial. Algunos mejoraban sólo con vernos", recuerda con nostalgia Paloma Pérez.

 

Aquel primer contingente sanitario que inauguró el servicio era tan exiguo que se acercaba a la nada: dos enfermeras, una auxiliar y el médico que estuviera a mano. Todavía no funcionaban los médicos internos residentes. El equipo convivía con el personal del Dispensario de Enfermedades Profesionales, que había llegado de la Lila.

 

El diputado IU Gaspar Llamazares dijo ayer que el Gobierno asturiano está obligado a mantener Silicosis. "Una cosa es la reordenación, de cara a su entrada en el futuro HUCA, y otra suprimir las urgencias, la UVI y la hospitalización, lo cual crea incertidumbre incluso sobre la propia existencia del Instituto de Silicosis", afirmó.

 

Cuenta atrás en Silicosis

El instituto no atiende desde ayer urgencias, que ahora se concentran en el Hospital Covadonga. La medida recibe críticas de los usuarios, de IU y de Foro Asturias

15.10.13 - LAURA FONSECA | OVIEDO, en El Comercio.

 

La jornada empezó ayer ajetreada para los 46 pacientes que permanecían ingresados en la cuarta planta de Silicosis. A lo largo de toda la mañana, los enfermos hospitalizados, algunos de ellos con la bombona de oxígeno a cuestas y portando una mascarilla, fueron trasladados de edificio y llevados a otras plantas del complejo. La dirección del HUCA daba así un nuevo paso hacia el cierre del edificio de Silicosis, un proceso que se enmarca dentro de la macro mudanza a La Cadellada prevista para enero de 2014 pero que está siendo duramente cuestionado por pacientes y trabajadores debido a su «falta de previsión» y su «celeridad», y a cuyas críticas se sumaron también IU y Foro.

 

Los ingresados en la cuarta de Silicosis fueron los primeros en tener que cambiar de ubicación. El traslado de estos enfermos se realizó en ambulancia, lo que complicó la circulación interna por el hospital. Hoy será el turno a otros tantos pacientes que están en la séptima planta, aunque puede que este proceso tarde algo más en resolverse puesto que entre los ingresados hay varios en situación de aislamiento. Tras vaciar las plantas de hospitalización de Silicosis, queda luego por desalojar la UVI, ocupada ahora por 6 enfermos. La dirección del HUCA había dado la orden para que desde el 1 de octubre no se autorizara ningún nuevo ingreso en la UVI de Silicosis. Sin embargo, la elevada ocupación en el resto de unidades de vigilancia intensiva del hospital, la del Covadonga y del General, obligó a cambiar las previsiones.

 

Lo que ya quedó cerrado a cal y canto fueron las urgencias. Desde ayer, los pacientes que requieren de atención urgente deben dirigirse al Hospital Covadonga donde se concentrarán todas las urgencias del HUCA, excepto las infantiles y ginecológicas. «Esto es mucho peor para nosotros que vamos a tener que esperar más», se quejó María Esther Armada, enferma que aguarda por un trasplante de pulmón y a la que el cierre de Silicosis le pilló «por sorpresa. No sabía nada. Me parece muy mal», lamentó. María Esther llegó ayer a Silicosis con su bombona portátil. «Apenas puedo respirar», advertía, «y ahora me dicen que me tengo que desplazar hasta el Covadonga. No hay derecho».

 

El realojamiento de los enfermos ingresados en Silicosis se está llevando a cabo de forma «desordenada», denunciaron los trabajadores. La previsión era que estos pacientes fueron llevados a la quinta planta del Covadonga, pero «como no hay sitio y las obras de adecuación no culminaron, los enfermos los estamos desperdigando por todo el hospital», dijeron.

 

IU, a través de su diputada Noemí Martín, y también de Gaspar Llamazares, acusaron al Principado de crear una situación de incertidumbre en torno a Silicosis, pese a tratarse de «un centro de referencia nacional que le valió a Asturias para recibir 72 millones de euros para el nuevo HUCA», recordó Martín. Por su parte, el presidente de Foro, Francisco Álvarez-Cascos, anunció la presentación de una interpelación urgente contra lo que consideró «el desmantelamiento de Silicosis». Desde la Consejería de Sanidad se insiste que el proceso iniciado en el Instituto obedece a la mudanza del viejo HUCA a La Cadellada y niega que se trate de un cierre.

 

«Lo que están haciendo es una barbaridad»

15.10.13, El Comercio.

Jesús Menéndez Hevia fue quien hace cuatro décadas, de la mano del doctor Palenciano, logró arrancar un compromiso para la entrada en servicio en Asturias de un centro que se dedicara en exclusiva a la atención de los mineros y de la enfermedad silicótica. 43 años después no duda en asegurar que «lo que están haciendo es una barbaridad». Menéndez Hevia dirigió el instituto allá por el año 2000. «Este centro es un orgullo para la sanidad pública y un instituto valiosísimo en el tratamiento de las enfermedades laborales». Recuerda dicho especialista que Silicosis fue pionero no solo en el abordaje de esta patología, sino en implantar la ventilación mecánica domiciliaria, entre otras muchas prestaciones. Como Menéndez Hevia muchos trabajadores del antiguo centro se confesaban ayer «tristes por la desaparición del instituto tal y como lo conocemos desde 1970».

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